¡Ay de los vencidos! |
| Brigadas de trabajo de Mieres y Turón, pasando revista por el general Millán Astray en La Pasera en 1937. Foto coloreada. Foto Archivo. |
Los batallones disciplinarios llegaron a encuadrar tras la Guerra Civil a 50.000 prisioneros, una mano de obra con características de esclavitud |
| Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey
Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su
novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre
otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA. |
La Nueva España Dicen los optimistas, que no hay nada que sea absolutamente malo, y si uno se empeña, incluso de los peores momentos puede sacarse algo positivo. Yo no estoy de acuerdo con esta afirmación y me parece que hay mucho de cinismo cuando se intentan justificar las enfermedades o incluso la muerte con la pretensión de ellas nos enseñan a ser mejores. Les aseguro que me gustaría haberme ahorrado ese aprendizaje cuando he sufrido de cerca estas desgracias, pero tenía que empezar así esta página para contarles que suele admitirse que las dos guerras mundiales sí tuvieron un efecto secundario beneficioso, ya que ayudaron a la incorporación de la mujer al trabajo. Es verdad que muchas tuvieron que reemplazar a los hombres que estaban en el frente, ocupando sus puestos en talleres de todo tipo, granjas o establecimientos sanitarios, por ejemplo, pero lo cierto es que en algunos casos, como ocurrió con las fábricas de municiones, fueron obligadas a trabajar en condiciones penosas, con horarios demenciales y rodeadas de humos y productos tóxicos.