23 de julio de 2017

Un sanitario Palentino en Mieres

Patricio Carro, el practicante fiel
Ilustración de Alfonso Zapico
La historia de un sanitario palentino que se afincó en Mieres e incluso llegó a pasar días en la cárcel por atender a todos los heridos
Ilustración de Alfonso Zapico
José Díaz Fernández fue diputado por Asturias en las Cortes republicanas en representación del partido radical-socialista, pero la desilusión del bienio derechista lo hizo apartarse de la política para dedicarse en exclusiva al periodismo. En 1935 publicó bajo el seudónimo de José Canel "Octubre rojo en Asturias", narrando su testimonio como testigo de la revolución hasta el momento en que los mineros abandonaron Oviedo, aunque quiso firmar con su nombre verdadero el prólogo.
El capítulo IV de este libro lo dedicó a la actividad en el hospital que se habilitó en Mieres durante la insurrección. Hoy queremos detenernos en este relato porque en él se cita a "Patricio el practicante", un hombre que fue durante décadas una institución en esta villa, dejando un recuerdo como sanitario eficiente y progresista en un tiempo en el que asumir ciertas decisiones a favor de sus pacientes pudo costarle muy caro. Pero lo que muy pocos conocieron fue su compromiso político de juventud y los avatares de una biografía que ahora, como un pequeño homenaje a su memoria, queremos hacer públicos.

22 de julio de 2017

El mayor enfrentamiento bélico en la Edad Media

Duelo al sol medieval
la batalla de Navas de Tolosa fue el comienzo del declive del imperio almohade en la Península Ibérica
En el mes de julio de 804 años tuvo lugar el enfrentamiento bélico más importante de toda la Edad Media europea, en el que los ejércitos cristianos vencieron a Miramamolín
Ejército cristiano de una miniatura de las Cantigas
No es fácil recordar las fechas de la Historia. Al menos las relativas a nuestro pasado. Aun así, lo esencial se salva: 1212, relativa a la decisiva batalla de las Navas de Tolosa, es probablemente la segunda fecha histórica que mejor conocemos todos, después de la de 1492, del Descubrimiento de América, el mayor hito en el que estuvimos embarcados, y por delante incluso de 1812, relativa a la Constitución de Cádiz, mucho más cercana en el tiempo. Conocemos 1212 sin duda por su importancia, porque fue una cita constitutiva y, seguramente, por la facilidad para recordar el doce, doce.

21 de julio de 2017

El obispo Pelayo destacó en la tradición que sirvió para atraer peregrinos

El obispo que inventó el Arca Santa
La Cámara Santa, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. (el arte universal)
Los investigadores sostienen que Pelayo de Oviedo, consejero de Alfonso VI, elaboró un relato legendario sobre las reliquias para reforzar su propio poder
El Arca Santa llegó a la catedral de Oviedo durante el reinado de Alfonso VI y fue abierta en su presencia en el año 1075. (Asturias laica)
Las reliquias de la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo se vinculaban tradicionalmente a la monarquía, desde la época de Alfonso II el Casto. Sin embargo, investigaciones como las llevadas a cabo por la historiadora del Arte de la Universidad de Oviedo, Raquel Alonso, afirman que fueron los obispos los creadores de una tradición que sirvió para atraer peregrinos y aumentar el prestigio de la diócesis. Entre todos ellos, en la invención de la leyenda del Arca Santa y sus tesoros, destacó el obispo Pelayo, que llegó a la diócesis en 1101, que fue consejero de Alfonso VI y que no dudó en manipular y crear documentos para respaldar sus intereses. 

20 de julio de 2017

Dos novillos se escaparon del Bibio de Gijón en 1913

¡Toros a la fuga! Pánico en la noche gijonesa de 1913
La primera corrida celebrada en Gijón de la que se tiene noticia nos lleva hasta el año 1660. (El Comercio)
En la madrugada del sábado 10 al domingo 11 de mayo de 1913, dos novillos de cerca de trescientos kilos se escaparon de El Bibio, pasando la noche por las calles de la ciudad y viviendo no pocas aventuras y desventuras que los gijoneses tardarían en olvidar
Jardinera en el apartadero del Natahoyo , 1899 ( Archivo CT . G . ). (Pinterest)
http://asturmix.elcomercio.es
Noche cerrada en el barrio alto y que los críos, ¡vaya por Dios!, no quieren dormir. «Mamá, todo». Así lleva el pequeño cinco minutos, haciendo rodar su lengua de trapo en combinación con el timbre agudo de los pocos años, insistente y pesadillo: «Mamá, todo. ¡Mamá, todo!» ¡Qué cruz, qué imaginación desbordante, qué cansancio de guaje! La madre prende un candil y respira hondo: las voces, lo sabe bien, no funcionan con ese par de demonios; es mejor la diplomacia y la paciencia para atajar los malos sueños de los chavales. «Vamos ver, Fulanito», murmura, frotándose las legañas. «Cómo va haber toros en Cimavilla». Hace calor esa noche, es mayo. Quizás más de la cuenta para la primavera. ¿No hace más de la cuenta? La mujer se gira para abrir las ventanas. Y lo ve. «Mamá, todo». Ahí está, ahí está el «todo»: un hermoso cornúpeto de pelo azabache, bocinegro, con el moquillo colgando del morro e inmensas pestañas bovinas, que sabe Dios cómo ha logrado introducir el velamen entre las hojas de la ventana de una de las casas de la calle de la Vicaría y que, ante la perpleja mirada de la máter, tuerce la cabeza y dice, así de sencillo, «mú». He ahí su sentencia. «Mamá, todo». Hay que buscar una salida, rápido. Algo que tranquilice a los chiquillos. «¡Ah, nenos!», chilla la madre, fracasando en el intento de ocultar los nervios, «¡mirái al vuestru padre los cuernos que-y salieron! ¡Ya-y debe durar el Antroxu!»