16 de julio de 2018

Asesinato en el verano del veintisiete en Mieres

Muerte entre compañeros de oficio
Edificios de Mieres en 1927
Al acercarse el verano de 1927, un asesinato conmocionó la villa de Mieres; en plena calle de Teodoro Cuesta, un hombre de inmenso bigote asesinó a un heladero a cuchilladas
Ilustración de Daniel Castaño
Andaba a punto de arrancar el verano del veintisiete cuando el calor impuso de aperitivo los helados, y la moda hizo lo propio con las caras barbilampiñas. La relación entre ambos hechos, por más que pudiera parecer irreverente, quedó probada en el Mieres de la época. De forma trágica, claro. Los protagonistas, dos heladeros ambulantes; el arma del crimen, un cuchillo de carnicero, la coartada, un bigote. Remedios Ramos, vecina de la villa y testigo de aquel crimen cometido al caer la noche en pleno centro de Mieres, daría buena cuenta de ello medio año después, en la Audiencia de Oviedo, cuando se celebró el juicio por medio del que, y con gran interés de todos los asturianos, un heladero sin bigote o, más bien, con bigote escaso, se acabó sentando en el banquillo.

15 de julio de 2018

Una mezcla entre leyenda y verdad

Manín de la Carne Cruda, el coco gijonés
CIEGO MENDIGO CON DOS NIÑAS. (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)
La afición de Manuel Palacios a comer gatos sin pasarlos por la cazuela lo convirtió en el terror local de los niños
Dibujo "caricatura" de Manín de la carne cruda
¿Quién era Manín de la Carne Cruda? A mediados de octubre de 1909 murió Manuel Palacios a quien llamaban Manín de la Carne Cruda, uno de los más populares heterodoxos gijoneses. Durante parte del siglo antepasado e incluso durante el siglo XX -ya muerto nuestro personaje- fue famoso por ser el "terror" de los niños gijoneses. Un miedo que los niños que lo conocieron trataban de superar metiéndose con él, riéndose de alguien que se alimentaba comiendo carne cruda.
Como personaje que durante años estaba todos los días recorriendo la ciudad, mal vestido, con esa característica de comer la carne cruda, bebedor empedernido y conocido por todos, es Manín un ejemplo del clásico "mítico de Gijón". Y como "mítico" que es estamos ante una mezcla entre leyenda y verdad.

13 de julio de 2018

¿Un símbolo "del triunfo sobre el Islam"?

El Arca Santa es un símbolo de dominación sobre el Islam, según los historiadores
La Catedral de Oviedo. Postal blanco y negro del año 1920. (Todocolección)
La revista de estudios medievales "Territorio, sociedad y poder" dedica su último número monográfico a las reliquias de la Catedral de Oviedo
El Arca Santa. (Lne)
http://www.lne.es  
El Arca Santa de Oviedo es, según la historiadora María Antonia Martínez Núñez, un símbolo "del triunfo sobre el Islam", en el contexto de la Reconquista. La andaluza, profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Málaga, ha dedicado estos últimos años a estudiar las inscripciones en árabe en varios objetos de la Catedral de Oviedo, entre ellas el Arca Santa. Su conclusión es que las leyendas en árabe de ese relicario monumental, que actualmente está en proceso de restauración, fueron realizadas por artesanos cristianos, que desconocían la lengua y la escritura del imperio musulmán. Esas piezas "híbridas", según la investigadora, responden a una estrategia ideológica y propagandística de los reyes cristianos. Una parte de los resultados de la investigación epigráfica realizada por Martínez Núñez sobre el Arca Santa fueron adelantados por LA NUEVA ESPAÑA el pasado mes de marzo. Ahora han sido publicados en el número once de la revista de estudios medievales "Territorio, sociedad y poder", un monográfico dedicado íntegramente a las reliquias de Oviedo. 

12 de julio de 2018

Un religioso de L’Agüeria San Xuan

Ramiro Argüelles, el beato de Vegadotos
Ramiro Argüelles Hevia
El sacerdote fue fusilado el 12 de septiembre de 1936 en el pozo de Cantalavieja, en Almería, tras ser denunciado por un vecino
Ilustración de Alfonso Zapico
El 25 de marzo de 2017 se celebró en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Aguadulce, en Roquetas de Mar, la beatificación de 115 mártires de la Guerra Civil en Almería. Las creencias católicas establecen que son mártires aquellos a quienes se le arrebata la vida por su fe, sin haber estado implicados en política, ni haber empuñado armas para defender ninguna idea, y en este sentido, el obispo de esa diócesis explicó que al igual que "las guerras tienen caídos y las represiones políticas tienen víctimas; las persecuciones religiosas tienen mártires". Entre los beatificados ese día, el mayor número eran religiosos, pero también había laicos y dos mujeres, entre ellas Emilia La Canastera, la primera beata de etnia gitana, fallecida en 1938 tras tener una hija en la cárcel, donde se encontraba por negarse a desvelar quién la había enseñado a rezar el rosario.