11 de diciembre de 2018

Hacia un futuro promisor

Otra guerra más y Jovellanos encuentra la paz                                       Con Ilustraciones de Alfonso Zapico
Ilustración de Alfonso Zapico
Desde la inauguración del Instituto Jovellanos en 1794 y la instalación de la primera imprenta en Gijón, la ciudad no hizo sino avanzar a pasos de gigante hacia un futuro promisor
Ilustración de Gijón en el siglo XVII. (La Vanguardia)
Interrumpido en algunas oportunidades por los accesos de locura de las guerras en que se vio implicada la ciudad, por su situación privilegiada en un puerto de mar demasiado atractivo como para ser ignorado por las ambiciones, de Franceses, Ingleses y aspirantes varios a colocarse sobre sus testas la corona de una España tambaleante. Para 1799 se crea en Gijón la asociación de caridad asociada al Hospital de Corraxos o peregrinos, que sería mejorada por el empeño del señor cura párroco de Gijón Don Nicolás Ramón de Sama, el Cura Sama. Quien removió conciencias y aunó intereses comunes para implicar a los más favorecidos a poner de sus haciendas para socorrer a los infortunados. La consolidación de esta Hermandad de Caridad, habla muy bien del pueblo de Gijón, que sin apoyo oficial y con su solo y amoroso esfuerzo lo ha mantenido en funcionamiento más de dos siglos, decorosa y cumplidamente.

9 de diciembre de 2018

Mieres era de lo más fructífero de Asturias

El recuerdo de un Mieres bucólico
Mieres, Barrio La Vega a principios del siglo XX, La Escuela de Capataces y al fondo la toda la Vega
La ciudad brotó de las fértiles vegas que alimentaron a la población hasta la llegada de la industria.
Mieres 1920 (Requejo,  la Iglesia san Xuan, la calle Teodoro Cuesta y toda la vega)
En el año 1861, un cronista mierense hablaba de las excelencias de su extensa vega y la admiración que causaba a cuantos tenían ocasión de visitarla. Mieres era un lugar apacible, rodeado de densos bosques y regados por ríos y arroyos de aguas limpias y cristalinas (estos parajes fueron descritos y ensalzados por muchos viajeros que pasaron por el concejo). Las viviendas estaban alineadas a lo largo de la carretera Adanero-Gijón, situadas en la margen derecha del río Grande (posteriormente río Caudal), alejadas lo más posible del río para evitar sus frecuentes y espantosas avenidas, dejando además los mejores terrenos de la vega para cultivos.

8 de diciembre de 2018

Nadie creyó nunca en Hunosa

Cómo nació Hunosa
Ilustración de Alfonso Zapico
Por decreto el 9 de marzo de 1967 el gobierno de la dictadura, constituyó la Empresa Nacional Hulleras del Norte, S. A. (Hunosa)
Ilustración de Alfonso Zapico
Ya ven cómo son las cosas, a veces la inspiración le viene a uno por los caminos más extraños. Hace unos años (en el 2010), llevado por la curiosidad que siempre he sentido por las religiones y lo que las rodea, visité la Iglesia de la Cienciología de Madrid, a unos pasos del Congreso de los Diputados. Me guió por las instalaciones uno de sus miembros, que se esforzaba en explicarme las bondades de la Dianética, que así se llama la técnica que práctica esta creencia, hasta que en un momento de la conversación descubrí que él había nacido en Mieres. «Conozco a mucha gente allí», le dije, «¿cómo te apellidas?».

7 de diciembre de 2018

El científico español más importante de todos los tiempos era asturiano

El legado de Ochoa, 25 años después
DIBUJO DE SEVERO OCHOA ROTULADOR FIRMADO POR VINIEGRA
Ver artículo del blog:
La historia del "Premio Nobel" Asturiano, D. Severo Ochoa.
"Su obra es la de un gigante de la ciencia", subrayan los expertos
Severo Ochoa.(LNE)
Una mujer joven, 32 años, nacida en San Petersburgo llega a Nueva York. Aunque soviética de nacimiento, vivía en Francia y ha decidido cruzar el Atlántico para investigar en el laboratorio de un bioquímico asturiano ya prestigioso: Severo Ochoa. La colaboración resulta fructífera. Un año después, bajo la dirección del científico luarqués, aquella científica, Marianne Grunberg-Manago, aísla por vez primera una enzima capaz de sintetizar (de producir en un tubo de ensayo) ácido ribonucleico (ARN). En la naturaleza, el papel del ARN resulta crucial en la transmisión de la información genética de padres a hijos. Estamos en 1953. Con este hallazgo, Ochoa y su discípula habían iniciado el tramo final de la carrera para descifrar el código genético. Algo muy grande. Tan grande como hacer realidad uno de los grandes sueños de la historia de la ciencia: conocer el lenguaje esencial de la vida y de su transmisión de padres a hijos.