19 de mayo de 2019

El diario " Región" (1923-1983), por encima de toda circunstancia

Al servicio informativo de Asturias
Calendario 1965 Periódico Región Oviedo Asturias. (todocolección)
El 24 de julio de 1923 apareció en Oviedo, por vez primera, el diario español Región, fundado por Bernardo Aza y González-Escalada con un capital inicial de 500.000 pesetas

Región diario de la mañana. Año XIV Número 3918 - 1936 marzo 27. (Biblioteca Virtual del Principado de Asturias)
El Diario Región fue un periódico asturiano editado en la ciudad de Oviedo entre los años 1923 y 1983. Fundado en 1923, nació como un diario de ideología católica y conservadora.2​ La primera edición del periódico salió a la luz el día 24 de julio de 1923,3​ de la mano de Bernardo Aza y González-Escalada. Entre los primeros miembros del consejo de administración se encontraba Ricardo Vázquez-Prada Blanco que llegó a ser su más importante director al estar en el cargo durante tres décadas. El periódico inicia su andadura desde los talleres situados en la calle de Melquíades Álvarez de Oviedo. Durante la época de la Segunda República pasa a ser el altavoz de la corriente de la derecha asturiana, y aunque estaba más cerca del tradicionalismo, apoyó a la coalición conservadora CEDA.4​ Tras el estallido de la Guerra Civil Española sus instalaciones quedaron en la zona sublevada, aunque dada la situación militar sus talleres hubieron de trasladarse a Luarca. Durante la Dictadura franquista siguió editándose y mantuvo su línea editorial tradicionalista e integrista.4​ En 1960 su sede se instala en la ovetense calle Fray Ceferino, aprovechándose el traslado para acometer una modernización de la maquinaria empleada. Debido a los problemas económicos en los que estaba inmerso el diario desde hacía algunos años, Región acabó cerrando en 1983.5​ Su último ejemplar apareció el 30 de noviembre de 1983. (Wikipedia)

18 de mayo de 2019

El empresario que constituyó la Fábrica de Mieres

Desvelando a Numa Guilhou
Ilustración de Alfonso Zapico
Juan Carlos Palacio presenta una biografía sobre el empresario, que constituyó hace ahora 140 años la Sociedad Anónima Fábrica de Mieres
Ilustración de Alfonso Zapico
Pedro Duro, Claudio López Bru e Inocencio Fernández Martínez fueron hombres decisivos en el proceso de industrialización en la Montaña Central, y sus biografías junto a las de Guillermo Schulz, Jerónimo Ibrán y otros personajes imprescindibles de esta aventura apasionante que cambió las estructuras de nuestra tierra, ya han sido publicadas en libros y artículos especializados; sin embargo la vida y avatares de Numa Guilhou son mucho menos conocidos porque resulta muy difícil salvar las carencias que dificultan su investigación. Numa nació en Mazamet, un pueblo emplazado en la llamada Montaña Negra, paraje natural protegido del sureste francés, donde algunas familias se dedican a la industria textil de la lana desde hace siglos, el mismo negocio que llevaba su padre Jacques, fallecido en septiembre de 1875 y enterrado en Mieres. Junto a sus dos hermanos, Marcial y Luis -especialmente este-, se dedicó a toda clase de negocios: ferrocarriles, bancos, inversiones de todo tipo y, para fortuna nuestra, también la industria siderúrgica, a la que acabó dedicando la mayor parte de su tiempo y su dinero. Por motivos que no sabemos, el capitalista francés se interesó especialmente por la Montaña Central asturiana donde ya habían fracasado algunos establecimientos de cierto relieve y otros se encontraban en severas dificultades financieras, de manera que al menos desde el año 1857 y durante dos décadas fue adquiriendo sociedades, minas de carbón, mercurio y hierro, derechos en el ferrocarril de Langreo, fraguas, talleres, acerías y una gran variedad de material industrial, inmuebles e infraestructuras construidas para servir a estas instalaciones.

17 de mayo de 2019

Faro del mundo obrero

Todos los octubres del octubre rojo
Uno de los carteles de la revolución de Asturias. (La Razón)
Las últimas interpretaciones históricas rechazan la explicación de la revuelta como "antesala" de la Guerra Civil
ASTURIAS 1934 PRENSA. (Todocolección)
Hay un mito de la Revolución del 34, de la Asturias dinamitera, faro del mundo obrero, de la revuelta preventiva que intenta evitar la llegada del fascismo en la forma de la entrada en el Gobierno de la CEDA de Gil Robles, que aún perdura entre algunos historiadores y especialmente en las organizaciones de izquierda. Sin embargo, el acceso a los archivos está permitiendo matizar un tanto esa visión épica de la última revolución obrera del ciclo que se inicia con la también sangrienta Comuna de París. La opinión de tres historiadores en los que se resumen otras tantas visiones de la cuestión, desde la que justifica el levantamiento por las objetivas condiciones de explotación de la sociedad española y el riesgo de involución democrática, hasta la que ve la revolución como un puro y duro golpe de Estado contra la democracia española, antesala de la Guerra Civil. Sobre este último punto también hay diversas opiniones, ya que algunos consideran que el 34 no tuvo influencia alguna en la lucha fratricida posterior, mientras que otros opinan que la revuelta desató el miedo que llevaría al golpe de Estado del 18 de julio. El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo Francisco Erice Sebares considera que el mito de la Revolución de Octubre de 1934 aún se mantiene entre grupos de izquierda minoritarios, pero no en la gran mayoría, en la que el 80.º aniversario de la última gran revuelta obrera de Europa "no ha tenido resonancia alguna".

16 de mayo de 2019

Tras la guerra no vino la paz, sino la victoria

La valentía del teniente electricista (A mi buena amiga, Marie Fernández)
Joaquín Fernández Canga de Joven en una foto dedicada a su novia en 1935-36. . Foto de Marie Fernández (LNE)
El langreano Joaquín Fernández Canga jugó un papel clave en la gran evasión de más de 300 soldados republicanos asturianos recluidos en el fuerte granadino de Carchuna, cerca de Motril, en la Guerra Civil
Ver articulos del blog:
Este fuerte, también denominado “El Castillejo”, fue construido a orillas del Mar Mediterráneo en 1777, por orden de Carlos III. Fuerte de Carchuna. (Andalucia.org)
https://www.lne.es
El 18 de mayo de 2013 se público en La Nueva España el artículo "La gran evasión asturiana", dedicado a la exitosa fuga de poco más de trescientos prisioneros republicanos, asturianos en su mayoría, del fuerte de Carchuna, cerca de Motril, en la costa de Granada. Fue una operación con protagonismo destacado de cuatro jóvenes tenientes asturianos del ejército republicano, de los que el mayor tenía 25 años y el más joven 22. Se habían fugado del fuerte la tarde noche del 19 de mayo de 1938 y volvieron cuatro días después, el 23 de mayo, en una operación de comando con otras 31 personas y en la que liberaron a la mayoría de los prisioneros y su paso a las líneas republicanas. Estos cuatro tenientes eran: Joaquín Fernández Canga, Secundino Álvarez Torres, Esteban Alonso García y Cándido López Muriel. El artículo llegó a conocimiento de Marie Fernández, residente en Francia e hija de uno de los protagonistas de la acción, Joaquín Fernández Canga. Hace unas semanas se puso en contacto conmigo. Marie Fernández, nacida en Francia tras el exilio de sus progenitores, tenía interés en que conociera un libro sobre su padre, del que era autora: "Por las huellas de la Guerra Civil", dedicado "a mi padre, asturiano, oficial de la República". Autoeditado a través de Amazon, Marie cuenta la historia de Joaquín Fernández Canga, entresacada de los relatos que este había transmitido a sus hijos, grabados en varias cintas.