25 de septiembre de 2017

Oviedo va más allá de la Catedral y sus aledaños.

El primer Oviedo estuvo en Llagú
Castro de Llagú o Cegallú. Vista aérea. Foto. Carmen Ruiz Triviño. El Castiellu de Llagú o Cellagú se extendía sobre la cumbre de una colina localizada al sur de Oviedo, en las proximidades del lugar de Latores. Fue catalogado por José Manuel González en 1958. Las excavaciones se sucedieron desde 1994 hasta 2005 en que fueron levantados los horizontes más antiguos del poblado. La responsabilidad de estos trabajos corrió a cargo de los arqueólogos Javier Rubial Martínez y María Luisa González Álvarez (1994-1996); Luis F. López González, Yolanda Álvarez González y Miguel A. López Marcos (1998); Luis Berrocal Rangel (2001; 2005) y la UTE Ánade-1:20 (2005). La secuencia de ocupación se remonta a momentos antiguos de la Edad del Hierro (siglos VII-VI a.C.) tal y como parece apuntar la existencia de una fortificación de traza lineal subyacente a la muralla modular de los siglos IV y III a.C. El contacto con Roma se constata desde momentos tempranos del siglo I d.C. coincidiendo con un importante episodio de refortificación vinculado con la hipotética presencia de tropas imperiales en el poblado. Su ocupación no parece ir más allá del siglo II d.C. http://www.castrosdeasturias.es
El castro de Latores, destruido hace ahora veinte años en favor de la explotación de una cantera, fue el antecedente de lo que siglos después sería la capital del Reino de Asturias
El castro de Llagú, en Latores, cuyos restos se observan en una imagen de los años noventa, ha desaparecido por la explotación de una cantera.
Permanece vivo desde hace algunos meses el debate que trata de identificar cronológicamente el origen de Oviedo. Las interpretaciones sitúan ese nacimiento en diferentes momentos históricos y dejan abierta una página de nuestra historia que ni las escasas fuentes documentales ni las arqueológicas han podido cerrar hasta ahora con acreditada solvencia. Si bien es cierto que el casco histórico de la ciudad, que se desarrolla a partir del siglo VIII en la colina de Ovetao -donde se implantan los monasterios de San Vicente y San Pelayo-, no es generoso en vestigios romanos que afiancen una fundación en esa época, también lo es que Oviedo va más allá de la Catedral y sus aledaños.

24 de septiembre de 2017

Un mierense republicano fusilado por los franquistas en 1939

El último recuerdo de Etelvino Vega
Etelvino Vega Martínez, jefe de XII Cuerpo de Ejército (divisiones 16 y 44) http-www.fotosmilitares.org
Ver artículo del blog: El Teniente Coronel "mierense" Etelvino Vega Martínez
La historia de un mierense que batalló en el bando republicano hasta que le llegó la muerte fusilado por los franquistas en noviembre de 1939
Ilustración de Alfonso Zapico

Alicante fue la última ciudad de la II República, el puerto por donde quisieron escapar quienes defendieron la legalidad española hasta el punto final de la guerra civil. Unos lo lograron y otros fueron detenidos en su intento, convirtiendo al lugar en una enorme prisión. Cuando la cárcel fue incapaz de albergar a ningún preso más, una multitud de detenidos tuvo que ser recogida en otros lugares habilitados en el Campo de los Almendros, el castillo de Santa Bárbara, la plaza de toros, el reformatorio local, o el pueblo de Albatera.

22 de septiembre de 2017

La fiesta “obligada” de los mierenses

La larga historia de la romería de los Mártires
La iglesia de los Mártires. de valdecuna. La Ermita fue construida entre los siglos XVII y XVIII, época que procede el rústico altar de piedra, descubierto en 1960 cuando se deshizo el anterior presbiterio para construir el actual Altar y Retablo de piedra.  Según algunas tradiciones la venida a Valdecuna de las reliquias estaría en relación con el traslado del gran relicario que es el "Arca Santa", desde Toledo a Oviedo, huyendo de los musulmanes.  Otra tradición habla de una cédula del Rey Favila permitiendo la edificación de una Ermita para albergar las reliquias de los Santos. http://asocmujerescontiempopropio.blogspot.com.es
La esencia religiosa de la fiesta, conserva toda su autenticidad y el acompañamiento de actos populares, también mantienen sus acentuados caracteres
Valdecuna Los santos San Cosme y San Damián.  Autora. Yolanda Zapico. (Ayuntamiento de Mieres)
Suenan de nuevo las campanas y el valle, el rincón natural más "afayadizo" del concejo mierense, se rinde a la nueva cita festiva, preparándose, con sus mejores galas, para la inconfundible cita multitudinaria de la festividad de los Mártires de Valdecuna, San Cosme y San Damián.
Durante unas pocas horas -quizás cuarenta y ocho- todos los caminos de la comarca del Caudal y bastantes de la región asturiana convergen en un punto exacto, geográficamente hablando, que se localiza en los altos del Valle de Cuna. Tiene al pueblo de Insierto, a sus pies, dispuesto a encontrarse de nuevo con este acontecimiento que reparte sus honores religiosos en torno a los Santo Doctores y luego lo complementa con la fiesta pagana que ofrecerá una amplia gama de viandas por las praderas circundantes al santuario, con la presencia de innumerables pandillas, juveniles, familiares y presencia activa de toda la especie humana.

21 de septiembre de 2017

La "cuevona" un referente paleolítico a la orilla de la carretera N-630

Sidrán, túnel de la Historia
Hombre de Cro-Magnon. (pintura de Z. Burian)
El imponente perfil de la oquedad, situada a la orilla de la carretera N-630, ha sido un referente en Morcín desde el Paleolítico a la actualidad La "cuevona" sirvió de resguardo tranquilo y lugar de "pigazu" para romeros del Monsacro
Aspecto de la cueva en la actualidad
En agosto de 1993, la carretera de Castilla dejaba de ser el acceso principal a la Meseta para convertirse en vía secundaria. La apertura de los túneles de El Padrún cedió el testigo a la autovía A-66, de modo que la N-630, también conocida como "la general" o "la nacional" -"la vieja", desde entonces- quedó relegada al tránsito mayoritario de camiones, ciclistas y vecinos de Riosa y Morcín. Y es en este último concejo, concretamente en el punto kilométrico 39, donde tras una curva aparece por sorpresa el objeto de estas líneas: la "Cuevona". Aunque su nombre propio sea Cueva de Sidrán (no confundir con El Sidrón: esa está en Piloña), lo cierto es que esta caverna fue y sigue siendo, pese al olvido, un símbolo del trayecto por carretera de Oviedo a Mieres.