28 de junio de 2013

Mieres contra la Restauración

Mieres contra la Restauración.

 Mieres-08/08/1930-Calle Carreño Miranda. La calle fue conocida desde principios de siglo como Martínez de Vega. Con la II República adopta el nombre de García Hernández. En 1937 pasa a ser Calle José Calvo Sotelo, icono del Movimiento Nacional. Posteriormente recibe su nomenclatura actual, en honor al pintor avilesino nacido en 1614. Carreño Miranda entra en la Corte de Carlos II de mano del afamado Velázquez. Allí realiza numerosos retratos para la familia real.   http://www.asturias.es/

 Vecinos a caballo en La Pasera (Mieres) hacia 1915.  http://www.asturias.es

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En agosto de 1917, una gran huelga revolucionaria convocada para toda España, paralizó Asturias, que acabó quedándose sola, en un anticipo de lo que sería octubre de 1934. Seguramente ya conocen su desarrollo y consecuencias; hoy les voy a hablar de un episodio previo, que tuvo una amplia repercusión: la convocatoria que hizo la Lliga Regionalista en Barcelona invitando a los senadores y diputados de los partidos nacionales para celebrar una Asamblea extraoficial en protesta contra la suspensión de las Cortes y los actos del gobierno que presidía el conservador Eduardo Dato.

Atendiendo a esta llamada, el 5 de julio de 1917 acudieron hasta el palacio del parque de la Ciudadela, en aquella capital, 68 parlamentarios entre los que había catalanistas, liberales, republicanos y socialistas, que antes de ser arrestados por las fuerzas del orden tuvieron tiempo de poner sobre la mesa la modernización del Estado, la autonomía de los municipios, y otros problemas que paralizaban la vida política del país y acordaron la convocatoria de Cortes Constituyentes pidiendo también más libertad para las regiones y unas elecciones verdaderamente limpias.

En el resto de España se generaron grupos de apoyo y en Mieres, que entonces era un baluarte fortísimo de la democracia, se respondió siguiendo su tradición izquierdista con un entusiasmo enorme que tuvo su reflejo en una sesión del Consistorio convocada para el 29 de julio.

Aquel día, las minorías republicana y socialista que constituían la mayoría del Ayuntamiento dirigieron a sus compañeros de corporación la siguiente moción con la que manifestaban la adhesión a los políticos catalanes: «La asamblea de parlamentarios celebrada en Barcelona el día 19 del actual ha despertado en toda España un eco de consoladora esperanza. Se advierte en ella por de pronto aquel anhelo de renovación patriótica, que va encaminada a librar al país de las oligarquías dominantes, causa fundamental, ya que no única, de su ruina, y se advierte al propio tiempo, el deseo de reintegrar al pueblo en el ejercicio de su poder soberano, para que sea el pueblo quien utilizando al efecto el órgano de unas Cortes Constituyentes libremente elegidas y sobre la base de la autonomía municipal y regional plantee y resuelva todos aquellos problemas que afectan a la vida y al porvenir de España. En tal concepto, los concejales que suscriben, proponen a la Corporación Municipal se sirva acordar la adhesión a las resoluciones adoptadas por la referida Asamblea de parlamentarios al mismo tiempo que exponen su deseo de que en lo sucesivo sean los Ayuntamientos representantes de la soberanía del municipio quienes elijan su presidencia, independientemente del poder central, haciéndolo constar así en acta para los efectos oportunos».
 
11/07/1930 - Ayuntamiento de Mieres, obra del arquitecto Lucas Mª Palacio en 1862. Mieres se constituye como ayuntamiento independiente de Lena en 1862. A la obra original se le añade posteriormente un piso más, siendo arquitecto Juan Miguel de la Guardia que también renueva la fachada. Ésta pasa a tener cinco arcos sobre pilastras, balcones con frontón triangular - excepto el central que es curvo - y a estar rematada con un templete con reloj y campana. Juan Miguel de la Guardia (Cantabria 1859 – Oviedo 1910) fue arquitecto municipal de Oviedo. Entre 1904 y 1906 hizo el mercado cubierto Mieres y quizás sobre esas fechas tuviera lugar su intervención en la Casa Consistorial. http://www.asturias.es

Cuando concluyó la lectura de la moción, el alcalde Manuel Menéndez, del partido reformista, se sumó a ella presentando su dimisión con carácter irrevocable para explicar de esta manera que los deseos de los pueblos que representaban los parlamentarios rebeldes, debían anteponerse al cargo de representante del poder central que él ejercía en Mieres y, tras leer el texto de un telegrama dirigido al Gobierno anunciando su decisión, pasó a ocupar un asiento entre los concejales en medio de grandes muestras de agrado no solo de sus compañeros sino también del numeroso público que llenaba el salón y aplaudió su recto y acertado proceder. Por orden de jerarquía ocupó entonces la presidencia del Ayuntamiento el primer teniente de alcalde Ulpiano Antuña, republicano, y su primera disposición fue poner a votación la exposición que acababan de hacer los ediles de su grupo junto a los socialistas, apoyando la iniciativa catalana. Pero antes, dos representantes de estos grupos quisieron explicar sus posturas pronunciando sendos discursos.
El primero en hablar, en medio de una gran expectación, fue el abogado Vital Álvarez Buylla, el cual ostentaba la representación de la minoría republicana y en su nombre vino a decir que la Asamblea de los parlamentarios representaba el resurgir de España y que ellos como amantes de la Patria corroída por la carcoma de la oligarquía que se había enseñoreado del país, prestaban su más entusiasta cooperación a los parlamentarios, los únicos capaces de salvar a España de la bancarrota, a la que se encaminaba a pasos agigantados. Concluyó haciendo un inspirado y poético parangón con la lucha de los comuneros de Castilla y su discurso fogoso y valiente, gustó mucho al público que lo interrumpió repetidas veces mostrando su agrado. A continuación habló Manuel Llaneza en nombre de la minoría socialista, también para expresar su conformidad con la reunión de Barcelona y manifestó su deseo de sumar fuerzas para hacer una nueva España, en la que, en vez de gobernar las oligarquías, lo hiciese el pueblo, el único capaz de regir sus propios destinos. Dijo que todos los concejales del Ayuntamiento de Mieres debían hacer el juramento de no aceptar la Alcaldía de real orden, porque iría contra los deseos del pueblo y que el poder central con sus injerencias solo era una mordaza para los municipios. Llaneza, concluyó también en medio de estruendosos aplausos.
Luego le llegó el turno al representante de los mauristas, Isidro Fernández Miranda, quien se levantó a hablar como partidario de las instituciones existentes, contra las que iban los parlamentarios. Lógicamente, no estuvo dispuesto a dar su voto de adhesión a los mismos, ya que la Asamblea había sido declarada subversiva por el Gobierno y además tenía un tinte nacionalista muy marcado, pues los convocantes posponían los intereses de España a los de Cataluña. Respecto a los alcaldes de real orden, expuso que mientras no se separasen los cargos de presidente de la Corporación municipal y de representante del Gobierno, no se podía criticar este tema, pero en cuanto a la autonomía de los municipios, sí se mostraba partidario por considerarla necesaria para el progreso de los intereses municipales.
 D. MANUEL LLANEZA ZAPICO

(Lada, Langreo, 1879-Mieres, 1931)

  • Sindicalista y político socialista asturiano más importante del primer tercio del siglo XX.
  • Crea el SOMA en 1910 (en Vegadotos (Mieres) Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias. Utilizando un modelo de Sindicalismo desconocido en España y que observó durante su exilio en Francia, el cual aboga desde su constitución por un modelo de sindicalismo que apuesta decididamente por la  transformación social, por la construcción de una nueva sociedad basada en los principios de igualdad, solidaridad y justicia social. Una organización sindical de orientación socialista impregnada de los valores solidarios inherentes al internacionalismo obrero. El SOMA-FIA-UGT se define como un sindicato de clase, afiliación masiva, plural, abierto a todos los colectivos y trabajadores, integradora y participativa, en la que por encima de creencias religiosas, corporativismos profesionales e identidades culturales, defendemos íntegramente los intereses y aspiraciones de la clase trabajadora. http://www.orfanatominero.org
Vital Álvarez Buylla y Manuel Llaneza hicieron uso de su turno de réplica contestando brevemente a Fernández Miranda para negar que la actitud de los parlamentarios atacase la unidad de la Patria y que fuesen regionalistas o nacionalistas, afirmando que se trataba solo de un grupo de hombres ilustres y amantes unidos bajo el grito sublime de ¡Viva España grande!
Acto seguido, y en medio de la expectación del público que llenaba el edificio y sus alrededores, se procedió a la votación: Con la excepción de tres concejales, entre ellos el señor Miranda, todos los demás se adhirieron a la patriótica actitud de los parlamentarios y el entusiasmo reinó durante toda la tarde en el pueblo de Mieres comentándose por todas partes la brillante actitud de republicanos y socialistas, así como también la oportuna gallardía del alcalde Manuel Menéndez , quien antes de ir contra las aspiraciones del pueblo, había dimitido de su cargo.
Finalmente, aquella Asamblea catalana no fue más que el preludio de un intento revolucionario, pactado entre las fuerzas políticas opuestas a la monarquía de Alfonso XIII, que fracasó estrepitosamente por las prisas y la mala organización. Y parte de culpa la tuvo Oscar Pérez Solís, un personaje natural de Bello que ya ha pasado otras veces por esta página.
Cuando todo dependía del éxito de una huelga general que debía paralizar el país, el allerano, que entonces era un vehemente socialista hizo que se adelantase en Valladolid y, como escribió más tarde Andrés Saborit, «con intención o sin ella sirvió a la burguesía y al Gobierno»; poco después se sumó Valencia y los ferroviarios del norte y unos días después -el día 13- la UGT dio la orden para toda España. Aunque a los ocho días el movimiento revolucionario ya había fracasado, en Asturias las minas pararon más de dos meses y este deterioro hizo que no pudiesen trabajar a pleno rendimiento hasta enero de 1918.
 18/11/1927 - (foto Franck). Al fondo la estación y en primer término a la izquierda la cantina del tren vasco-asturiano de Mieres, que hoy en día alberga el centro de asistencia social del Ayuntamiento de Mieres. Era la estación del tren que llamaban "vasco-asturiano" con vagones de madera para pasajeros y propulsión a vapor, que usaba carbón en la combustión. El 2 de agosto de 1904 se inauguró el tramo Oviedo a San Esteban, seguido de los de Fuso a Figaredo en 1906 y Figaredo a Ujo en 1908. La llegada del ferrocarril a Collanzo se demoraría hasta 1934, quedando la línea en fórna de «Y», partiendo desde Oviedo hasta San Esteban y Collanzo, con división hacia los respectivos destinos en Fuso de la Reina. http://www.asturias.es

Vital Álvarez Buylla fue detenido inmediatamente en Mieres junto a Santiago Orejas; Esteban García, que era síndico del Ayuntamiento y administrador de la Cooperativa Obrera; Vicente Menéndez, facultativo de minas y empleado de obras públicas; Valentín Rodríguez, propietario; Francisco Prado, dependiente de comercio; Antonio A. Aza, abogado y empleado en la oficina de quintas, y los obreros Ramón Rodríguez, Macario Valverde y Leonardo Suárez. Por su parte, Manuel Llaneza, aunque personalmente se oponía a la huelga, la secundó para no romper la unidad de la UGT y permaneció escondido en Oviedo en casa del político Melquíades Álvarez, quien dirigía el movimiento en Asturias y León, hasta que la cosa se calmó y acabó entregándose a las autoridades.
Oscar Pérez Solís tuvo que refugiarse en Lisboa. Luego estuvo entre los fundadores del Partido Comunista, antes de cambiar sus ideas para afiliarse en plena etapa republicana a la Falange; también tuvo una actuación destacada en el alzamiento de 1936 y fue uno de los hombres fuertes del franquismo? pero esto ya se lo hemos contado antes.

 08/08/1933 - Puente La Perra de Mieres, nombre popular de esta construcción que cruza sobre el Río Caudal. http://www.asturias.es


 
08/08/1930 - Plaza de Abastos de Mieres antes de la Guerra Civil, obra de Juan Miguel de La Guardia. Está inspirada en la estructura de Les Halles de París de 1853 donde predomina el uso del hierro fundido. Data de 1904 – 1907. En el último cuarto del siglo XIX se levantaron muchos mercados de hierro, siendo su construcción uno de los índices urbanos de modernidad que sirvió para medir la pujanza de los ayuntamientos ya que eran un servicio municipal. La Fundición de Mieres realizó obras de hierro para toda España. El edificio es de hormigón, hierro y cristal, de estilo ornamental ecléctico muy común en época modernista. Tiene connotaciones historicistas muy propias de la arquitectura industrial. Consta de una planta y tejado retranqueado por donde entra la luz. Se inaugura en 1907 siendo alcalde Don José Selá y Selá. La liquidación de las obras ascendió a 144.502 pesetas y el contratista fue Don José Miranda Antuña.  http://www.asturias.es

 08/08/1930Panorámica de la fábrica de Mieres. La Sociedad Fábrica de Mieres se constituyó en marzo de 1879, siendo la sucesora de varias compañías minero-siderúrgicas. Adquirió distintas concesiones mineras sobretodo en Lena y Quirós, favoreciendo su crecimiento las mejoras a nivel de infraestructuras y transportes. http://www.asturias.es

FUENTE: ERNESTO BURGOS-HISTORIADOR
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El frondoso árbol de los Álvarez-Buylla

Arturo Álvares Buylla recibe el reconocimiento de manos del El príncipe Felipe de Borbón, heredero de la Corona española.  (Foto Reuters)

Una búsqueda de años reconstruye la genealogía de la familia del neurocirujano mexicano Arturo Álvarez Buylla, egresado de la Universdad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien fue reconocido con el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2011. que planta su raíz en Asturias y se extiende por todo el globo.







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Buena sombra, la del árbol genealógico de los Álvarez-Buylla, que planta sus raíces en Asturias y extiende sus ramas por todo el mundo. Una investigación de años ha permitido reconstruir con toda exactitud el devenir de este apellido desde Plácido Álvarez-Buylla y Santín (Pola de Lena, 1826-Gijón, 1887), del que parten las tres ramas principales de la familia, que el pasado miércoles reunió a un centenar largo de sus miembros en el palacio de Meres (Siero) en torno a uno de sus más ilustres miembros, el neurobiólogo Arturo Álvarez-Buylla, que recibió el premio «Príncipe de Asturias» de Investigación y que además fue «Asturiano del mes de octubre de 2011» de LA NUEVA ESPAÑA.
La elaboración del árbol genealógico es fruto del esfuerzo de algunos miembros de la familia, como la filóloga Virginia Álvarez-Buylla, y expertos en la materia como Juan Alvargonzález. «Ha sido un esfuerzo complicadísimo», asegura Virginia Álvarez-Buylla, quien asegura que se ha remontado el rastro de la familia hasta el siglo XVII, aunque también hay menciones a un topónimo relacionado con el apellido que datan del siglo XI. Una Álvarez-Buylla militante, esta mujer resalta que «a pesar de lo grande que es la familia, en ninguna de las ramas hemos encontrado casos de corrupción o cosas parecidas. No se ven grandes fortunas, pero tampoco delincuentes. Es algo de lo que sentirse orgulloso».
De Plácido Álvarez-Buylla, médico, escritor e impulsor de la construcción de un hospital en Oviedo, parten las tres ramas principales de la familia. Por un lado, señala Virginia Álvarez-Buylla, está la rama de los catedráticos, de la que ella misma procede. A ella pertenecen Adolfo Álvarez-Buylla y González-Alegre (1850-1927), catedrático de Economía Política y Hacienda Pública; su hijo, Benito Álvarez-Buylla y Lozana (1879-1941), catedrático de Química, fundador del Instituto del Carbón, poeta y compañero de «Clarín»; y el hijo de éste, José Benito Álvarez-Buylla Álvarez (1916-1981), padre de Virginia, catedrático de Literatura Inglesa, también poeta e investigador de la tonada, afincado en Gijón.
Un hermano de Benito Álvarez-Buylla, Vicente (1890-1969), llegó a ser cónsul general de España en Londres en la década de los treinta, en la época en que era embajador Ramón Pérez de Ayala. Uno de sus hijos, Manuel, vive en Venezuela. Otro, Pedro Álvarez-Buylla, forma la rama inglesa de la familia y reside en Guifford (Reino Unido). Otro hermano de Benito y Vicente, Plácido (1885-1938), llegó a ser durante unos meses ministro de Industria y Comercio en el primer Gobierno del Frente Popular, en el año 1936. Era también diplomático, fue cónsul general en Gibraltar y murió en París. Finalmente, otro hermano del Benito, Vicente y Plácido, Adolfo Álvarez-Buylla y Lozana, nacido en 1897, fue portero del Real Madrid entre los años 1903 y 1911, procedente del Stadium de Avilés.
Después está la llamada rama de los médicos, a la que pertenece el neurobiólogo Arturo Álvarez-Buylla. Se inicia con el segundo de los hijos de Plácido Álvarez-Buylla y Santín, Arturo Álvarez-Buylla y González (1852-1912), «Doctor Serio», vinculado a la lucha contra el alcoholismo y otras causas filantrópicas. Continúa con Arturo Álvarez-Buylla Godino (1895-1937), militar pionero de la aviación en España, secretario general del Alto Comisariado Español en Marruecos, del que se hizo cargo provisionalmente en los meses que precedieron al inicio de la Guerra Civil, y que fue fusilado en Ceuta por los franquistas. El hijo de éste, Ramón Álvarez-Buylla de Aldana (1919-1999), médico cirujano, neurofisiólogo e histólogo, se formó en la Unión Soviética tras salir de España por la guerra, y luego se exilió en México en 1947, por mediación de Dolores Ibárruri. Allí desarrolló una larga labor docente e investigadora. De la unión de Ramón Álvarez-Buylla con una hija de Wenceslao Roces -jurista, historiador, traductor y político comunista nacido en Soto de Agues (Sobrescobio) y fallecido en el exilio mexicano- nacieron el neurobiólogo Arturo Álvarez-Buylla Roces (México DF, 1958), afincado en California (Estados Unidos), y que anteayer viernes recibió el premio «Príncipe» de Investigación, y la especialista en genética molecular María Elena Álvarez-Buylla Roces, activista contra el maíz transgénico.
Una nueva rama parte del militar Plácido Álvarez-Buylla y González-Alegre (1864-1956), gobernador militar y civil de Huesca, gerente de la Azucarera de Pravia, de la Fábrica de Armas de Oviedo, la Sociedad Industrial Asturiana y el Tranvía Central de Asturias, así como cofundador y segundo presidente de la Sociedad Filarmónica de Oviedo. A esta rama pertenecen otros personajes ilustres, como el médico Jaime Álvarez-Buylla Menéndez (Oviedo, 1931), actual presidente de la Sociedad Filarmónica de Oviedo, e hijo del abogado Tomás Álvarez-Buylla López Villamil; así como los hermanos de este último, los militares Plácido y Manuel (éste también médico), que fueron alcaldes de Oviedo: el primero, tras romperse el cerco de la capital en la Guerra Civil; y el segundo, que restauró el busto a «Clarín», entre 1968 y 1975.
Pero los Álvarez-Buylla no se agotan, ni mucho menos, en estas tres ramas. De un hermano de Plácido Álvarez-Buylla y Santín, Miguel, parte la rama del escritor Vital Aza Álvarez-Buylla, vinculada con Mieres. También vinculado a Mieres cabe reseñar al médico y benefactor Vital Álvarez-Buylla Rodríguez, primer alcalde democrático de Mieres, y al que está dedicado el hospital de la ciudad. Hay otros Álvarez-Buylla que entroncan con los Bascarán de Oviedo, o los Prieto, cuyo principal representante es Carlos Prieto Álvarez-Buylla, profesor de la Universidad de Oviedo.
Los Álvarez-Buylla se extienden por Galicia, por Madrid, México, Barcelona, Venezuela... Emparentan con el político liberal asturiano Melquíades Álvarez (1864-1936), cuyo bisnieto Antonio Álvarez-Buylla es decano del Colegio de Abogados de Madrid. A esta rama pertenece el pintor Melquíades Álvarez-Buylla Ballesteros.
Tampoco debe olvidarse la rama de los abogados, que se inicia con José Álvarez-Buylla Godino, nacido en Oviedo en 1881, que fue diputado en Cortes y militó más tarde en el partido de Alejandro Lerroux. Otros abogados destacados de la familia son Ignacio y Ricardo Álvarez-Buylla Fernández.
«Los orígenes de la familia están en Gozón, entroncamos con los condes de Santa Eulalia y del Real Agrado, con los Agüera... Rastrear esta familia nos ha llevado a los cementerios, a buscar lápidas... Ha sido muy complicado», asegura Virginia Álvarez-Buylla, perfectamente consciente de pertenecer a un linaje que desde Asturias se abrió al mundo.

 Partiendo desde el cruce de Requejo y tirando hacia Oñón, por la carretera Adanero-Gijón a mano derecha, existió una casona solariega conocida como “La Casa de los Buylla”, llamada también como “La Rotella” construida en 1890. http://genteonon.blogspot.com.es

FUENTE:  L. Á. VEGA

27 de junio de 2013

la salmonicultura en Asturias

Evolución histórica de la salmonicultura en el Principado de Asturias. http://www.serida.org
Isabel Márquez Llano-Ponte. Área de Sanidad Animal. SERIDA. imarquez@serida.org
Este artículo plantea un breve recorrido histórico por la piscicultura continental de Asturias desde los años 80 hasta la actualidad y presta especial atención a factores importantes para la cría de peces como son las instalaciones, el agua de abastecimiento y las producciones de las piscifactorías.

Antecedentes

En el año 1968 se inauguró en Asturias la primera piscifactoría industrial de producción de trucha arco iris (Oncorhynchus mykiis). Asturias y Navarra, fueron las primeras regiones de España que pusieron en marcha esta iniciativa empresarial. Muchos años antes, a principios del siglo XX, Asturias fue también pionera, junto con Aragón, en la producción de truchas para la repoblación de los ríos. El Centro Ictiogénico de Infiesto (Asturias) comenzó a funcionar en 1910. Esta piscifactoría, que aún continúa activa, fue la “nodriza” de las piscifactorías de repoblación en Asturias.
En cuanto a las piscifactorías industriales de trucha arco iris en Asturias, el camino recorrido desde el inicio de esta actividad hasta nuestros días fue paralelo al de la salmonicultura de aguas continentales en el resto de España. Las instalaciones piscícolas se fueron modernizando principalmente en la última década del siglo XX.

Historia de la piscicultura continental en España

El concepto de piscicultura es casi tan antiguo como el de la ganadería. La idea de recoger peces del medio natural y conservarlos durante un periodo de tiempo en remansos de ríos o cercados en bahías o lagunas, es un hecho constatado en muchas civilizaciones, desde los antiguos egipcios y las civilizaciones de Asia, 3000 años a.C., hasta los griegos y romanos del principio de nuestra era.
Fue en China, 3500 años a. C., donde se desarrolló un sistema de engorde de distintas especies de carpas en un mismo estanque, para aprovechar al máximo todos los recursos nutricionales. Griegos y romanos también practicaron la piscicultura en Europa.
En la Edad Media, muchas abadías y monasterios Europeos poseían algún tipo de cercado en remansos de ríos para abastecerse de peces. Existen textos de Jovellanos referidos a los monjes bernardos de Villanueva de Oscos (Asturias) que, hacia el año 1100, guardaban salmones, truchas y reos en un remanso del río Navia. Hasta muchos años después, las constataciones de la incipiente piscicultura sólo consistían en capturar peces en el medio natural y mantenerlos para su posterior consumo.
Es a partir del siglo XIV cuando se empiezan a tener datos sobre algunas actuaciones de cría de peces, que habrían de ser los inicios de la reproducción artificial. Así, en 1419, en la abadía de Réome (Francia), el monje medieval Dom Pichon comenzó las experiencias de fecundación artificial, que fueron redescubiertas por otros experimentadores franceses y alemanes a mediados del siglo XVIII.
Hacia 1850, en Francia, unos pescadores consiguieron fecundar, truchas y obtener alevines para repoblar el río Mosela (Thibault, 1989). Esto alentó al gobierno Francés para construir la primera piscifactoría en Huninge (Alsacia), en 1851. A partir de entonces, empezaron a proliferar establecimientos de piscicultura de salmónidos por toda Europa.
A finales del siglo XIX, el descubrimiento por el ruso Wrasskij de la fecundación en seco (método por el que se fertilizan los ovocitos con el semen sin agua para incubarlos posteriormente) dio un nuevo impulso a la piscicultura moderna.
En España, se puede considerar que Mariano de la Paz Graells (1809-98), catedrático y director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, fue el padre de la acuicultura (de la Hoz, 2005). Consiguió el apoyo del Rey Francisco de Asís para la construcción de un centro ictiológico en el Real Sitio de la Granja de San Ildefonso, en 1866.
En 1865, los hermanos Pablo y Federico Muntadas (Zaragoza) habían creado una piscifactoría privada en el Monasterio de Piedra, asesorados por el naturalista alemán Rack en técnicas de reproducción artificial. Esta piscifactoría fue cedida al Ministerio de Fomento en 1886. Entre ese año y 1900 se consolidó y pasó a producir alevines de trucha común y varias especies de salmónidos, incluida la trucha arco iris (Lizasoain, 1912). En un Real Decreto de 1 de Noviembre de 1895 ya figuraban 14 piscifactorías en España.
En el siglo XX, al principio de la década de los 70, existían en España, en aguas continentales, dos tipos de piscifactorías: las estatales y las privadas. Las primeras dependían del Ministerio de Agricultura, a través del Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ICONA). La mayoría de ellas se dedicaban a la cría de salmónidos para la repoblación, contabilizándose 18 piscifactorías de este tipo. En cuanto a las piscifactorías privadas, conviene señalar que comenzaron su andadura en la década de los años 60. Este es el momento en que se puede considerar que comenzó la verdadera piscicultura industrial en España.
En consecuencia, esta actividad se inició en España con un evidente retraso con respecto a la piscicultura en otros países europeos, como Francia, Dinamarca e Italia. Las primeras piscifactorías en España de trucha arco iris con carácter industrial fueron las de Riezu (Navarra), Manzanares el Real (Madrid), Nalón (Asturias) y la del río Oja (La Rioja). En 1963 funcionaban en España cinco piscifactorías industriales. Este número se elevó a 21 en 1967 y a principios de los 70 estaban autorizados 80 establecimientos productores de trucha, propiedad de 41 empresas; la mayoría estaban ubicadas en el sistema montañoso cántabro-galaico (Pons, 1971).
En 1974, dada la proliferación de establecimientos piscícolas, se promulgó una Resolución del ICONA sobre ordenación zootécnica sanitaria de los centros de piscicultura privados instalados en aguas continentales. En 1981, según el ICONA, estaban censados 30 establecimientos piscícolas del Estado y 140 centros de propiedad privada. 

Historia de la piscicultura en Asturias

Ricardo Acebal del Cueto (1849-1940), ingeniero de montes de Gijón, muy vinculado a la Universidad de Oviedo, propuso el establecimiento de una piscifactoría para la cría del salmón. Esta especie estaba siendo esquilmada con máquinas salmoneras que, a modo de grandes norias, sacaban del río cientos de salmones que trataban de remontar los cauces.
Al mismo tiempo, el canónigo de Covadonga, D. Manuel Alea, compró 10.000 huevos de trucha al Monasterio de Piedra y los depositó en su finca de El Cobayu, en lo que sería el inicio de una piscifactoría. Pero fue finalmente Ricardo Acebal quien redactó el proyecto para la creación de un establecimiento de piscicultura en Asturias, en Infiesto (Acebal, 1892). Las obras de esta piscifactoría finalizaron en 1907 y la primera incubación se realizó en 1908. La apertura de esta piscifactoría fue todo un acontecimiento nacional y a lo largo de los primeros años de funcionamiento recibió visitas de muchas personalidades incluida la del rey Alfonso de Borbón (De la Hoz, 2004).
Entre 1922 y 1928 se obtenían anualmente en Infiesto entre 100.000 y 300.000 alevines de salmón, cuyo destino era la repoblación de los ríos asturianos (Pardo, 1930).
En los primeros años de la década de los 60 empezó su actividad en Asturias la primera piscifactoría industrial de producción de trucha arco iris, en el río Nalón. A mediados de los años 70 estaban en activo cinco y a principio de los años 80, diecisiete. En esta década, comenzó la especialización de las instalaciones.

Evolución de la Piscicultura 1986-2008

Desde los años 80, las piscifactorías de salmónidos han experimentado una transformación sustancial en muchos aspectos. Con el fin de relacionar los cambios de la piscicultura asturiana con la de otros lugares en el mismo periodo de tiempo, se han tenido en cuenta varios factores fundamentales para la cría de peces en aguas continentales (instalaciones, agua de abastecimiento, producción y transformación del producto), que han evolucionado o se han diferenciado de manera peculiar con respecto al resto de la salmonicultura continental.
Las instalaciones de piscicultura
La Ley Orgánica 7/1981 de 30 de Diciembre otorgó al Principado de Asturias el Estatuto de Autonomía. A partir de esa fecha comenzaron las transferencias de diversas competencias que hasta entonces dependían del ICONA, entre ellas, las del control de la caza y la pesca.
En 1986 se iniciaron los trabajos de localización de todas las instalaciones de piscicultura activas en Asturias, en el marco de la beca de Ictiopatología Fluvial (Laboratorio de Sanidad Animal, 1 de febrero de 1986) con lo que se pudo dibujar el primer mapa de situación de las 37 piscifactorías asturianas.
Las piscifactorías de trucha arco iris pertenecían a empresas de tipo familiar. Sin embargo, las de mayor tamaño contaban con modernos diseños y con tecnología actualizada e importada de Europa.
Los primeros empresarios piscícolas de Asturias fueron pioneros, no sólo en el tiempo en que iniciaron la acuicultura de tipo empresarial, si no también, en la idea de implantar tecnología en sus instalaciones. Junto con estas piscifactorías coexistían otras más pequeñas que eran muy rudimentarias. Se construían, simplemente, restaurando algún antiguo azud que había servido en otro tiempo para un molino o para otro uso; se reconstruía el canal de entrada del agua y se establecían, muy artesanalmente, estanques de cría. Los huevos embrionados o alevines de trucha arco iris eran adquiridos en las piscifactorías más grandes y, así, comenzaban a criar peces.
En el resto de España, la piscicultura de salmónidos en los años 80 era muy parecida a la asturiana: convivían pequeñas piscifactorías artesanales con grandes empresas de acuicultura. La única diferencia con las de Asturias era que el volumen de agua disponible en los ríos asturianos era mucho menor que el de los grandes ríos de otras zonas de España. La orografía de Asturias hace que el caudal de los ríos fluctúe mucho entre las épocas de invierno y de estiaje. La mayoría son torrentes. El terreno montañoso no permite la construcción de grandes instalaciones, de manera que las piscifactorías llamadas “grandes” en Asturias siempre fueron de menor tamaño que las de otros lugares de la península.
En cuanto al diseño de las primeras piscifactorías, tanto en Asturias como en España, se concibieron con dos zonas delimitadas: los estanques de producción y las salas de sacrificio. Estas últimas, al principio de la piscicultura eran muy rudimentarias; en muchos casos relegadas a un pequeño espacio compartido con el almacén de piensos o con el almacén general; sin separación entre locales, ni medidas higiénicas adicionales.
A principios de la década de los 90 cerraron dos piscifactorías de gran tamaño ubicadas en Asturias: la de Villamayor, en el río Piloña y la de Canero, en la desembocadura del río Esva. En esta misma época, se produjeron también fusiones de pequeñas empresas de piscicultura, de manera que casi todos los empresarios piscicultores de la época poseían dos, tres e incluso cuatro instalaciones. en ocasiones, de tan pequeño tamaño que entre todas no alcanzaban una producción de 60 toneladas anuales.

Piscifactoría de Canero en Valdés, Asturias. Abril 2000. (Fotografía © Isabel Márquez)

En el año 1989 se construyó una gran piscifactoría de alevinaje para salmón perteneciente a una importante empresa, cuyas instalaciones de engorde se encontraban en una zona de costa del norte de Galicia. A lo largo de la década de los 90 fueron desapareciendo prácticamente todas las instalaciones piscícolas de carácter artesanal.
En 2001 se encontraban activas 19 piscifactorías de trucha arco iris, agrupadas en 12 empresas. En 2008, se mantenían tan sólo 15 piscifactorías, que se habían agrupado en seis empresas y quedaban dos de tipo artesanal. Las producciones obtenidas por piscifactoría bajaron mucho con respecto al periodo anterior.
Por otra parte, la disminución alarmante de las poblaciones de salmones salvajes en los ríos asturianos, ocurridas en los años 90, impulsaron en Asturias la activación de programas encaminados a su recuperación: en la década de los 70 las capturas en los ríos asturianos rondaban los 5.000 ejemplares, frente a los 1.000 del año 1993. Ante esta circunstancia la Administración Autonómica decidió actuar, por una parte, poniendo en marcha un programa de mejora del hábitat y, por otra, trabajando en un programa de incremento de las poblaciones mediante la repoblación. Las repoblaciones se realizaron en base a peces criados en piscifactorías (De la Hoz, 2001).
En cuanto a la modernización de las instalaciones, a principios de los años 90, las piscifactorías asturianas empezaron a instalar sistemas de oxígeno líquido inyectado en el agua pero, mientras que en las grandes piscifactorías del resto de España sirvió para aumentar la producción a igualdad de caudales, en las instalaciones asturianas sólo se utilizaron estos sistemas puntualmente en épocas de estiaje y no como apoyo a la producción. De hecho, en Asturias, las densidades de producción por metro cúbico de agua nunca superaron los 22 Kg. como media. En cambio, las grandes piscifactorías industriales de toda Europa tienen producciones mayores de 45 kg/m3.
Por otra parte, en las piscifactorías españolas se implantaron, a final de los años 90 y principios del siglo XXI, sistemas de gestión modernos y se informatizaron las instalaciones. En Asturias, muy pocas empresas invirtieron en este sentido, dada la precaria situación de la red eléctrica y telefónica de la Comunidad Autónoma. Así, apenas se realizó algún tipo de inversión en mejora de las instalaciones de trucha arco iris; incluso algunas piscifactorías que habían instalado oxigeno líquido como sistema de contingencia para paliar la época de estiaje, lo retiraron. Muchas piscifactorías atajaron la crisis disminuyendo la mano de obra o cerrando temporalmente algunas de las instalaciones de la empresa.
El agua de abastecimiento
Los ríos del Principado de Asturias son ideales para la producción de salmónidos debido a su situación geográfica y a su climatología.


Río Sella, a su paso por Parres, Asturias. (Mayo de 2005). (Fotografía © Isabel Márquez)

Las piscifactorías asturianas, en general, captan el agua de distintos ríos de la región. Sólo algunas pequeñas instalaciones utilizan agua procedente de manantiales para la cría de los peces, generalmente alevines.
En cuanto al uso del agua, durante los primeros años de la piscicultura no estaba gravado por ningún impuesto específico. La mayoría de las instalaciones ni siquiera estaban registradas en la Confederación Hidrográfica del Norte de España.
En 1985 los piscicultores asturianos se enfrentaron a la primera tasa sobre el uso del agua y a partir de 1994 se comenzaron a gravar los vertidos al dominio público hidráulico con una tasa destinada al estudio, control, protección y mejora del medio receptor de cada cuenca hidrográfica. Este canon era, y es actualmente, uno de los principales costes derivados de la acuicultura continental.
A lo largo de los años, el concepto de costes ambientales se fue poniendo de manifiesto incrementando los costes de producción de una forma muy desigual de unas regiones a otras debido a las distintas políticas de las Confederaciones Hidrográficas. En este sobre-coste fueron especialmente castigadas las piscifactorías gallegas y asturianas. Se consideró la acuicultura como una actividad industrial, se exigieron, cada seis meses, análisis de calidad de las aguas de entrada y sus efluentes y se aplicaron cánones de vertido muy poco minorados. El resultado final fue un elevado precio del agua en comparación con otras zonas de España. Por otra parte, muchos acuicultores tenían dividido el total de la producción en pequeñas instalaciones por lo que tenían que pagar elevados costes de agua por cada una de ellas.
Al mismo tiempo, entre los años 1995 y 2000, se emprendieron en Asturias muchas obras que afectaron a los cauces de los ríos, como la construcción de carreteras de montaña, puentes, escolleras, presas, etc. Pocas fueron las piscifactorías que no sufrieron daños y perjuicios debidos al impacto de las obras.
Este tipo de regulaciones, restricciones y gravámenes sobre el uso del agua en piscicultura continental ha llevado, en muchos países de Europa a apostar por la cría de peces con sistemas de reutilización del agua. Los sistemas de recirculación permiten producir una mayor cantidad de peces con muy poca cantidad de agua que, además, puede ser tratada de tal manera que controlan parámetros tales como: el oxígeno, el amonio, los nitritos, la Demanda Biológica de Oxígeno (DBO), los sólidos en suspensión, la temperatura y el CO2 (Avault, 1996). Todas estas variables son consideradas como limitantes en los sistemas de piscicultura tradicionales.
Esta prometedora tecnología se está implantando en algunos lugares del mundo como: Dinamarca, Estados Unidos, Chile y Noruega y está permitiendo criar especies de gran valor añadido en aguas continentales, disminuyendo sensiblemente los impactos ambientales. En un futuro, este tipo de instalaciones se pueden implantar en Asturias y convertirse en una opción de modernización para la piscicultura continental.
La comercialización y organización de las empresas de piscicultura
En los años 80, las empresas piscícolas más importantes en Asturias, por su volumen de producción, vendían una parte de ésta en Madrid y en otros grandes mercados nacionales. El resto se comercializaba en mercados locales en la propia piscifactoría y en negocios de restauración cercanos. En esta época todo el producto se vendía como trucha entera sin eviscerar.
En cuanto a la organización, las empresas consideradas como grandes pertenecían a la Asociación de Piscicultores Españoles. En 1986 se constituyó la Organización de Productores Piscicultores (Real Decreto 337/1986). Esta organización se encargaba de poner en contacto a piscicultores de toda España informando de novedades en la producción y comercialización. Además, mantenía relaciones muy estrechas con otras organizaciones de piscicultores de otras partes de Europa, principalmente italianos, con los que realizaban frecuentes encuentros e intercambios comerciales.
En 1986 la producción española fue de 16.000 toneladas de las que 800 correspondían a Asturias. A finales de los años 90 la producción asturiana representaba alrededor del 10% del total nacional. A finales de la década de 2000, este porcentaje no alcanzaba un 5%. Las caídas de producción en los últimos años se debieron a la gran competencia del sector de la piscicultura de truchas, no sólo con la acuicultura marina de producción nacional, que en estos últimos años superó las 30.000 toneladas, si no también con las producciones en muchos otros países del mundo, debido a la globalización de los mercados.


Gráfico.-Evolución de la producción de Trucha arco iris en Asturias

Calidad del producto. Normas de aplicación
Por otra parte, la legislación Europea se encaminó, a raíz del el problema de la Encefalopatía Espongiforme Bovina, hacía el control cada vez más estricto de la seguridad alimentaria. En este contexto, los grandes piscicultores españoles empezaron a incorporar en sus producciones estudios de puntos críticos, que buscaban la mejora del producto en consonancia con la demanda de unos consumidores cada vez más exigentes en cuanto a calidad.
En 2006 se publicó la primer Norma de Calidad de Producción de Trucha (UNE 173001 Acuicultura Procesos productivos de Trucha) que establece requisitos y recomendaciones para la cría de la trucha arco iris, así como para su sacrificio; con especial atención a la trazabilidad de todo el proceso. Esta norma es muy adecuada para grandes productores, pero muy poco operativa para las pequeñas instalaciones de piscicultura continental.
Sin embargo, las pequeñas piscifactorías asturianas cumplían los requisitos para dirigirse a otros mercados, muy exigentes, que se estaban incorporando en toda Europa: se trataba de la producción de trucha ecológica.
En mayo de 2007 se presentó en Gijón (Asturias) la Norma UNE 173002: “Acuicultura. Procesos productivos. Producción ecológica de trucha”, en cuyo comité de normalización participó el SERIDA. Esta norma habla de la producción en condiciones muy especiales de tres especies: Oncorhynchus mykiss, Salmo trutta fario y Salvelinus fontinalis. Así, entre otras muchas exigencias, se refiere a que:…”las tomas de agua deben realizarse en cursos de agua de muy buena calidad…”, a bajas densidades de cría y otra serie de requisitos, todos ellos muy adaptables a las condiciones de la mayoría de las piscifactorías asturianas. En definitiva, es una norma de futuro para revalorizar pequeñas producciones de alta calidad dirigida a mercados muy exigentes.

Nota

Este trabajo forma parte de la tesis doctoral titulada “Evolución histórica de las principales patologías asociadas a la salmonicultura en el Principado de Asturias” realizada por la autora en el SERIDA y defendida en la Universidad de Zaragoza en Diciembre de 2009.

Bibliografía

Acebal, R. (1892). Revista de Montes. Tomo XVII, pag. 185, 216, 263 y 292.
Avault, J (1996). Fundamentals of Aquaculture. AVA Publ. Company, Baton Rouge. Lousiana. Estados Unidos.
De la Hoz Regules, J.(2001). Situación Actual del Salmón Atlántico en Asturias. En: El Salmón Joya de nuestros ríos: comunicaciones de las III Jornadas del Salmón Atlántico en la Peninsula Ibérica. Editores: García de Leaniz, C., Serdio, A., Consuegra, S. Santander: 39-53.
De la Hoz Regules, J. (2004-2005). Piscicultura, Pesquerías e Ictiopatología en la Asturias Contemporanea. Un Centenario: La Piscifactoría de Infiesto. Boletín de Ciencias n.º 49. Real Instituto de estudios Asturianos.
Lizasoain Minondo, J. (1912). Resumen de los trabajos ejecutados por la Administración Pública para la Repoblación Piscícolas de las aguas fluviales. Desde su implantación hasta 1910. Ins. De Repob. Forest y Pisc. 15 Madrid.
Pardo, L. (1951). Apuntes para la Historia de la Pesca Continental Española, tomo II: los siglos XIX y XX. Ministerio de Agricultura. Madrid.
Pons, J. (1971). Cría de Truchas. Publicaciones de Capacitación Agraria. Serie Técnica 44. Ministerio de Agricultura. Madrid.
Thibault,.M. (1989). La redecouvert de la fécondation artificielle de la truite en France au milieu du XIX siècle. In Colloque Homme, Animal et Societé, 1987. Toulouse: 205-231.
Ficha Bibliográfica
TítuloEvolución histórica de la salmonicultura en el Principado de Asturias
Autor/esIsabel Márquez Llano-Ponte. Área de Sanidad Animal. SERIDA. imarquez@serida.org
Año Publicación2010
ÁreaSanidad Animal.
Revista/SerieTecnología Agroalimentaria
Referencianº 7. Pp. 28-34
Formato
Depósito LegalAS-2617-95
ISSN1135-6030
ISBN
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24 de junio de 2013

Los salmones asturianos

El salmón de Asturias.

                          Salmones en un rio asturiano

http://www.desdeasturias.com

Existen investigaciones biológicas que sostienen que el salmón asturiano es el más antiguo de Europa, siendo el descendiente más directo de aquellos otros que durante la época de las glaciaciones, hace unos 40.000 años, comenzaron a buscar refugio en las cabeceras de los ríos que vertían sus aguas al Cantábrico.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero nadie parece dudar de la solera del salmón autóctono. Hoy en día su carne es también una de las más caras y, quizás, de las más sabrosas de los ríos del continente. Su alta cotización obedece tanto a la calidad de la especie como a la escasez actual, que contrasta con la abundancia de antaño.
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En el siglo XVIII, durante la costera, se capturaban sólo en el Sella más de 12.000 salmones. En el monasterio benedictino de San Pedro de Villanueva, en Cangas de Onís, los vecinos del concejo que prestaban servicios a los monjes llegaron a exigir “que no se les daría salmón a la comida más que dos veces por semana”. Condiciones semejantes imponían los obreros que trabajaban en otras villas ribereñas como Pravia, Pola de Laviana o Cangas del Narcea.
En la villa de Pravia podemos ver de cerca una reproducción de 400 kilos de peso de una vieja máquina de pescar salmones. Aunque ahora está terminantemente prohibida, en su momento hacía furor en las riberas del Narcea. El armatroste en cuestión, diseñado por el francés Martín Duhart en 1865, es un mecanismo gigante que consta de varias aspas y que en su momento sacaba los salmones en masa del agua.
Con un pasado salmonero de tanta magnitud, no es de extrañar que la pesca de esta especie siga siendo un acontecimiento anual en el Principado. La expectación es enorme a lo largo de toda la temporada, especialmente cuando se da el pistoletazo de salida. En el mes de marzo comienza la caza y captura del popular Campanu, el primer salmón del año. A lo largo de la campaña, el paso del tiempo se va registrando en piezas y hazañas, sorteos, cotos de pesca, cebos empleados… buena y mala pata.
La temporada finaliza a mediados o finales de julio. Generalmente, la autorización de pesca de Salmón se limita a los cauces principales de los ríos: Eo, Porcía, Navia, Narcea, Nalón, Sella, Cares, Deva y el Esva.
La escasez paulatina de las capturas parece tocar fondo en los años 90 del siglo XX. En 1997 apenas se superaron los 700 ejemplares en toda la comunidad autónoma. Sin embargo, en 2001 se batía un récord de la historia reciente, alcanzándose la nada despreciable cifra de 2.779 piezas. En Asturias se pescan actualmente más salmones que en el resto de la Península Ibérica.
La mejora en la calidad de las aguas de los ríos asturianos, cierta regulación de la pesca de salmón en altamar y, sobre todo, las repoblaciones con alevines, son las causas que se atribuyen a esta recuperación progresiva. Si la cosa sigue así, se puede pensar que la gastronomía salmonera se extenderá poco a poco a un público menos exclusivo. Actualmente el Campanu se llega a cotizar a lo grande, superando el millón de las antiguas pesetas, y suele ser adquirido por restaurantes afamados de la capital de España para invitar a grandes personajes de vida social, política o deportiva de nuestro país.
Para que se abarate el salmón asturiano y llegue a más bocas hay que seguir avanzando con criterios de sostenibilidad. Un buen ejemplo es el Sella, que según los estudios técnicos más recientes, es el mejor río salmonero de España. El centro de alevinaje de Caño (en Cangas de Onís) se ha convertido en el laboratorio natural del salmón asturiano. Gracias a su labor se sueltan al Sella decenas de miles de alevines autóctonos cada año. El marcaje y posterior seguimiento de las crías permite constatar el retorno de muchas de ellas en la edad adulta, tras su paso por altamar. La reproducción y desove artificial que se sigue en otros puntos de Asturias dan como resultado más de medio millón de alevines anuales, con los que repoblar todas las cuencas salmoneras de la región.
Si nos centramos en la historia particular de estos salmónidos no dejaremos de sorprendernos con la vida tan sufrida que llevan para perpetuarse. Remontar los ríos y reproducirse es una misma cosa: un eterno retorno, la búsqueda del origen, el fin de su existencia. El Salmón Salar, o Salmón Atlántico que es el que nos encontramos en el Principado, sólo remonta los ríos cuando tiene un gran tamaño, hasta de un metro de longitud y algo más de 15 kg de peso. Su cuerpo es esbelto, los flancos plateados y el dorso de color azul metalizado, cubierto de manchas oscuras. Es la vestimenta romántica del salmón macho. Llegado el momento de aparearse, el color plateado se torna cobrizo y la mandíbula inferior se desarrolla notablemente, curvándose hacia arriba para formar una especie de gancho.
Tras la fecundación, las altas temperaturas de los ríos asturianos permiten un rápido desarrollo de los alevines. Al final de su primer verano de vida puede alcanzar de 8 a 10 cm de longitud. Durante su estancia en los ríos, uno o dos años, son carne de cañón para las nutrias, las aves pescadoras, grandes truchas e incluso sus propios congéneres, lo que reduce de forma importante los efectivos. Llega su primera o segunda primavera y se producen profundos cambios morfológicos y fisiológicos en ellos, pues se preparan para dar el salto a las condiciones de vida de las aguas marinas.
Ya en el mar viven en zonas alejadas, en zonas frías y ricas en nutrientes. Los salmones procedentes del litoral atlántico se concentran al sur de Groenlandia. Allí pasan uno, dos o tres años. Transcurrido esta etapa, regresan como hijos pródigos a sus ríos para procrear. Y así, estos sobrevivientes, viajeros sin par y nostálgicos empedernidos, regresan a su tierra en el tiempo previsto, como si tuviesen en su cabeza toda la cartografía oceánica y una agenda infalible.
De vuelta al río ya no pueden alimentarse… su metabolismo se ha adaptado a la dieta marina y deben sobrevivir con las reservas acumuladas. Si ningún pescador pone remedio, el proceso de remonte del río y de reproducción resultarán agotadores para unos seres incapaces de alimentarse. Por ello, los salmones ya frezados, zancados, se quedan apenas sin reservas energéticas, muchos incluso moribundos, esperando que las riadas primaverales los arrastren de nuevo al mar que comienzan a echar de menos.
Se considera Campanu de Asturias a estos efectos el primer salmón válidamente precintado en los centros oficiales establecidos, como se ha considerado en el resto de ediciones de la feria y prevé el Reglamento regulador de la Subasta. Por tanto, en la temporada 2013, se considerará como tal el primer salmón que se capture y precinte una vez iniciado el periodo  de pesca con muerte, esto es a partir del día 1 de mayo de 2013.

FUENTE:  http://www.desdeasturias.com
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 Salmón Atlántico (Salmo salar). Características  y evolución.


Salmón Atlántico (Salmo salar). Es un gran pez que tiene la cabeza pequeña, no superando ésta la sexta parte de la longitud total, llega a alcanzar los 25 Kg. de peso. El salmón adulto, su dorso es gris con irisaciones verde azuladas, los costados plateados y el vientre blanco. Con numerosas manchas negras dispersas por todo su cuerpo, que toman tonos rojizos en la época de frezo o reproducción, que acontece en los meses de noviembre y diciembre.
La hembra pone sus 4.000 a 6.000  huevos en el río, en un remanso con poca profundidad y, seguidamente el macho va fecundando los huevos. Los primeros años de vida, entre uno y cuatro, los alevines de salmón permanecen en el río. Después adquieren una nueva forma por la que recibe el nombre de pinto y emigra al mar, aquí pasa varios años nadando miles de km. llegando hasta Islandia y Groenlandia, para regresar al río que les vió nacer después de uno a cuatro años para iniciar nuevamente el ciclo de la vida, debido al esfuerzo muchos de ellos perecen y otros regresan al mar.
Los machos son siempre mayores que las hembras de igual edad. Suelen reproducirse a los 4-6 años, solo un 4 % se reproducen por segunda vez y un 1 % por tercera vez. Para ello la hembra excava un surco entre 30-50 cm. de profundidad y varios metros de longitud en donde deposita los huevos que son fecundados de inmediato por el macho. Se calcula que cada hembra pone una cantidad de huevos proporcional a su peso, de forma que un Kg. corresponde aproximadamente a 1.500 huevos. Los huevos son depositados en varias tandas y dura entre 3 y 15 días. Gran parte de las hembras fallecen poco después de acabar la puesta, al quedar sin fuerzas y ser atacados por los hongos, pues pierden entre un 40-50 % de su peso inicial.
                          Rios asturianos

El esguinado es un conjunto de cambios morfológicos que se producen en el pez (salmón), que lo que hacen, es adaptar el juvenil del salmón, a las condiciones de vida en el mar (agua salada). Los esguines asturianos todos los años van hasta el Mar de Labrador y las islas Feroes, desde donde regresan ya adultos, a los cauces donde nacieron para reproducirse.
Sus  huevos son alimento para muchos depredadores y se estima que de 8.p000 huevos, pueden obtenerse en el río 5 ó 6 salmones. Sin embargo en piscifactoría se llegan a obtener entre 40 y 60 salmones.
El salmón asturiano, ese gran nadador de fondo que anualmente recorre el mar del Norte y el Cantábrico para completar su ciclo vital en las cabeceras de los ríos, es el más antiguo de Europa. Es el descendiente de los que buscaron refugio en las cabeceras de los ríos que vierten sus aguas al Cantábrico durante la época más fría de la última glaciación, hace unos 40.000 años. Sus migraciones eran entonces más cortas, sobrevivían más tiempo y podían desovar en los ríos dos o más años consecutivos, según una reciente y singular investigación.
Anécdotas:
1) Al primer salmón  que se echa a tierra de cada temporada de pesca de cada río asturiano, se le denomina CAMPANU. La denominación tiene su origen en el volteo de las campanas de las iglesias, que tenía lugar antaño en épocas de hambruna, pues la llegada del salmón era un motivo de alegría y de ésta forma se anunciaba en el valle y zonas adyacentes la captura del primer salmón de la temporada, que era esperado "como agua de Mayo" , pues su pesca, reforzaba la alimentación de los lugareños, dado que en épocas anteriores a la industrialización, "todos los ríos asturianos tenían abundantes salmones".
2) Se cuentan varias anécdotas en cuanto a la abundancia del salmón en tiempos pasados. Así en la construcción de la carretera a Pajares, los obreros exigieron que no les sirvieran mas de tres veces salmón a la semana y algo similar debió de ocurrir en el interior del monasterio de Cornellana,  pues hay quien que cuenta que allí tuvo lugar una de las primeras huelgas asturianas, en el siglo XVII, en torno al salmón. Cansados de comer siempre lo mismo, los monjes benedictinos decidieron hacer una huelga para exigir que, al menos dos días a la semana, se les sirviese otro alimento, aunque tratándose de religiosos, es difícil de creer.



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El salmón, la vida de un pez valiente

No sabemos con seguridad adónde migran, pero ejemplares asturianos llegaron a Groenlandia

El salmón del Atlántico, «Salmo salar L.», es una especie que despierta pasiones en amplios sectores sociales, no sólo entre los pescadores y los naturalistas. Usando símiles antropomórficos, es un pez valiente que efectúa larguísimas migraciones para regresar a reproducirse, y generalmente a morir, a su región natal. La especie es sensible a numerosos problemas ambientales que están ocasionando el declive global de sus poblaciones naturales. Las que se encuentran en el norte de la península Ibérica, entre ellas las asturianas, son especialmente vulnerables, al ocupar el límite sur de su distribución en Europa. Para poder abordar dichos problemas es fundamental conocer la biología de la especie, así como su ciclo de vida, identificando las etapas más vulnerables y los posibles riesgos que existen en cada una para actuar en consecuencia y prevenir o mitigar los declives poblacionales en la medida de lo posible. A continuación resumiremos la vida de un salmón típico de los ríos asturianos.
El inicio del ciclo de vida de un salmón tiene lugar en torno a diciembre, mes en el que sus progenitores llevan a cabo el cortejo en zonas poco profundas y limpias con agua bien oxigenada. Las áreas preferentes suelen ser zonas altas de los ríos, en las que la calidad de las aguas es más adecuada. Tras varias horas de cortejo, durante el cual la hembra hace el nido (cama de freza, fregón o fragón en Asturias) y el macho espanta a posibles competidores y/o depredadores, se produce el desove. Hembra y macho liberan simultáneamente sus gametos y se produce la fecundación externa; en la fecundación de las puestas contribuyen a menudo pequeños machos en su primer o segundo año de vida que aún no han migrado al mar, llamados xirones en varias cuencas. Las hembras entierran rápidamente los huevos en la grava y los dejan en el cauce del río, donde completarán su desarrollo embrionario. La velocidad de desarrollo depende de la temperatura, es mayor a temperaturas más elevadas. Cuando los embriones reabsorben el saco vitelino que les sirve de reserva energética salen de la cama de freza y se dispersan por el entorno próximo para comenzar a alimentarse de forma autónoma. Esto sucede aproximadamente entre marzo y mayo, dependiendo de la temperatura del agua, y es una etapa en la que son muy frágiles y suele haber una gran mortalidad por su pequeño tamaño y la dificultad del aprendizaje para capturar sus propias presas. Pasan su primer verano en el río alimentándose y creciendo. A finales del otoño algunos machos maduran en el río (xirones o vironeros) y pueden participar en las puestas de los grandes salmones. Una vez transcurrido el invierno, en función de lo que hayan crecido, pueden migrar al mar o quedarse en el río durante todo el verano para migrar a lo largo de la siguiente primavera. En este último caso, prácticamente todos los machos que se quedan hasta el segundo año maduran en el río.
La preparación para las condiciones marinas (mayor presión osmótica debida al agua salada) es lo que se denomina esguinado. Es una etapa especialmente frágil para los salmones, porque implica grandes cambios fisiológicos, suele ocurrir entre marzo y abril, nuevamente dependiendo de condiciones ambientales (temperatura, caudal). Los esguines son plateados y desescaman fácilmente. Bajan por el cauce del río hasta el mar y una vez allí comienzan su etapa más desconocida: una larga migración masiva hasta los comederos marinos. No sabemos con seguridad adónde migran todos los salmones asturianos, pero mediante marcaje y recaptura se han identificado algunos salmones de esta zona frente a las costas de Noruega y también en Groenlandia, aunque los datos son aún escasos a nivel estadístico para conocer con certeza la ruta mayoritaria. Se está estudiando ahora dentro del proyecto europeo «Salsea», en el que está implicado nuestro grupo de investigación. El viaje de ida, aún más que el de retorno, es especialmente difícil: los pequeños salmones son depredados por numerosas especies marinas y muchos no pueden llegar hasta las alejadas regiones ricas en presas.
Los salmones permanecen en las zonas marinas de engorde alimentándose de una variedad de especies que incluyen gambas, calamares y otros peces, como arenques. Además de por sus depredadores naturales (peces como el bacalao, aves y mamíferos marinos), también pueden ser capturados por buques pesqueros en estos caladeros. La mayoría de los machos y alguna hembra vuelven al cabo de un año (salmones añales), y el resto (mayoritariamente hembras) vuelven tras pasar dos inviernos en el mar, por lo que han tenido más tiempo para engordar y crecer y alcanzan mayor longitud y peso. Esta estrategia favorece especialmente a las hembras, que producen puestas más abundantes y de mejor calidad. El regreso es tan largo como la ida, y en su transcurso encuentran dificultades diversas que pueden ir desde contaminación en el océano hasta las rutas de grandes transatlánticos. Van llegando y entrando al río natal secuencialmente: primero las grandes hembras, al principio de la primavera (desde marzo), y luego los machos y hembras añales, a lo largo del verano. Las hembras mayores van eligiendo su futuro lugar de desove, posicionándose en los ríos aguas arriba según la calidad ambiental y el caudal fluvial. El ascenso hasta los frezaderos puede durar varios meses o ser muy rápido, apenas unos días, dependiendo del caudal y la temperatura del río, e incluso del tiempo atmosférico. Durante la entrada al río tiene lugar la época de pesca deportiva fluvial (de marzo a julio en las últimas décadas). Los salmones se capturan en su ascenso hacia las zonas de puesta aguas arriba, salvo los que entran en verano y/o otoño después de la temporada de pesca. A finales de otoño o principios de invierno, según las condiciones ambientales, comenzará de nuevo el cortejo y se reproducirá el ciclo que empezó entre dos y cuatro o cinco años antes. La mayoría morirá tras desovar, y los escasos supervivientes (no más del 10% en el mejor de los casos) bajarán de nuevo al mar y podrán volver con mucho más peso para desovar de nuevo el año siguiente.
Esta información permite identificar las etapas más vulnerables de la especie. Aunque conocida, no es banal recordarla, porque permite planificar diversas actuaciones para cada una de las etapas. En primer lugar, no puede haber desoves sin reproductores. Facilitar el rápido acceso de las grandes hembras de principio de temporada a sus futuras zonas de desove, sobre todo si éstas están en zonas altas vedadas a la pesca, favorece una mayor producción de futuros alevines. Para ello puede protegerse a la especie durante los primeros meses de entrada en el río, restringiendo y/o retardando la pesca deportiva y evitando en lo posible interferencias en la migración (obstáculos en el río, vertidos, etcétera). El estricto control del furtivismo es una necesidad evidente en esta etapa, como en las demás. Pero las hembras no pueden desovar si no tienen sitios adecuados para hacer las camas de freza. La protección especial de las áreas de desove y la extensión de las mismas, facilitando el remonte aguas arriba de embalses o eliminando obstáculos en la medida de lo posible, pueden ser buenas medidas para el mantenimiento de las poblaciones.
La siguiente etapa vulnerable es la dispersión del nido de los frágiles alevines. El mantenimiento de las zonas de alevinaje, aguas limpias y bien oxigenadas y, a su vez, con numerosas presas (pequeños crustáceos, larvas de insecto, etcétera), son fundamentales, así como una buena cubierta vegetal y un fondo diverso para protegerse de los depredadores naturales. El control de la contaminación y los vertidos y la buena conservación del resto de especies del ecosistema, incluyendo las vegetales, parecen ser las actuaciones más adecuadas en esta etapa. El mantenimiento del caudal ecológico es vital para que los juveniles sobrevivan y crezcan durante el verano, ya que con caudales bajos las temperaturas pueden ser elevadas y los pequeños salmones pueden verse forzados a desplazarse a hábitats menos favorables. En esta etapa suelen producirse las repoblaciones con alevines o juveniles de piscifactoría (entre junio y septiembre). Antes de proceder a repoblar hay que asegurarse de que hay suficiente espacio, caudal y alimento en el río para mantener a los nativos y además dar cabida a nuevos habitantes acostumbrados a condiciones de mayor densidad y competitividad.
Las mismas consideraciones pueden aplicarse a la siguiente etapa vulnerable, el esguinado. La conservación del hábitat y la prevención de actuaciones descontroladas (furtivismo, vertidos) son probablemente las mejores medidas que puede adoptarse para proteger la bajada de los esguines. Una vez llegan al mar, las posibilidades de intervención humana disminuyen considerablemente. Deberán arreglárselas por sí solos para esquivar a los depredadores y sobrevivir al largo viaje que les espera. Lo que parece obvio es que cuantos más esguines salgan de un río, más adultos podrán retornar. Se pueden promover actuaciones como la limitación de las capturas en los caladeros marinos, no sólo de salmón, sino también de las presas que le sirven de alimento. La vigilancia ambiental en el océano para evitar furtivismo y la contaminación es otra medida más que deseable.
Finalmente, cualquier actuación que se plantee será favorecida con una adecuada educación ambiental, con la divulgación de lo que sabe sobre esta especie y todas las demás de su entorno, y con una especial atención a incentivar la sensibilidad pública hacia la naturaleza. Como los humanos, el salmón no vive solo, sino en medio de un complejo entramado de especies que se encuentran en un equilibrio delicado entre sí y con su hábitat. Es parte de los ecosistemas fluviales y también de los marinos. Los gestores pueden abordar cada uno de los puntos propuestos arriba mediante diversas estrategias de manejo. Necesitarán el apoyo de todos los sectores interesados en conservar el patrimonio natural, tanto de los no pescadores como de los pescadores, directos usuarios del recurso. Algunas estrategias, como la protección de los reproductores que entran temprano en el río, no se han ensayado hasta ahora. Aunque, como todas las medidas restrictivas, pueden ser discutidas, parece razonable dar un voto de confianza a cualquier esfuerzo conservacionista debido a que la situación de la especie se percibe públicamente como muy adversa. Al fin y al cabo, conservar un bien público y un recurso natural y cultural como el salmón es lo que todos queremos. Vale la pena sumar iniciativas para que las futuras generaciones puedan disfrutar de esta especie emblemática, este pez valiente, si los lectores nos permiten la licencia sentimental, en los ríos asturianos.

                       Ilustración de: Pablo García

FUENTE: EVA GARCÍA VÁZQUEZ Y JOSÉ LUIS HÓRREO ESCANDÓN CATEDRÁTICA DE GENÉTICA DEL DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA FUNCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO Y BIÓLOGO. 

17 de junio de 2013

Los molinos de agua asturianos

LOS MOLINOS ASTURIANOS

http://www.abamia.net/molinos de agua.
Asturias es una región con abundancia de precipitaciones, además de una orografía abrupta con importantes cadenas montañosas próximas a la costa, dando lugar a múltiples cauces de pequeños ríos, que en cortos trayectos vierten sus aguas al Cantábrico. Las precipitaciones en forma de nieve del largo invierno y las bajas temperaturas hacen de la cordillera cantábrica un importante almacén de agua que regará los valles por medio de ríos y regatos durante los periodos de primavera y estío, por lo que estos cauces, aunque
con oscilaciones, son bastante constantes todo el año.
En estas condiciones no es de extrañar que sea Asturias una región en la que los ingenios hidráulicos proliferen desde tiempos muy remotos. Se trata de maquinas movidas por la fuerza del agua que desempeñan muy variadas funciones: mazos o pilones que en las ferrerías golpean el hierro candente para
darle la forma deseada, trillones o batanes que mazan el tejido de lana, piedras de afilar, y ya en tiempos mucho más recientes centrales hidroeléctricas. Pero entre todos los ingenios que precisan el agua como fuerza motriz, es el molino el que más abunda.
Los molinos que hoy en día se conservan en Asturias tienen un origen difícil de precisar, pues de muy pocos se conoce su fecha de construcción. Es de suponer que una buena parte de ellos hayan sido construidos en el siglo XVII debido a la aparición en Asturias del cultivo del maíz, que rápidamente se
generaliza y ocupa un lugar importante dentro del sistema productivo del campo asturiano.
En todo caso cuando a los pocos molineros que quedan se les pregunta por la antigüedad de su molino la respuesta es bastante común: "ye mui vieyu... equí ya molió mio güelu y paezmi que tamién so padre... tien munchísimos años". Sólo los que se construyen a finales del siglo XIX y principios del XX aportan datos precisos sobre la fecha.
Podemos afirmar que hasta bien entrado el presente siglo eran miles los molinos que funcionaban en Asturias. La casi totalidad empleaban el sistema de rodezno y podían tener entre uno y seis molares.


Encuentro con el molín.
Siguiendo el cauce de cualquiera de nuestros ríos o riegas, allí donde encontramos el agua remansada por una presa y siguiendo la estrecha canal que se deriva, en parajes frondosos, poblados de manzanos, alisos, fresnos, cerezos y avellanos, allí donde el rumor del agua invita a ayalgas, xanas y
espumeros, se encuentran los molinos. Son espacios un poco míticos, de los que surge su estructura pétrea y centenaria entre una naturaleza rebosante de agua y vegetación.
El molino tiene un encanto especial para los que, cuando llevábamos la saca con el maíz a moler, recordamos el rumor del agua al acercarnos, el ruido sordo y monótono de las muelas al girar triturando el grano entre ellas, el agradable calor que hacía en la sala del molino propiciado por el rozamiento de las muelas, la atmósfera densa del polvillo de harina en suspensión que se anclaba en las telas de araña – siempre beneficiosas ya que las arañas se comen las mariposas de la polilla que ataca al grano - y siempre una sensación de tranquilidad que da un lugar por el que han pasado muchos años y donde unas ruedas giran incansablemente día tras día.
El "molín" nos ofrece siempre una estampa de gran belleza no sólo por su entorno sino también por su forma. Una pequeña construcción aprovechando un desnivel del terreno, por lo general de una planta, en la que entra el agua por la parte alta -el cubo- y sale por la parte inferior, abierta muchas veces en forma de arco de piedra -el infierno-.
Es frecuente que utilizando un mismo cauce de río o regato se hallen varios molinos, en ocasiones muy cerca unos de otros. En algunos casos el mismo estanco recoge el agua del cauce del río para derivarlo hacia un molino, y el agua que sale de este se canaliza hacia un segundo molino, dándole dos usos a un mismo caudal antes de revertirlo al río.
En el exterior encontramos la conducción de agua hasta el molino. A veces, sobre todo en pequeños regatos, el molino se halla muy cerca del cauce de agua, pero por lo general suele estar a una distancia considerable del río que le suministra. La causa de esta separación del cauce es evitar las posibles
inundaciones que se podrían producir con las crecidas del río, muy frecuentes en una región de abundantes lluvias a las que se suman en ocasiones los deshielos de las altas cumbres de la cordillera. Aún así hay datos que informan de "riadas" que afectaron a algunos molinos, tal es el caso del molín de Corao que hubo de ser reconstruido en 1828 al verse parcialmente destruido por una de esas "riadas", llegando el agua a cubrir las muelas en la sala del molino.
El agua del río o regato es remansada en el estancu que es una pequeña presa con el fin de desviarla hacia el molino. Del estancu arranca la canal que conduce el agua hasta el molino. Esta conducción, que suele ser realizada con muro de piedra y puede llegar a tener un km. de longitud, avanza en ligera pendiente de modo que al llegar al molino alcance una altura de, al menos, dos o tres metros por encima del rodezno.De este modo es frecuente encontrar una especie de muro que sobresale por encima del tejado del molino: es la parte final de la canal que termina en un depósito tronco piramidal - cubo - , aunque en algún caso puede ser tronco cónico, y que almacena una considerable cantidad de agua que saldrá dirigida hacia el rodezno.
Una de las tareas frecuentes que debe realizar el molinero es la limpieza periódica de la canal y el estanco, debido a la maleza, hojas y ramas que se almacenan en la misma, y que pueden obstruir el paso del agua.

Imagen-http://maluferre.blogspot.com.es

El molinero realiza constantes tareas alrededor de su molino. Arranca el molino tirando de la paradoria. Cargará de maíz, trigo, escanda o cebada la tremoria. Regulará la inclinación de la canalexa, para controlar la cantidad de grano que caerá en el güeyu de la muela. Con el aliviu elevará más o menos la volandera, regulando la aproximación entre las muelas, y consiguiendo darle a la harina mayor o menor finura. Recogerá la harina caída en el banzal para echarla en el saco y maquilará la parte que le corresponda por su trabajo.
En ocasiones, cuando la molienda es para consumo humano, peñerará la harina con el cedazo, separándola del salváu.

 El molino de Rafael o molín de "La Teyera" en la sierra del Sueve, (molino de más de 400 años) http://www.mipaseoporelmundo.com

El molinero se siente orgulloso de su molino; tenga uno o varios molares, siempre hay uno que "da muy buena harina". Cuando la molienda es para hacer torta o boroña el molinero se esmera, muele despacio, con poca agua y aproxima bien las muelas, para que la harina salga fina
El molín como centro de reunión.
Cada vez que había que amasar en la casa, lo que se solía hacer cada cinco o seis días, era preciso ir al molín, que se convierte así en un lugar donde acudían periódicamente una parte de los lugareños. El tiempo de espera de aquel o aquella que llevaba el grano a moler era aprovechado en muchos casos para realizar transacciones, enterarse de lo acontecido en lugares vecinos o realizar cortejos cuando la ocasión lo propiciaba.

Los molinos no son casas
porque están por los regueros,
son cuartitos retirados
para los mozos solteros.

Esta liberalidad amorosa del molino fue mal vista y duramente criticada por algún clérigo de la época. Fray Toribio de Pumarada y Toyos, en 1712, amenazaba a sus feligreses desde el púlpito con alguna frase como la que sigue: "Dormir al molino, como a casa del diablo". Quizás esta imprecación haya originado la denominación de infiernu asignada a la parte inferior del molino.
De los miles de molinos que funcionaron en Asturias hace algunos años, sólo unos cientos son los que hoy se encuentran en uso.
Muchos de los molinos, al dejar de ser rentables por la falta de trabajo, han sido abandonados a su suerte, y se han convertido poco a poco en ruinas invadidas por la maleza, fundiéndose con la naturaleza que les rodea hasta su total desaparición. Algunos otros han sido reconvertidos, dedicándolos a
Funciones diversas: pajares o almacenes, y cuando se encuentran integrados dentro de la propia vivienda pasan a constituir una pieza más de la casa.
Ha habido algunos de gran envergadura, que por su capacidad de estanco y presa, han sido adquiridos por empresas eléctricas o particulares para transformarlos en pequeñas centrales eléctricas.
Algunos se mantienen en funcionamiento por el tesón y la añoranza de los viejos molineros y molineras, que a pesar de su escaso rendimiento y de las duras tareas de mantenimiento, se resisten a abandonar un ingenio hidráulico que han conocido desde su infancia, que ha sido un soporte más de su
economía, al igual que de la de sus padres y de los padres de sus padres, hasta no recordar quién ni cuándo se molió el primer grano de trigo o escanda entre sus piedras centenarias.
En otros casos se mantienen en funcionamiento para el uso exclusivo de sus propietarios. Y también funcionan algunos molinos que, dada su capacidad, muelen cebada y maíz para la elaboración de piensos.

A todos los molineros y molineras que han sabido y han querido mantener estas reliquias, debemos darles las gracias. Gracias por permitirnos ver hoy en uso un sistema que, sin apenas cambios, ha funcionado del mismo modo desde hace siglos. Pero con los viejos molineros desaparecerán sin duda los pocos que se mantienen hoy en funcionamiento. Los actuales son los últimos molineros, pues será difícil que las generaciones futuras, sin la motivación que da la añoranza, mantengan una actividad escasamente rentable en un mundo en el que el
económico es un aspecto primordial.
Asturias es, a pesar de todo, uno de los reductos en donde se mantienen, en muy buen estado de conservación y uso, un número nada despreciable de molinos de agua, siendo este un capital que deberíamos saber mantener.
Los molinos de agua necesitan ayuda y protección, y en ello deberían implicarse la Administración regional, las entidades locales y todo tipo de asociaciones y personas que sientan el molino como algo entrañable, mítico y que de algún modo nos acerca a nuestras raíces.

 FUENTE: abamia.net


La naturaleza ha sido generosa, brindando a esta tierra agua en abundancia y quienes viven en Asturias lo han sabido aprovechar, como bien podemos comprobar por rutas y senderos con tradición molinera. La amplia gama de verdes que la naturaleza utiliza  para pintar los paisajes asturianos tiene en el agua uno de sus principales ingredientes. Agua en todas sus formas y colores. Agua blanca de nieve, agua fina de lluvia, orbayu que nutre y acaricia. Agua que esculpe las torrenteras;  agua que ruge por las laderas; agua que se atesora en embalses y lagunas; agua que mece las riberas. http://www.asturiasparadisfrutar.es
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 LA IMPORTANCIA DE LA RUEDA HIDRÁULICA.
 http://centros5.pntic.mec.es


Una RUEDA HIDRÁULICA es un artilugio en forma de rueda con unas paletas o “rodeznos”, que al chocar el agua en ellos, hacen que la rueda gire sobre su eje.
La rueda hidráulica ya era conocida por los griegos y los romanos, aunque hasta la Edad Media no se extendió su uso de forma masiva. La aplicación del principio de la rueda hidráulica al aprovechamiento de la Energía Potencial acumulada en el agua, para transformarla en Energía Cinética, constituye uno de los mayores descubrimientos técnicos, comparable a la electricidad o a la energía atómica.

         Hay dos tipos de rueda hidráulica:

-         La de eje horizontal o romana, que se usa en los batanes y ferrerías
-         La de eje vertical o griega, que es la más usada en los molinos harineros

LOS MOLINOS DE AGUA EN ASTURIAS

Los molinos son artilugios que se usan para moler todo tipo de grano: maíz, escanda, trigo, etc.
En Asturias se usó mucho el “molino de rabilar”, del tipo de los “de sangre”, es decir, accionado de forma manual. También se le conoció con el nombre de “tahona” y se usaba para descascarillar el grano.
En cuanto a los molinos hidráulicos, lo primero que llama la atención es la tipología arquitectónica asociada a ellos, en concreto un edificio con unas características propias y, por supuesto, al lado de un río y que, por extensión, se le conoce con el mismo nombre del artilugio que alberga: “molino”.
El molino, el edificio, consta de dos pisos o plantas independientes entre sí:
La planta baja, llamada “infierno” o “cárcavo”, que alberga la rueda hidráulica y los elementos que la gobiernan.
La planta alta o “sala de moler”, donde están los elementos de molienda y los accesorios para ello. Este cuarto suele ser ciego o, como mucho, tener un ventanuco.

FUNCIONAMIENTO

Aguas arriba, se practica una “presa” o “caz”, que desvía parte del caudal del río hasta que gane cierta altura, a veces acumulándola en un depósito llamado “ñora”, aumentando así la Energía Potencial. Se deja caer el agua por un tubo que se va haciendo cada vez más estrecho y sale con más velocidad (efecto Bernouilli). Sale por una pieza, el “cubu” que se puede abrir o cerrar a voluntad desde la planta de arriba, accionando la “llave” o “paradera” y mueve la rueda, que, a su vez, mueve la piedra de moler. LA ENERGÍA POTENCIAL SE TRANSFORMÓ EN ENERGÍA CINÉTICA

         El mecanismo de rotación está compuesto por tres elementos:

-         El “rodezno” o rueda de palas que gira al recibir el agua que sale del cubu
-         El eje o “árbol”, que gira solidario con el rodezno
-         La “marrana”, viga horizontal sobre la que descansa todo el conjunto y que se puede gobernar desde la sala de moler mediante la “tiraora” o “levadoira”, sirve para regular la separación entre las “muelas”, para conseguir una harina más fina o más gruesa.

El extremo inferior del árbol se apoya en la marrana sobre una piedra oval que hace de rodamiento: “el sapu”. La parte superior del árbol es metálica y lleva una cruceta que atraviesa la muela fija y se incrusta en la muela móvil, haciendo que gire solidariamente.

El mecanismo de trituración está formado por dos piedras cilíndricas de entre 90 y 130 cm de diámetro. La inferior es fija y convexa y se llama “frayón”; la superior es móvil, gira con el movimiento que le transmite el árbol, es de forma cóncava y se llama “volandera”. Por su cara de contacto se le hacen unos surcos, que hay que repasar cuando se gastan.

La velocidad de rotación no es conveniente que sobrepase las 120 rpm (revoluciones o vueltas por minuto), ya que quemaría la harina.

El grano se deposita en un depósito llamado “monxeca”. Cuando se abre el paso del agua con la llave, comienza a girar todo el conjunto: rueda, árbol y volandera; sobre ésta hay un palo, “la tarabica”, que al dar vueltas vibra y hace que el grano vaya cayendo de la monxeca sobre un agujero practicado en el centro de la volandera. La harina que va saliendo cae en un recipiente, el “merendal”, “blandal” o “brendal”.

 
 Molinos de Corroriu de Fresnedo (Quirós)

LA MOLIENDA

Los molinos podían ser del pueblo o de particulares. En el primer caso, en la época de la molienda, se establecía un turno o “vecería”. En el segundo caso se pagaba al dueño una parte de cada saco, “la maquila”, entre 500 y 600 g.

         Otras medidas, que incluso hoy se utilizan en alguna ocasión son:

De peso

De capacidad

Galipu, 4 Kg
Copín, 2 galipos (8 Kg.)
Zalemín, 4 galipos (16 Kg.)
Nega, 16 galipos (64 Kg.)
Neto, unidad de medida de 1’15 litros
Tego, unidad de medida de 14 litros
Ferrado, 2 tegos
Fanega, 8 tegos o 4 ferrados.

LA CULTURA DE LOS MOLINOS

Los molinos constituían en Asturias lugar de reunión de los vecinos, dada la dependencia que había en las casas, con base económica autosuficiente, de todos los productos del campo y sus derivados, entre ellos la harina. Como se elaboraba el pan cada quince días, la asistencia al molino era obligada.

Esto dio lugar a multitud de leyendas y canciones sobre los molinos y lo que se “cocía” allí dentro, casi todas ellas de carácter pícaro e insinuante.


OTROS INGENIOS QUE FUNCIONAN CON AGUA

LOS BATANES

Os Teixos - Taramundi - Mazos de Batan. http://www.panoramio.com

Son artilugios pensados para consolidar y dar consistencia a los tejidos salidos del telar, hasta transformarlos en un material compacto de aspecto de fieltro y que abriguen mejor del frío y la lluvia. Para eso se llevaban los tejidos al batán, donde se batían o abatanaban durante 24 horas.

Ya en tiempos de los romanos se hacían estos trabajos, pero era de forma manual con unos mazos de madera. El batán hidráulico aparece en Europa durante la Edad Media. El último batán del que se tiene noticia que funcionara en Asturias, lo hizo hasta el año 1965 en Parada de Navelgas (Tineo), donde los “vaqueiros”, pagaban 8 pesetas por “batanada”.

ELEMENTOS

Los elementos de los que consta un batán son: el sistema hidráulico, la rueda hidráulica y el árbol, el armazón o “potro”, el recipiente donde se coloca la tela o “imina” y los mazos o “porros”.

FUNCIONAMIENTO.

Al girar la rueda impulsada por el agua, lo hace también el eje o árbol, que en su centro lleva incrustadas una levas o “volvedoiras”, que son las que levantan y dejan caer los mazos alternativamente.
Algunos batanes eran de propiedad comunal y se usaban por turnos. El mantenimiento y reparaciones, se realizaba en régimen de sestaferia de manera que cada uno de los dueños aportaba una jornada de trabajo.
Otros pertenecían a un particular o a una familia que los explotaban cobrando una cantidad en metálico o por el sistema de maquila.

LAS FERRERÍAS.
Desde el siglo XVII funcionan ferrerías de rueda hidráulica en Asturias, en las que se trabajaba el hierro extraído del mineral, generalmente óxido de hierro, en unos hornos enterrados y calentados con carbón vegetal.

 Hay que distinguir entre ferrería, mazo o martinete y fragua o forxa:

 Ferrería, lugar donde se fundía el mineral de hierro y se extraía el metal.
 Mazo o martinete, lugar donde se preparaba en hierro para su trabajado posterior.
Fragua o forxa, lugar donde el ferreru o ferreiro elaboraba los productos finales, como clavos, cuchillos, sartenes, herraduras, herramientas...
Aunque son instalaciones independientes, son complementarias y suelen aparecer en la misma construcción, como en Os Teixois.

ELEMENTOS.
Constan de la instalación hidráulica y del edificio en el que se aloja el almacén para el mineral, el mazo y la fragua (con sistema de aireado).

a)     La instalación hidráulica
De un río se canaliza agua hasta un gran depósito o banzao o camarao, que queda situado por encima del nivel del edificio. En el fondo llevan un agujero o dos tapados con unas mazas de madera que se pueden subir o bajar desde el interior del edificio. El caudal de agua así liberado mueve la rueda hidráulica.

b)    Mazo y Hogar o regazal
La rueda hidráulica comunica su movimiento al eje o árbol, al que hay adosadas unas levas, que al dar con el extremo del mango del martillo lo elevan y dejan caer con gran estruendo sobre el yunque o incre. Así se va dando forma a los tochos de hierro que vienen en bruto.

El hogar es donde se funde el mineral para sacar el hierro. Como se necesita alcanzar 1200º C, es necesario un aporte continuo de aire, que se suministraba, primero a mano, luego con unos fuelles movidos por una rueda hidráulica conectada a una biela excéntrica y, luego mediante la absorción de aire producida por una columna de agua que cae por un tubo cada vez más estrecho (efecto Venturi), y que se canaliza hacia el hogar.

LA PIEDRA DE AFILAR.
Sencillo ingenio que es una rueda hidráulica a la que se le adosa una muela, generalmente de arenisca, y que se usa para afilar cuchillos, hachas, etc.
MINICENTRALES HIDROELÉCTRICAS.
O la técnica aplicada.

 En muchos molinos harineros se puede ver esta tecnología. Sencillamente se aprovecha el movimiento para conectar una dinamo al eje o árbol del molino mediante una correa de cuero y tener así un suministro de energía eléctrica, siempre que el molino esté en funcionamiento. LA ENERGÍA CINÉTICA SE TRANSFORMA EN ENERGÍA ELÉCTRICA

En el complejo de Os Teixois funciona una minicentral desde hace muchos años y fue, en su día, la única fuente de energía eléctrica de toda la comarca. Sólo hay que imaginarse lo que representaría para nosotros ahora mismo el no disponer de energía eléctrica (Frigorífico, lavadora, televisión,..., y que cuando oscurezca ya tienes que irte a la cama sin poder ver eso de “operación triunfo”).
 Conjunto etnográfico de molinos en Mazonovo, Taramundi


Ruta de los molinos de agua,rio profundo-Villaviciosa-Asturias.

.Los molinos del río Cabra (Llanes- ASTURIAS)