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| Recreación. Ilustración de © Manuel Adolfo García Fernández. Adolfo García, es un historietista español, nacido en Oviedo el 12 de junio de 1945. Adolfo García trabajó como ilustrador publicando historietas en la prensa regional y otros medios asturianos. (El blog de Acebedo cuenta con la autorización expresa del dibujante ovetense Adolfo García para utilizar sus dibujos en sus artículos). (...). Saber más…. Fuente WIKIPEDIA. |
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«Prohíbo por vía de Ley y regla general que jamás pueda
volver a admitirse en todos mis Reinos en particular a ningún individuo de la
Compañía ni en Cuerpo de Comunidad con ningún pretexto ni colorido que sea, ni
sobre ello admitirá el mi Consejo, ni otro Tribunal, instancia alguna; antes
bien, tomarán a prevención las justicias las más severas providencias contra
los infractores, auxiliadores y cooperantes de semejante intento, castigándoles
como perturbadores del sosiego público. Ninguno de los actuales Jesuitas
profesos, aunque salga de la Orden con licencia formal del Papa, y quede de
secular o clérigo, o pase a otra Orden, no podrá volver a estos Reinos sin
obtener especial permiso mío». Minuta del Decreto de expulsión, El Pardo, marzo de 1767. © Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. |
La medida tuvo sus orígenes, al menos los aparentes, en el famoso motín de Esquilache, un excelente ministro, italiano, del rey ilustrado, pero muy impopular entre la gente, según parece, por haberles ordenado recortar las capas y recoger el ala de los sombreros en tres picos. Lo que había debajo del iceberg era otra cosa, como se demostró:
"la preparación de una violenta subversión, aparentemente basada en la carestía de la vida y en pretendidos abusos por parte del gobierno, pero detrás de la cual había determinadas miras políticas que trataban de desacreditar ante el pueblo al rey y a sus ministros, a los que acusaban de enemigos de la religión. Determinados sucesos relacionados con el citado motín, llevaron a las autoridades a la convicción de que los jesuitas habían intervenido en la preparación de la revolución, que en lugares como Zaragoza o Cuenca alcanzó gran violencia. Lo cierto es que el motín estalló en Madrid el 23 de marzo de 1766, pero ya el día 18 el canónigo de la Catedral de Oviedo, Muñoz, escribía a su hermano Gregorio una carta en la que le manifestaba que en Oviedo se hablaba públicamente de que en la Villa y Corte iba a estallar un motín".















