28 de octubre de 2015

El ovetense Paulino Vicente, maestro en el dominio técnico del dibujo

Paulino Vicente, un siglo de pintura asturiana
Paulino Vicente Rodríguez (1900 - 1990), posando junto al retrato de su madre. www.galeriamurillo.com
Enrique Serrano: "La obra cumbre de mi padre es la de su juventud" Manuel Vicente: - "Su pintura necesita un catálogo razonado"
"Autorretrato", estudio inacabado a lápiz, de Paulino Vicente (1938)
Cuenta Enrique Serrano, uno de los ocho hijos que tuvo  en sus dos matrimonios, que ahora, a sus 86 años (septiembre de 2015), cuando contempla los retratos que le hizo su padre en distintas épocas de su vida, se le agolpan sentimientos de todo tipo. Y, a la vez, admiración y respeto por un artista, pintor y maestro en el dominio técnico del dibujo. "Hay algo que siempre me llamó la atención en la obra de mi padre, las manos. 'La cieguina' es el mejor retrato de la pintura asturiana del siglo XX", dice.
Imagen de pintor Paulino Vicente
Veinticinco años después de la muerte de Paulino Vicente, nombre artístico de Paulino Vicente Rodríguez García (Oviedo, 1900-1990), el Museo de Bellas Artes de Asturias decidio organizar una exposición que servirá no sólo para revisitar una obra que abarca gran parte del siglo XX, sino para poner al día un trabajo artístico que se inició con una fuerza arrolladora allá por los años veinte y treinta del pasado siglo y que, de alguna manera, truncó la Guerra Civil. Su nombre, generacionalmente, está unido a grandes artistas como Vaquero Palacios, Mariano Moré o Goico Aguirre.
"La obra cumbre de mi padre es la de su juventud", afirma Enrique Serrano. Y añade: "Era tan buen pintor porque era un gran dibujante".
Busto de Paulino Vicente, obra de Félix Alonso Arena (año 1988) en el parque San Francisco de Oviedo
José Manuel y Paulina Vicente, dos de los cuatro hijos del segundo matrimonio del pintor, con Pepita García Carrillo, creen que la obra de su padre había caído en "un silencio cultural excesivo".
"Nos gustaría que la exposición no se quedara sólo en Asturias, darle un carácter nacional, incluso universal. Que se vea que mi padre era un gran pintor, que pintó fuera de España, no sólo la torre de la Catedral, magníficamente por cierto, o los paisajes locales, y que se conozca que pintó un gran retrato de Pablo Iglesias y no sólo de Franco", subraya José Manuel Vicente.
Tras su formación en Asturias, Paulino Vicente marchó pensionado a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, pasando a formar parte del grupo de artistas e intelectuales de la Residencia de Estudiantes. "Nací pintor como pude haber nacido jorobo. De niño guardaba la perrona de los domingos para comprar un lápiz. Hay que pintar como cantan los pájaros", decía en una entrevista cuando contaba 70 años.
En Madrid conoció y trató a Maruja Mallo, Alberti, Dalí, Buñuel y Lorca, entre otros. En su grupo de asturianos estaban también Antonio y Eduardo Torner, Antón Capitel, Ángel Muñiz Toca, Julio Gavito y Jerónimo Junquera. Fue amigo de Pérez de Ayala, Moreno Villa y Gerardo Diego. Este último siempre dijo, como recordaba en un reciente artículo Francisco Crabiffosse, que si realmente hubiera una Generación del 27, sin duda Paulino Vicente pertenecería a ella.
Retrato íntimo de su primera esposa, Pilar Serrano (1929), uno de los más innovadores, parcialmente destruido, del que se conserva la cara y la mano
Entre 1929 y 1931, ya casado con su primera mujer, Pilar Serrano Álvarez-Rayón, viajó a Italia con una beca de ampliación de estudios de la Diputación. A partir de 1933, compaginó la pintura con la docencia artística en los institutos de Enseñanza Media de Sama de Langreo, Aramo y Alfonso II de Oviedo, y durante un corto periodo de tiempo lo hizo en la Academia Provincial de Bellas Artes.
Practicó diversos géneros: pintura costumbrista, paisaje, incluyendo vistas de ciudades como las casucas o los rincones de su querido Oviedo; bodegones, pintura religiosa, murales y, sobre todo, retratos. Fue el retratista predilecto de la burquesía ovetense, pero también de numerosas personalidades españolas y extranjeras de su tiempo. Y, sobre todo, fue un magnífico dibujante.
En la exposición podrán verse, por primera vez, algunas de las veintiséis obras que el Principado recibió en dación de parte de sus herederos, entre ellas el magnífico autorretrato a lápiz inacabado que aparece en esta misma página. La muestra, según avanzó Alfonso Palacio, director del Museo de Bellas Artes de Asturias, reunirá una treintena de obras, seleccionadas también de entre los fondos del museo y de las que conserva la familia del artista. Y se inaugurará el 26 de noviembre.
"La obra de mi padre necesita un catálogo razonado, estoy convencido de que su pintura merece una mayor proyección", afirma José Manuel Vicente.
La ciega, obra de Paulino Vicente (1928)
Paulino Vicente, padre del también pintor Paulino Vicente "el mozo", muerto prematuramente de tuberculosis, como su madre, expuso una antológica en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1966, y su obra fue muy bien recibida por la crítica madrileña, recuerda Enrique Serrano, que trabajó en la organización. La última gran monográfica de Paulino Vicente se celebró en 1988, en Oviedo.
¿Y cómo era el hombre y padre? "Maravilloso. A mí me enseñó a escuchar música desde los 6 años llevándome a los conciertos de la 'Filarmónica', era bueno, generoso, inteligente, nuestra casa de la calle Pérez de Ayala siempre estaba llena de amigos, nunca decía no a nadie. Tenía una gran capacidad de diálogo, siempre con una sonrisa, con esa coña tan suya".
"Era un hombre entregado a la familia, a la pintura, a los amigos y a la cultura. Muy austero y un gran trabajador. Dio estudios universitarios a todos los hijos que así lo quisieron", subraya José Manuel Vicente.
Enrique Serrano le recuerda "siempre generoso conmigo, aunque hice dos carreras sin que le costaran una peseta. Éramos muchos hermanos. Fundamentalmente, era un artista".
Retrato de la madre de Paulino Vicente
El lingüista Emilio Alarcos Llorach escribió sobre él tras su muerte: "Era una mezcla extraña pero densamente unitaria de señorito andaluz, dandy británico y sentencioso paisano astur que remontaba al trote ligero Rosal arriba o descendía rítmicamente sin prisa Santa Cruz abajo, que en cualquier cantón se detenía escrutador y subrepticiamente sonriente, contemplando un árbol, un niño ensimismado en sus abisales imaginaciones, un rompimiento de nubes o de luces en el cielo, un alero claudicante y musgoso, una moza retrechera y de buen ver, un jubilado renqueando al recuerdo de su lozana adolescencia, una lozana zabarcera con remango hacia el Fontán...".
En 1926, Paulino Vicente, a iniciativa propia, decide pintar al líder socialista Pablo Iglesias. Al parecer, su interés se debía a que sus fotografías eran duras e inexpresivas y le hacía falta el temperamento de un artista. La obra se destruyó en el bombardeo que afectó a su estudio y fue transformada en una restauración posterior.
Retrato de Pablo Iglesias
FUENTE: PILAR RUBIERA
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Biografía
Paulino Vicente Rodríguez (Oviedo, 5 de noviembre de 1900 - Oviedo, 1990) fue un pintor español, destacando por su habilidad como retratista.
Paulino Vicente comenzó sus estudios en la "Escuela de Artes y Oficios" de Oviedo, para continuarlos más adelante en la "Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando" en Madrid gracias a una beca de la Diputación Provincial de Oviedo.
Se dio a conocer en la exposición celebrada en Oviedo en las fiestas de San Mateo de 1916.
Tras una estancia en Italia se establece definitivamente en Oviedo en 1931. Como docente en 1933 consigue, mediante oposición, la plaza de profesor de Dibujo en el Instituto local de Sama de Langreo y más tarde la plaza de catedrático en el "Instituto Masculino" de Oviedo.
En sus pinturas, Paulino Vicente Rodríguez García, atrapa los matices arquitectónicos de la ciudad de Oviedo, aunque su temática es bastante variada y diversa, incluyendo bodegones, pintura religiosa, retratos y murales. Al terminar la guerra civil realizó encargos con miras a la reconstrucción de la ciudad para varias instituciones, como la Universidad de Oviedo, destruida casi por completo en 1934. También realizó por encargo presentaciones iconográficas para decorar el Teatro Filarmónica de Oviedo o la escolanía del santuario de Covadonga. Entre sus trabajos también son destacables los numerosos retratos de personajes conocidos que realizó, como el de Buñuel o el de Henry Moore. En 1952 fue nombrado restaurdaor de obras de arte de la Diputación Provincial, encontrándose entre los trabajos relacionados con este puesto la restauración del Palacio de Gil de Jaz junto al arquitecto Francisco Somolinos.
A principios de los 70 comienza su serie de retratos "Españoles fuera de España", que incluye retratos de artistas como Luis Buñuel, Jorge Guillén, Pau Casals...En 1971 retrató en América a Pablo Casals, Buñuel y Jorge Guillén
El 28 de marzo de 1979 fue nombrado Hijo Predilecto de Oviedo.

En 1988 se inauguró en el Parque San Francisco una escultura en su homenaje.
Paulino Vicente. Único autorretrato pintado al óleo de los cuatro realizados por el artista. Responde al tipo de autorretrato de carácter testimonial, sin afanes de perpetuidad, ni insistencia en revelar su oficio. Aparece en primer plano, en actitud relajada, recortado sobre un paisaje asturiano y mirando fijamente al espectador. Paulino Vicente quiere dejar constancia de su geografía personal, es un hombre astur sencillo, vestido con gabardina y boina, “un paisano asturiano” tratado sin idealismo, de expresión socarrona. El paisaje es de Celoriu, Llanes, pueblo donde pasaba los veranos con su familia; se trabaja con superposición de planos a base de manchas pictóricas matizadas, y donde incluye tipos populares de diminuto tamaño. La línea del horizonte es angosta, con montañas grisáceas, que casi se entremezclan con un celaje plúmbeo y amenazador, que contrasta con la serenidad y relajación de la figura.
Con este autorretrato, donde incluye un paisaje asturiano de calidades ambientales y rasgos diferenciadores de tipo climático, parece rendir un homenaje a la pintura regional que practicó durante la primera época. https://sede.asturias.es
_________________________________________________
_________________________________________________
NOTA: Si te ha interesado esta entrada y quieres preguntar, comentar o aportar algo al respecto, puedes dejar un comentario o escribir a mi dirección de “correo del blog” con la seguridad de ser prontamente atendido.

¡¡¡Difunde “El blog de Acebedo”  entre tus amistades!!!

Sígueme en:
  • § Twitter – “El blog de Acebedo”

No hay comentarios:

Publicar un comentario