6 de mayo de 2015

Mitología Asturiana, "mitos y leyendas" (4)

Seres Mitológicos relacionados con el bosque
Desde las nieblas de los tiempos lo profundo y lo elevado han representado para el hombre lugares llenos de misterio
El Busgosu, tambien conocido como musgosu, es un ser de la mitología asturianas considerado el señor y a la vez el defensor de los bosques, protege y controla a la flora y fauna que en ellos habita. Vive en lo más profundo del bosque y en cuevas 
http://www.asturiasnatural.com
El Busgosu 
Es un ser mitológico controvertido, cuya presencia en el panteón mitológico asturiano ha sido negada por algunos folkloristas como Aurelio de Llano, ya que aparte de su mención en fuentes literarias de dudosa procedencia, no ha dejado rastro alguno en leyendas o relatos de la tradición oral.
De ser cierta su existencia, el Busgosu sería el Señor del bosque, un personaje de aspecto semihumano, cubierto de pelo, com patas y cuernos de cabra, cuya figura se correspondería con los faunos, silvanos y sátiros de la mitología clásica grecolatina. Se dice que rapta a las mujeres para gozar de ellas en su guarida y que siente gran aversión por los cazadores y los leñadores, a los que trata de espantar o extraviar si se adentran en sus dominios.
En Asturias, y según el testimonio de distintos folkloristas, recibe el nombre de Busgosu, Mofosu y Vellosu, apelativos que hacen referencia a un cuerpo cubierto de pelo o de musgo. Entre sus parientes más próximos se encontrarían el Musgosu cántabro y el Basajaun o Señor de los bosques de la mitología vasca.
El Diañu Burlón, de cuerpecillo menudo, mitad humano y mitad cabrito, es un fauno como el Busgosu y sus cuernos son pequeños y puntiagudos. Igual que el Trasgu le gusta hacer travesuras su sitio favorito para hacer las travesuras, son las cuadras y los senderos de los bosques, le divierte mucho gastar bromas pesadas y para ello cambia su apariencia, ya que tiene el don de poder transformarse en cualquier animal e incluso en un niño pequeño.
Lo que suele utilizar a menudo para gastar sus bromas al primer incauto que pase. 
http://www.taringa.net
El Diañu burlón 
Puede adoptar la figura de caballo, de vaca, de carnero o de cualquier otro animal, incluso de bebé humano, y despliega su actividad durante la noche, asustando al caminante que anda a deshora, desorientando al campesino que busca el ganado perdido, incordiando al molinero que maquila a la luz de la luna o burlándose de los mozos que regresan tarde de la fiesta. entre sus travesuras más comunes cabe citar la del burro blanco que se ofrece como montura al caminante y que una vez montado crece y crece sin cesar, el caballo que después de una galopada infernal devuelve al jinete al mismo lugar de donde partió, le arroja de cabeza al río o le quema los pantalones; el cabritín aterecido de frío que una vez llevado a casa y secado al lado del fuego se burla de su benefactor; el perro negro que persigue al caminante; el sapo que corre más que el caballo y su jinete; el bebé que juega desnudo sobre la nieve...y un sinfín de ruidos, luces misteriosas y otros fenómenos inquietantes que atemorizan al caminante nocturno. " No existe concejo donde no hayan ocurrido casos como éste o parecidos. Y hasta se citan con los nombres de las personas que fueron burladas por este espíritu travieso ", afirmaba Aurelio de Llano en 1922.
El Diañu burlón

La figura del diañu burlón es una figura sumamente compleja, que por un lado parece haber absorbido atributos de diversos duendes y genios menores especializados en distintas tareas ( como, por ejemplo, impedir la roturación de terrenos y cavadas en el monte, causar aludes de nieve y argayos de tierra, trenzar las crines de los caballos, estropear las redes de los pescadores u oprimir el pecho del durmientes hasta casi ahogarle ), que bajo distintas denominaciones se dan en otros lugares de Europa. Y, por otro lado, se confunde con la imagen omnipresente de Satán, Señor de los Infiernos, cuya figura demoníaca constituye la encarnación del mal propagada por la Iglesia Católica.
Sin embargo, y al igual que en otros pueblos europeos, el siañu burlón asturiano es un genio bromista y hasta cierto punto divertido, que disfruta burlándose de las gentes con sus travesuras nocturnas.
El loberu. Aunque recuerda al clásico mito del hombre lobo, en la mitología asturiana se trata de un hombre maldito que se cría entre lobos y cuida de los rebaños para que no sean atacados por animales salvajes. A los siete años la maldición desaparece. http://viajandoenfamilia.es
El Hombre Lobo
La creencia en hombres lobo o licántropos ( del griego lykaon " lobo " y anthropos " hombre " ) sería prácticamente universal si no fuera porque las condiciones ecológicas son tan variables en todo el mundo que muchos pueblos, en vez de creer en hombres lobo, creen ( según el predador dominante en cada ecosistema ) en hombres-tigre, hombres-cocodrilo, hombres-jaguar, etcétera.
en europa, la creencia en hombres lobo ha dejado su huella en innumerables obras literarias a través de los tiempos. Desde el mito griego de Licaón, rey de Arcadia, que se convirtió en lobo por haber sacrificado a un niño ante el altar de Zeus Licio, hasta las últimas recreaciones en los terrenos del cine, la televisión o el cómic, el mito del hombre lobo no ha perdido su vigencia como referente cultural. El historiador griego Heredoto atribuía la condición de licántropos a la tribu de los neuros, que según la tradición se convertían en lobos en determinadas épocas del año.
Asimismo, diversos historiadores grecolatinos se hicieron eco de las creencias y rumores que corrían sobre la condición de licántropos de diversos pueblos celtas y germánicos. En la Historia Natural de plinio ( siglo I ) y en el Satyricon de Petronio ( siglo I ) se mencionan diversas historias de licantropía. Algunas sagas nórdicas, que denominaban vargulfr a los licántropos, y obras literarias como el Lay de Bisclavaret de María de Francia ( siglo XII ) o la novela inglesia William of Palerne ( siglo XIV ), ofrecen elocuentes testimonios del profundo arraigo de estas creencias en toda la Edad Media europea.
El bosque Muniellos, "El bosque encantado"

En la tradición asturiana, el hombre puede volverse lobo por un periodo de siete años a causa de una maldición paterna. Normalmente se trata de un muchacho que demuestra una enorme voracidad hacia la carne, y su madre le maldice para que se vuelva lobo y se harte de la carne que tanto le gusta. al cabo de siete años, o bien antes si es herido en alguna de sus correrías, vuelve a recobrar su naturaleza humana, aunque conservará siete pelos de lobo en su cuerpo, uno por cada año que estuvo bajo la condición de licántropo. También se dice que el séptimo hijo varón, último de una serie continuada de varones, tiene predisposición a convertirse en hombre lobo. Aunque sin reflejar alteración alguna en los rasgos humanos, tuvo en Asturias especial relevancia el caso de Ana María García, la Lobera, natural de Llanes, que fue juzgada por la Inquisición en 1648 a causa de sus correrías al frente de una manada de lobos.

FUENTE: ASTURIAS NATURAL (http://www.asturiasnatural.com)
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