29 de junio de 2014

Juanín de Mieres "El Grillu" o mejor "El Almirante de la Canción Asturiana".

En tu honor, querido Almirante de la Tonada

Retrato de Juanín de Mieres realizado por Manuel Banciella. Fotografía: Paco. Mieres, 1957. Archivo particular de Luis Alberto Fernández González.
Un homenaje a Juanín de Mieres, cuya figura se recuerdó en el encuentro anual de San Xuan el domingo 22 de junio de 2014 en el parque Jovellanos de Mieres.

El blog de Acebedo tiene otro artículo de Juanín de Mieres publicado el 3 de agosto de 2012
Juanín Menéndez "Juanín de Mieres". 1933. Archivo particular de Luis Alberto Fernández González.http://nosoydignodetuamor.blogspot.com.es

Tarde de mediados de junio de 1953. Se acercan las fiestas de San Xuan y en la sidrería Casa Urbano de La Pasera ya se respira el ambiente propio de estas especiales fechas patronales. Llega, desde Requejo, una de las más populares pandillas de adictos a la sidra asturiana, con Juan Menéndez, "Juanín de Mieres", al frente. Nueva parada y enseguida surge el envite de uno de los tertulianos: "Grillu, échanos una". Y casi, como por encanto, surge la voz potente del mejor barítono de Asturias con "Arrea, carretero". Silencio y expectación en el ambiente. Al final aplausos incontenidos y emocionados del respetable. Era el ritual, el eje principal de una secuencia mierense habitual, pero siempre nueva, deseada y agradecida.
De repente se oye: "Coño -dice Juanín mirando hacia el exterior- ya está el orbayu de San Xuan y yo a cuerpo gentil sin nada que ponerme encima contra la lluvia. Oye, Juan -dirigiéndose al dueño del establecimiento-, ¿puedo enviar a esti guaje a casa para que Chuchina (la esposa) me mande por él la gabardina?". Respuesta afirmativa, sin más, y el adolescente, con 16 años y ciertas limitaciones físicas, previas las explicaciones de rigor, enfila el camino hacia la calle Ave María, hasta las casas baratas, se mete por un portal junto el bar Mieres y llama a la puerta: "Doña Chuchina, que me dice el señor Juan que si me da la gabardina porque está orbayando". De no muy buen talante, la señora de la casa atiende la petición: "Este marido mío siempre por ahí y dando guerra. Pues, chavalín, que te dé una buena propina".



Juanín de Mieres, con su impecable porte de traje y pajarita.
Vuelta a todo gas -dentro de las posibilidades existentes- y por fin: "Aquí tiene, señor Juan, su gabardina". "Coño, rapaz, ya estás aquí. ¿Fuiste en avión? Pues mira, ahí tienes esta moneda como propina". Y veinticinco pesetas de las de entonces se convirtieron en el primer dinero que, a modo de pago, ganaba el aspirante a camarero. Luego la vida siguió rodando, Juanín de Mieres cantando por todos los escenarios, y cuarenta y pico años más tarde la vida reunía a los dos protagonistas, informador uno y personaje excepcional el otro, en una charla amigable para recordar.
Juan Menéndez Muñiz nacía en Oñón de Mieres, el 14 de octubre de 1905. Su portentosa voz de barítono se hizo notar ya de muy pequeño y le valió ya un sobrenombre. Su padre, Ramón (Moncín), dominaba también la canción asturiana y cuando su hijo, menudo él, entonaba unas estrofas siempre exclamaba: "Mira que ye ruin y canta como un grillo". De ahí le vino el apodo de "Juanín el Grillu".
Pero llegó el momento de que su forma de cantar, con una sonoridad que no necesitaba acompañamiento de música, unos registros abajo y arriba que asombraban y un oído privilegiado apuntaban a una categoría de título de mayor consonancia, la máxima que se le podía otorgar en la región. Y fue el recordado director del diario "Región", Ricardo Vázquez-Prada, a quien se le ocurrió "bautizarlo". Fue en un festival de tonada en el que, con otros intérpretes, a Carlinos de Moreda le concedieron la "Carabela de plata" y a Vázquez-Prada le salió la exclamación casi por encanto: "Pues a Juanín de Mieres habrá que nombrarlo Almirante de la Canción Asturiana".
Autodidacta, a Juan Menéndez le sobraban fuelle y condiciones. Así lo admitieron varios famosos, entre ellos el universal tenor Alfredo Kraus. A los 12 años se subió a un escenario y puede decirse que no se bajó de ellos mientras tuvo fuerzas y temple. Con 15 se erigió en solista de la escolanía de su pueblo, pasó por el Coro Santarrosino y entró en el Orfeón, donde estuvo treinta y un años recorriendo los más prestigiosos foros de la música coral española. Hasta el cine supo de su voz en las películas "Marianela" y "Bajo las nieblas de Asturias".
En su recorrido con el Orfeón de Mieres tuvo oportunidad de cantar, como solista, para el rey Alfonso XIII y más tarde, aprovechando la presencia en la gerencia del Condado de Mieres, lo hizo para el entonces Príncipe de Asturias y hoy Rey jubilado, Juan Carlos I. Durante su última etapa vital tuvo oportunidad de formar parte de varios jurados para el veredicto de otros tantos concursos que se celebraban en esta su tierra natal asturiana. Pudo dar el salto a las Américas, pero el apego a la familia y a la tierrina se lo impidieron.  
Cartel del XI encuentro  con Juanín en Mieres

Interpretes del XI encuentro
La nota que, sin duda alguna, debía complementar toda una trayectoria quedó establecida con la grabación de varios discos con más de cuarenta canciones, destacando en su repertorio obras como "A la salida del Sella", "Las cuatro Polas" o "Tengo que subir al puerto".
Según el dictamen de los entendidos, Juanín de Mieres fue "portador de un estilo inconfundible, voz potente, con un timbre sonoro, tanto en los bajos como en los agudos, que él sabía combinar perfectamente con el pleno dominio de la respiración para lograr la prolongación de las notas hasta un límite que a pocos les era permitido. Esas condiciones innatas eran complementadas por un estilo único en el vestir, respetuoso con el público, a base de traje negro o gris impecable y su inconfundible pajarita. ¿Que había otras cualidades por el medio? Pues claro. Cuentan las crónicas que para la cena de Nochebuena, Juanín casi siempre se retrasaba y, finalmente, llegaba a su vivienda de las casa baratas con el semblante serio. Venía del Sanatorio Antituberculoso del Naranco de Oviedo, donde solía alegrar un par de horas las dolencias de aquellos enfermos. La vida le llevó, con sus hijas Nieves y Julita (a María Elena, la niña de sus ojos porque ya lo acompañaba cantando, la perdió cuando tenía 4 años) hasta Gijón, donde falleció en septiembre de 2003. Pero, mientras las fuerzas aguantaron, no se perdió ni una sola edición del día de San Xuan, ni de los Mártires de Valdecuna, como tampoco el saborear los arbeyos con jamón en Casa Fulgencio, de Requexu, con Marujina y Elías.
Un año más, el domingo 22 de junio de 2014, casi víspera del Patrono de Mieres, el marco escénico de los Jardines Jovellanos se vistió de fiesta para vivir en directo una edición más del ya tradicional Encuentro de Mieres y Asturias que canta con Juan Menéndez "El Grillu" o mejor "El Almirante de la Canción Asturiana". Es ya un clásico que nació de la inquietud de otro intérprete de esta casa, gran admirador suyo, a quién considera un mito, José Manuel García, quien, junto al mejor cartel de intérpretes de la tonada, acompañará a las hijas del campeón, a las autoridades y a los cientos y cientos de entusiastas que se concentraron esa tarde para mostrar, una vez más, el afecto y el cariño a quien había despertado el recuerdo perenne por su extraordinaria forma de festejar la vida con un estilo inconfundible y eterno.

Juanín de Mieres, primero por la izquierda, canta al por entonces Príncipe de Asturias, Juan Carlos de Borbón, primero por la derecha, junto a otro grupo de personas en la vivienda del conde de Mieres.
FUENTE: AMADEO GANCEDO.
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Juanín de Mieres "El Almirante de la Canción Asturiana".

Juan Menéndez Muñiz "Juanín de Mieres" con algunos de sus discos. 1963.
http://www.vivirasturias.com
Nombre artístico de Juan Menéndez Muñiz, un mito de la tonada (canción asturiana). Nació en el barrio de Oñón de la villa de Mieres el 14 octubre de 1905 en el seno de una familia numerosa de gran tradición musical, falleciendo en Gijón el 13 de septiembre de 2003.
El Almirante, acertado sobrenombre que le puso Ricardo Vázquez Prada (director en tiempos del desaparecido diario ovetense Región), es una de las referencias clásicas de la canción asturiana, junto a Xuaco el de Sama, Los Cuatro Ases (Cuchichi, Miranda, Botón y Claverol) o Ángel el Maragatu, por citar algunos de los más grandes.
Cantante autodidacta dotado de una poderosa voz de barítono, que alabaron artistas de la talla del universal tenor Alfredo Kraus, dominó la canción desde joven, ganando en cuantos concursos competía. Su primera actuación pública tuvo lugar con 12 años. A los 15 era el solista en la cuerda de barítonos de una capilla sacra mierense y a los 19 ingresó en el Orfeón de Mieres, por entonces uno de los más prestigiosos de España, donde estuvo 31 años. Aunque perteneció a otras muchas agrupaciones corales, su mayor gloria la alcanzaría en solitario, convirtiéndose aún en plena juventud en una referencia obligada de la canción asturiana. Incluso fue solicitado para cantar la banda sonora de películas como «Marianela», de Benito Perojo, y prestó su voz para «Bajo las tinieblas de Asturias», filmada en Moreda, localidad perteneciente al municipio/concejo asturiano de Aller.
Como integrante del Orfeón de Mieres, en 1929 tuvo ocasión de cantar en el Palacio Real ante la familia del rey Alfonso XIII, y, con posterioridad, lo hizo en la casa-gerencia de Fábrica de Mieres ante el entonces príncipe y hoy rey Juan Carlos, entonando varias tonadas.
Tras retirarse como cantante, formó parte del jurado de algunos concursos.
Tiene producidas más de 40 canciones en nueve discos. «A la salida del Sella», «Arrea, carretero», «Las cuatro Polas», «Tengo de subir al puerto»... son canciones fundamentales y fuente imprescindible para cualquier aficionado.
Juanín de Mieres «creó un estilo personal afirmado no sólo en su impecable presencia, que cuidaba con esmero (siempre de elegante traje oscuro, acompañado de su inseparable pajarita) como símbolo del respeto que le inspiraba un público que esperaba ansioso su actuación, sino también en su excepcional voz de barítono, de timbre sonoro y robusto con unas cualidades innatas para interpretar la tonada. Poseía Juanín un admirable timbre de voz y una gran valentía en la emisión, tanto en los graves como en los agudos, hechos a los que hay que añadir una cuidada respiración que le permitía prolongar las notas como a muy pocos les estaba permitido hacer» (Luis Alberto Fernández Glez., «Juanín de Mieres, símbolo de asturianía», diario La Nueva España, Oviedo, 15-9-2003).
A su calidad artística sumaba Juanín de Mieres sencillez y nobleza. Recibió numerosos y justificados reconocimientos, como el homenaje que le rindió toda Asturias en el año 1957 con una semana completa de festejos, los títulos de «Mierense del año» 1990 e hijo adoptivo de la ciudad de Oviedo (17 de mayo de 1999), o el escudo de oro del Centro Asturiano de Madrid...; además, Juanín de Mieres da nombre a una calle de Mieres y a otra de Gijón, y se exalta su figura en Oviedo a través de dos monumentales esculturas.
Retrato de Juanín de Mieres el el Ayuntamiento de Mieres por Sócrates Quintana
 FUENTE:  http://www.vivirasturias.com 



                                           
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