3 de noviembre de 2013

Gijón, el primer lugar en la península ibérica al que llegaron los vikingos a finales de julio o primeros de agosto del año 844

Incursiones vikingas sobre el "Reino de Asturias".

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La situación del Reino de Asturias en un punto clave para las comunicaciones marítimas, ya desde la Prehistoria, facilitó ancestrales contactos con el mundo atlántico. Por otra parte, debido a la orografia, la cornisa cantábrica ha estado muy volcada a dichos contactos y la península Ibérica se halla en la ruta natural procedente del Mar del Norte que, una vez atravesado el Canal de la Mancha y rodeada la península de Armórica -el gran Finis Terrae galo-, continúa hacia el Suroeste para acabar cruzando el Estrecho de Gibraltar y llegando al Mediterráneo. Por tanto es comprensible que los escandinavos, siguiendo su vestvegr o Ruta del Oeste , acabasen recalando aquí. Así,en el año 838 incursiones de normandos afincados en Irlanda ya habían asaltado algunas partes del norte peninsular, sin llegar a ser meras avanzadillas piratas.
La primera incursión: año 844.

Los vikingos llevaban desde el comienzo del siglo IX saqueando y asolando las regiones costeras de la Europa atlántica; tras pasar por los Países Bajos, las Islas Británicas y Francia, y siguiendo esa ruta natural antes mencionada, le tocó el turno a las costas astures. Según las fuentes, en el año 844 partió del Garona una flota normanda que, tras una tempestad que les impidió tomar tierra en lo que sería el actual País Vasco, llegó a las costas asturianas. Entre el 31 de julio y el 1 de agosto del año 844 más de 100 naves vikingas con rumbo hacia el sur peninsular fueron avistadas en la playa de San Lorenzo (Gijón).Tras un intento de desembarco los nórdicos fueron expulsados de la bahía de Gijón por las tropas de Ramiro I por lo que fueron saqueando toda la costa cercana a Gijón y continuaron hasta desembarcar junto al Farum Brigantium, la Torre de Hércules, en La Coruña. Desde esa cabeza de puente saquearon toda la zona colindante y continuaron hasta adentrarse en la provincia de Lugo, donde desgraciadamente para ellos,se toparon con el ejército de Ramiro I, rey de Asturias, que desde hacía tiempo habían estado observando los movimientos de los escandinavos. Empujaron a los vikingos hasta la ribera del Miño y les obligaron a librar combate en un lugar llamado hoy Camporramiro. La "Cronica General de España" de Rodrigo de Toledo y Lucas de Tuy afirma:
"Y así ocurrió allí que el rey don Ramiro los venció y desbarató, y luego mandó poner fuego a la flota y les quemó LXX naves".



Expulsados del reino de Asturias, los vikingos continuaron hacia el Sur para continuar sus actos de piratería llegando poco después al estuario del Tajo y, ya en territorio musulmán, saquearon la ciudad de Lisboa durante trece días. De aquí continuaron hasta Cádiz, penetraron por el Guadalquivir y el 29 de septiembre llegaron a Sevilla. El saqueo e incendio de esta ciudad, duró varios días. También hubo saqueos en Medina Sidonia, Cádiz y Coria del Río.
Por tanto, destruyeron Sevilla, cuyos habitantes se refugiaron en Carmona y pidieron ayuda a Córdoba, y ‘Abd al-Rahman II envió un gran ejército. Tras varias semanas de correrías por la región, los vikingos fueron derrotados; muchos cayeron, y los que quedaban huyeron y continuaron hacia el Mediterráneo. Sin embargo un pequeño grupo quedó aislado en territorio musulmán y pidió la paz, que les fue concedida, se quedaron, se convirtieron al Islam, fundaron familias y se dedicaron durante varias generaciones a la elaboración de quesos.


Segunda oleada, 858-861.
Pero está no fue la única vez que los vikingos arribaron a las costas asturianas. Especial relevancia tuvo la zona de Candás y Luanco donde las naves que pretendían doblar el cabo peñas solían esperar mejorías de tiempo y se avituallaban de agua y comida para su travesía. Estas tierras, más las próximas a la actual Tazones y Lastres, fueron objeto de visitas vikingas durante los años comprendidos entre el 858 y 861. Se trataban de razzias veraniegas que el rey Ordoño I, según los escritos de la época, supo atajar. Los vikingos llevaban pieles de vaca recién sacrificada colocadas por todo el barco porque los nativos de éstas costas al verles llegar les disparaban flechas incendiarias con el propósito de hundir sus barcos (en lo que sería la entrada a la ría de Villaviciosa una nave vikinga fue hundida, permaneciendo durante varios cientos de años sus esqueleto en el lecho de la misma). Incluso parece ser que algunos miembros de las tripulaciones llegaron a asentarse en suelo asturiano, dando lugar a un linaje de hijos rubios y pelirrojos poco comunes en estas tierras.
En tiempos de Ordoño I, sucesor de Ramiro I, los vikingos volvieron a atacar el Norte de la Península. En 858 entraron por la ría de Arousa, vía de fácil penetración y jalonada de múltiples playas, que les sirvieron como punto de base desde el que asaltar los distintos lugares. Iria Flavia, antigua sede episcopal y puerto más próximo a Santiago de Compostela, situada al fondo de esta ría fue saqueada y todo el clero de esta ciudad se refugió en Compostela (estaba amurallada) que fue sitiada por los escandinavos. Los habitantes de este enclave les pagaron un tributo para librarse del saqueo, mas los atacantes quisieron, aún así, entrar en la ciudad. Fue entonces cuando llegó el conde Pedro al frente de un ejército, enviado por Ordoño I, poniéndolos en fuga y levantando el sitio. Esta derrota debió de ser considerable, pues de los cien barcos que traían los vikingos sólo les quedaron sesenta y dos.

Nuevamente partieron hacia el Sur e intentaron desembarcar en la costa portuguesa, pero los musulmanes presentaron batalla y se apropiaron de dos de sus barcos. Los sesenta restantes consiguieron llegar hasta el Guadalquivir y luego hasta Algeciras, ciudad que saquearon y cuya mezquita fue incendiada. Tras algunas incursiones por el Norte de África, atacaron la costa de Murcia, llegando hasta Orihuela. Pasaron el invierno en la costa francesa, cerca de Camargue, y al emprender el regreso, según cuentan los cronistas árabes, siguieron por la costa penetrando hasta Pamplona, probablemente tras remontar el Ebro, y allí hicieron prisionero al rey García, que tuvo que pagar un rescate de 90.000 dinares para poder ser liberado.
Algunas fuentes parecen indicar que la propia capital del reino, Oviedo, fue víctima de algún ataque norteño. En lo que sería los actuales terrenos de la antigua cárcel de Oviedo, Alfonso III mandó construir una fortaleza alrededor del año 875. En esta fortaleza, de la que ya no queda vestigio alguno al ser totalmente destrozada durante la Guerra de Independencia, se podía leer la leyenda ”Caventes, quod absit, dum navalis gentilitas piratico solent exercitu properare, ne videatur aliquid depirire” (“Estad alerta, alejaos cuando las naves de los piratas paganos tienen por costumbre hacer incursiones, procurando que nadie perezca”[/i]). Además la existencia de la “cámara secreta” de San Julián de los Prados, sólo accesible desde el exterior y con una escala independiente, parece corroborar las teorías que apuntan a la capital asturiana como blanco de los ataques piratas vikingos (apenas hay 30 km a la costa). 


En un principio las flotas vikingas cogieron por sorpresa a los habitantes de estas regiones pero a medida que tomaron conciencia del peligro, se mostraron cada vez más preparados para dichos ataques desde el punto de vista defensivo y militar, de modo que los mismos vikingos tuvieron que realizar sus incursiones en otros lugares más indefensos y vulnerables o donde no se hubiera conocido aún de primera mano la fuerza de sus acometidas.
Así, en el Reino de Asturias se construyen multitud de estructuras defensivas y se fortifican innumerables enclaves ante los ataques de los escandinavos, al tiempo que los reyes y los poderes nobiliarios  y eclesiásticos intervienen para frenarlos. Otra de las consecuencias es el traslado definitivo de la sede episcopal de Iria Flavia, ciudad costera de la ría de Arousa, a Compostela, más al interior y por tanto menos vulnerable. El obispo Teodomiro de Iria Flavia, quien supuestamente descubrió la tumba de Santiago, ya se hizo enterrar en la nueva iglesia construida en Compostela, pero el traslado de la sede no se hizo de forma oficial hasta que comenzaron las primeras incursiones vikingas.


Fuentes consultadas:
Velasco, Manuel (2008) Breve Historia de los Vikingos, 
Yves Cohat, Los vikingos, reyes de los mares 
Arias Jordan,Cristina, Las incursiones vikingas en la Peninsula Iberica
http://www.elgrancapitan.org

FUENTE: Espacio de divulgación historica   http://quevuelenaltolosdados.blogspot.com.es
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Una misteriosa escritura en Asturias, advierte del ataque de los paganos.

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Hay un interesantismo dato que he descubierto buscando informacion hacerca de los ataques normandos a las costas y territorio español.
Concretamente en Asturias, se sabe que atacaron Gijón, aunque siempre ha recaido la sospecha de otros saqueos no documentados a diferentes poblaciones costeras. Otra de las “leyendas” gira entonro a la posibilidad de que los vikingos daneses que llegaron hasta las costas de Asturias, quienes venian de arrasar Rouen, degollar en Nantes al Obispo y a sus fieles en la catedral, intentaron a su vez y tras saquear Gijón un ataque a Oviedo.
No esta demostrado, y seguramente nunca se podrá demostrar, máxime por que posiblemente no saquearon Oviedo. Pero según parece hay una inscripción en una fortaleza construioda por Alfonso III de Asturias (866-910) para proteger Oviedo, en la que hay una inscripción que pone:

"Caventes, quod absit, dum navalis gentilitas piratico solent exercitu properare, ne videatur aliquid depirire etc." que para los q tienen la misma idea de latín que yo dice "Estad alerta, alejaos cuando las naves de los piratas paganos tienen por costumbre hacer incursiones, procurando que nadie perezca".

¿Llegaron los vikingos hasta Oviedo?, ¿Se adentraron en el territorio asturiano?... Lo que parece evidente, es que la llegada de los hombres del norte a las costas asturianas, cantabras y gallegas, sorprendieron y aterrorizaron por lo inusual a los habitantes del norte cantábrico peninsular.

FUENTE:  http://hispania-vikinga.blogspot.com.es
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En agosto del 2013 se cumplieron 1169 años de la llegada de la primera expedición vikinga a Asturias.

Restos de la muralla romana de Gijón - Xixón, en la época de los vikingos esta era la principal defensa de la ciudad, aunque no existen datos sobre el estado en que se podría encontrar. -Foto AsturiasVerde.Net-

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Según el "Chronicon Sebastiani" o "Crónica Sebastianense", es en la ciudad de Gijón, el primer lugar en la península ibérica al que llegaron los vikingos a finales de julio o primeros de agosto del año 844. Seguramente se aprovisionaron de comida y de agua; y, aunque no desaprovechaban ninguna oportunidad para saquear o conseguir esclavos, no hay datos sobre este tipo de acciones en la costa asturiana. Lo que no quiere decir que no las hubiera; aunque al parecer no había mucho que saquear, ya que la Asturias marinera estaba poblada por pequeñas aldeas de pescadores, con una actividad comercial mínima debido a la crisis de las ciudades de la Edad Media y a la inestabilidad de las rutas comerciales, debido a la práctica extendida de la piratería, un viejo oficio en el que los Vikingos demostraron ser los más eficientes.
Sin embargo sí que se narra un enfrentamiento en Galicia entre vikingos y las tropas enviadas por el rey de Asturias, Ramiro I. Los guerreros nórdicos fueron rechazados; pero no derrotados, ya que la expedición prosiguió su viaje hacia su verdaderos objetivos que eran las ricas ciudades del Sur. Un mes después los Vikingos atacaron y saqueaban Lisboa, Cádiz y Sevilla, llegando a las puertas de Córdoba que con su medio millón de habitantes era la ciudad más grande y moderna del mundo Occidental.
El 11 de noviembre de 844 se libró la batalla de Tablada entre los musulmanes del emir Abd-al-Rahman II y los vikingos terminando con la victoria de los musulmanes. Según las crónicas los vikingos sufrieron más de 1000 bajas (aunque la propaganda de la época las multiplica hasta los 20.000), unos 400  fueron hechos prisioneros, además de perder unas 30 naves. Según unas fuentes ser ejecutados; aunque otras hablan de que se perdonó la vidad a los que se convirtieron al islam y terminaron instalándose como granjeros en la zona de Coria del Río, Carmona y Morón de la Frontera. Sin embargo no fue una victoria total ya que los vikingos supervivientes en su retirada aprovecharon para saquear la ciudad de Niebla, en la provincia de Huelva.

 
FUENTE:  http://asturiasverde.blogspot.com.es
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Los Vikingos.

En realidad, cuando hablamos de Vikingos nos estamos refiriendo a navegantes originarios de Escandinavia que hicieron temblar toda Europa con sus incursiones y saqueos durante los siglos VIII a XI de nuestra era.
Aparecieron, historicamente documentados, mediante saqueos y ataques a monasterios caracterizados por una gran violencia y crueldad. Llegaron a gobernar las islas Británicas, tierras normandas en Francia y llegaron a fundar en Italia el reino de Sicilia.

Pero lo que realmente caracteriza a los Vikingos es su destreza para la navegación en mares y ríos. Sus barcos de tipo knorr podía avanzar a una velocidad de seis nudos transportando una carga de 40 toneladas. El mástil no iba sujeto rígidamente en el casco, sino que podía moverse o ser abatido si el barco necesitaba ser arrastrado por tierra con ayuda de troncos. Inventaron la quilla que proporcionaba estabilidad y maniobrabilidad en corrientes rápidas. En las calmas o con viento en contra, los tripulantes empuñaban los remos. Con sus drakkar (llamadas así porque las proas y popas de sus naves estaban adornadas con cabezas de dragón) de 32 metros de largo eran capaces de navegar durante cientos de kilómetros. Se orientaban con mucha precisión sin brújula. Sin uso de brújula eran capaces de orientarse con gran precisión estableciendo la latitud por la posición del sol, la luna y las estrellas. Navegaban cerca de la costa, atentos a las señales de tierra. Calculaban la velocidad y las millas recorridas fijándose en su estela y la fuerza con que la roda de la proa iba rompiendo las olas. La borda de las naves era muy baja y el oleaje podía inundarlas con facilidad. La tripulación arriesgaba la vida en cada tormenta. Los que fallecían durante el viaje eran arrojados al mar.
FUENTE:  http://guaridadelpensamiento.wordpress.com

1 comentario:

  1. De nuevo enhorabuena por este artículo y este prolijo Blog de historia que desconocía.

    Me gustaría matizar que existen documentos (probablemente se encuentren en el archivo parroquial de Selorio o de Villaviciosa), que manejaba el párroco de Selorio Don José, fallecido hace poco más de una década que contenían información relativa a la Historia de Rodiles. En ellos se menciona a la Legión IX Macedónica, que se habría asentado en la playa La Griega. También se menciona que Julio César estuvo de visita durante su campaña del 63 antes de Cristo. Se habla además de un grupo humano que era conocido como "Los Comedores de Ostras".

    Y en relación a este artículo se menciona que los vikingos desembarcaron en Rodiles. Parece que a principios mediados del siglo pasado, aún se conservaban restos de los que se pensaba que provenían de sus drakkars que utilizaban para internarse en la Ría. En la cara Este del monte Rodiles o Monte del Bicho, conretamente en el Pedreru, se hallaron lajas de pedernal que utilizaban los vikingos para hacer fuego.

    Así, mismo el citado párroco, Don José, nos narraba, basándose siempre en estos documentos de los que, lamentablemente desconozco las fuentes primarias, que los astures les hacían frente disparándoles flechas incendiarias y que los vikingos cubrían entonces sus barcazas con pieles frescas, de manera que las flechas se apagaban al clavarse en estas.

    Nos comentó también lugares de culto repartidos por los aledaños de Rodiles, de los que hoy en día no queda más que el recuerdo y algunas indicaciones en los mapas de arqueología.

    Saludos cordiales.

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