15 de noviembre de 2013

Julio León Costales, "El cronista honorífico de Mieres y Concejo".

JULIO LEÓN COSTALES. (El cronista de Mieres - artículo actualizado)
Julio León Costales, el mierense de Planta (Santo Emiliano - Güeria San Juan), coincidí con Julio León Costales en mi finca de la Bravia (Cutuperal - La Cibiu - Acebedo), cuando llegue estaba hablando con mi padre (desgraciadamente desaparecidos los dos y a la misma edad, 80 años, Costales el lunes 06/09/2010 y mi padre Luis Menéndez el 28/04/2012), delante de las puertas de la finca y se interesaba por el entorno, en concreto por los terrenos propiedad de los "Fierros", en ese momento no me intereso mucho la charla que mantenían (me arrepiento), y me dedique a otras cosas, estuvo un rato grande y parecía que mantenían una conversación muy amena y tranquila (no tenían prisa), ahora me pregunto que de que hablarian con tanto interés y atención?, fui tan torpe que ni le pregunte a mi padre de que habían hablado tanto rato, hoy es imposible que pueda saber algo más del encuentro y como dije antes me arrepiento bastante, con los años vamos aprendiendo que las cosas más sencillas, a veces son importantes y en este caso lo es. A decir verdad también sabia muy poco o nada de Julio León Costales y de sus intereses politicos, sociales y culturales, si fuese hoy a buen seguro que le habría preguntado (yo a él), muchas cosas.
                                       Coleción Julio León Costales.
Y como dijo "Séneca":
"Nadie ama a su tierra y sus gentes porque son grandes, sino porque son suyos"
Silencioso centinela de la historia del concejo de Mieres. A su dilatada trayectoria como funcionario del Ayuntamiento, sumó una entusiasta labor como recopilador de la crónica del municipio, falleció en Mieres (Asturias) el 6 de septiembre de 2010 a los 80 años de edad.

                                       Coleción Julio León Costales.
FUENTE: "El blog de Acebedo"
                                                     [------------------------------------]

Julio León Costales, fotógrafo de los suyos.

El fallecido cronista y etnógrafo tomó durante años miles de imágenes, ahora en el Muséu del Pueblu d'Asturies, que documentan la vida diaria en la Güeria de San Juan.


                                         Coleción Julio León Costales.
 http://www.lne.es
Julio León Costales fue un hombre discreto, más bien callado y extremadamente tímido, que pasó buena parte de su vida de soltero impenitente dedicado a sus vibrantes pasiones: las cosas de Asturias y los asturianos -con especial atención a Mieres y su valle de San Juan, de los que escribió numerosas crónicas y cartas al director en LA NUEVA ESPAÑA, el diario que sentía como suyo- y una acendrada fe religiosa heredada de sus mayores, que le llevó, como si fuera un discípulo tardío de algunos místicos del Siglo de Oro, a restaurar capillas, recuperar procesiones y contar minuciosamente historias parroquiales. Conocíamos todo eso. Y también que, durante buena parte de su vida, fue un indesmayable fotógrafo por pueblos y caleyas de su geografía natal, territorio minero entre Murias y el Alto de Santo Emiliano, terraza ya de las Cuencas, bajo las nieblas del desmochado monte Polio. Lo que ignorábamos, más atentos a esas otras dedicaciones que le llevaron a ser galardonado con el "Mierense del año" en 1986, es el notable valor estético y documental de esas imágenes: un álbum de la vida y el tiempo, de sus luces y sus sombras, que ha sido cedido estos días al Muséu del Pueblu d'Asturies.

"Nos interesa tener testimonios reales de la vida de los asturianos. Por eso este archivo es muy valioso, porque documenta un valle concreto, rural e industrial a la vez, en una época en que hay aún poca fotografía", explica Juaco López, director del museo con sede en Gijón. La adquisición de este fondo documental, que reúne 4.111 negativos (es posible que se conserven algunos más en la casa solariega de los León, en la aldea mierense de Planta, en la Güeria de San Juan), ha sido posible por la generosa donación que acaban de rubricar los sobrinos del fotógrafo: Pilar, Carmen, José Manuel y María del Rosario. Esos negativos de 35 milímetros, en blanco y negro, ordenados y completados por una "libretina" en la que Julio León registraba fechas y datos de sus fotografiados, ocupan un arco temporal que va de abril de 1956 hasta agosto de 1969, aunque hay también imágenes de fechas más recientes.
"Es un archivo que aporta variedad a nuestro fondo y que guarda ciertas similitudes con el del fotógrafo Eladio Begega, dedicado a El Condado", indica Juaco López, impulsor de un depósito fotográfico que comenzó en 1992 y del que se hizo la primera exposición un año más tarde, con la obra de Modesto Montoto. El Muséu del Pueblu d'Asturies se ha puesto ya a digitalizar y catalogar estos 4.111 negativos para montar una próxima exposición (la Casa de Cultura de Mieres organizó una primera muestra pública tras el fallecimiento de Julio León, en Gijón, el 6 de septiembre de 2010, a los 80 años) y editar una selección de estas imágenes, en las que vemos siempre, como una marca de estilo, la complicidad de una mirada amiga.

Y es que Julio León, coautor de "Noticias históricas de Mieres" y del "Álbum fotográfico de Mieres", es el fotógrafo de su gente: vecinos, conocidos y parientes de los pueblos altos de la Güeria de San Juan. Y le gusta fotografiarlos en sus alegrías y tristezas, en sus labores y ocios, y hasta en la hora misma en que la muerte les sorprende. El fotógrafo, que ama su terruño y a quien en él vive, enfoca con soltura y desde la comprensión hacia los protagonistas de sus imágenes: mineros que van o vienen del tajo, familias al completo camino de las labores de la hierba, guardias civiles de ronda por parajes que muy poco antes habían frecuentado los del monte, mujeres en el lavadero o con los mondongos del sanmartín o a caballo, lecheras que regresan de dejar su mercancía en la villa, niños en el esplendor de una gran nevada o jugando al corro, a la puerta de la escuela de El Campu... "Es un gran testimonio de la vida real de los asturianos", subraya Juaco López.
A Julio León, que llegó a reunir una importante colección etnográfica en la vieja casona de Planta, donde nació en 1930, le interesa todo lo que tiene que ver con la vida de su gente, desde la cuna a la sepultura. Hijo de Manuel León Roces y de Mercedes Costales Pardo, llegó a trabajar en la mina La Centella siendo joven. Enfermó y perdió un pulmón. Pasó una larga convalecencia en Madrid, en el Sanatorio de La Fuenfría, de donde regresó a su Güeria de San Juan con una inquietud cultural que cultivaría toda su vida. Fue funcionario del Ayuntamiento de Mieres, en donde llegó a encargarse del archivo. Austero, conservador y reservado, tuvo sin embargo una cierta vocación aventurera, que le llevó, en los años setenta del siglo XX, a enrolarse de camarero en un barco para conocer mundo. Viajó también a Canadá y a Argentina para encontrarse con sus familiares y hasta se sumó a un viaje organizado para dar la vuelta al mundo. Y fue un gran amante de la montaña asturiana, de las aldeas perdidas, en las que encontraba con frecuencia un cacharro que rescatar y alguna vieja y hermosa palabra que anotar; también de la tonada, que ensanchó con la letra de alguna canción.
"Tenía siempre muchos deseos de saber", cuenta su sobrina Pilar Guerra León, a quien debemos el descubrimiento público de este notable legado fotográfico. No es difícil intuir que a su autor, personaje polifacético y silencioso, cordial sin estridencias, sensible sin afectación, le hubiera gustado saber que esas imágenes forman ya parte de la memoria de todos los asturianos.


                                       Coleción Julio León Costales.

FUENTE: La Nueva España » Asturama - 14 de noviembre de 2013
                                                     [--------------------------------]
HISTORIA Y VIDA.

Julio León Costales se jubila. (art. LNE. - 1/11/1995)

                               Coleción Julio León Costales.
http://www.lne.es
Después de haber trabajado desde 1956 como funcionario municipal del Ayuntamiento de Mieres, como antes lo había hecho su padre, el bueno de Julio León Costales se jubila con 65, años de edad, dedicados a Mieres en su mayor parte. La jubilación suele conducir al jubilado a una situación un tanto ambigua, cuando en realidad debería entenderse como el grato período de descanso que antecede a la noche, después de una jornada de trabajo. En esas horas que siguen al momento en que se abandona el trabajo, cuando cae la tarde, queda tiempo para muchas cosas hasta la hora de la cena: charlar con los amigos, ir al bar a beber un par de vinos o a jugar la partida, leer un libro o el periódico; y después de la cena se comentan los acontecimientos del día con la familia o se mira un poco de televisión... No se piensa todavía en ir a dormir.
Hoy el jubilado es uno de los principales objetivos de la demagogia. En primer lugar ya no se le llama «jubilado», sino «pensionista», es decir, individuo que cobra una pensión por estar jubilado. Lo que le da la razón a Pío Baroja cuando decía que los socialistas sólo piensan en el dinero. El «pensionista» es al «jubilado» lo mismo que la «solidaridad» a la «caridad»: adaptaciones politizadas y demagógicas de situaciones y sentimientos naturales y, por lo tanto, nobles. Por eso hoy empieza a considerarse al «pensionista» como un peligro social, lo que me parece exagerado, y como un peligro político, lo que me parece evidente. Tal como están las cosas, el «pensionista» vota al mejor postor. De todas formas, yo no las tendría todas conmigo, porque quien promueve el aborto puede considerar también los beneficios de la eutanasia... a largo o medio plazo. En cualquier caso, Julio León Costales nunca podrá ser objeto de la demagogia porque es un «jubilado» con profundo sentido moral.
Otra cuestión patética es que el pensionista se aburre. Acostumbrado a madrugar, no pierde esa costumbre, arraigada durante décadas, con la jubilación, por lo que el día se le hace interminable. Pasea, pues, sin reposo, porque además le han dicho los médicos que pasear es muy sano; y si no le quedan fuerzas para ello, se sienta a la espera de un rayo de sol. Algunos más amistosos y contagiados de la golfería socialdemócrata se apuntan a las excursiones del Inserso y se hacen virtuosos del «karaoke» (o como se escriba esa palabra).
Este problema de la jubilación, tan grave como cualquier otro, obedece a que la mayoría de la gente se ocupa de muy pocas cosas a lo largo de su vida, y una de esas cosas que más tiempo lleva es el trabajo. Cuando acaban de trabajar, muchos nos saben qué hacer. Ni van a jugar la partida ni les gusta el vino, ni les apetece hablar. El tiempo pasa con rapidez pasmosa, pero a quien no sabe cómo llenar sus horas, éstas le pesan como losas y le parecen infinitas.
No es éste el caso de Julio León Costales, que siempre supo compaginar su trabajo con sus aficiones. Por ejemplo, ahora que dispone de tiempo se dedica a visitar todas las capillas de Asturias. Y puede dedicar más horas a sus trabajos de investigación en los archivos mierenses. El autor de «Santa Rosa». Tres siglos de historia parroquial está en plena forma y en plena actividad. Acaba de salir la segunda edición de «Noticias históricas sobre Mieres y su concejo», de la que Julio fue coordinador, y en la que colaboraron, además de él mismo, Alberto Montero Prieto, José Manuel Cuesta Abad, Saladino Fernández, Armando Graña, Juaco López Álvarez, Julio Fonseca y Efrén García Fernández, autor de la portada. Que una obra de estas características tenga su segunda edición al cabo de siete años es prueba de su éxito, asentado sobre el trabajo riguroso de todos sus autores. Julio León Costales, que fue el alma de esta obra y ahora está jubilado, prepara nuevos trabajos, contempla nuevos proyectos. El Ayuntamiento de Mieres, que tanto colaboró en la edición de «Noticias históricas...», debiera conservar a su lado a quien fue su archivero honrándole con el título de cronista oficial.
                                      Coleción Julio León Costales.

FUENTE: Ignacio Gracia Noriega - Lne.es » Cuencas 1 de noviembre de 1995
                                                [-----------------------------------------]
Julio León Costales.

Un repaso a la trayectoria del cronista honorífico de Mieres fallecido recientemente.

                                       Coleción Julio León Costales.
http://www.lne.es





Discretamente, como vivió, ha muerto Julio León Costales, mierense de buena ley y estudioso constante de las antigüedades del concejo, al que dedicó varias obras: «Santa Rosa. Tres siglos de historia parroquial», «Noticias históricas sobre Mieres y su concejo», «Álbum fotográfico de Mieres (1864-1939)», etcétera. Precisamente esta última obra, realizada en colaboración con Alberto Montero Prieto, está dedicado a la memoria de Luis Fernández Cabeza, Benjamín Álvarez Rodríguez «Benxa» y Elías Piedra Menéndez, «tres mierenses para la Historia». Mierenses para la Historia es también Julio León Costales, además de haberla desentrañado en buena parte.
León Costales era un hombre de pocas palabras, afable, prudente y paciente. La paciencia es una cualidad importante para el estudioso local: ese sabio de cercanías que se ocupa de asuntos que desconocen o pasan por alto los historiadores de mayor aliento. Y muchas veces sus contribuciones son importantes, sus noticias adquiridas en fatigosas búsquedas en archivos polvorientos y olvidados, contribuyen a la explicación de hechos de mayor trascendencia. León costales era meticuloso, siempre a la búsqueda del dato precioso. Si no había dato, él no movía ficha. También era algo poeta. Y amaba a Asturias por encima de todas las cosas, a Mieres por encima de Asturias, y a España como conjunto del que forman parte la región y el pueblo y sin el que ni una ni otro tendrían sentido. Era un hombre religioso y de una educación tan a la antigua usanza que a veces le hacía parece tímido. Le veo alto, serio, atento, silencioso salvo cuando se trataba de pronunciar la palabra justa, el comentario necesario, muchas veces en compañía de sus grandes amigos el poeta Julián Burgos y José María Pellanes, el infatigable e incandescente corresponsal de prensa, que hablaba por los dos, y si se encontraba presente Julián Burgos, por los tres. Julio León costales hubiera sido el perfecto cornisa oficial de Mieres. No le nombraron y eso, ahora no tiene remedio. Los ayuntamientos cada vez son más reacios a la figura del cronista oficial, por si les sale respondón. No es que Costales lo fuera, pero por si acaso, ya que no era «de la cuerda predominante», por así decirlo. Prueba de lo que digo es que la plaza de cronista oficial de Asturias continúa sin ser cubierta. De Costales podría decirse lo que figura en la Academia francesa a propósito de Molière y Balzac, que nunca fueron académicos: «No les faltó gloria, pero nos faltaron a nosotros». Costales no dejó de amar y estudiar a Mieres, pero no fue cronista. Irremediable.
                                                Coleción Julio León Costales.
FUENTE:  JOSÉ IGNACIO GRACIA NORIEGA. 
Lne.es » Cuencas - Sábado 11 de septiembre de 2010
                                                          [----------------------------------------]

Su labor como estudioso de la historia del concejo le llevó, tras su jubilación como funcionario, a publicar varios libros.

                                      Coleción Julio León Costales.
http://www.lne.es
Escribió varios libros y se involucró activamente en la vida social y cultural de Mieres. Su carácter afable le convirtió en una persona muy apreciada. Coincidiendo con su jubilación, recibió un sentido homenaje de los que fueron sus compañeros de trabajo. Liberado de cargas laborales, intensificó su labor como custodio de la memoria colectiva, una dedicación que únicamente cesó en los últimos años, cuando la salud le resto fuerzas.
Siempre presumía de su condición de mierense y mostraba interés por todo lo relacionado con el concejo. Trabajó en el área de intervención del Ayuntamiento de Mieres. No obstante, siempre mostró un gran interés por el mantenimiento y mejora del archivo municipal. De hecho, tras su jubilación, se especuló con la posibilidad de que se hiciera cargo del servicio, algo que finalmente se descartó. Su apasionado interés por la historia del concejo, nunca llegó a tener un reconocimiento oficial. Durante años fue considerado como un cronista honorífico del concejo.
Costales escribió varios libros sobre Mieres. El más conocido es «Noticias históricas de Mieres y su concejo». También publicó recopilaciones fotográficas (Albún fotográfico de Mieres) y abordó la rehabilitación de varios inmuebles de carácter religioso. También colaboró con el Centro Cultural y Deportivo Mierense, participando en la construcción del refugio del Meicín, en Las Ubiñas. Era una gran aficionado a la montaña y aventurero, en sus tiempos también fue marino mercante.  
Julio León Costales, vivió para su pueblo y sus gentes inmerso en una sencillez innata
Sus restos reposan en Mieres.
                                       Coleción Julio León Costales.
FUENTE:  David MONTAÑÉS - Lne.es » Cuencas Martes 07 de septiembre de 2010.
                                    [----------------------------------------------------]
EL DÍA 6 DE NOVIEMBRE DE 2013, HIZO TRES AÑOS DE LA PERDIDA DE JULIO LEÓN COSTALES, "EL CRONISTA DE MIERES", LABOR QUE EN VIDA NO LE FUE RECONOCIDA POR EL ILMO AYTO DE MIERES, PERO QUE AFORTUNADAMENTE HOY EN DÍA, SU LABOR ES RECONOCIDA POR TODOS LOS MIERENSES.                                

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada