6 de enero de 2016

Luis Estévez Llaneza "Cholo" el de la radio

Recordando a Luis Estévez, "Cholo"
Luis Estévez, Cholo.
Con su humildad firmó una brillante trayectoria en el mundo del periodismo radiofónico
Cholo y Rosa María Prieto, el día de su boda
Hace unas fechas se cumplieron dos años del fallecimiento de Luis Estévez Llaneza, cariñosamente conocido como "Cholo", un mierense que, desde su natural plano de humildad, escribió una de las páginas más brillantes del reciente pasado de Mieres. Así debería figurar en una imaginativa placa, y de esa forma lo recuerdan muchos habitantes de la cuenca del Caudal, de la que se erigió en "voz" permanente de defensa, denuncia y acontecer, a través de los medios informativos, principalmente la emisora de radio ubicada en el Nalón, primero Radio Juventud y posteriormente Radio Langreo, como también en Radio Oviedo.
Cholo -resulta difícil referirse a él de otra forma- nació, a la altura de abril de 1934, a mitad de la cuesta de Seana, en una modesta vivienda en cuyo pequeño patio figuraba una palmera de la que se sentía orgulloso. De cuna humilde, condición de la que hizo siempre bandera, tras sus estudios preliminares de primaria hubo de cogerse pronto al carro de una actividad profesional, puesto que, huérfano de padre, fallecido en la guerra civil, a muy temprana edad se erigió como cabeza de familia ante su madre y su hermana. Así fue como desarrolló actividades de aprendiz de camarero y más tarde oficial con todas las de la ley, hasta alcanzar puesto de empleado de banca en la plaza mierense. Allí desarrolló este trabajo con el sentido responsable que lo caracterizaba, dejando por ello, a la hora de su jubilación, todo un campo sembrado de amistad y reconocimiento.

Cholo entrevista al mito del Athletic de Bilbao José Ángel Iríbar
Pero ya de muy joven, en su fuero interno gravitaba una intención, un apego y hasta una rebeldía, a modo vocacional, por otro terreno de la actividad profesional. Y era su inclinación por el periodismo hablado, a través de la radio, con algunos ribetes circunstanciales en la prensa escrita y su titularidad como corresponsal local de la entonces naciente TVE en Asturias. Sin embargo, era su voz grave, responsable y decidida la que diariamente plasmaba la actualidad de su pueblo en las emisoras langreana y ovetense, abordando cualquier faceta destacada, sin olvidarse de lo que comenzaba a tomar visos espectaculares, es decir, el deporte.
Y como tal, siguiendo sus inclinaciones, se "enamoró" de una de estas variantes, tal es el caso del hockey sobre patines, que con el inolvidable Alfredo Visiola, llegó a alcanzar vitola nacional, en la división de honor, al lado del Cibeles, haciendo competencia a los hasta entonces exclusivos catalanes. Cholo fue delegado permanente del equipo durante varias temporadas, viajando casi siempre a modo de embajador para ofrecer, a los postres, la crónica de los éxitos alcanzados por la formación de los negrillos del Kiber, patrocinio de la firma Destilerías Bernaldo de Quirós.
Llegó un día en que por arte de los nuevos tiempos de la democracia, cambió el panorama de los medios de comunicación y Cholo quedó al paro sin el menor reconocimiento para quien había entregado sangre, sudor y lágrimas de forma abierta, generosa y fuera de todo interés material. Así paga el diablo a quién? Bueno, eso sí, el pueblo de Mieres le "premió" con un multitudinario homenaje y fue declarado Mierense del Año.
Pero Luis Estévez seguía en la brecha ya que, con mucha anterioridad se había erigido en auténtico maestro de ceremonias de mil y un acontecimientos locales, donde se exigía, para su coordinación, la presencia de un "gran relaciones públicas, auténtico y dominador de la situación merced a una cultura y una formación nacida en la universidad de la vida". No hubo acto institucional, social, deportivo, artístico o cultural que reclamase su presencia y recibiese como respuesta la negativa. Y eso, así, como él decía en sus intervenciones, sin más preámbulo que la propia disposición sin esperar nada a cambio.
Cholo, en una entrevista radiofónica a Eugenio Carbajal. Foto de J.R.Viejo
Un día nuestro personaje tuvo la gran suerte de encontrarse, en el camino de la vida, con Rosa María Prieto Aza, joven mierense nacida en Ujo que por avatares de su existencia se vio obligada a emigrar unos años a la Caracas de Venezuela. Mujer resolutiva, alegre y positivista, tiempo tuvo para volver y concertar un matrimonio de amor con nuestro Cholo, del que nacieron dos retoños varones, ambos fiel reflejo del árbol principal, hoy establecidos, Juan Luis en Sevilla y Roberto en Gijón. Llevan la estela personalista de su padre y el empuje resolutivo de la madre, la fiel Rosita, como la conoce todo el mundo, que, afectada de dolencias crónicas, hoy reside en el centro geriátrico "Picu Siana", donde, a pesar de sus males físicos, sigue manifestando un carácter de fuerza personal y buena dosis de optimismo, a pesar de que, de vez en cuando, echa de menos la visita periódica de algunos que fueron grandes amigos de su esposo.
Mil anécdotas salpican el paso terrenal de Luis Estévez Llaneza "Cholo", por este mundo. De ellas se podrían escribir un libro. Sin embargo todo queda refrendado por el hecho de que en su ámbito de vida, acción, no se le conoce enemigo alguno, o persona con resquicios de rencor. Como él comentaba, "mira, yo entiendo el periodismo chusquero (ya que no hemos pasado por la facultad de Ciencias de la Información) como un ejercicio, en ocasiones de crítica hacia el hecho, acción o circunstancia, pero nunca de los protagonistas que la originaron, porque, ¿quién soy yo para erigirme en juez de nadie?" Era su forma de tratar la noticia. De todas maneras, en el cúmulo de sus actuaciones, destaca un hecho simpático, que quien suscribe se resiste a silenciar. Era tal el énfasis que ponía en su trabajo, la emoción que le embargada por el éxito de algún acontecimiento mierense que, retrasmitiendo un partido de fútbol de liguilla de promoción, en la que participaba el Caudal, desde la capital gallega, terminó su trabajo tan campante manifestando, pleno de satisfacción por el triunfo de los suyos, "Desde Cholo informó Lugo".
Te has ido, amigo Cholín, hace dos años, en silencio, casi a mi lado, pero sí al de tu hijo Roberto. Ahora, con el poso del tiempo transcurrido, me vienen a la memoria mil recuerdos vividos juntos en esa inolvidable etapa del periodismo callejero y emulando a mi admirado Miguel Hernández en el final de su elegía a Ramón Sijé, solo se me ocurre decirte: "Compañero del alma, compañero".
Luis  Estevez Llaneza [Cholo] de camarero en el bar [La Quintana] en aquel entonces la dirección era Héroes del Simancas Nº 10. Foto estraida del facebook Mieres años 80 y 90. imagen públiada por  Xosé Manuel Casariego Fernández.
FUENTE: AMADEO GANZEDO (La Nueva Epaña)
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"Cholo", una de las grandes voces de la radio en Mieres
 Luis Estévez Llaneza
La que fuera una de las voces más reconocidas y apreciadas de Mieres se apagó en el hospital "Alvarez Buylla" de Murias el 19 de noviembre de 2013. Luis Estévez Llaneza, "Cholo" falleció a los 79 años de edad, dejando como legado el recuerdo de un hombre fraternal y entregado a los demás. Se volcó con devoción en todo lo que hizo, en especial, con su pasión, la radio. A través de las ondas informó durante décadas de todo aquello que acontecía en la comarca del Caudal. Fue un todoterreno e igual le daba entrevistar al alcalde de Mieres que al entrenador del equipo local de hockey, otra de sus debilidades.
Luis Estévez bien pudo pasar años sin escuchar su auténtico nombre. Todos le llamaban "Cholo". En su caso, el uso de este apelativo se convirtió en una forma cercana de devolverle en el saludo la simpatía que él habitualmente desprendía. Su humanidad y conciencia social le llevó a recibir en 1998 el galardón "Mierense del año", una distinción que recibió del por entonces alcalde de Mieres, Misael Fernández Porrón.
"Cholo" fue en sus tiempos unos de los mierenses más populares. En su juventud trabajó como camarero en el desaparecido "Bar Madrid", uno de los rincones que marcaban el paso de un Mieres que por entonces caminaba a un ritmo frenético, con la minería y la siderurgia empleando a miles de personas. Él tomó otro camino. Tras su paso por la hostelería, trabajó durante lustros en una entidad bancaria local, pero sin dejar nunca el micrófono. Ese mundo le atrapó. Desde las ondas logró el respeto de compañeros y oyentes, protegiendo siempre la credibilidad de la profesión.
Nacido en el Cuesta de Siana, Luis Estévez "Cholo" vivió la recta final de su vida en Gijón. Siempre que podía se escapa a Mieres y era fácil encontrarlo en una terraza charlando con sus amigos. "En Gijón estoy contento, pero...", repetía mientras reconocía que echaba de menos su ciudad natal. Los últimos meses los pasó, junto a su esposa, en una residencia del concejo.
El funeral por Luis Estévez se celebró  en la iglesia de San Juan, en Mieres. Posteriormente, sus restos mortales fueron incinerados en el tanatorio de Murias.
Funeral de "Cholo" en la iglesia san Juan de Mieres

FUENTE: DAVID MONTAÑES (La nueva España)
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