20 de enero de 2016

José Ángel Fernández Villa, ex líder del SOMA-UGT, extendio sus "tentáculos" por Asturias (I)

Una mina de poder

José Ángel Fernández Villa en su etapa de Secretario general del SOMA
Villa trasvasó la fuerza del SOMA al PSOE para ejercer durante años un férreo control en el partido y condicionar la política regional.
Por la izquierda, Rafael Fernández, José Ángel Fernández Villa, Felipe González, Pedro de Silva y Luis Martínez Noval, durante un mitin en Oviedo para las elecciones de 1982.

José Ángel Fernández Villa entró en la ejecutiva del Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias (SOMA) en un congreso celebrado en Mieres el 6 de mayo de 1978 y no había pasado ni año y medio cuando, el 15 de septiembre de 1979, se convertía en secretario general de la organización fundada por Manuel Llaneza. Aquellos fueron los dos primeros peldaños de una escalera hacia el poder, tanto sindical como político, que le llevarían al control absoluto de la Federación Socialista Asturiana (FSA), a poner y quitar presidentes del Principado, a propiciar cambios en la dirección de Hunosa, a aupar y a defenestrar alcaldes, o a compatibilizar un puesto en la ejecutiva federal del PSOE con movilizaciones obreras contra su propio partido. Destaca, por encima de todas, el encierro del pozo Barredo en la Navidad de 1991.
Caído en desgracia por haber escondido al fisco una fortuna de 1,4 millones de origen desconocido, hubo un tiempo, entre los ochenta y los noventa del pasado siglo, en el que casi nada se movía en Asturias sin el visto bueno de un Villa apoyado en la fiel, monolítica y disciplinada estructura del SOMA. En las minas asturianas había entonces más de diez mil trabajadores.

Villa, junto a Antonio Hevia, de CC OO, en el pozo Barredo.
Nacido en 1943 en La Raíz, entre Siero y Langreo, pero criado en Tuilla, donde su padre, Hermógenes Fernández, tenía un chigre, José Ángel Fernández Villa entró con 18 años a trabajar en el pozo "Cabritu", que después pasaría a denominarse Candín. Fue represaliado laboralmente en varias ocasiones por sus ideas izquierdistas y no pudo regresar a Hunosa hasta la amnistía de 1977. Para entonces, ya llevaba casi diez años afiliado al PSOE. Pepín Ordóñez, de Tuilla, y Joaquín de Andrés "apadrinaron" su ingreso en 1968. Además, joven y ambicioso, también fue obteniendo un creciente protagonismo en la UGT, respaldado por "Belarmo" García Noval, al que acabaría enfrentado, Tino Venturo o Laudelino Campelo, con el que también protagonizaría un sonoro divorcio. Villa, en aquel entonces, no paraba. Estaba en todas las explotaciones y se fue labrando un gran prestigio en los tajos. Así, consiguió imponerse a los tres secretarios generales que había tenido el SOMA desde la muerte de Franco -Faustino Antuña, Avelino Pérez y Sergio Rebollo- hasta obtener el control total del sindicato, en cuya secretaría general se mantuvo de forma ininterrumpida durante 34 años.
A partir de ahí, siguiendo la estela histórica de participación política del sindicato UGT marcada por figuras como Francisco Largo Caballero o el propio Manuel Llaneza, que fue alcalde de Mieres, Fernández Villa no tardó en trasvasar la enorme fuerza del SOMA al partido. En los años ochenta del pasado siglo, el sindicato empezó a ser percibido también como una organización política. Como una parte del PSOE con base en las Cuencas y ramificaciones por toda Asturias.
El primer paso para el control de la FSA se había dado en 1979, en el Congreso de Perlora. El entonces secretario general, Jesús Sanjurjo, cedió a las presiones para que el SOMA tuviera representación en una dirección socialista en la que ya se había asegurado un hueco el Metal de la UGT, dirigido por Lito.
Por la izquierda, José Ángel Fernández Villa, Luis Martínez Noval, Rafael Fernández, Pedro de Silva y Álvaro Cuesta.
La alta afiliación que tenía el SOMA, una fortísima disciplina interna y la indudable capacidad de unos dirigentes bien curtidos en la lucha sindical fueron las bases sobre las que cimentó Villa el control de la FSA. El poder político del sindicalista llegó al extremo de que en su despacho de la plaza de La Salve, en Sama de Langreo, se quitaron y pusieron presidentes del Principado, cayeron alcaldes y hasta se removió la cúpula de Hunosa. Además, fue senador y diputado regional durante varias legislaturas.
Históricos socialistas han confesado que fue Villa quien "retiró" de la Presidencia a Rafael Fernández y que también fue él quien dio las bendiciones a Pedro de Silva, con el que tuvo desencuentros, aunque el gijonés ha desvinculado al sindicalista de su decisión de abandonar la política.
El líder del SOMA también habría estado detrás de la elección de Juan Luis Rodríguez-Vigil como cabeza de cartel socialista en 1991 y, según estas versiones, impidió que fuera presidente Bernardo Fernández tras la dimisión de Vigil por el escándalo del "Petromocho". El "alcalde", como llamaba a Antonio Trevín, regidor llanisco, fue el elegido desde la habitación número 192 del sanatorio Adaro, en la que una hernia discal mantenía postrado al "Tigre", el apodó de Villa en el SOMA.
José Ángel Fernández Villa, entre Alfonso Guerra y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
La actividad sindical desarrollada en aquellos años por Fernández Villa no fue menor. Hábil negociador, pasó de anteponer su propia vida al cierre de un sólo pozo a unas posturas más pragmáticas, centradas en evitar a toda costa un final traumático del sector. Maratonianas fueron las reuniones en Bruselas y en Madrid, para retrasar una muerte que ya estaba anunciada y propiciar un cambio del modelo productivo en las Cuencas.
La labor desarrollada por el líder del SOMA fue fundamental para la mejora de las condiciones de los jubilados del sector y para lograr ingentes fondos públicos para la reactivación. Es el caso, del programa nacional de interés comunitario para Asturias de finales de los años ochenta del pasado siglo, inspirado en el plan para las Cuencas del SOMA, o, ya en la segunda mitad de los noventa, de los fondos mineros.
Los secretarios generales de Comisiones Obreras y del SOMA-UGT, Antonio González Hevia, y José Ángel Fernández Villa, tras abandonar el encierro
El secretario general del SOMA, que cultivó la unidad de acción con CC OO, se encerró junto a otros sindicalistas en el pozo Barredo en la Navidad de 1991, para protestar contra los planes concebidos para Hunosa por el ala liberal del Gobierno de Felipe González. A juicio de las centrales, supondrían la liquidación traumática del sector. De la movilización salió un acuerdo en el que se evitaba el cierre de explotaciones.
Pero el encierro, que irritó profundamente a González, unido a su adscripción guerrista, acarrearía la salida de Villa de la ejecutiva federal del PSOE, en la que el sindicalista fue durante años el único represente asturiano, incrementando así su poder dentro del socialismo regional. Rafael Fernández, al frente del preautonómico Consejo regional, había posibilitado su entrada en el órgano de dirección del PSOE.
Cándido Méndez, José Ángel Fernández Villa, Rodríguez Zapatero y Leire Pajín, en 2010, en la fiesta minera, de Rodiezmo León).

Los "tentáculos" de Villa también se extendieron por Hunosa, donde habría propiciado el nombramiento de Juan Tesoro como presidente. El poder del secretario del SOMA en la hullera se articuló en torno a la "chequera", las horas dispensadas de trabajo, que posibilitó la liberación de la cúpula sindical. El control de la chequera permitía decidir quien regresaba al pozo y quien no.
El declive definitivo del carbón va marcando también el de Villa y el de la influencia política del SOMA, que, no obstante, todavía fue decisivo para la llegada de Zapatero a la secretaría general del PSOE. Tras el fracaso de la última movilización minera, periodo en el que trataría de legalizar esa fortuna que investiga Anticorrupción, se hizo efectiva la retirada mil veces anunciada del socialista asturiano que mayor poder amasó desde la restauración de la democracia.
Robustiano Iglesias, a la izquierda junto a José Ángel Fernández Villa, acompañando a los trabajadores encerrados en el año 2007 en el pozo gijonés "La Camocha", cuando volvían a la superficie.
FUENTE:
José Ángel Fernández Villa,
Villa aprendió a socializarse en el bar de su padre Casa Hermógenes, frecuentado por numerosos mineros y sindicalistas y así se introdujo en el mundo sindical. Según José Ramón Gómez Fouz, uno de sus biógrafos, en su obra Clandestinos, apunta que Villa estudió el bachiller en Oviedo e hizo la mili en el cuartel del Milán. Con catorce años entra a trabajar en una constructora y a los dieciséis ingresa en el pozo minero Santa Eulalia, afiliándose a la Unión General de Trabajadores y al Partido Socialista Obrero Español.
Durante la década del 60 y principios del 70 es perseguido y despedido de varios trabajos por motivos políticos. Esta versión se contradice totalmente con la de Gómez Fouz, que sostiene que Villa merodeaba en el entorno de la organización anarquista de la CNT y militaba en las Comunas Revolucionarias de Acción Sindicalista, CRAS, con cierta presencia en la época en Langreo y Gijón. Fouz confirma que en 1969 fue despedido de la mina y, después, encuentra trabajo, por poco tiempo, en Montajes Térmicos, de Gijón, de donde también es despedido, llevándole el caso el abogado José Ramón Herrero Merediz. En 1972, trabaja en Duro Felguera, donde también es despedido. En 1973, trabajó en una sidrería en Barcelona, ayudado por un tío suyo, donde según Fouz, "llegó a ser un gran escanciador". Según las confesiones que el comisario Claudio Ramos realizó a Fouz, Villa fue reclutado como colaborador de la policía en aquella época, entrando a trabajar en la mina La Colladona. De vuelta de Barcelona, también trabajó en Ensidesa. En 1976, merced a la amnistía, regresa a Hunosa, creando el SOMA-UGT y fundando la Comisión de los 16. En 1978 es elegido delegado por el SOMA-UGT en las elecciones en el pozo Candín y entra como miembro del Comité Confederal de la UGT, formando parte de la CECA. Miembro de la Comisión Ejecutiva Regional de la Federación Socialista Asturiana.
En 1979 fue designado secretario general del SOMA-UGT, cargo que ocupó hasta 2013.
Desde 1993 preside el Instituto para la Formación, Investigación, Documentación y Estudios Sociales (Infide). El 13 de octubre de 2009 , recibe de mano del Ministro de Trabajo Celestino Corbacho la Medalla al Mérito en el Trabajo por su labor al frente del SOMA.
José Ángel Fernández Villa (centro) y Antonio González Hevia
Encierro en el Pozo Barredo.
El 23 de diciembre de 1991, treinta y seis sindicalistas, encabezados por Villa y Antonio González Hevia, secretario general de CCOO de la minería, se encerraron en el interior del pozo, en la cuarta planta, en protesta por el Plan de reconversión industrial de HUNOSA. Mientras duró el encierro, en el exterior del pozo, en Mieres y, en general, en Asturias, se sucedieron las movilizaciones en contra del plan. Los encerrados recibieron la visita de los secretarios generales de UGT y CCOO, Nicolás Redondo y Antonio Gutiérrez, respectivamente, en apoyo a sus reivindicaciones. El encierro culminó el 3 de enero de 1992, con los encerrados aclamados por una multitud que fue en manifestación a recibirlos a la salida del pozo. El encierro de Barredo marca el fin de una época y de una concepción de Asturias, pues a partir de ese momento, el declive llega hasta el momento actual, en que se está viviendo el cierre de las últimas explotaciones, como mina La Camocha, Jovesa, mina Principado y otras, mientras HUNOSA acomete la remodelación de sus activos con diversos planes urbanísticos en las comarcas mineras.
José Ángel Fernández Villa, en el último congreso de SOMA-Fitag-UGT
Cargos.
En 1978 miembro de la Comisión Ejecutiva Regional de la Federación Socialista de Asturias. Entre 1979 y 1993 fue miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. En 1993 preside el Instituto para la Formación, Investigación, Documentación y Estudios Sociales (Infide), uno de los proyectos impulsados por el SOMA en el entorno sociopolítico de las cuencas mineras.
Senador por Asturias entre 1999 y 2003. Diputado de la Junta General del Principado de Asturias entre 1983 hasta mayo de 2007 de forma ininterrumpida.
Tuvo un papel fundamental dentro de las huelgas mineras de la década de los ochenta en Asturias.
Anticorrupción investiga a José Ángel Fernández Villa tras ocultar a Hacienda 1,4 millones de euros
Corrupción.
En octubre de 2014 es investigado por la Fiscalía ante la sospecha de haber ocultado a Hacienda 1,4 millones de euros tras acogerse a la amnistía fiscal de 2012. Ante este hecho fue expulsado del PSOE y del SOMA.
Villa, histórico dirigente obrero de las minas,nuevo corrupto por ocultar dinero a Hacienda. 09-10-2014
FUENTE:  http://es.wikipedia.org



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