2 de diciembre de 2012

José Gaos, un Mierense sin fronteras

Despidiendo a José Gaos.

                  Familia de José gaos

 Los Gaos -nada menos que catorce hermanos- formaron una familia de intelectuales en la que hubo de todo: escritores, poetas, filósofos, políticos y artistas. Quienes tenemos ya una edad discreta, recordamos a Lola Gaos, aquella actriz con un físico poco agraciado y una voz desagradable que, sin embargo, supo sacar provecho de estas características desempeñando papeles de bruja, malvada o campesina de la España más profunda, y en una época se convirtió en indispensable de la televisión, los teatros y, por supuesto, del cine, con más de 60 películas en su haber cuando falleció en 1993.

Lola se hizo también famosa en la transición por su militancia en la extrema izquierda; y esta tendencia, más o menos moderada, también la mantuvieron sus hermanos más conocidos. Así, el escritor Ángel Gaos, que, como ella, hizo sus pinitos en el cine, era comunista y cristiano -«comunista eternamente disidente» como lo llama Juan Gil-Albert en su libro «Memorabilia»-, se exilió clandestinamente a Francia tras serle conmutada una pena de muerte en 1946 y falleció en México en 1990.

Otro hermano, Ignacio Gaos, fue también escritor y traductor, y dos más, poetas: Alejandro Gaos, profesor de Literatura y autor, entre otras obras, de «Sauces imaginarios y agua de alegría», «Tertulia de campanas» e «Ímpetu del sueño», y Vicente Gaos, el mejor considerado por los críticos y autor de una obra basada en la conciencia del drama de la existencia, la angustia de vivir y la búsqueda de Dios.

Hay además otro Gaos -el seudónimo Hanybal- que firmó el volumen vanguardista titulado «Mapa-Mvndy» -con v en vez de u e y en vez de i- y del que no está claro si responde a Vicente o a José, precisamente el personaje que hoy nos interesa. Ahora vamos a acercarnos a él.

José Gaos y González Pola fue un filósofo, discípulo de Ortega y Gasset y de Manuel García Morente, con los que mantuvo una estrecha relación personal, que elaboró una de las obras más originales del pensamiento hispano en el siglo XX. Y digo hispano en vez de español porque él mismo, que nació asturiano y murió mexicano, se consideraba «transterrado» y supo crear una unidad entre sus dos vidas a uno y otro lados del océano.

Curiosamente, nuestro pensador afirmaba que el principio fundamental de la filosofía debe ser biográfico y es la propia existencia del pensador la que la condiciona con sus experiencias, de modo que así siempre somos subjetivos a la hora de encauzar los problemas del presente. Pero no les voy a hablar de filosofía, aunque tenía que contar esto porque a pesar de la importancia que, como ven, tiene la propia biografía para José Gaos, se da la paradoja de que cuando el curioso quiere saber un poco sobre su vida, se encuentra con la gran laguna de que la mitad de los estudiosos sitúan su nacimiento en Gijón y la otra mitad en Ablaña.

E incluso hay quien se cura en salud como hace Luis Arias Argüelles-Meres, quien en el curso de la conferencia que pronunció hace poco para el Ateneo Jovellanos de Gijón dentro del ciclo «Personajes de la II República y la Guerra Civil» con el título «José Gaos, discípulo asturiano de Ortega», aclaraba: «Aunque no se sabe con certeza, diré que nació en Gijón en 1900, pero puede ser también de Ablaña».

De modo que hoy vamos a salir definitivamente de dudas.

Entre los partidarios del origen mierense del filósofo se encuentran fuentes tan respetables como las enciclopedias Encarta o la informática Wikipedia, o figuras tan conocidas como Gustavo Bueno, que en el artículo en el artículo «España y América», publicado en la revista «Catauro» de La Habana, afirmaba: «José Gaos, sin perjuicio de ser español (asturiano, de Ablaña), identificó su pensamiento con el pensamiento mexicano». Y en esta misma línea son muchas las instituciones tanto españolas como americanas que dan por bueno el dato. Incluso en algún caso adornando este origen con las características que se nos suponen a los nacidos en las Cuencas. Vean lo que se lee en la revista especializada «Per Se»: «Nació en Ablaña (Mieres) y nunca pudo o quiso desprenderse de esa imagen de paisano del Norte. El José Gaos que ya rozaba los sesenta se parecía más a un minero jubilado que a un filósofo orteguiano».

En fin, en 2005 en el blog «¿Yes de Mieres?» podía verse la reseña «José Gaos, el "transterrado" de Ablaña», en el que se atribuye el posible error de situar el nacimiento en Gijón a un artículo publicado en 2000 con motivo del centenario del autor por Teresa Rodríguez de Lecea y en el que escribía: «Vio la luz en Ablaña, una aldea cercana a Gijón».

Desgraciadamente para las Cuencas, no fue así. José Gaos nació en Gijón, y así lo aclara él mismo en su «Nota personal» escrita al poco tiempo de haber llegado a México: «Nací en Gijón el 26 de diciembre de 1900. Estudié en Madrid con Ortega y Morente, y he seguido formándome en una relación ininterrumpida con ellos». Pero para que no quedasen dudas, he ido a comprobar el dato a los archivos, que era lo que se tenía que haber hecho hace tiempo. Se lo cuento:

Primero, lógicamente, pasé por Registro Civil de Mieres. El libro correspondiente a 1900 está quemado en su mayor parte y sólo queda diciembre, precisamente el mes en que se produjo el nacimiento; pero no había en él ninguna anotación con su nombre, aunque como cabía la posibilidad de que hubiese sido en otro mes no quedé contento. Acudí entonces hasta la parroquia de Ablaña. Ni los libros ni el cura están ya allí. Una vecina, sin duda poco practicante, me envió hasta Baíña? Tampoco, aunque en el pueblo sí me dieron la dirección correcta. Los libros están en La Peña y el cura reside en Oviedo y se desplaza para las misas y otras ceremonias.

Por fin contacté con él: Arturo García, que además de estar al cargo de todas las parroquias del norte del concejo de Mieres es también abogado y precisamente estos días sale en la prensa defendiendo a una anciana a la que el Gobierno regional quiere desahuciar por impago de una vivienda de protección oficial en Avilés. Una vez revisados los bautismos de 1900 y 1901 tampoco había nada. Así que sólo quedaba Gijón. Y allí estaba:

«En la villa de Gijón, a las doce de la mañana del día veintisiete de diciembre de mil nuevecientos (así está escrito), ante don Juan Fernández Santurio, suplente del Juez municipal D. Antonio del Valle y Álvarez, compareció D. José Gaos y Berea, natural de La Coruña, de veinticuatro años de edad, casado, abogado y domiciliado en Gijón según su cédula personal que exhibe con objeto de que se inscriba en el Registro Civil el nacimiento de un niño y al efecto como padre del mismo declaró:

»Que dicho niño nació en la casa del dicente el día de ayer a las tres de la tarde, que es hijo legítimo del declarante y de D.ª Josefa González Pola y Menéndez, natural de Gijón, de veinticuatro años de edad, dedicada a las labores de casa y domiciliada en el de su marido.

Que es nieto por línea paterna de D. Andrés Gaos Espiro y de D.ª Pilar Berea Rodríguez, naturales de Santiago y de La Coruña respectivamente y domiciliados en esta villa, y por la materna de don Marcelino González Pola y de D.ª Dolores Menéndez Bros, naturales de Luanco y de Oviedo respectivamente y domiciliados en Gijón y que al expresado niño se le puso el nombre de José María Enrique».

A continuación vienen los testigos y las fórmulas de rigor, pero el caso es que lo que queda claro es que ni el recién nacido ni sus padres tenían en aquel momento nada que ver con Ablaña, ni parecen haberlo tenido más tarde, ya que sabemos que se trasladaron casi inmediatamente al Levante, mientras el pequeño se quedaba aquí con sus abuelos hasta que se matriculó en el Colegio de los Dominicos de Oviedo.

Luego se fue también con su familia para estudiar Letras y ya se lanzó a una carrera imparable: traductor y redactor de numerosas revistas filosóficas, profesor de diversas materias en institutos y universidades de Valencia, León, Zaragoza y Madrid, de donde llegó a ser rector. Militante socialista y comisario general de España en la Exposición Internacional de París, se exilió en 1938 a México, donde obtuvo una nueva nacionalidad y siguió su carrera en la Universidad Nacional Autónoma de aquella capital.

Allí falleció el 10 de junio de 1969, según cuentan tras presidir el examen de doctorado de uno de sus alumnos. Pero el caso es que ni Ablaña ni Mieres aparecen por ninguna parte en su biografía. Yo lo siento más que ustedes.


Ilustración de: Alfonso Zapico
FUENTE: ERNESTO BURGOS - HISTORIADOR
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  http://www.escritores.org        José Gaos

BIOGRAFÍA
José Gaos González Pola nació en Ablaña,Mieres, el 26 de diciembre de 1900. José Gaos fue el mayor de catorce hermanos, pasó su infancia en la casa de sus abuelos maternos, en Asturias, mientras que su familia, padres y hermanos, se trasladaron al Levante. Se licenció en Filosofía por la Universidad de Madrid, en 1923. Dedicó su tesis doctoral a Edmund Husserl, y fue admirador de Martin Heidegger y Nicolai Hartmann y discípulo de los filósofos españoles José Ortega y Gasset y Manuel García Morente. Tras licenciarse, en 1925, fue profesor de alemán en el Instituto de Idiomas de la Universidad de Valencia, más tarde de filosofía del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de León, de Lógica y Teoría del Conocimiento en la Universidad de Zaragoza y de Introducción a la Filosofía y de Filosofía y Didáctica de la Universidad de Madrid. En 1936 fue elegido Rector de la Universidad de Madrid, cargo en el que permaneció hasta el final de la guerra civil, en 1939. Fue designado en 1937 Comisario General de España en la Exposición Internacional de París. Tras la guerra se exilió a México. Fue miembro de la Casa de España en México y de El Colegio de México, y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México durante treinta años, donde murió de un ataque al corazón mientras formaba parte del tribunal de un examen de doctorado, el 10 de junio de 1969.

BIBLIOGRAFÍA
La crítica del psicologismo en Husserl (tesis doctoral, 1928)
La filosofía de Maimónides (1940)
Dos ideas de la filosofía (Pro y contra de la filosofía de la filosofía) (junto con Francisco Larroyo, 1940)
Antología filosófica. La filosofía griega y Antología de la filosofía griega (1941)
El pensamiento hispanoamericano (1944)
Dos exclusivas del hombre: la mano y el tiempo (1945)
Antología del pensamiento en lengua española en la edad contemporánea (1945)
Filosofía de la filosofía (1947)
Método para resolver los problemas de nuestro tiempo (La filosofía del Prof. Northrop) (1950)
En torno a la filosofía mexicana (1952)
Filosofía mexicana en nuestros días (1954)
La filosofía en la universidad (1956)
Ensayos sobre Ortega y Gasset (1957)
La filosofía en la universidad. Ejemplos y complementos (1958)
Confesiones profesionales (1958)
Discurso de filosofía y otros trabajos sobre la materia (1959)
Once por ciento (1959)
Introducción a la fenomenología (1960)
Crítica del psicologismo en Husserl (1960)
Orígenes de la filosofía y su historia (1960)
Sobre enseñanza y educación (1960)
Las críticas de Kant (1962)
Doce por ciento (1962)
Filosofía contemporánea (1962)
De antropología e historiografía (1967)
Del hombre (1970)
Historia de nuestra idea del mundo (1973)

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