El régimen franquista se consolido con represión y con la búsqueda de un cierto apoyo social.jpeg) |
Camión de Auxilio Social en la montaña leonesa. Foto: © Manuel
Martín de la Madrid. (...). Los escasos salarios, el aumento exponencial del
coste de la vida, la ineficaz e insuficiente política de abastecimientos a
través de un racionamiento insuficiente, la escasez de productos o los precios
elevados de estos en el mercado negro, motivaron una situación para la
población española de carestía prolongada de la vida y una generalización de
los trastornos alimenticios y las enfermedades infecciosas, además de la
articulación de toda una serie de estrategias de subsistencia -desde el pequeño
estraperlo, pasando por la utilización de alimentos sustitutivos o sucedáneos,
recurrir a la caridad de Auxilio Social o cometer leves irregularidades como lo
fueron los hurtos famélicos. (...). Saber más... © CONVERSACION SOBRE LAHISTORIA. |
Apenas concluido el control del territorio, comenzó a completarse el asentamiento de las nuevas instituciones, que realmente se había iniciado ya casi desde el principio de la insurrección |
Recreación (dibujo ficticio). Mitin de José Antonio Girón, ministro de Trabajo y uno de
los máximos exponentes del nacionalsindicalismo, en la cuenca minera asturiana,
en 1944. Las cuencas mineras asturianas, tradicional foco de militancia
revolucionaria, registraron algunas de las manifestaciones más significativas
de la demagogia paternalista del régimen. Imagen generada con tecnología I.A. Archivo del Blog. |
Por © Francisco Erice Sebares. – © El Blog de Acebedo.Desde el punto de vista político-institucional, la evolución de
Asturias no difiere, en lo substancial, de lo ocurrido en otros lugares de
España. Gobernadores de procedencia militar o falangista se sucedieron en la región desde 1937, comenzando por el
«héroe» del alzamiento en
Oviedo, Gerardo Caballero, mientras que
Falange y la
Iglesia se configuraban como los dos pilares básicos del régimen.
- ► En Asturias, la Influencia de la Falange antes de la guerra había sido mínima, lo que no impediría que muchos de sus militantes, nuevos o veteranos, participaran en operaciones de «limpieza» por los pueblos en la inmediata postguerra, o que los dirigentes de la organización ocuparan algunos de los principales cargos públicos junto con «experimentados cuadros de las antiguas organizaciones derechistas de la época republicana».
- ► El afán exclusivista de algunos «camisas viejas» de Falange llegó a provocar recelos de personajes franquistas bastante significados, que defendían la idoneidad para desempeñar tareas de dirección por parte de los católicos, tradicionalistas y otros adictos al Movimiento.
La parafernalia y aparatosidad fascista de los actos públicos de
Falange fue característica de los primeros años, hasta la derrota en la
Guerra Mundial de las potencias del Eje.