24 de marzo de 2015

El adios al político y abogado Alejandro Rebollo, una de las grandes figuras del centro político asturiano

En marzo de 2015, nos dejo Alejandro Rebollo, líder regional del CDS y padre de la variante de Pajares

Alejandro Rebollo (Madrid 1934 - Madrid 2015)
Diputado nacional de 1986 a 1993, presidente de Renfe y estrecho colaborador de Adolfo Suárez, fue el abogado defensor de Julián Grimau
Rebollo, en el centro, durante una reunión de la dirección del CDS.
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Asturias pierdió en marzo de 2015 a una de las grandes figuras del centro político durante la transición a la democracia y a un hombre "profundo y bueno", según quienes le trataron más de cerca. Alejandro Rebollo Álvarez-Amandi, expresidente regional del CDS y gran impulsor de la variante de Pajares como presidente de Renfe (1980-1982), falleció el día 11 de marzo de 2015 en Madrid, a los 80 años de edad, víctima de una enfermedad que padecía desde hace algún tiempo. Sus restos mortales fueron velados en el tanatorio de La Paz de Tres Cantos (Madrid).
La trayectoria de Alejandro Rebollo no es fácil de resumir. Fue activo dirigente de la UCD; fundador y presidente del CDS en Asturias, partido por el que fue diputado nacional durante dos legislaturas (1986-1993); padre de la variante de Pajares durante su etapa como presidente de Renfe a comienzos de la década de los ochenta; director general de Correos, y también de la Vivienda; abogado defensor de Julián Grimau, último reo ejecutado por el franquismo por presuntos delitos cometidos durante la Guerra Civil; íntimo colaborador de Adolfo Suárez; amigo personal tanto de Juan Carlos I como de Felipe VI y, ante todo, asturiano por los cuatro costados, pese a que le nacieron en Madrid y a que en la capital de España desarrolló la mayor parte de su carrera profesional y política.
"Quiero a Asturias con toda mi alma y daría la vida por ella", afirmó Alejandro Rebollo en una de sus últimas entrevistas. "Se sentía muy asturiano, siempre estaba preocupado por su tierra y por lograr cosas para ella", confirma Rafael Calvo Ortega, sucesor de Suárez en la presidencia del CDS.

Alejandro Rebollo, a la izquierda, con Suárez, durante una visita de éste a Asturias.
Hermano de José Luis Rebollo, fiscal antidroga de Asturias fallecido en 2012, Alejandro Rebollo se licenció en Derecho por la Universidad de Oviedo en 1956 y después ingresó en el Cuerpo de Intervención General del Ejército de Tierra. Abogado en Oviedo y en Madrid, "entró en la UCD, al igual que Calvo Ortega, a través del Partido Socialdemócrata de Francisco Fernández Ordóñez", recordaba ayer Adolfo Barthe Aza, otro de los históricos del centrismo asturiano, visiblemente afectado por la muerte de "un amigo entrañable". Barthe, que fue presidente regional de la UCD, destaca la talla humana de Rebollo, su faceta como "gran especialista" en Derecho Tributario y su "enorme valía como político". "Pudo ser discutido en su momento, pero siempre se le respetó mucho y aquí llegamos a contar hasta con nueve diputados regionales", mantenia una "preocupación constante"  por Asturias. Y no sólo por su "empeño" en construir la variante de Pajares cuando ocupó la presidencia de Renfe. "No ha trascendido hasta ahora, pero Alejandro no estaba nada satisfecho con los políticos ni con cómo iban las cosas en la región y se planteó volver a la política en Asturias, convencido de que podía cambiar las cosas. Eso fue por 2007, pero al final cambió de opinión y se quedó en Madrid ".
José Manuel Otero Novas, ministro de Educación con Adolfo Suárez, también mantuvo una estrecha relación personal y político con Rebollo. "Le conocí en Oviedo como inspector de Hacienda y su hermano Agustín fue compañero mío", apunta Otero, que define a  Alejandro Rebollo como "un hombre espléndido, muy profundo y muy honrado", además de un "gran orador". El exministro está a punto de publicar un libro en el que toca la labor de Rebollo como abogado de Julián Grimau, una etapa clave en su vida. Fue en 1963. El entonces joven letrado, capitán del Ejército, no había cumplido los 30 años cuando se tuvo que encargar de la defensa de un reo al que se le acusaba de haber dirigido al Partido Comunista en la clandestinidad y de rebelión militar por supuestos asesinatos y torturas en una "checa" de Barcelona. Grimau fue condenado y ejecutado tras un proceso en el que su abogado apreció numerosas irregularidades. Décadas después, Rebollo reivindicó la "integridad" del dirigente comunista, cuya defensa, según dijo, aceptó por su condición de "militar, abogado y cristiano". Checoslovaquia le dedicó durante años una calle en Praga en reconocimiento a esa labor.
Al rememorar su relación con Rebollo, Otero Novas recuerda que ambos mantuvieron durante años una gran relación de amistad, pese a la cual, el político asturiano no consiguió que el prestigioso jurista siguiera sus pasos una vez finiquitada la aventura de la UCD: "Un día me invitó a entrar en el CDS, pero no acepté".

Rebollo, junto a Luis Riera, en una visita a La Florida.
El reformista que creía que Asturias tenía "que recuperar la fe en sí misma"
La relación de Rebollo con Suárez siempre fue buena y se intensificó en el CDS. "Fue amigo suyo y de su hijo mayor, con el que coincidió en nuestro despacho", afirma Bernardo Gutiérrez de la Roza, abogado ovetense y presidente de la firma "Ontier", a la que Rebollo se incorporó en el año 2004. "Humanamente era extraordinario y desde el punto de vista intelectual un fuera de serie".
José Sánchez del Río, que también compartió con Rebollo actividad política en la UCD durante la transición, destacó su valía personal, pero, por encima de todo, su capacidad política. "Era un reformista-progresista nato, algo que tanto necesitamos ahora", subraya Sánchez del Río, convencido de que "todo cambiaría si ahora tuviésemos a diez como él en Asturias".
"Una persona trabajadora e íntegra y un político honrado, de los que parece que ahora no abundan", así definió a Rebollo Consuelo (Cuca) Marcos Vallaure, que también acompañó a Suárez en el tránsito de la UCD al CDS y fue concejala en Oviedo. Sobre todo, recuerda la preocupación y el empeño que tenía por ejecutar la variante de Pajares durante su etapa al frente de Renfe. "Es una pena que no la haya visto abierta". Rebollo impulsó un proyecto para el paso de la Cordillera valorado en 1982 en 50.000 millones de pesetas y que incluía un gran túnel central de 23 kilómetros de longitud. Él mismo recordaba en entrevistas posteriores que el objetivo de Renfe hace tres décadas era dejar el viaje en tren entre Madrid y Asturias en el entorno de las tres horas (el mismo que se marca ahora el Ministerio de Fomento) y que incluso se llegaron a licitar los primeros contratos de una actuación que se guardó en el cajón nada más llegar el PSOE de Felipe González al Gobierno de la nación.
Por la izquierda, Suárez Illana y Rebollo, en Oviedo, en 2008
Negativa al PSOE
Los socialistas le ofrecieron a Rebollo continuar al frente de la operadora pública, alternativa que rechazaría tras conocer que una de las condiciones para esa renovación pasaba por su renuncia a la militancia centrista. Desde entonces, y siempre que tuvo ocasión, Rebollo continuaría reclamando una y otra vez la necesidad de la mejora de la conexión ferroviaria entre Asturias y la Meseta, al tiempo que ponía en duda, cuando casi nadie lo hacía, la rentabilidad de la milmillonaria inversión en líneas de AVE.
"Lo primero que debe recuperar Asturias es la fe en sí misma, porque éste es un pueblo modélico. Creo fundamentalmente en la persona, en el asturiano. Si se pudiera conseguir que los asturianos fuesen conscientes de su valía, ya hacíamos bastante", respondió Rebollo en 1993 cuando se le preguntaba por la situación de Asturias y por una variante de Pajares que entonces seguía defendiendo con ardor. "Es una obra absolutamente necesaria" afirmaba poco después de abandonar el CDS y de plantear la extinción del partido. Adolfo Suárez había dimitido como presidente dos años antes. Rebollo nunca volvió a militar políticamente, aunque en un primer momento no le cerró totalmente las puertas a los socialistas"
"Recuerdo a Alejandro como una persona seria y muy preparada, que caía muy bien", apunta Serafín Abilio Martínez, actual presidente de la patronal asturiana y uno de los dirigentes centristas de la región en los albores de la democracia. Al igual que el resto de compañeros de partido no duda en destacar el "compromiso" de Rebollo con Asturias, así como su carácter afable: "Todo el partido tenía una gran amistad con este hombre".
Aunque siempre siguió al corriente de todo lo relacionado con el Principado, y muy especialmente con esa variante de Pajares por la que tanto luchó desde Renfe, las visitas de Rebollo a Asturias se fueron espaciando. Sí que estuvo en la región hace tres años para asistir al funeral por su hermano José Luis, un fiscal que, al igual que este político, dejó huella en Asturias. "El recuerdo es extraordinario; Alejandro fue un gran hombre y un ejemplo de político preocupado por el bien común y no por el dinero", resume Consuelo Marcos Vallaure.

Alejandro Rebollo, junto a Alfonso Román López, en una rueda de prensa
Alejandro Rebollo, asesor "in extremis" de Rumasa

Alejandro Rebollo tuvo un papel destacado en uno de los hechos económicos más relevantes de la Transición española: la expropiación del "holding" Rumasa en la noche del 23 de febrero de 1983 por el primer Gobierno socialista desde la Guerra Civil.
Rebollo, incorporado semanas antes al equipo de asesores del empresario jerezano José María Ruiz-Mateos, propietario del "holding" Rumasa, estuvo presente en la tensa reunión que protagonizó su cliente con el ministro de Economía, Miguel Boyer, y con otros responsables ministeriales 48 horas antes de la intervención, y participó en los múltiples contactos telefónicos que se produjeron en las más altas instancias durante los frustrados intentos de negociación del Gobierno con el empresario para que acatara la supervisión del Banco de España y facilitase una auditoría integral del conglomerado.
El "holding" Rumasa, que agrupaba a 300 empresas activas, 18 bancos y 60.000 trabajadores directos, y que llevaba años -ya desde fines del franquismo- bajo la sospecha de una creciente insolvencia que amenazaba con golpear al conjunto del sector financiero, contrató los servicios del abogado Alejandro Rebollo y de otros asesores externos vinculados al suarismo, caso de Fernando Castedo, para que mediaran ante el Ejecutivo socialista.
La contratación de Rebollo, abogado en ejercicio, la hizo Ruiz-Mateos por sugerencia -aseguró el empresario- de su consejero áulico Antonio Navalón, otro asesor externo recién llegado al grupo y que le había sido recomendado poco antes por el entonces presidente del Banco Popular, Luis Valls Taberner.
En enero de 1983, Rebollo mantuvo encuentros con el entonces gobernador del Banco de España, el gijonés José Ramón Álvarez Rendueles, para intentar suavizar las relaciones de Rumasa con el supervisor bancario.

La tensión se disparó el viernes 18 de febrero cuando, en una comida con periodistas, Boyer aseguró que si Rumasa seguía negándose a facilitar una auditoría del "holding" al Banco de España para que éste pudiera tener un conocimiento real del riesgo contraído por los bancos del grupo con sus empresas y sobre el estado de solvencia y liquidez de todas sus sociedades, los técnicos del Banco de España entrarían en el grupo para inspeccionarlo. Rebollo, de fin de semana en Oviedo, regresó a Madrid y, junto al responsable de auditoría interna de Rumasa (Diego Selva, otro recién llegado al grupo), acompañó a Ruiz-Mateos en la tarde del lunes 21 durante las cuatro horas de la crucial reunión en el Ministerio de Economía con Boyer y su equipo. No hubo acuerdo. Boyer sostuvo que el empresario, acorralado, apenas habló y que parecía resignado a acatar la exigencia de transparencia que le demandaba el Banco de España a cambio de las ayudas que le ofreció el Gobierno, y que Rebollo y Selva lo disuadieron por las consecuencias que pudieran derivarse. Si así fue, fue un momento de debilidad porque, una vez en la sede de Rumasa, en la plaza madrileña de Colón, Ruiz-Mateos estalló de ira: "¡Quieren que me suicide!" Al día siguiente, el 22 por la mañana, el empresario desafió al Gobierno en una conferencia de prensa multitudinaria. La respuesta (expropietaria) llegó el 23 en el Consejo de Ministros más largo de la democracia.


FUENTES: Y

Alejandro Rebollo Álvarez-Amandi (1934-2015)

Aunque accidentalmente, nació en Madrid el 5 de noviembre de 1934 y falleció en Madrid el 11 de marzo de 2015, es oriundo de Oviedo, ciudad donde había nacido su madre y su padre fue secretario del ayuntamiento.
Bisnieto de Justo Álvarez Amandi y hermano de José Luis, Alejandro Rebollo se licenció en Derecho por la Universidad de Oviedo en 1956, siendo ayudante de cátedra de Derecho Administrativo en Madrid en el curso académico 1959-1960 y con posterioridad (1968) en Oviedo. En 1958 ingresó por oposición en el Cuerpo de Intervención Militar del Ejército de Tierra y, en 1965, en el de Técnicos Fiscales del Estado, lo que le llevó a ser destinado a las delegaciones de Hacienda de Ávila, Segovia y Oviedo. En 1970 fue nombrado ponente, en representación de España, en el Congreso Internacional de Derecho Fiscal. Además, ejerció la abogacía en Madrid y Oviedo, y desempeñó puestos de responsabilidad en la Administración y las empresas estatales, entre ellos los de secretario general y presidente de Renfe (1973-1976 y 1980-1982, respectivamente), director general de la Vivienda (1976-1977), director general de Correos (1977-1978), subsecretario de Transportes y Comunicaciones (1978-1980) y vocal del Tribunal Económico-Administrativo Central a partir de 1993. En política, militó en la Unión de Centro Democrático (UCD) y fue uno de los fundadores del Centro Democrático Social (CDS) en 1982, partido del que fue miembro del Comité Nacional, presidente en Asturias y diputado por esta comunidad autónoma en la tercera y cuarta legislaturas.
Miembro de la Academia Asturiana de Jurisprudencia y habitual conferenciante sobre asuntos fiscales, hacendísticos y de la Administración, Alejandro Rebollo es autor de reconocidos trabajos en publicaciones especializadas (Revista de Derecho Financiero y de la Hacienda Pública, Revista de Economía y Hacienda Local) y de obras tan elogiadas como la titulada La nueva Ley Cambiaria y del Cheque (1985).
Recibió la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, la Cruz del Mérito Militar y la Gran Placa de la Orden del Mérito Postal.

FUENTE:  http://www.vivirasturias.com
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