11 de febrero de 2015

La dilatada historia de Oviedo en el transporte urbano se remonta a 1889

125 años de transporte urbano

Tranvía de mulas en Oviedo
El "rippert", un carro con mulas, fue el primer vehículo público en la ciudad. Los autobuses llegaron en 1956 y supuso el fin del tranvía
Tranvía con mulas en la calle Uria de Oviedo

http://www.elcomercio.es 
Oviedo mantiene una estrecha relación con el transporte que se remonta a 1889. Durante doce horas al día, con una frecuencia de 30 minutos a partir de las ocho de la mañana, un carro con mulas llamado 'rippert' cubría el trayecto entre el Ayuntamiento y la Estación del Norte. El propietario del vehículo era José Duque y Pérez, y pronto se dio cuenta de que los ovetenses utilizaban el 'rippert' para aprovechar los paradas intermedias y no solo para desplazarse hasta la estación. Recorría las calles Jesús, Fruela y Uría. Así que solo un mes después, Duque decidió ampliar el servicio con un nuevo coche, el 'Gran Vía'. Por su alquiler pagaba 24 pesetas al año.
Ambos vehículos fueron el germen del transporte público en la ciudad. A partir de ahí, llegó el tranvía (se inauguró un 30 de abril de 1922) y fue todo un acontecimiento para los ovetenses. Los coches eran rojos y, en un primer momento, circulaban por tres de las cinco vías previstas. Cubrían tres trayectos: Ayuntamiento-Lugones (línea 1); Buenavista-Colloto (línea 2) y San Lázaro-La Argañosa (línea 3). Contaban con 18 vehículos. El antecedente del tranvía eléctrico fueron los coches fabricados por la firma inglesa The Falcon Engine con plataformas abiertas en los extremos, cinco ventanillas a cada lado y capacidad para unas 28 personas. El problema llegó cuando se comprobó que el tranvía a mulas no resultaba tan rentable como se creía. Y en 1895 la Compañía de Tranvías fue absorbida por Ferrocarriles Económicos de Asturias. A partir de ahí acuerdan que hay que cambiar el tiro animal e incorporar la energía eléctrica. Así, el tranvía se mantiene hasta el año 1956 cuando hacen su aparición los dos primeros autobuses. Pese a que el sistema se mantuvo durante décadas, prácticamente desde sus inicios todo apuntaba a su desaparición. Entre otras cosas, la línea que cubría Colloto y Buenavista tardaba una hora y los usuarios la aprovechaban para leer en la prensa que, por aquella época, narraba muchos descarrilamientos, averías y atascos provocados por el tranvía.
Tranvía de mulas en el Ayto de Oviedo

Los primeros autobuses 
El sistema de tranvías pedía a gritos una renovación y fue entonces cuando se abrió el debate a la ciudadanía. La rescisión del contrato costó tres millones de pesetas y tocaba decidir entre el trolebús o el autobús como nuevo método de transporte. El Ayuntamiento apostó por la segunda opción y otorgó la concesión a la empresa Traval, constituida solo un año antes en Madrid por Luis Fernández de Trabanco Ortega.
El 28 de febrero de 1956 llegaron los dos primeros buses, dos Pegasos que cubrían la línea Colloto-Cruce de las Caldas. Era habitual utilizarla para bajar a tomar sidras a Colloto, con lo que los ovetenses los bautizaron como sidrobuses. El 1 de marzo de ese mismo año se inauguró la primera línea urbana y con el tiempo se fueron cerrando las de tranvía: primero la de San Lázaro, luego Lugones y la última Colloto. El 2 de septiembre de 1956 el tranvía escribió su última página en Oviedo.
Desde entonces, los autobuses funcionan de forma ininterrumpida. La empresa Traval, primera concesionaria, incorporó mejoras y hay un episodio que causa gran revuelo en aquella época: la incorporación al mercado laboral de chicas jóvenes para cobrar los billetes.
Ya en los ochenta el Ayuntamiento entrega la concesión a TUA (Transporte Urbano de Asturias), que comenzó con siete líneas y cinco microbuses. Con el tiempo el servicio fue sumando nuevos servicios y en los noventa TUA tenía una flota de 53 coches estándar y cinco microbuses. En 1991 se lleva a cabo la renovación de lo flota con autobuses de piso bajo y rampa para las sillas de ruedas. Y desde 2003 un sistema permite regular la marcha de los buses para que los usuarios conozcan el tiempo de espera. Con el nuevo plan de Movilidad, los usuarios podrán consultar las frecuencias de paso y la demora estimada a través de una aplicación web y en su móvil.
Tranvía con jardinera-1
FUENTE: C. GARCÍA
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Calle Uria y Paseo de los Alamos
En 1889 José Duque y Pérez estrena un vehículo denominado "rippert", un carruaje ligero pero con capacidad para cuarenta pasajeros. Esa línea cubrirá el trayecto entre el Ayuntamiento y la Estación de tren del modo más directo: calles Jesús, Fruela y Uría. Era un recorrido que salía cada media hora entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde. Todo parece indicar que su clientela no eran sólo quienes partían o venían en tren, sino que el servicio debió tener una buena aceptación entre los ovetenses que lo utilizaron para trasladarse a puntos intermedios.
Así pues el primer transporte público urbano en Oviedo fue un discreto carro tirado por mulas que, de modo cansino, llevaba personas y mercancías entre los dos polos de la actividad ciudadana, comercial y de ocio de la ciudad. Apenas un mes después, Duque solicita ampliar el servicio con un nuevo coche, el "Gran Vía", aunque sin concretar en su solicitud el recorrido a seguir. Tan sólo señala que desea circular por aquellas calles "que están permitidas a otros carruajes". Duque pagaba a la Estación del Norte 24 pesetas al año en concepto de alquiler.
Tranvía con jardinera-2

"Los primeros vehículos que recorrieron nuestras calles tirados por mulas eran algo supermoderno, que causaron real admiración en los ovetenses" escribe De Luis (Sesenta años de los tranvías en Oviedo. La Nueva España, 15-VIII-1982). Eran unos coches fabricados por la firma inglesa The Falcon Engine, con plataformas abiertas en los extremos, con cinco ventanillas a cada lado y en el interior unos bancos a todo lo largo con pasillo interior; o sea, unas doce o catorce personas sentadas y otras tantas de pie. Tenían cuatro ruedas y ejes muy juntos para poder dar bien los giros en calles tan estrechas como las del casco antiguo.
La llegada del tranvía a mulas no parece que resultara tan atractiva para el ciudadano ni tan rentable para los promotores como se había previsto. Durante un tiempo Duque mantiene su servicio en competencia con el tranvía, mientras que en 1895 la Compañía de Tranvías había sido absorbida por la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias. Los análisis de la época indican ya la necesidad de modificar el tiro animal e incorporar la energía eléctrica como sustituto más rentable y con más proyección de futuro.

Tranvía San Isidro
El domingo 30 de abril, los ovetenses se aprestaron a celebrar con toda la importancia que el ceremonial podía dar al acto, el acontecimiento de la inauguración del tranvía. Los coches pintados de rojo circulaban por tres de las cinco vías previstas. Los coches lucían en el cristal delantero un rectángulo de color diferente según la línea sobre el que estaba pintado en blanco el número correspondiente.
Cubrían los trayectos Ayuntamiento-Lugones (línea 1, cartel de fondo rojo), Buenavista-Colloto (línea 2, cartel de fondo verde) y San Lázaro-La Argañosa (línea 3, cartel de color azul). Para cubrir estas líneas la compañía dispuso de 18 coches y una docena de jardineras. Los coches pertenecían a tres tipos, aunque eran muy similares. Iban numerados del 1 al 18.

1934-1956 - Supervivencia y decadencia del tranvía
Lo cierto es que el tranvía, tras los primeros años de cierto equilibrio tanto en gastos como en número de usuarios, fue inexorablemente caminando hacia su propia desaparición. Falta de inversiones, falta de rentabilidad, falta de competitividad o falta de respaldo social, la realidad es que hacia 1930 los tranvías malvivían en Oviedo. El trayecto entre Colloto y Buenavista llegaba a durar una hora y la prensa de la época está cuajada de noticias relativas a descarrilamientos, averías y atascos en las calles a causa de los tranvías.
A partir de 1954, se vio que los tranvías tal y como estaban ya habían dado todo cuanto se les podía pedir y que era necesaria la renovación. La rescisión de la concesión costó al Ayuntamiento tres millones de pesetas. Se suscitó entonces una polémica en Oviedo para dilucidar qué sistema de transporte urbano debería de adoptarse, siendo dos las opciones mayoritariamente consideradas: trolebús o autobús.
En 1955 el Ayuntamiento de Oviedo se pronuncia a favor del autobús considerando que "hubiera sido costosísimo y poco remunerativo crear nuevas instalaciones para el tranvía". También se rechazaba el trolebús porque supondría un gasto fijo en infraestructura y la producción nacional de vehículos no garantizaba el suministro necesario. El Ayuntamiento acordó también otorgar la concesión del servicio a la empresa Traval, que había sido constituida un año antes en Madrid por Luis Fernández de Travanco Ortega.
El 28 de febrero de 1956 llegaron a Oviedo los dos primeros autobuses que iban a comenzar la sustitución del tranvía, dos Pegasos que hacían el servicio en la línea Colloto-Cruce de las Caldas y a los que el humor carbayón bautizó con el nombre de sidrobuses , por su popular utilización para ir a tomar sidra a Colloto. El 29 de febrero se realizaron algunos viajes de prueba, el 1 de marzo de 1956 se inauguró la primera línea de autobús urbano. Poco a poco se fueron cerrando las líneas de tranvía: primero la de San Lázaro, después la de Lugones y finalmente la de Colloto. El 2 de septiembre de 1956 circuló el último tranvía en Oviedo.

Último tranvia en la calle Uria de Oviedo
Lograda la concesión del servicio de transporte urbano de Oviedo y dando cumplimiento al pliego de condiciones, la empresa Traval pone en marcha la Línea 1 Colloto-Trubia, que se descompone en dos trayectos: Colloto-Plaza de Toros y Plaza del Generalísimo-Trubia. La Línea 2, Lugones-San Claudio, también se descompondría en dos trayectos: Lugones-San Antonio (de la Florida) y San Claudio-Plaza del Generalísimo. Líneas 3 y 4, San Esteban de las Cruces-Naranco y San Lázaro-Cristo de las Cadenas, coincidían en parte del recorrido, por lo que los horarios se ajustaban para repartir el servicio. Los autobuses iniciaban a las 7:00 de la mañana su trabajo y el precio del billete era de 2 pesetas en el recorrido largo y 1 peseta en el corto.
El billete de ida y vuelta antes de las nueve salía a mitad de precio.
En 1965 la sociedad dispone de 24 vehículos y sirve a un total de 51,5 kilómetros de líneas.
En 1967 se inicia un servicio de Microbuses con un recorrido de 3 kilómetros.
En 1972 el parque de vehículos de Traval asciende a 52 vehículos: 36 autobuses, 3 autobuses articulados y 13 microbuses. La longitud de las líneas es de 74,9 kilómetros: 56,4 por autobuses y 18,5 por microbuses.
En 1972 la red de líneas del autobús urbano se divide en 11 líneas, 7 de autobús y 4 de microbús.
La empresa Traval paulatinamente va introduciendo otras mejoras en el servicio, como el tren de limpieza de autobuses en las dependencias de cocheras y talleres, así como una novedad que causó gran revuelo y comentarios entre la ciudadanía: la presencia de jóvenes cobradoras en los autobuses, uno de esos pasos que ponían de manifiesto la integración laboral de la mujer.
El Carbayón que dio nombre a los habitantes de la ciudad de Oviedo, talado en 1879.
En 1981 el Ayuntamiento otorga a TUA la concesión del servicio de transporte público urbano. Los servicios se repartían en siete líneas de autobuses y cinco de microbuses. Los precios de billetes ofertados por TUA eran los siguientes: billete ordinario en líneas normales: 28 pesetas; billete ordinario en la línea de Trubia: 34; bonobús: 40; billete festivo en líneas normales: 32; billete nocturno: 31 y billete de microbuses: 40 pesetas. La oferta de TUA incluía una flota de 46 autobuses (5 en reserva) y 14 microbuses (1 en reserva). Los vehículos estarían dotados de aire acondicionado, calefacción, radiocassette y asientos tapizados en skay.
En 1990 se eliminan las líneas de microbús, pasando a ser todas las líneas de autobús.
En 1992 Ayuntamiento de Oviedo y TUA firman un protocolo que modifica las líneas de autobús, renueva la flota de autobuses e introduce un autobús por línea adaptado para el acceso de minusválidos.
En 1995 TUA tiene una flota de 53 autobuses estándar y 5 vehículos de tamaño más reducido (microbuses). Se inicia le renovación de flota con autobuses de piso bajo y rampa para sillas de ruedas que se finalizaría en 2001.
En 1996 se inicia la sustitución de autobuses estándar por articulados en las líneas de más demanda.
En 1998 TUA obtiene la certificación por AENOR de su Sistema de Aseguramiento de la Calidad, según norma ISO 9001.
En 2002 la red de líneas de autobús llega a Olloniego, Tudela Veguín y las localidades del corredor del Nalón.
En 2003 se ha puesto en marcha el Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE) un dispositivo que permite regular la marcha de los vehículos e informar a los usuarios de los tiempos de espera en las paradas.
Bus-leyland
 FUENTE: Transportes Unidos de Asturias S.L. (TUA) http://www.tua.es
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2 comentarios:

  1. Me parece muy interesante este blog.
    La verdad este tema no lo había visto en otro lugar.
    Muy interesante la forma en que esta presentado.
    Gracias por compartir.

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  2. Dos críticas:
    - La segunda frase ("Los autobuses llegaron en 1956 y supuso el fin del tranvía") es gramaticalmente incorrecta. Debería ser "y supusieron".
    - Es una auténtica pena que las fotos sean tan pequeñas.

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