4 de noviembre de 2016

Los restos de mierenses ilustres, de nacimiento o adopción

Las ilustres tumbas de Mieres
Jean Antoine Numa Guilhou
El banquero Numa Guilhou, el escritor Vital Aza, el religioso Valeriano Miranda y el sindicalista Manuel Llaneza son algunas de las personalidades que están enterradas en la villa
D. Valeriano Miranda, J. Mª. Fernández Peláez
Para muchos jóvenes mierenses Numa Guilhou, Valeriano Miranda o Manuel Llaneza no son más que el nombre de algunas de las principales calles de la ciudad. Relacionan estos ilustres apellidos con las direcciones de su colegio, de la farmacia donde su abuelo compra los medicamentos o el bar en el que se citan con los amigos para ver partidos de fútbol. La realidad es que sobre estos nombres descansa buena parte de la historia de Mieres. Los tres citados ejemplos no están escogidos al azar, ya que tienen en común algo que les hacen singulares. Los mierenses, además de pasear por las calles que homenajean su legado, también pueden visitar sus tumbas.

Manuel Llaneza visto por el lápiz de Alfonso Zapico
"No son muchos los personajes que han dejado huella en el concejo y que están enterrados aquí, aunque se puede hacer un recuento interesante", reconoce el investigador local José Antonio Vega. La primera parada de este fúnebre pero ilustrativo "tour" podría fijarse en las afueras de la ciudad. En la ladera sobre la que se acomoda el pueblo de La Rebollada se encuentra un pequeño cementerio protestante que durante años estuvo escondido, entre matorrales y ortigas. En este apartado lugar está enterrado Numa Guilhou, el banquero francés que puso en marcha Fábrica de Mieres en 1870. El grupo arqueológico de la Asociación Cultural y Minera "Santa Bárbara" se ha encargado de recuperar este enclave, rescatando de entre la maleza del olvido tal vez el único mausoleo que queda vinculado a la antigua "fabricona".
'Fábrica de Mieres', J. Mª. Fernández Peláez 
Para reencontrarse con los restos de otros mierenses ilustres, de nacimiento u adopción, hay que trasladarse al cementerio municipal de La Belonga. Antes de entrar en el recinto principal, es necesario detenerse en el pequeño recinto civil que se encuentra encajonado entre un gastado muro de piedra y el silencioso cauce del río San Juan. En este rincón está enterrado Manuel Llaneza. La tumba del que fuera fundador del Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias (SOMA) y alcalde de Mieres podría pasar desapercibida para cualquier visitante poco observador. Una pequeña foto del recordado político junto a su nombre y fecha de fallecimiento confirman la presencia en el lugar de Manuel Llaneza.
Ya dentro del camposanto mierense, la tumba del escritor Vital Aza es de las que más destaca, con la figura de un ángel de grandes dimensiones con las alas extendidas presidiendo la estructura. Nacido en Lena, este destacado comediógrafo, periodista y poeta descansa en La Belonga desde hace más de un siglo, concretamente desde 1912.
Vital Aza visto por la pluma de Alfonso Zapico
Una tumba que cuenta con una historia especialmente interesante es la de Valeriano Miranda. El querido cura de la parroquia de San Juan descansa actualmente en el panteón de los Muñiz Prada, una ilustre familia del concejo que tuvo como principal figura a Nicanor Muñiz Prada, autor de un interesante libro sobre la topografía médica de Mieres. "Valeriano Miranda tuvo inicialmente su propia tumba, pero fue eliminada al decidir el Ayuntamiento reordenar el cementerio, por lo que los Muñiz Prada, que eran una familia muy religiosa, decidieron acoger sus restos en su panteón", explica José Antonio Vega. El cura llegó a gozar en vida de una tremenda popularidad entre los mierenses, hasta el punto de que en las virulentas movilizaciones de la época los mierense gritaban por las calles "¡muerte a los curas! ¡A todos menos a don Valeriano!".
Panteón donde descansa Valeriano Miranda
Al final Valeriano Miranda acabó "trasladándose" con los Muñiz Prada. "Es el único caso en Mieres de un muerto que ha ocupado dos espacios en el cementerio", destaca José Antonio Vega. También está enterrado en La Belonga Carlos Ginovar, el arquitecto que alumbró el diseño urbano de Mieres. Ginovar tuvo una insólita muerte, causada por una intoxicación tras haber cenado repollo con tomate. Los García Riera, Los Noriegas y Los Mallos son familias que alcanzaron cierto renombre y que cuentan con sus panteones en el cementerio municipal de Mieres.
Lugar donde yacen los restos del escritor Vital Aza

Tumba de Manuel Llaneza
La tumba de Numa Guilhou, en el cementerio protestante de Mieres (recientemente restaurado)
FUENTE: DAVID MONTAÑÉS
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4 comentarios:

  1. En estos días pasados he tenido conocimiento por unos escritos que he recibido, sacados de un libro titulado "LOS VENCEDORES", escrito por un tal M.CIGES APARICIO hace ya muchos años...publicado en 1908, pero que fue imposible ponerlo a la venta porque las personas de Fábrica de Mieres de entonces, compraron toda la edicción para que no se hicieran públicos los "trapos sucios" que en el libro se contaban sobre esta familia en cuestión...Y la sorpresa que me llevé es para nota: Lo que tanto había buscado...el verdadero origen del misterioso chalet de Arroxo en el que he vivido parte de mi infancia, del que no se sabía nada ni en el ayuntamiento de Mieres, ni en ningún estamento oficial... como si se hubiera tenido un interés especial en que nadie supiera jamás quién había sido el misterioso conde de Fábrica de Mieres que le había hecho el encargo de todos los detalles para su construcción a un arquitecto francés, (yo simplemente había escuchado que un conde o ingeniero de la Fábrica había hecho este encargo...y cuyo chalet le había regalado a una amante suya; pero nunca pasaba de ahí la información...los personajes en cuestión quedaban siempre ocultos en el mayor misterio.) Pues bien, he recibido estos pasados días unas notas sacadas de este libro -,el cual al parecer estaba expuesto en la Casa de la cultura de Mieres, y pude comprobar después que también se vende por internet de segunda mano, carísimo a mi modo de ver -,(se conoce que algún ejemplar se salvó en aquellos tiempos de ser rescatado por la familia interesada en que no fuera publicado)Los escritos recibidos son los que hacen mención a lo que a mi tanto me interesaba conocer: Y es que el mismo banquero francés Numa Guilhou, fundador de Fábrica de Mieres, nombrado conde en su momento por el rey que tocaba de turno es el que hizo que se construyera el chalet...y quien disfrutó en él de sus divertidas reuniones con gente amiga a quienes ofrecía sus buenísimos y famosos vinos allí guardados...Lo que no dicen estos escritos es si Numa Guilhou vivió en este chalet con su familia, pero sí "que se lo dejó en herencia a su muerte," a la "discreta" amante que en realidad tenía, Ama de gobierno de su casa, y supongo que de la familia, ya que, después de un tiempo de vivir ella en la casona, con una renta considerable que además del chalet le había dejado su amante, el conde, ellos, los familiares le dieron una indemnización considerable - retirándose entonces las mil quinientas pesetas que había venido recibiendo al mes-, con la que vivió discretamente, sin faltarle de nada, sin haber haber dado jamás escándalo alguno, muy bien considerada por cuantos tenían algún trato con ella sus últimos años. Y el relato recibido habla claramente de Fábrica de Mieres, y del chalet construido en la falda de la montaña, discretamente rodeado de arboleda, como un paraíso propicio para el amor...Y de aquí quizá la explicación que yo de niña había escuchado sobre la venta de aquella propiedad a mi padre por la heredera, (creo que sobrina de su antigua dueña,) aquella señorita de Mieres llamada Sabinina (a quien yo misma conocí aquel día al volver a casa del colegio, sentada allí hablando con mi madre en el recibidor de la casona) de la que se decía que, por ser muy religiosa, se deshizo de su herencia en cuanto tuvo ocasión porque le quemaba las manos su origen pecaminoso...(Lo que queda en el misterio es por qué era llamada Maruxina a principios del siglo XX la dueña del chalet, ya que todos los cristales de las ventanas de las estancias principales de la casa tenían grabadas arriba, en el montante las iniciales S.R. (SABINA RODRIGUEZ)Y, qué raro, que no se supiera o se hablara alguna vez por el entorno, que, el mismo titular de la calle que teníamos tan próxima que tanto en mi infancia recorrí, Numa guilhou, había sido en su día quien mandó construir el chalet de estilo francés del que él mismo pudo disfrutar, y del que ya no queda hoy piedra sobre piedra...como si jamás hubiera sido.

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  2. En marzo de 2015 la editorial Sangar reeditó "Los vencedores" en edición de bolsillo. Está en Internet o cualquier librería lo puede pedir.

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  3. Agradezco el informe que me encontré de este anónimo que aquí escribió el 28 de diciembre de 2016 sobre el libro "LOS VENCEDORES", sobre el que dice que hace ya dos años lo ha reeditado editorial Sangar; lo he pedido a una librería de aquí de Gijón, y espero recibirlo en los próximos días.
    Un saludo.
    M.L.

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  4. Había pedido el libro "Los vencedores" a Editorial Sangar, pero al no obtener respuesta en varios días, reanudé mi propósito de hacerme con él en una librería de Gijón, que me lo sirvió rápidamente. Unos quince días después...(hace dos días) he recibido la respuesta a mis preguntas a dicha editorial sobre el modo de pago y demás, ya demasiado tarde, cuando ya tengo más que leída la novela en cuestión.
    La verdad es que, el ambiente que allí se nos presenta es tan triste y deprimente que no lo reconozco para nada en el Mieres de mi infancia, donde vine a nacer y a vivir durante mis primeros 11 años, y más adelante en tantas ocasiones visité...No dejo de reconocer, que mucha gente estaría pasándolo mal durante aquella
    posguerra cuyos antecedentes provocaron, sin duda alguna, precisamente "los perdedores", por mucho que hoy lo nieguen-,diciendo todo lo contrario, metiéndolo obsesivamente a hierro y fuego en la cabeza de nuestros jóvenes, los cuales, sin haberlo vivido tan siquiera se creen a pies juntillas todas las mentiras, y verdades a medias que les dicen, haciéndolos odiar con toda el alma a todo lo que respire por lo que llaman la derecha, como si tuvieran algo que ver con los que vivieron, para muchos, ya en la noche de los tiempos...Pero en fin...ya estoy cansada de haber visto y seguir viendo tanto odio e incomprensión, en los corazones de unos contra otros en continua división, como si fuésemos a quedarnos aquí para siempre y tuviéramos que marcar nuestro territorio y modo de pensar y de estar, cuando nuestra vida es solamente un soplo, una sombra que pasa y enseguida ya no es...
    He pensado al ir leyendo el libro del periodista Ciges, con el infierno que sobre esta tierra parecían estar viviendo aquellos hombres, siempre dolidos y resentidos, reuniéndose a criticar cuanto respirara riqueza, que mejor no traer hijos a este infierno
    que nosotros mismos nos hemos ido creando con nuestros propios pecados de avaricia y corrupción, por un lado-, hoy quizá como nunca, con esta especie de pseudodemocracia, que nos han venido implantando, por un lado-, y con nuestras envidias y deseos malsanos, no de repartir justamente para que todos podamos vivir en paz y bien unos con otros, sino de darle vuelta a la tortilla para quedar siempre por encima del caído...de quien por haber vencido se quieren vengar.
    Y todo por haber desechado a Dios, que nos ha dado unos "Mandamientos" no para fastidiarnos, sino porque es el único modo de que seamos felices si verdaderamente los ponemos en práctica.
    ...Y si nuestra soberbia nos hace seguir matando al verdadero Dios una y otra vez, prescindiendo de él porque nos estorba...y nosotros mismos nos bastamos y sobramos para sobrevivir a fuerza de lo que sea, nuestro barco irá irremediablemente a la deriva...ya se está yendo, si no sucede algo que venga a frenar esta bajada en picado a lo más profundo del mar...
    M.L.

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