3 de enero de 2014

Robustiano Hevia Díaz, "Tano" comandante jefe de los huidos de los montes de Asturias.

El comandante "Tano".

http://robustianohevia.blogspot.com.es

Por Antonio R. González Hevia.
Robustiano Hevia Díaz nació el 6 de mayo de 1906 en La Manzaneda (Asturias), de donde era -es- oriunda su familia. Su madre se llamaba Rosario y su padre, de quien heredó también el nombre de Robustiano, era vigilante de minas en la cercana localidad de La Pereda (Mieres) dentro de una explotación carbonífera perteneciente a la empresa Hulleras de Riosa. Robustiano era el mayor de ocho hermanos. Barbero de profesión, el joven Tano -como se le conocía en su entorno familiar y más cercano- trabajó de lo mismo en su localidad natal mientras se empapaba de doctrina marxista y colaboraba con artículos en el periódico Avance. Diario Socialista de Asturias (1931-1937). Además era un excelente futbolista, jugando en la plantilla del equipo local.
   Desde muy joven estuvo afiliado al Partido Socialista, a las Juventudes Socialistas Unificadas (J.S.U.) y a la Unión General de Trabajadores (U.G.T.). Incluso fundó y dirigió en Olloniego, durante la Segunda República, una sociedad llamada "Emancipación Clasista".
Dirigente de las Juventudes Socialistas de Olloniego, Robustiano Hevia tuvo una destacada participación en la Revolución asturiana de octubre de 1934. En la noche de día 4 y junto a Belarmino García (presidente del Sindicato Minero) y Lucio Deago (ex legionario y presidente de las Juventudes Socialistas) se puso al mando de 400 mineros de las Hulleras de Veguín Olloniego para asaltar el cuartel de la Guardia Civil en dicha localidad, el primero de toda Asturias en ser tomado por los revolucionarios.
Entre finales de 1934 y principios de 1936 vivió exiliado en Dieppe (norte de Francia). Iniciada la Guerra Civil española y como otros líderes del Octubre asturiano, Robustiano Hevia pasó a ocupar importantes cargos militares en el Ejército Republicano. El 15 de noviembre de 1936 ascendió al empleo de comandante, mandando desde entonces el Batallón de Infantería "Asturias" n.º 217, también conocido como Batallón "Tano" (n.º 2 de la Columna Dutor), destinado en Buenavista-Olivares (Oviedo) y agrupado más tarde en la 197ª Brigada al mando del jefe mayor de milicias Dositeo Rodríguez.
 Con la toma de Asturias por el Ejército franquista, Robustiano Hevia se convirtió en jefe de todos los maquis, huidos o "fugaos" de Asturias. Pero en la noche del 1 de enero de 1939, a consecuencia de la delación de un infiltrado en su grupo, falleció junto a su esposa cuando una brigadilla les sorprendió durante una reunión secreta en la llamada "cueva del diablo", en lo alto del monte Ablaña (cercano a Mieres, Asturias).
Esta página no sólo es el homenaje de uno de sus descendientes, sino también el resultado de un trabajo de investigación sobre su vida reivindicando, por encima de todo, el valor de aquellos hombres -con todo lo que este término implica- rebeldes, insobornables frente la la tiranía del capital. Pero también idealistas, románticos, en busca de una España digna y justa a la que hoy, 75 años después, han traicionado y continúan traicionando quienes torticeramente siguen proclamándose "socialistas", "comunistas" o "libertarios"; pero todos ellos confabulados servilmente con el poder económico y mediático que nos asfixia, más impune y prepotente aún -sí- que en 1934.
 Olloniego, 1930.
El 8 de enero de 1932, Robustiano Hevia aparece aún como “secretario” de la Agrupación Socialista de Olloniego en un breve publicado por el periódico Avance convocando a los afiliados a un acto organizativo interno de esta sociedad. Tano tardaría muy poco en convertirse en presidente de la Juventud Socialista, que había sido fundada en Olloniego poco antes: durante el año 1930
No obstante, hay que decir que la conciencia política de la clase obrera en esta zona de Asturias era ya importante desde hacía más de una década. Entre 1908 y 1910 Olloniego había experimentado cierto desarrollo industrial y económico, aún tímido, debido al creciente número de obreros de este pueblo empleados en la Fábrica de Mieres (fundada en 1848), Así mismo, muchas mujeres de Olloniego ganaban algún dinero lavando la ropa de los “señores” de Oviedo. Estas empezaron siendo las únicas alternativas laborales a una economia -hasta entonces- eminentemente agraria. El crecimiento de población provocó que a mediados de la década se formulasen algunas quejas al Municipio de Oviedo solicitando la urbanización y saneamiento de algunos barrios de Olloniego.
Desde al año 1917 en que se inició la explotación de este coto minero la situación cambió casi por completo, aumentando en más del doble el número de habitantes de esta localidad asturiana. Así, a finales de 1933 el número de trabajadores ocupados en las minas de Olloniego -entonces explotadas por la empresa Quintana y Bertrand- ascendía a 700. Sin embargo, las infraestructuras siguieron abandonadas por parte del gobierno de la República. Es común por estos años leer en la prensa regional las continuas quejas de la Juventud Socialista respecto a necesidades tan graves y urgentes como el alcantarillado del valle de Fumea, la construcción de una carretera entre Olloniego y el vecino pueblo de La Mortera -núcleo de una activísima Agrupación socialista- o la solución a varias muertes infantiles a consecuencia de pasar la única carretera entre Oviedo y León justo por el centro del pueblo y en frente de la escuela local. A denunciar estos dos últimos problemas ante las autoridades dedicó, precisamente, Robustiano Hevia varios artículos en el periódico Avance.
Al mismo tiempo, a la consolidación de una clase obrera concienciada en Olloniego y sus contornos contribuyó la existencia de una importante sociedad cultural (“la Cultural”) muy activa, fundada con inagotable entusiasmo en 1927 por un grupo de jóvenes de la zona entre los que se encontraba Tano. Desde su creación, la Cultural de Olloniego organizó multitud de actividades (conferencias, “cafés literarios”, representaciones musicales y teatrales, etc., muchas de ellas en el céntrico Salón Iberia) y puso a disposición del pueblo una nutrida biblioteca de setecientos volúmenes comprados uno a uno no sin gran sacrificio económico. Esta sociedad Cultural fue el origen de otra activísima fundada a mediados de 1933 por la Juventud Socialista de Olloniego y llamada “Emancipación clasista”, ya plenamente politizada, que dirigió el propio Robustiano Hevia hasta el estallido de la Revolución en octubre de 1934. Sobre ella puede leerse en este blog el artículo correspondiente.
Juventud Socialista de Olloniego: organización y actividades (1930-1934).
 La Juventud Socialista de Olloniego fue de las más activas de toda Asturias; lo cual explica, entre otras cosas, su enorme importancia en la preparación y ejecución del movimiento revolucionario de Octubre. En la asamblea celebrada en la tarde del 17 de enero de 1933, dicha Juventud se confirmó el cuadro organizativo del siguiente modo: presidente, Robustiano Hevia (que ya lo era desde hacía casi un año); vicepresidente, Nicolás Pello; secretario, Mariano Madera; vicesecretario y tesorero, Fernando Suárez; vocales: Marcelino Madera, Amador Pello y Román Deago; comisión revisoria: Francisco Crespo y Luis Fernández.
Sin ánimo de ser exhaustivo, he elaborado -a partir de la prensa- un listado con algunas de las actividades más significaticas desarrolladas por los jóvenes socialistas de la zona entre 1932 y 1934. Algunas de ellas surgieron por iniciativa del propio Robustiano Hevia y todas fueron organizadas por él mismo, como presidente de la Juventud Socialista:
  • Conferencia de Manuel Marcos Estrada, presidente de la Juventud Socialista de Figaredo (Mieres) en Ollloniego. En este mismo blog puede verse una foto donde aparece este dirigente socialista al lado de Robustiano Hevia.
  • Envío de un representante (¿?) al Pleno de la Juventud Socialista Asturiana, celebrado en Oviedo el 16 de agosto de 1932.
  • Conferencia de Ramón González Peña en Olloniego, celebrada el 25 de febrero de 1932.
  • Diversos homenajes a Manuel Llaneza a lo largo de 1932.
  • Gran acto de propaganda socialista en Olloniego celebrado el domingo 29 de enero de 1933 y presidido por Robustiano Hevia. Además de este último intervinieron los camaradas de la Juventud Socialista de Sama Higinio Moral, Selina Asenjo, Juan Helguera y Argentina Rubiera. Durante el acto se homenajeó a Manuel Llaneza al cumplirse ese mes el segundo aniversario de su muerte.
  • "Concurso infantil de doctrina socialista" (literario, de redacción) organizado por la Juventud Socialista de Olloniego para conmemorar el Primero de Mayo de 1933. Los premios, entregados ese mismo día, correspondieron a los niños José Nomparte, Camilo Camporro y Julio Hevia; y a las niñas Josefa Arreal, Eloína Castañón y María Luisa Avella. Las fotos de la entrega y de los niños premiados fueron publicadas en la portada del periódico Avance del jueves 11 de mayo de 1933. En breve las publicare en este mismo blog.
  • Conferencia de Santiago Carrillo en Olloniego a las ocho de la tarde del 27 de julio de 1933, en el Salón Iberia de Olloniego, dentro de un acto organizado por la Juventud Socialista de esta localidad y abierto con unas palabras de Robustiano Hevia. Con un lleno rebosante, intervino también Rafael Fernández -presidente de la Juventud Socialista de Oviedo-, quien disertó sobre el tema “Estupro y prostitución”. De la conferencia de Carrillo, que versó sobre un tema de actualidad política, hizo el periódico Avance un completo resumen al día siguiente (28 de julio de 1933).
  • Charla del propio Robustiano Hevia a las nueve de la noche del lunes 31 de julio de 1933, en la Sección de la Juventud Socialista de Olloniego, para conmemorar el aniversario del socialista francés Jean Jaurès. Al día siguiente tuvo lugar en la misma sede otro acto de conmemoración de Jaurès en el que intervinieron Román Deago, Belarmino García y otra vez Robustiano Hevia.
  • Presentación oficial, por parte de la Juventud Socialista de Olloniego, de un proyecto para la creación de una Cooperativa obrera en el pueblo “respondiendo a los postulados sobre la emancipación económica y cultural que nos ha de facilitar el paso hacia una sociedad más justa”. Así se lee en el comunicado oficial, firmado por el secretario, Nicolás Pello, con el visto bueno del presidente, Robustiano Hevia. Deicho comunicado fue publicado en el periódico Avance el día 20 de agosto de 1933. Sobre esta Cooperativa puede leerse más abajo un extenso e ilusionado artículo escrito meses más tarde por el propio Robustiano Hevia.
  • Gran acto de afirmación socialista celebrado en el Salón Iberia de Ollloniego en la tarde del 22 de septiembre de 1933. Fue presidido por Robustiano Hevia, quien abrió el acto con algunas palabras, e intervinieron Rafael Fernández -presidente de la Juventud Socialista de Oviedo- Juan Pablo García y Juan Pablo Antuña. Al día siguiente se denunció en Avance que el Gobierno enviara a Olloniego por este motivo “nada menos que un camión de guardias de asalto y un delegado de su autoridad, como en los tiempos dictatoriales que van pareciéndose cada vez más a los que empezamos a vivir desde la caída del Gobierno del señor Azaña”. Por ptra parte, “enorme gentío esperaba en la carretera la llegada de los compañeros que intervinieron”.
  • Excursión artística al cercano pueblo de La Mortera, realizada el sábado 9 de diciembre de 1933. Se trasladaron a este pueblo los componentes del Cuadro Artístico de la Juventud Socialista de Olloniego “al objeto de promocionar fraternalmente el disfrute de la admirable obra social titulada “Los enemigos”. En el apartado correspondiente de este blog puede leerse la convocatoria para dicha excursión firmada por Robustiano Hevia, quien escribió un interesante texto a propósito.
  • El 21 de febrero de 1934 el "diputado contubernista" (así se le llama en "Avance") Alfonso Muñoz de Diego impartió una conferencia organizada por la Juventud Socialista en el Salón Iberia de Olloniego.
  • El 23 de febrero de 1934 a las ocho de la noche, conferencia de Marcelino Amo en la Sociedad Cultural "Emancipación Clasista" de Olloniego sobre "El origen del teatro y su desarrollo en España". Al día siguiente y a la misma hora, otra conferencia: esta vez impartida por Baudilio Arce y titulada "Auroperfeccionamiento: medios generales para conseguirlo".
  • El 30 de marzo de 1934, "Avance" dio cuenta detallada de una junta general celebrada "el pasado martes" por la Juventud Socialista de Olloniego. Por su interés, copio íntegra la crónica anónima del periódico socialista:
"Juventud Socialista de Olloniego
Resumen de los acuerdos tomados en la junta general ordinaria celebrada el pasado martes, bajo la presidencia del camarada R. Hevia.
Da comienzo ésta en medio del mayor entusiasmo; tal vez animada por la indignación que produce el estado de atropellos gubernamentales que se viene cometiendo por los actuales felones que honran la tiranía vil de la madrastra iglesia católica. Se da lectura al acta anterior y al estado de cuentas, siendo aprobadas. Se procede al nombramiento de un vocal y de la comisión pro-Primero de Mayo, recayendo el primero en el compañero Amador Pello y para la comisión los compañeros Martín Calderón y Robustiano Hevia. Para delegados al Congreso nacional se nombra a olos compañeros Román Deago y Marcelino Fernández, efectivo el primero y suplente el segundo.
Se discute una proposición sobre si procedía declarar la Biblioteca circulante entre los socios afectos a la Unión General de Trabajadores bajo el precio módico de 0,25 el alquiler del libro, la cual, después de un movido debate, se aprueba por gran mayoría. También se trata sobre la marcha carnívora que harán los fascistas sobre el Escorial, no tomándose acuerdo en firme hasta no saber si ésta se celebra. No obstante, se harán negociaciones preliminares sobre los medios económicos de locomoción. Viendo con simpatía la valiente posición del diario AVANCE, que nato incrementa el espíritu revolucionario contra esa prensa burguesa que le rodea, ingenuamente sostenida por obreros inconscientes, y al emocionante compás del Himno de las Juventudes socialistas, se levantó la sesión"
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  • El 30 de abril de 1934, Avance anuncia una la creación por la Juventud Socialista de Olloniego de una Comisión para la celebración del Primero de Mayo, dirigiéndose dicha Comisión "a todas las personas de ambos sexos que simpaticen con los ideales emancipadores del Socialismo". La suscricpión "se expondrá en el Economato de Olloniego", a cargo de José Areces; en la Barbería de Robustiano Hevia y en el local de la Juventud Socialista".
  • El 13 de julio de 1934, la Juventud Socialista de Olloniego anuncia en Avance una próxima jira al cercano Picu Castiellu, para el 29 del mismo mes, en homenaje a los compañeros Marcelino Fernández, Asunción Calvo, Manuel Castañón y Amada García. Estos dos últimos habían contraído matrimonio civil recientemente. Nicolás Pello y Arturo Gonzélez se encargaron de la venta de camisas rojas para la ocasión, al precio de 4,25 pesetas cada una.
  • El 15 de julio de 1934, la Juventud Socialista de Olloniego anuncia en Avance una próxima excursión al pueblo cercano de La Mortera. En el "prau El Jueju" de esta localidad se celebrará el aniversario de aquella agrupación socialista con la intervención de Veneranda Manzano, Ramón González Peña y Ramón Lamoneda.
Al mismo tiempo, es emismo día la Juventud Socialista de Olloniego organiza para el mismo 15 de julio, a las 9 de la noche, una función teatral benéfica en Olloniego "a beneficio de los campesinos víctimas de la tiranía radical". Las obras programadas fueron el monólogo ¿Criminal? y el juguete cómico Siempre contigo, Maximina.
  • El 24 de julio de 1934 se enuncia en Avance una excursión a las 3 de la tarde del mismo día, organizada por la Juventud Socialista de Olloniego, de su Cuadro Artístico "al industrioso pueblo de Turón". El precio del billete era de 2,50 pesetas.
  • El 28 de julio de 1934, Avance publica una nota firmada por el Comité de la Juventud Socialista de Olloniego, ordenando hacer boicot a dos establecimientos del pueblo: "no adquirir bebidas en Casa Fidalgo" y "no adquirir panes en la panadería La Palma". El motivo es el siguiente: "Estos amarillejos traidores hay que tratarlos como se merecen. Boicot, boicot, boicot".

Matrimonio.

Robustiano Hevia Díaz contrajo matrimonio civil en Oviedo, el año 1930, con una bella muchacha oriunda de La Manzaneda -como su propia familia- llamada Balbina. La madre de Balbina era propietaria de un estanco en La Manzaneda. Esta es la foto de su enlace, de la que he reproducido únicamente la imagen de Tano.  

Abajo y en la siguiente entrada muestro la casa que habitó el matrimonio, en la localidad de El Portalgo, al pie de la cuesta que sube al cercano pueblo de La Manzaneda. Esta es la misma casa donde vivió Tano durante los sucesos de Octubre de 1934, derruida ya hace muchos años: hoy en día, el lugar que ocupaba esta casa es sólo un pequeño solar que hace las funciones de aparcamiento.

"Hecho curioso en Manzaneda" (19 de abril de 1932).

El día 20 de abril de 1932, el diario Avance publicaba un artículo anónimo ("Hecho curioso en Manzaneda") donde se denunciaba el clima de inseguridad reinante en Olloniego y sus pueblos próximos, así como la pasividad y dejadez de sus funciones por parte de la Guardia Civil de dicho puesto, achacando este problema a la permisividad de una República que en este -como en tantos otros aspectos- seguía defraudando a los socialistas.
Es un dato que conviene recordar aquí a cuantos siguen identificando la ideología de los revolucionarios asturianos con la barbarie, el alcohol, la delincuencia, etc., tal como haría poco después (desde octubre de 1934) interesadamente la literatura contrarrevolucionaria escrita principalmente por curas o plumíferos al servicio de la reaccionaria República, para la cual los mineros llevaban rabo y olían a azufre... No. Todo lo contrario. Robustiano Hevia -que así lo denuncia en algunos artículos (vid. infra)- y el resto de los líderes de octubre no sólo defendieron la culturización del pueblo, la regeneración intelectual y moral de los obreros (mediante la creación de bibliotecas, centros culturales, cooperativas, etc.), sino que además sabían que dicha regeneración o "emancipación" cultural no podía asentarse más que mediante un orden; entendido éste, por supuesto, no en el sentido clasista (ultramontano, eclesiástico, caciquil) defendido por las fuerzas vivas, sino como convivencia pacífica e igualitaria de trasfondo netamente comunal, marxista.
Pues bien, esta noticia publicada en Avance utiliza para su denuncia el intento de robo sufrido por Robustiano Hevia -por entonces corresponsal de Avance en Olloniego y La Manzaneda- en su propio domicilio, sobre el que da numerosos detalles. La casa donde vivió Tano con su esposa entre 1930 y octubre de 1934 no está situada exactamente en La Manzaneda sino en El Portalgo: un diminuto núcleo de población sobre el río Nalón que atraviesa la vieja la carretera AS-242 que enlaza Mieres y Oviedo, por aquella época la única que comunicaba estas dos ciudades y, por ende, las cuencas mineras con la capital del Principado. He reproducido aquí el artículo en cuestión, publicado en Avance y que refiere los hechos sucedidos sobre las tres de la madrugada del 19 de abril de 1932.

Robustiano recordaría este incidente meses después (6 de septiembre de 1932) en su artículo "¡Así está la República!" (vid. infra), para denunciar este clima de delincuencia e inseguridad en la zona, y afirmando que fue dicha experiencia la que le animó a solicitar -sin éxito, por cierto- su licencia oficial para el uso de arma corta: "Hace varios meses he solicitado el uso de arma corta de la primera autoridad de la provincia, al objeto de garantizar mi defensa después de haber sido víctima de un atentado personal a mano armada, por tres desconocidos, y del cual he salido prodigiosamente ileso"...

Un discurso en el cementerio (2 de mayo de 1932).

En su libro titulado Prólogo a 1936 (Gijón, Editorial Richard Grandio, 1977, pp. 94-95), su amigo de juventud y periodista Ricardo Vázquez Prada nos deja un impagable retrato de Robustiano Hevia. Estamos en 1932:
Un día murió una muchacha en Santa Eulalia de Manzaneda. Fui al entierro. Entierro civil. No me importaba mucho. Era la hija de un amigo mío. En el cementerio, algunas mujeres del pueblo comenzaron a rezar. Pero aquellos rezos fueron interrumpidos por la palabra de Tano. Lo llamábamos Tano el Barbero. Tenía una peluquería en Olloniego. Y había formado conmigo la línea media del Nalón F.C.: Tano, yo Sabino o Julio Madera. Me maravilló la facilidad de palabra de Tano. No lo conocía yo en pláticas fúnebres. Y arremetió violentamente contra las brujas de la sacristía, que creían ganar el cielo con darse golpes de pecho y luego negar un pedazo de pan al jornalero. Al decir esto del jornalero, miró hacia donde yo estaba. Hacía años había cavado la tierra de unas pobres mujeres del pueblo. Y me habían dado cinco duros. Yo me consideré bien pagado. Pero Tano, consideraba que era un jornal mísero. Tano quería llevarme al socialismo. Un día me había dicho: "Tengo catecismos socialistas, que son mejores que los de la Iglesia. Si los lees, seguro que vienes con nosotros". Prometió el cielo para aquella hija de mi amigo que había muerto sin pecado. Luego dijo: "Bueno, eso del cielo, es un decir. Porque la verdad es que no hay cielo ni infierno". No era cosa de discutir.
Cuando bajaba del cementerio por entre la iglesia, y la casa del párroco, encontré al cura, don Jesús, a la puerta de la parroquial. Y me preguntó: ¿Qué dijo ese insensato? "Que no había cielo ni infierno, don Jesús." A lo que contestó: Para los burros, seguro que no.
No volví a ver a Tano. Sé que murió, con su mujer Balbina, después de la guerra, por una de las montañas de Asturias. Él se dedicaba al socialismo y había dejado de jugar al fútbol. Ni siquiera estuvo en las fiestas de Santa Eulalia -el último partido que jugué yo con el Nalón de Olloniego- cuando nos enfrentamos al Comercial de Tudela de Veguín y le ganamos por tres a dos una copa donada por la Comisión de Festejos.
Este episodio que relata Vázquez Prada puede ampliarse en sendos artículos de Robustiano Hevia y Belarmino García, minero y presidente de la Agrupación Socialista de La Mortera (pueblo cercano a Olloniego), publicados en Avance el 8 y el 10 de mayo de 1932 respectivamente. Los hechos ocurrieron del siguiente modo. El día 2 de mayo de 1932, con la autorización de las autoridades civiles competentes, iba a celebrarse el entierro civil de una muchacha llamada María Prada en el cementerio de Olloniego. El cura trató de impedir que la comitiva y el cadáver entraran en el cementerio mandando bloquear -la noche antes- la puerta de entrada del camposanto con unos tablones adosados sobre un gran montón de piedras. Según cuenta Belarmino García, mientras el pueblo trataba de penetrar en el recinto para dar sepultura a la muchacha, el párroco estaba subido a una colina cercana para observar los efectos de su obra. En el diario Región del 3 de mayo de 1932 apareció un suelto acusando a Tano y a otros de cometer el delito de saltar la tapia del cementerio, liberar las puertas y llevar finalmente a efecto el entierro civil aun sin el permiso de éste. Es entonces, durante dicho acto, cuando hay que situar el discurso de Tano al que se refiere Vázquez Prada.

Artículos de Robustiano Hevia publicados en Avance (1931-1934).

Olloniego.
La reorganización del Cuadro Artístico.
Días pasados se reunió en asamblea magna la Juventud socialista para tratar sobre la reorganización del Cuadro Artístico y en la cual, después de varias discusiones animadísimas, hemos logrado consolidar nuestros anhelados propósitos.
Hoy, al hacerse los exámenes reflexivos sobre vencedores o vencidos en nuestra noble contienda, me place haceros constar, estimados camaradas discrepantes, que ninguna indiferencia tendréis por vuestra parte como tampoco de vosotros la esperamos, pues no olvidemos que las asambleas socialistas suelen ser fuertes luchas titánicas, y necesarias en el campo de la democracia, para esclarecer o mejor acertar sobre la trayectoria que nos sigue conduciendo hacia los postulados de nuestros fines.
Así pues, camaradas, demos una vez más nuestra colaboración entusiasta a los nuevos componentes de este Cuadro Artístico, que los entusiastas camaradas Isaías y Román [Deago] han de dirigir desde hoy en adelante para bien de la cultura general de nuestro pueblo, donde la doctrina socialista ha contribuido tan eficazmente a su emancipación social, librándola de ese cacicato impúdico que encarnan los incondicionales serviles de los pueblos.
Y a vosotras, mujeres, hermanas de las madres que hoy lloran la pérdida de sus hijos en la guerra chino-japonesa, y cuyos mártires allí nada perdieron, sino el imperio del capitalismo, hemos de deciros, que mañana serán los vuestros los que el turno fatídico capitalista os llenará de dolor, si antes vuestra unión no se impone por medio de la Internacional Socialista, que ha de prescindir la civilización mundial aboliendo las fronteras que el egoísmo y la barbarie impusieron a los pueblos.—Robustiano Hevia.  (Avance, 3-3-1932, pág. 7)
 Fotografía publicada en Avance (¿nº y año?)

La Manzaneda.
Diálogo matrimonial.
Son las diez y media de la noche. Mi compañera espera impaciente mi llegada para hacerme una interpelación sobre diferentes problemas que a su juicio la República debía de resolver. Dicha interpelación es impulsada por un fuerte debate político que acaeció en el lavadero.
-Vamos a ver-me dice-. ¿Por qué en Olloniego se siguen casando por la iglesia y bautizando los hijos como si aquí no hubiere ocurrido nada?
—¡Oh, compañera—exclamo—, es cierto que nuestra Constitución es laica; que nuestro Gobierno ha separado la Iglesia y el Estado, aunque todavía perciben una tajada que estaba mejor engordando el presupuesto de Instrucción Pública, pero lo que no puede hacer el Gobierno es expulsar a Dios por decreto.
—Hombre... ¿Pero es que el casarse tiene algo relacionado con ése que nuestros vecinos dieron en llamarle Dios, cuando el casamiento no es más que otro vulgar contrato de los muchos con que se relaciona nuestra existencia y para cuya legalización los demás no llevan requisitos legales?
—¡Perfectamente! Si cuando los curas se unieron a las amas o cuando éstos autorizaron la prostitución, se hubieran hecho el acto bautismal, hoy tendríamos otras inútiles tradiciones más.
—Luego, si estamos de acuerdo, ¿qué haces todos los días en Olloniego con tu propaganda social y laica si aún no lograste imponer el laicismo?
—Eh, compañera—la increpo—, abajo el extremismo. Según los síntomas del cura en sus peroraciones yo había de estar en Fuerteventura y según tú, por mi culpa, no está él.
—Bueno, no hubo en mis palabras ánimo de molestia alguna hacia ti , y en vista de esas aclaraciones apruebo la labor.
—Bien; continuaré con mi propaganda para separar la iglesia y los cerebros, pero ahora quiero que me digas por qué diste lugar a esta interpelación.
—Hombre, pues precisamente hoy sostuvimos, como antes supusiste, un fuerte debate sobre casamientos civiles, y otros problemas que urgen resolverse, tales como oponerse a esas guerras horrorosas que autorizan los hisopos cristianos, a cambio de gloriosa eternidad; transformar los maestros salvo (honrosas excepciones), para que la revolución cultural sea un hecho; urbanizar los pueblos y facilitarles atractivos, necesarias normas para llegar a abolir las fronteras que a la humanidad impuso la barbarie egoísta de los capitalistas!
—¡Oh... admirable programa si a esto agregamos el problema agrario! Pero tenéis que tener en cuenta que para solucionar esos fundamentales problemas, necesitamos entrar de lleno con nuestra lucha de clases, puesto que los republicanos al defender la propiedad privada —aun en nombre del radicalismo— son tan burgueses como los caudillos Lerroux, Melquiades...
—¡Deja, no sigas! Las mujeres sólo tenemos dos caminos: el de las prostituidas monarquías caciquiles de los regímenes burgueses, o la Revolución Social de la justicia popular. Pero nunca esos términos medios.
—Bueno, en lo sucesivo les dices a tus contrincantes políticas, que las injusticias de todo régimen republicano, forman la causa de nuestra doctrina Socialista revolucionaria.
—¡Ah! Oye. Sabrás que estamos en Semana Santa o mejor dicho, en semana de descarguen.
—¿Cómo de descarguen?
—Pues muy sencillo. Durante esta semana y a cambio de una bula, evacuarán las conciencias sus más grandes pecados, sin que esto quite que el que robó la madera a nuestra familia reciba unos estacazos después de las indulgencias plenarias.
—¡Ah! Ya decía yo para mis adentros que algo raro estaba pasando esta semana, al ver que los maestros no dan clase hasta el lunes, y que a las cinco de la mañana, al sonar el repiqueteo de las campanas, despertaba lleno de miedo soñando con la inquisición.
—¡Ah, los maestros! Estos ahora están mejor que antes, porque celebran las fiestas republicanas y las monárquicas religiosas.
—¡Bueno! Supongo que por hoy estarás satisfecha de haber explanado tus discrepancias. Mañana, si AVANCE publica nuestro diálogo, no te sirva de pretexto para acogerte al divorcio.
—Lo veremos... —R. H.  (Avance, 31-3-1932, pág. 3).

Olloniego.
Cuando el cura anda a higos, ¿qué harán los vecinos?
Con otros camaradas, soy reo (según el diario patarata) de lesa tapia, por haber penetrado dentro del recinto cadavérico para quitar unos obstáculos provisionales que unos delegados del cura hubieran colocado detrás de la puerta al objeto de reforzarla contra la verdadera voluntad de todo un pueblo, en defensa de un respetado cadáver que en vida pidió se cumpliera su voluntad.
Ante tales precedentes, yo por mi parte he de concretar mi defensa ante el Juez de esta forma:
"Señor: Es cierto que hemos penetrado dentro del recinto cadavérico por las mismas pisadas que marcaron los que penetraron la víspera por la noche, para poner los obstáculos que motivaron nuestra excitación. Es cierto que las llaves se hallaban en poder del señor cura, el cual interpreta el papel de San Pedro, reservando la entrada en el cementerio para los justos que mal puede juzgar él. Es cierto que nos entregaba las llaves si renunciábamos a adherir nuestras banderas al duelo, y, además, nuestro camarada Oliveira no pedía respeto para nuestros muertos al mismo tiempo que agradecía a la concurrencia. Es cierto que la hidrofobia de algunos cavernícolas estuvo a punto de gangrenarnos, impulsados por los fueros que el privilegio de la desigualdad ante la ley ha incrementado hasta el 14 de abril. Pero no es menos cierto, señor juez, que este cementerio pertenece a Juan Pueblo, soberano en este caso, por encima de San Pedro y de toda esa carcomida magistratura que sigue mal gobernando los destinos de nuestros renovados pueblos.
Ya sabemos, señor juez, que si nosotros hubiéramos aceptado el armisticio de nuestra claudicación seríamos absueltos, por lo cual usted esperaría nuestro agradecimiento. ¡Oh, señor juez, jamás las claudicaciones! Le deseamos un momento de reflexión al tiempo de dictar nuestra condena, puesto que si es verdad que hemos cometido la falta que produce este delito, no es menos cierto que hemos sido impulsados a purgar el pecado de los primeros.
Ante el pueblo son condenados los primeros; ante los cortinones del juzgado, fácil será lo contrario. En este caso, hermosa sería la condena.—Robustiano Hevia.  (Avance, 8-5-1932, pág.7)

Olloniego
Hacia la solución de un conflicto
En el Congreso Nacional de Juventudes socialistas, entre otros acuerdos, se tomó en consideración la intervención en las Directivas de las organizaciones afectas a la Unión General de Trabajadores, al objeto de dar a éstas una necesaria orientación socialista.
Ahora bien: Al presentársenos un conflicto local que afecta a todo un importante pueblo, yo, como predidente de la Juventud Socialista, me permito exteriorizar una fórmula viable para examen y reflexión de los jóvenes socialistas, tan necesitados de la intervención para su capacitación en los conflictos de capital y trabajo, tanto en el presente como en el futuro.
Se trata en el actual conflicto (según el administrador, Sr. Quintana) de buscar la economía equivalente al cese de 43 obreros, de los cuales han de ser entre los no picadores, ya que éstos son muy necesarios para la explotación de las toneladas de carbón que necesitan para completar los compromisos de sus grandes contratos. ¿Quiere esto decir que nos encontramos ante la aparente crisis hullera que vienen presentando otras importantes Empresas asturianas? No. Puesto que en este grupo no sólo no se apila una tonelada de carbón, sino que hay que recurrir a las horas extraordinarias (mientras otros huelgan) para completar el cargue ordinario de los antes citados compromisos.
Aceptando la propuesta del Sr. Quintana sobre el cese de los 43 obreros, que equivalen a razón de 25 días mensuales, a 1.075 jornales, que a razón de nueve pesetas término medio, importan su ansiado ahorro de 9.675 pesetas, nos encontramos ante tan fácil solución:
Las 9.675 pesetas mensuales, que significan el ahorro del Sr. Quintana equivalen a 242 toneladas de carbón en limpio, suponiendo un término medio de su precio en 40 pesetas. Ahora bien: como para producir 242 toneladas habría que arrancar 450 en bruto, éstas serían distribuidas a razón de 18 toneladas por día, de los 25 de trabajo, con el solo empleo de cinco picadores que se excluirían de entre los sobrantes que hoy ocupan otras categorías.
En esta forma quedaría solucionado el conflicto, al mismo tiempo que se evitaría la pérdida de algunas horas en el lavadero, durante la jornada ordinaria, por falta de carbón, porque sólo en dos ramplas no se trabaja. Además, en esta nueva solución los obreros que hoy alternan en la conservación, no cesarían un solo día, evitando con esto el trastorno en las galerías que accidentarán el paso de los caballistas, los cuales mermarán considerablemente la actual producción; obstáculo que no tiene en cuenta el señor Quintana en su elástica economía.
¡Obreros de Olloniego! Este conflicto es uno más de los muchos que diariamente se vienen produciendo entre el capital y el trabajo.
He aquí por qué nuestra emancipación es tan necesaria para evitar la habilidad tirana de toda la burguesía. Pero piensa que la huelga ha de emplearse después de los razonados argumentos, y nunca como vosotros lo hacéis, quebrantando la disciplina, tan necesaria para luchas mayores.—Robustiano Hevia.  (Avance, 15-5-1932, pág. 6).

Temas sindicales
De la pasada huelga
Olloniego.
Estos anarco-sindicomunistas (más conocidos por tortilleros de la burguesía) no cesan un solo momento de provocar conflictos. Y como son tan fáciles las habilidades, no solamente embarcan a los suyos, sino que además levantan la ira contra la Unión General de Trabajadores y el Partido socialista. Pues esa masa de opinión -aparentemente- que les sigue, más demagógica que democrática, más contrarrevolucionaria que revolucionaria, azuza incomprensiblemente el sistemático procedimiento de estas huelgas, dirigidas contra los gloriosos organismos antes citados, y a los cuales deben estos tortilleros la libertad que disfrutan para perturbarlos. "Cría cuervos y te sacarán los ojos".
Ahora bien: qué han de hacer los obreros de la Unión General de Trabajadores ante estos movimientos retrógrados y contra sus propias huestes, si como tal satisfacen los ansiosos apetitos burgueses? ¿Han de secundarlos siendo el blanco sufridor? No. La cuerda nunca debe de admitirse en casa del ahorcado. En ese caso, se debe de llevar a casa del verdugo. He aquí la acción directa: cuerda homicida que jamás un obrero de consciencia sindical y política clara debe de admitir, si no quiere pasar a la categoría de héroe superviviente, puesto máximo que existe en el verdadero prodigio de estas luchas que vienen mal librándose entre capital y trabajo.
Hemos tenido la corroboración de cuanto queda expuesto en líneas anteriores, con la sola reflexión sobre el actual conflicto planteado por el Ramo de la Edificación de Asturias, pues mientras este Comité dirige la huelga contra la burguesía, los tortilleros intentan derivarla hacia el ministro de Trabajo, camarada nuestro, que viene prestando su colaboración al régimen republicano, imponiendo su valer en esa nueva legislación social que muchos países quisieran para ellos, al igual que nosotros también se las deseamos.
¿Qué nos demuestra esta contradicción? Que si estos movimientos lograran los fines apetecidos, es decir, provocar una crisis de los ministros socialistas, como anhela la prensa de la derecha dirigida por "El Noroeste", el triunfo de la burguesía sería grande, porque la tortilla en este caso hubiera sido servida en bandeja. Este fue el peligro de la pasada huelga. La evitación de esta complicación que los dos extremos quieren imponer: unos que si la huelga es cuestión de trato a favor, otros que su acción directa no admite los Jrados Mixtos. Todo ello serán dos cosas distintas, pero concretamente no es más que un fin común.
Repito una vez más que la consciencia sindical y política (emancipación plena que nos disgrega del inculto campo anarco-sindical, en éste como en otros pasados momentos), la tenemos que emplear para indigestarles la tortilla que con nuestras... yemas quieren servir en bandeja los tortilleros de la burguesía.—R. H.  (Avance, 3-6-1932)


Olloniego.
Un pueblo incomunicado.
El pasado domingo hemos salido mi camarada Calderón y yo a un acto de "charlas fraternales" que habían organizado los compañeros que formaron la reciente Agrupación Socialista de La Mortera.
El día se presentó verdaderamente hecho un cavernícola. Los que no vivimos el diluvio nos creíamos ante él.
Para ponernos en camino, yo animaba a mi camarada con la pastoral reciente del obispo, en la cual recomendaba las oraciones "pro suspensión de lluvias" (hablo en castellano) al objeto de que el campesino pudiera terminar la siembra tranquilo.
Mi camarada no confía en el milagro, pero no obstante acepta mis ruegos y nos encaminamos hacia La Mortera.
Cuando íbamos llegando a lo más cumbroso del camino, éste está intransitable. El milagro no se presenta. Pero el ímpetu de los jóvenes socialistas arrolla los obstáculos, hasta llegar al destino apetecido.
Ya dentro del local, somos presentados por el camarada Belarmino García (actual corresponsal de AVANCE en dicho pueblo) que mejor le llamaríamos panadero del espíritu, puesto que no en vano y gracias a su entusiasmo, reparte cuarenta y cinco ejemplares de nuestro diario.
Lo más importante de la "charla fraternal" ha sido, sin duda alguna, la parte que se relacionaba con las necesidades más perentorias del pueblo, tales como la carretera, el alumbrado eléctrico y un lavadero. Estas peticiones son las que por ahora preocupan a esta nueva entidad, por las que ya comenzó las negociaciones.
También cuenta como iniciativa en el presente la formación de una biblioteca y la adquisición de un aparato de radio.
Nosotros, por nuestra parte, encarecemos a los concejales del Ayuntamiento de Oviedo, rediman en lo posible a los desamparados vecinos de La Mortera, que vienen luchando diariamente por esos intransitables caminos, para proveerse de las materias ordinarias de la vida.
Para que los llamados a resolver estas anomalías se den perfecta cuenta de su estado, sepan que por humanidad no gastarían una sola peseta más en la capital sin antes poner remedio a estos males.
¡Ciudadanos de La Mortera! En el sostenimiento de es grandiosa Agrupación Socialista tenéis vuestra propia emancipación. —Robustiano Hevia.  (Avance, 24-6-1932, pág. 3)

Olloniego.
Una función social cristiana
Domingo de festival socialista. Nuestra Juventud organizó una excursión triunfal al "Picu Sierra". Un hermoso autocar enarbola nuestra orgullosa bandera. También carteles alusivos que reclaman alcaldes como el de Sama, que la fatídica guerra no se proclame, puesto que el proletariado internacional no se disputa (exceptuando sus propias vidas en plena lucha) más que el egoísmo criminal burgués.
Regresados de tan gloriosa excursión, nos disponemos a asistir a una función que nos anuncian en el Salón Iberia: "La diferencia de castas". Atractivo para despedir el día socialista que nuestro entusiasmo nos llevó a organizar.
Presentada la obra en escena observamos entre otros personajes la presencia de un cura que con bastante discreción llevaba el peso de la obra, imponiéndose ante un duquesado para que un hijo de éstos reconociera, casándose con ella, el pecado cometido con una plebeya.
¡Elástico papelón el de tal cura! ¡Desilusión grande la nuestra! Nos creíamos ante una función social marxista y nos encontramos con una función social cristiana.
Los que somos supervivientes de la tiranía romana, no admitimos por ningún concepto la imposición revolucionaria por medio de la resignación cristiana, cuando ésta consintió la explotación del hombre fomentando con ello la desigualdad de castas. Hay que tener en cuenta que la acumulación de la riqueza incrementa el instinto criminal burgués, como lo demuestra el hecho de que el capitalista pone en peligro primero la vida de los obreros que el riesgo de sus intereses.
Se suele decir que algunos ricachones hacen obras misericordiosas amparando instituciones caritativas. Pero no nos damos cuenta de que si no hubiera esclavos no habría poderosos. He aquí por qué la limosna cristiana es necesaria con cuenta gotas, para conllevar la necesaria plaga plebeya que sirva incondicionalmente a esta privilegiada casta.
De la Compañía nada diremos sino que en las dos funciones sociales que nos anunciaron para días próximos, contando con el público socialista de este pueblo, no incurran en el mismo prejuicio social cristiano, ya que nuestro socialismo es marxista revolucionario.—Robustiano Hevia.
(Avance, 30-6-1932, pág. 3).

Olloniego.
¡Así está la República!

Hace varios meses he solicitado el uso de arma corta de la primera autoridad de la provincia, al objeto de garantizar mi defensa después de haber sido víctima de un atentado personal a mano armada, por tres desconocidos, y del cual he salido prodigiosamente ileso. Dicha solicitud adjuntaba todas las condiciones legales que requiere que esta clase de trámites, exceptuando el informe de la autoridad competente de todo pueblo modernizado democráticamente con el régimen de la actual República. Ello dio lugar a que la primera autoridad de la provincia reclamase dicho informe de la autoridad del pueblo a sabiendas de que ésta me iba a ser adversa por informes particulares, pero fidedignos, que tenía de mí, con relaciones políticas hacia ella. Y ahora pregunto yo; señor gobernador: ¿Sería posible un informe favorable de quien me quiso expulsar de una junta general de la Sociedad de Socorros mutuos, en tiempos de la dictadura, porque acusaba ciertos mangoneos de sus amistades? ¿Sería posible un informe favorable de quien, en el movimiento revolucionario de deciembre, procedió a mi detención por orden de un cacique, para propinarme una paliza de marca que solían darla los esbirros de la monarquía, lo que no consiguió por imposición de la manifestación que formábamos? ¿Sería posible un informe favorable de quien fue por mí calumniado por ciertas negligencias en el servicio policíaco?
Con estos antecedentes, bien descontado estaba el informe desfavorable para mi solicitado uso de armas. Lo contrario de lo que ocurre cuando lo solicitan los cavernícolas locales (en particular los reformistas), aunque luego gritan contra el “enchufismo socialista”.
Esto no quita para que en cuantos intentos preparen contra la República, como el recientemente sofocado, haya sido yo de los primeros en manifestarme con la roja bandera de la Juventud Socialista, como presidente de la misma, dispuesto a marchar hacia ese gobierno civil, en defensa del régimen que concede las armas a sus enemigos para que nos quiten las narices cuando la ocasión se les presente. ¡Así está la República!
Señor gobernador: En la reciente circular que publicó en el “Boletín Oficial”, sobre la retirada del uso de armas para revisión de las mismas, tiene la oportunidad de evitar el armamento de los ene migos del régimen, si para reintegrarlas a los interesados no confía en el visto bueno de los comandantes de puesto de la Guardia civil, de los respectivos pueblos.—Robustiano Hevia.  (Avance, 6-9-1932).

Olloniego.
Los especuladores del carbón
.

Cuando surgen problemas que afectan al interés general de todo un pueblo o nación, ni un solo ciudadano debe vivir al margen de tales problemas, pese a toda la independencia de los medios económicos de que viva. Esta forma de pensar ratifica nuestra convicción en el socialismo marxista, que lleva en sí, por razón de humanidad, la redención de todos los oprimidos por la unión de todos aquellos que sentimos la causa común.
Desde la egoísta guerra europea venimos en Asturias sintiendo los latigazos del descrédito de nuestros carbones, y por consecuencias derivadas de tales anomalías, la crisis hullera que hoy priva del sustento a muchas familias proletarias. Dicho descrédito dio lugar a aque el glorioso Sindicato Minero se enfrentara cuantas veces lo creyó necesario con los Gobiernos de la fenecida monarquía al objeto de hacer unas pruebas de nuestra hulla en los buques de la Escuadra española, pruebas que dirigió el sabio ingeniero don Luis Adaro, con éxito frente a las demás hullas extranjeras.
No obstante, hoy se sigue hablando de la inferioridad de nuestros carbones (“Coge buena nota y acuéstate a dormir; si la coges mala no podrás vivir”). ¿Por qué? Fácil respuesta: cuando la guerra europea, el egoísmo de los patrones hulleros les impulsó al embarque de aquellas famosas pirámides que formaban las respectivas escombreras, mientras los pobres fogoneros y maquinistas de aquellos barcos que se abastecían en nuestros puertos, sufrían el sobreesfuerzo del trabajo, la impotencia del barómetro y la agonía de los náufragos.
Hoy son vivos una serie de especuladores intermediarios y pequeños patronos, que después de concertar los pedidos del tonelaje en menudos y hechas las correspondientes pruebas del análisis en las propias estaciones de embarque, intercalan en distintos vagones un porcentaje considerable de carbones de río con nombres ajenos a los verídicos compradores y consumidores, al objeto de librarse de las reglamentadas pruebas del análisis, hasta “introducirlo” en el barco cuando la ocasión les sea propicia.
He aquí una cuestión importante. Nada de pruebas, que ya nos sobran, sino una rigurosísima fiscalización en busca de los especuladores, que son los que hoy siguen contribuyendo al descrédito de nuestros carbones. Antes fue la burguesía imperialista. Las consecuencias desgraciadamente siguen sufriéndolas los mismos que fueron y son despojados del sudor, pero, que no lo serán.—Robustiano Hevia, presidente de la Juventud Socialista.  (Avance, 23-9-1932).
 Manzaneda.
Al Consejo Provincial de Primera Enseñanza.
Me permito denunciarles públicamente el abandono general que viene advirtiéndose en este pueblo sobre la instrucción primaria, dada la existencia en el mismo del divorcio de padres y maestros. Los primeros jamás dieron importancia a los maestros que desgraciadamente desfilaron por esta Escuela, como lo demuestra el hecho de que hasta el día de hoy nunca en esta Escuela se celebró una Exposición de trabajos escolares, correspondiendo a esto los pusilánimes padres, con el aislamiento de sus hijos a la asistencia de la misma. Los segundos, como no tuvieron ni tienen un inspector de primera enseñanza que les exija cumplimiento por medio de visitas trimestrales, y la colaboración de los padres, se encuentran impotentes para llevar una verdadera obra pedagógica a los cerebros semianalfabetos de tanto niño.
Tal es la actual degenaración. ¿Qué importa la grandiosa obra pedagógica que impulsa el maestro de instrucción pública si no se someten los encargados de aplicarla? Esto, señores del Consejo Provincial de Segunda enseñanza, lo pueden corrregir ustedes por medio de multas a los padres que permitan la no asistencia de sus hijos a las clases, y los correspondientes castigos al maestro que incurra en el ineludible deber. Claro, que, esta clase de denuncias, debían de ser oficiales y avaladas con las firmas de los padres, pero, como éstos son tan responsables y perjudicados con estas medidas como el maestro y el inspector, mal pudieran adjuntarlas, lo que hago yo como corresponsal de AVANCE y en nombre de los desdichados niños que serán víctimas (de continuar estos procederes) del semianalfabetismo.
Para corroborar la veracidad de estas realidades, sólo tendría que hacernos una visita cuanto antes una Comisión de ese Consejo Provincial, y comprobarían sobre los textos pedagógicos de los alumnos los lamentables trabajos que ejecutan.
Termino lamentando las susceptibilidades que pueda herir mi modesta pluma, consecuentes de los servicios que la guían por los intereses generales. Confiándoles la solución de estos abusos.— Robustiano Hevia.  (Avance, 9-10-1932).
Olloniego.
Sugerencias al problema escolar.
“Pasarán a ser propiedad del Estado los bienes inmuebles, joyas y objetos de arte destinados al culto y clero, pudiendo el Estado, por motivos de necesidad pública justificada (como en este pueblo—agrego yo—) disponer de esos bienes para otros fines distintos de aquellos señalados”.
Hemos de empezar por reconocer que hoy, observando la asistencia de los que acuden a la iglesia y de los que acuden a las escuelas, apreciamos una desproporción grandísima, pues mientras los niños permanecen hacinados en los distintos locales escuelas, sin otro campo de recreo que la peligrosa carretera (que hasta el día de hoy lleva producidos varios accidentes, entre los cuales hace días registramos uno mortal, , y que desgraciadamente no será el último, de continuar este estado de cosas), contamos con el grandioso edificio iglesia, holgadísimo de extensa capacidad para su escasa concurrencia, que pudiera servirnos dividiéndolo en las suficientes aulas, para facilitar enseñanza a cuantos niños hubiera en el pueblo. Además, cuenta con un hermoso campo anexo, que sería un verdadero campo infantil.
La iglesia pasaría a ocupar el local escuela. Es decir, un cambio de locales que solucionaría este viejo problema, con la correspondiente reparación al edificio iglesia, pues el local escuela para iglesia, teniendo en cuenta que quedan suprimidos los campanarios (según proyecto-ley), nada tendría que reparar. Siendo todos estos inmuebles del Estado, y la necesidad de este pueblo tan notoria, la solución no debía hacerse esperar un momento mas. Robustiano Hevia.  (Avance, 28-10-1932).
Olloniego.
Sugerencias al problema escolar.
“Pasarán a ser propiedad del Estado los bienes inmuebles, joyas y objetos de arte destinados al culto y clero, pudiendo el Estado, por motivos de necesidad pública justificada (como en este pueblo—agrego yo—) disponer de esos bienes para otros fines distintos de aquellos señalados”.
Hemos de empezar por reconocer que hoy, observando la asistencia de los que acuden a la iglesia y de los que acuden a las escuelas, apreciamos una desproporción grandísima, pues mientras los niños permanecen hacinados en los distintos locales escuelas, sin otro campo de recreo que la peligrosa carretera (que hasta el día de hoy lleva producidos varios accidentes, entre los cuales hace días registramos uno mortal, , y que desgraciadamente no será el último, de continuar este estado de cosas), contamos con el grandioso edificio iglesia, holgadísimo de extensa capacidad para su escasa concurrencia, que pudiera servirnos dividiéndolo en las suficientes aulas, para facilitar enseñanza a cuantos niños hubiera en el pueblo. Además, cuenta con un hermoso campo anexo, que sería un verdadero campo infantil.
La iglesia pasaría a ocupar el local escuela. Es decir, un cambio de locales que solucionaría este viejo problema, con la correspondiente reparación al edificio iglesia, pues el local escuela para iglesia, teniendo en cuenta que quedan suprimidos los campanarios (según proyecto-ley), nada tendría que reparar. Siendo todos estos inmuebles del Estado, y la necesidad de este pueblo tan notoria, la solución no debía hacerse esperar un momento mas. Robustiano Hevia.  (Avance, 28-10-1932)

Olloniego. 
Excursión artística a La Mortera.
Mañana sábado se trasladarán a este citado pueblo los componentes del entusiasta Cuadro Artístico de la Juventud Socialista de Olloniego, al objeto de proporcionar fraternalmente el disfrute de la admirable obra social titulada: "Los enemigos". Cuántos camaradas y simpatizantes supieron interpretar el ideal socialista propagándolo hasta exterminar el caciquismo de los anfibios reformistas locales que aún no hace mucho tiempo sufrieron el golpe de graciaque les proporcionaron como fin de la existencia política.
Teniendo en cuenta el entusiasmo de ese pueblo, creemos satisfacerles en lo posible para alentarles en el camino a seguir por medio de estos actos culturales que tanto contribuyen al florecimiento del anhelo emancipador de la clase trabajadora.
Así, pues, esparamos que acudáis, camaradas y simpatizantes de La Mortera, a recibir no sólo los conocimientos culturales que puedan ofreceros en escenas, sino el entusiasmo y la admiración que por medio de vuestro Cuadro Artístico os envían los jóvenes socialistas de Olloniego, como homenaje sincero a vuestra obra.Robustiano Hevia. (Avance, 8-12-1933).

 Olloniego.
La creación de una Cooperativa de consumo.
La Juventud Socialista ha lanzado la iniciativa para la organización de una Cooperativa de Consumo en pro de nuestra obra de mejoramiento y de redención, que nos exige que actuemos en el campo económico, en el campo político y en el campo cooperatista.
En el primero, para luchar directamente contra la codicia patronal. En el segundo, para luchar tambén contra esa codicia y ara obtener diversos beneficios que nos mejoren nuestro estado y ponernos en condiciones de que dirijamos un día -no lejano- la producción.
Y en el cooperatista, para que contrarrestemos la expoltación de que somos víctimas como consumidores y para que adquiramos prácticas y enseñanzas convenientes a nuestros intereses.
En nuestro país somos muy pocos los que hemos acudido al campo cooperatista (más vale tarde que nunca), debiéndose esto, sin duda, a no habernos fijado lo suficiente en la utilidad de militar en él.
Nosotros sabemos que en general los que nos venden los artículos que necesitamos para atender a nuestro alimento y al de nuestras familias no pecan de escrúpulos y, por lo mismo, suelen quitarnos en el peso, y si pueden en la calidad (acudiendo a la adulteración) parte de lo que nos cobran a buen precio.
Ese mal lo podemos evitar recurriendo al cooperativismo, porque en él entrégase al consumidor el precio justo de lo que compra, sin alterar lo más mínimo la calidad del artículo.
Nosotros sabemos también las utilidades que obtienen los que se dedican a la venta de lo que nos es preciso para la vida. Pues bien: si apelamos al cooperativismo, esas utilidades pueden ser nuestras y las podemos aplicar, parte al desarrollo del mismo sistema, y parte a educarnos y a remediar nuestras necesidades en caso de enfermedad, o huelga.
Claro que todo esto no lo podemos alcanzar inmediatamente y que habremos de hacer antes unos pequeños desembolsos y gastar alguna actividad: pero, compaleros, ¿hay modo de conseguir provechos positivos sin trabajar y realizar esfuerzos? No. Los obreros que en otros países han logrado mediante el cooperativismo tener tiendas, almacenes, panaderías, fábricas y hasta buques, todo empleado en sus servicios, han trabajado mucho y efectuado considerables esfuerzos.
Examinando la historia del cooperativismo, llegamos a la conclusión de que todas se iniciaron modestamente, muy modestamente; pero a fuerza de constancia, de tenacidad, de cariño por la obra emprendida y de una honradez inmaculada, han llegado a poseer lo que acabo de apuntar.
Lo mismo haremos nosotros: ahora comenzar modestamente la tarea cooperatista, y mañana, en virtud de la actividad que hayamos desarrollado y del empeño que hayamos puesto en su crecimiento al esplendoroso campo de los grandes resultados.
En este momento somos una treintena de socios, en su formación, y los cuales nos comprometemos a ponerla en práctica; y lo lograremos.
Muchos miles de pesetas venimos dando a los que nos surten de cuanto consumimos; es decir, a cuantos enemigos luchan contra nuestra propia causa, no sólo en el campo económico, sino en el político. Precisamente en estos días últimos, se pudo observar en las columnas de este periódico los numerosos boicots impuestos a determinados comerciantes por la conducta caciquil durante el período electoral. Este proceder no conduce a la solución del problema, sino a un simple cambio de abastecedores más o menos encubiertos.
Así pues, si tenéis voluntad, si sois hombres perseverantes, la mayor parte de ese beneficio puede ser nuestro, puede servir para remediar muchas de nuestras necesidades. El cooperativismo es capaz de llevar a cabo tan hermosa obra.
¡Acudid a él, compañeros! ¡Acudid a él dispuestos a trabajar con toda el alma! - Robustiano Hevia.
(Avance, 14-12-1933).

Olloniego.
Hay que recoger a ese pobre hombre.
Tomo hoy la pluma, asqueado ante los repugnantes espectáculos públicos que vienen ocurriendo diariamente en este pueblo, y cuyo protagonista es un pobre hombre, perturbado mental que hasta el día de hoy no sabemos de su procedencia dado su estado anormal y sin ninguna clase de documentación que lo identifique.
El caso es que este desamparado hombre, durante el día es alquilado como burro de carga por unos y otros de no grandes escrúpulos, a cambio de arrojarle un pedazo de pan, y la noche por abandono, para que sirva de monigote durante varias horas a otros cuantos mozalbetes en estado salvaje, educados por la sociedad burguesa, que cubrió de caballeros a los estafadores profesionales y enseñó a mofarse de los humildes harapientos.
Termino haciendo un llamamiento a las autoridades locales tanto para que procedan en consecuencia a la detención y entrega del interesado a sus familiares, o en otro caso que lo recluyan en un manicomio, de donde será fácil se haya evadido. ¿Podrá ser, señores de la autoridad?
Mientras tanto proceden las autoridades (aunque suelen ser activas), voy a recomendar a las "mamás" que tanto quieren a sus niños, que este desventurado también se pudiera dar el caso de tener madre, y sería conveniente reprendieran a los suyos para que los respetaran los demás.
Y eso imbéciles, mayores en edad, y menores en dignidad ciudadana ¿No estarían mejor capacitándose para que lleguen a saber cuando se ríen de sí mismos?
- Robustiano Hevia, presidente de la Juventud Socialista.  (Avance, xx-3-1934).

Luchemos.
¿Es bastante una semana de lucha antifascista? No. Yo, al menos, no comparto esta lucha determinada para esta o la otra semana. El fascismo posee una médula sanguínea que se alimenta hasta su madurez con los residuos de la propia descomposición del régimen democrático capitalista, hasta el punto de reintegrar éste en posición más ventajosa por su nueva robustez titánica, para mejor someter a los desposeídos ante la continua y humillante explotación del hombre por el hombre. Es decir, que la descomposición democrático-capitalista camina empujada por el desarrollo embrionario del feto que germinó en sus entrañas y cuyo padre es el espíritu inquisidor.
He aquí como para pulverizar la monstruosidad arraigada en el sistema capitalista creador e impulsor del producto de su generación sanguínea, que ha de humanizar el vasallaje sometimiento que describe en los horrores de su horrible historia, no nos puede complacer una semana de agitación, que no pasará de hacerles guardarse en sus madrigueras (vulgo, cavernas urbanizadas) momentáneamente ante la impetuosidad juvenil revolucionaria que se manifiesta disciplinadamente en cualquiera de los momentos que el clarín belicoso que posee la Federación de Juventudes Socialistas españolas así lo ordene.
Aceptamos esta semana la agitación antifascista como principio de la continua organización tanto espiritual como material, que ha de exterminar esta plaga, obstáculo de nuestra redención humana. De nuestra emancipación económica. Esto, camaradas, no puede ser obra de una semana. No olvidemos la suerte que corren austríacos, alemanes, italianos, polacos, etc.
¡Jóvenes Socialistas! Quien pierde la mañana, pierde la tarde.
Echarnos a la calle inesperadamente, no. Mientras tanto, vayamos conquistando los posibles conocimientos clasistas y adeptos para nuestra noble causa revolucionaria. Los jóvenes no tenemos derecho al descanso en la trayectoria revolucionaria, hasta no imponernos sobre la tumba del régimen burgués.-
Robustiano Hevia.  (Avance, 31-7-1934)

«Emancipación Clasista»

En un artículo publicado en el periódico asturiano Región el 2 de noviembre de 1934, referente a algunos hechos sucedidos en Olloniego durante los días de la Revolución de Octubre, se dice que Robustiano Hevia era por entonces presidente de una sociedad llamada "Emancipación Clasista".
Esta "sociedad", como la denomina el diario conservador asturiano, se constituyó en mayo de 1933 y tenía su sede en el mismo local de la Juventud Socialista de Olloniego, en el centro del pueblo. Se trataba en realidad de un centro cultural muy activo que contaba con una gran biblioteca llamada precisamente así: "Emancipación clasista". Su función queda clara en las palabras de Manuel Castañón Vázquez, militante de la misma Juventud, reproducidas en un artículo publicado en Avance el 6 de junio de 1933 y titulado "Olloniego: labor meritoria":
"Me congratulo al contemplar los grandes progresos obtenidos en pro de la cultura, pues de treinta socios que había cuando se constituyó la Juventud en 1930, actualmente cuenta con más de cien jóvenes asociados de ambos sexos, dispuestos a emanciparse de la ignorancia, madre de todas las miserias y desdichas humanas. Como ene sta localidad carecemos de una Casa del Pueblo en condiciones y en punto céntrico, tuvo necesidad de arrendar un local para su domicilio en el centro del pueblo, para dar más facilidades a que sean todos los jóvenes más asiduos a la lectura de la gran Biblioteca recién adquirida, titulada "Emancipación clasista"

Olloniego, noche del 4 de octubre de 1934.

Cuenta Paco Ignacio Taibo II en el tomo VII de la Historia de Asturias (Gijón, Silverio Cañada, 1978, pp. 169) que en la noche aquel 4 de octubre, y después de algunos incidentes en otros puntos de Asturias;
las autoridades han reforzado notablemente el cuartel de la Guardia Civil, donde hay catorce números al mando del suboficial José Almoguera.
Frente a ellos los 400 trabajadores de Hulleras de Veguín-Olloniego, mina de Quintana y Bertrand. En Olloniego el Sindicato Minero y las Juventudes Socialistas cuentan con un grupo de dirigentes probados en la lucha sindical, que adquirirán pronto renombre en la lucha armada: Belarmino García, presidente del Sindicato Minero; Lucio Deago, minero que ha hecho el servicio militar en el Tercio; Robustiano Hevia, presidente de las Juventudes, barbero del pueblo. Los grupos organizados para el asalto del cuartel no llegan al centenar. Sombras en la noche por todo Olloniego. La Guardia Civil, inquieta, patrulla las calles... 

El asalto al cuartel de Olloniego, según la literatura revolucionaria.

Entre la literatura sobre el 34 escrita por los propios revolucionarios o intelectuales afines en época contemporánea a los hechos, son varias las fuentes que relatan lo acontecido en Olloniego la noche del 4 de octubre de 1934. Algunas de ellas nombran a los asaltantes del cuartel de la Guardia Civil: Belarmino García, Robustiano Hevia y Lucio Deago.

Repasemos los títulos:
  • Manuel D. Benavides: La Revolución fue así. Octubre rojo y negro. Barcelona, Imprenta Industrial, sin fecha (pero 1935).
  • Alfonso Camín: El valle negro. Asturias, 1934. México, Editorial Norte, 1938.
  • Maximiliano Álvarez Suárez: Sangre de Octubre: U.H.P. Madrid, Cenit, 1936.
  • Fernando Solano Palacio: La Revolución de octubre. 15 días de comunismo libertario en Asturias. Barcelona, Ediciones "El luchador", sin fecha (pero 1935).
  • Manuel Grossi: La insurrección de Asturias (Quince días de revolución socialista). Barcelona, Ediciones "La Batalla", 1935.
  • José Canel (seud. de José Díaz Fernández): Octubre rojo en Asturias. Madrid, Agencia General de Librería y Artes Gráficas, 1935.
  • González Bayón: El romancero de Octubre. Poesías de la Revolución Española. Buenos Aires, Edición del autor, 1935.
  • Mathieu Corman: Bruleurs d'idoles. Deux vagabonds dans les Asturies en révolte. Paris, Éditions Tribord, 1935.

El asalto, según Fernando Solano Palacio.

El día 4 a las doce de la noche aproximadamente, llegó [a Olloniego] un delegado con la noticia del levantamiento general de los trabajadores contra sus opresores. Aseguraba aquel emisario que la Revolución era nacional, cosa que complació grandemente a los obreros sedientos de reivindicaciones. Sin pérdida de tiempo éstos, en su mayoría mineros, se aprestaron a buscar las armas que poseían, dispuestos a atacar el cuartel como primera medida. Con los rumores esparcidos por toda la provincia de la posibilidad de una insurrección, los cuarteles habían sido reforzados, teniendo el de Olloniego veintiún números, compuestos de dieciocho guardias, un cabo, un brigada y un subteniente.
Los obreros, armados muchos de ellos con fusiles procedentes de la chatarra del taller de Acero de la Fábrica de Mieres, y con escopetas y pistolas, se disponían a atacar el cuartel cuando encontraron tres guardias en la carretera, a los que atacaron simultáneamente pero sin lograr herirles. Estos, lejos de defenderse, huyeron, refugiándose en el cuartel.
A las dos de la mañana principió el ataque organizado contra el cuartel pero sin resultados prácticos, ya que los revolucionarios no eran un número considerable para la fuerza que allí se encontraba. Persuadidos los asaltantes de la inutilidad y hasta del peligro que representaba un ataque decidido, establecieron puestos de vigilancia a fin de impedir la huida a los sitiados, durando esta situación hasta las seis de la mañana. A esa hora llegaron algunos revolucionarios portando grandes cantidades de dinamita procedentes de los polvorines de las empresas mineras que allí existen, conocidas por "El Fayen" y "El Caudal".
A las primeras explosiones de dinamita, los sitiados pusieron bandera blanca, pidiendo parlamentar con los revolucionarios. El brigada, llamado Manzanares, comandante del puesto, les pidió que cesasen el ataque ya que la revolución no había estallado en ninguna parte de España, estando por tanto engañados. Le respondieron los obreros diciéndole que se rindiese si no querían morir, porque la Revolución había estallado en toda España y el único cuartel que quedaba sin tomar era el de Olloniego.
En vista de la terquedad de los sitiados de no querer rendirse, se reanudó la pelea. Nuevamente funcionó la dinamita con su estruendo horrísono. Los atacantes serían unos cuarenta, mal armados, no siendo faena fácil la de rendir un cuartel defendido por dieciocho guardias y tres clases; pero la voz de la dinamita es aterradora para esta gente pusilánime, que solamente demuestran valor cuando apalean a indefensas víctimas. Ante las formidables detonaciones que estremecían el edificio hasta su base, pidieron nuevamente parlamento; pero, vista su decisión de no rendirse, les dieron veinte minutos de término para que ordenasen la salida de las mujeres y los niños. Los revolucionarios no querían derramar sangre de inocentes. Así lo hicieron saber antes de emprender nuevamente el ataque. Se rociaron las puertas con gasolina, pero la explosión de una bomba apagó el fuego. De nuevo quisieron parlamentar, pero no se les atendió, comprendiendo que lo que querían era hacer tiempo, con la esperanza de que llegasen fuerzas de Oviedo, por ser este el puesto de la Guardia civil más próximo a la capital en carretera Gijón-Adanero, aunque la línea telefónica estaba cortada.
En lo más álgido de la pelea, cuando alternaban los disparos de fusil y escopeta con las explosiones de dinamita, apareció en la puerta una mujer, loca de dolor, llevando dos niños, uno en cada brazo. Los revolucionarios cesaron de hacer fuego como movidos por un resorte.
Esta pobre mujer, loca de terror, se refugió en el caño con las dos criaturas, completamente aterrorizadas. Aprovechando este alto en la lucha, se asomaron al balcón dos guardias, diciendo que no tirasen más, pues ya que los jefes habían huido, ellos se entregaban. Uno de ellos, llamado Constante, arengó a los demás para que se rindiesen. Lo de la huida de los jefes no era cierto. El brigada Manzanares, el subteniente y dos guardias más, habían salido por la parte trasera del edificio a ocupar posiciones.
Debe tenerse en cuenta que dicho cuartel está situado a la orilla de la carretera que sigue al fondo del valle, por la parte oriental del cuartel. La parte trasera del edificio linda con unos prados con setos y mucha arboleda en sus linderos, y un poco más allá un castañero, cuyos árboles les podrían servir de parapeto. El terreno es pendiente, de manera que, saliendo por aquel lado, mientras que los otros entretenían a los obreros, podían tomar posiciones ventajosas, hostilizándolos desde allí a fin de cogerlos entre dos fuegos si lograban los guardias entretenerlos y ellos subir a la ladera indicada. Pero los revolucionarios, que conocían todos estos detalles, al darse cuenta de lo que se intentaba, subieron algunos de ellos al castañero, disparando contra los que salían por aquel lado. Hirieron de gravedad al brigada Manzanares. Caído éste, los demás ya no hicieron resistencia, rindiéndose los diciocho guardias, el cabo y el subteniente.

Fernando Solano Palacio: La Revolución de octubre. 15 días de comunismo libertario en Asturias
. Barcelona, Ediciones "El luchador", sin fecha (pero 1935), páginas 41 a 44.

NOTA: La foto de Fernando Solano Palacio está tomada de la obra de Paco Ignacio Taibo II, quien erróneamente lo llama "Vicente" tanto en el pie de foto como en el resto de sus referencias.

FUENTE: - http://robustianohevia.blogspot.com.es

PARTE DE NOVEDADES. 

Esta es la copia textual del último parrafo: En el monte denominado "Ablaña" en una batida se encontró la fuerza con un grupo de huidos, los que al verse sorprendidos, hicieron fuego de fusil y arrojaron granadas de mano contra la misma; repelida la agresión por la fuerza en igual forma, resultaron 7 de los rebeldes muertos, siendo uno de ellos Robustiano Hevia, alias "Tano" que era Jefe de todos los huidos de los montes de Asturias y en el que en carta dirigida al General Latorre, le propuso el canjeamiento de 2.500 huidos por otros de la zona roja (la carta debió llevarla dicho General, pues no existe en el Gobierno Militar). Hevia habia sido Comandante de un Batallón rojo.

En realidad se sabe que hubo una delación de uno de las filas republicanas, posiblemente porque estas cosas suelen suceder con gente que siempre apuesta al caballo ganador. Afortunadamente solo son individualidades, pero hacen mucho daño.

 Esta es su ficha de alistamiento, rescatada del Archivo del Ejercito ubicado en Avila.

NOTA:  HONRAR A LOS GUERRILLEROS ANTIFRANQUISTAS.

Los crimenes del franquismo no tienen que verse solamente en una lección de historia. No podemos pagar la factura de la transición de por vida.
La II República fue el primer régimen democrático que tuvo España. Su bandera, es pues,  símbolo de un régimen constitucional democrático, y como tal ondeó en el ayuntamiento de París, este año 2013, con motivo de la celebración del 60 aniversario de la derrota del fascismo en Europa. Mi tio TANO, era un soldado leal a la II Republica española y bien merece que se le honre, como a muchos otros, despues de pagar con su vida./ Antonio R. González Hevia.

FUENTE: 
Web personal de Antonio R. González Hevia /Toda la información está debidamente documentada y obra en mi poder para poder contrastar cualquier posible disenso con lo aquí publicado.

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1 comentario:

  1. Me gustaría tener más información del protagonistas. Contactar con Félix en poblabrel@yahoo.es
    Saludos cordiales.

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