17 de junio de 2013

Los molinos de agua asturianos

LOS MOLINOS ASTURIANOS

http://www.abamia.net/molinos de agua.
Asturias es una región con abundancia de precipitaciones, además de una orografía abrupta con importantes cadenas montañosas próximas a la costa, dando lugar a múltiples cauces de pequeños ríos, que en cortos trayectos vierten sus aguas al Cantábrico. Las precipitaciones en forma de nieve del largo invierno y las bajas temperaturas hacen de la cordillera cantábrica un importante almacén de agua que regará los valles por medio de ríos y regatos durante los periodos de primavera y estío, por lo que estos cauces, aunque
con oscilaciones, son bastante constantes todo el año.
En estas condiciones no es de extrañar que sea Asturias una región en la que los ingenios hidráulicos proliferen desde tiempos muy remotos. Se trata de maquinas movidas por la fuerza del agua que desempeñan muy variadas funciones: mazos o pilones que en las ferrerías golpean el hierro candente para
darle la forma deseada, trillones o batanes que mazan el tejido de lana, piedras de afilar, y ya en tiempos mucho más recientes centrales hidroeléctricas. Pero entre todos los ingenios que precisan el agua como fuerza motriz, es el molino el que más abunda.
Los molinos que hoy en día se conservan en Asturias tienen un origen difícil de precisar, pues de muy pocos se conoce su fecha de construcción. Es de suponer que una buena parte de ellos hayan sido construidos en el siglo XVII debido a la aparición en Asturias del cultivo del maíz, que rápidamente se
generaliza y ocupa un lugar importante dentro del sistema productivo del campo asturiano.
En todo caso cuando a los pocos molineros que quedan se les pregunta por la antigüedad de su molino la respuesta es bastante común: "ye mui vieyu... equí ya molió mio güelu y paezmi que tamién so padre... tien munchísimos años". Sólo los que se construyen a finales del siglo XIX y principios del XX aportan datos precisos sobre la fecha.
Podemos afirmar que hasta bien entrado el presente siglo eran miles los molinos que funcionaban en Asturias. La casi totalidad empleaban el sistema de rodezno y podían tener entre uno y seis molares.


Encuentro con el molín.
Siguiendo el cauce de cualquiera de nuestros ríos o riegas, allí donde encontramos el agua remansada por una presa y siguiendo la estrecha canal que se deriva, en parajes frondosos, poblados de manzanos, alisos, fresnos, cerezos y avellanos, allí donde el rumor del agua invita a ayalgas, xanas y
espumeros, se encuentran los molinos. Son espacios un poco míticos, de los que surge su estructura pétrea y centenaria entre una naturaleza rebosante de agua y vegetación.
El molino tiene un encanto especial para los que, cuando llevábamos la saca con el maíz a moler, recordamos el rumor del agua al acercarnos, el ruido sordo y monótono de las muelas al girar triturando el grano entre ellas, el agradable calor que hacía en la sala del molino propiciado por el rozamiento de las muelas, la atmósfera densa del polvillo de harina en suspensión que se anclaba en las telas de araña – siempre beneficiosas ya que las arañas se comen las mariposas de la polilla que ataca al grano - y siempre una sensación de tranquilidad que da un lugar por el que han pasado muchos años y donde unas ruedas giran incansablemente día tras día.
El "molín" nos ofrece siempre una estampa de gran belleza no sólo por su entorno sino también por su forma. Una pequeña construcción aprovechando un desnivel del terreno, por lo general de una planta, en la que entra el agua por la parte alta -el cubo- y sale por la parte inferior, abierta muchas veces en forma de arco de piedra -el infierno-.
Es frecuente que utilizando un mismo cauce de río o regato se hallen varios molinos, en ocasiones muy cerca unos de otros. En algunos casos el mismo estanco recoge el agua del cauce del río para derivarlo hacia un molino, y el agua que sale de este se canaliza hacia un segundo molino, dándole dos usos a un mismo caudal antes de revertirlo al río.
En el exterior encontramos la conducción de agua hasta el molino. A veces, sobre todo en pequeños regatos, el molino se halla muy cerca del cauce de agua, pero por lo general suele estar a una distancia considerable del río que le suministra. La causa de esta separación del cauce es evitar las posibles
inundaciones que se podrían producir con las crecidas del río, muy frecuentes en una región de abundantes lluvias a las que se suman en ocasiones los deshielos de las altas cumbres de la cordillera. Aún así hay datos que informan de "riadas" que afectaron a algunos molinos, tal es el caso del molín de Corao que hubo de ser reconstruido en 1828 al verse parcialmente destruido por una de esas "riadas", llegando el agua a cubrir las muelas en la sala del molino.
El agua del río o regato es remansada en el estancu que es una pequeña presa con el fin de desviarla hacia el molino. Del estancu arranca la canal que conduce el agua hasta el molino. Esta conducción, que suele ser realizada con muro de piedra y puede llegar a tener un km. de longitud, avanza en ligera pendiente de modo que al llegar al molino alcance una altura de, al menos, dos o tres metros por encima del rodezno.De este modo es frecuente encontrar una especie de muro que sobresale por encima del tejado del molino: es la parte final de la canal que termina en un depósito tronco piramidal - cubo - , aunque en algún caso puede ser tronco cónico, y que almacena una considerable cantidad de agua que saldrá dirigida hacia el rodezno.
Una de las tareas frecuentes que debe realizar el molinero es la limpieza periódica de la canal y el estanco, debido a la maleza, hojas y ramas que se almacenan en la misma, y que pueden obstruir el paso del agua.

Imagen-http://maluferre.blogspot.com.es

El molinero realiza constantes tareas alrededor de su molino. Arranca el molino tirando de la paradoria. Cargará de maíz, trigo, escanda o cebada la tremoria. Regulará la inclinación de la canalexa, para controlar la cantidad de grano que caerá en el güeyu de la muela. Con el aliviu elevará más o menos la volandera, regulando la aproximación entre las muelas, y consiguiendo darle a la harina mayor o menor finura. Recogerá la harina caída en el banzal para echarla en el saco y maquilará la parte que le corresponda por su trabajo.
En ocasiones, cuando la molienda es para consumo humano, peñerará la harina con el cedazo, separándola del salváu.

 El molino de Rafael o molín de "La Teyera" en la sierra del Sueve, (molino de más de 400 años) http://www.mipaseoporelmundo.com

El molinero se siente orgulloso de su molino; tenga uno o varios molares, siempre hay uno que "da muy buena harina". Cuando la molienda es para hacer torta o boroña el molinero se esmera, muele despacio, con poca agua y aproxima bien las muelas, para que la harina salga fina
El molín como centro de reunión.
Cada vez que había que amasar en la casa, lo que se solía hacer cada cinco o seis días, era preciso ir al molín, que se convierte así en un lugar donde acudían periódicamente una parte de los lugareños. El tiempo de espera de aquel o aquella que llevaba el grano a moler era aprovechado en muchos casos para realizar transacciones, enterarse de lo acontecido en lugares vecinos o realizar cortejos cuando la ocasión lo propiciaba.

Los molinos no son casas
porque están por los regueros,
son cuartitos retirados
para los mozos solteros.

Esta liberalidad amorosa del molino fue mal vista y duramente criticada por algún clérigo de la época. Fray Toribio de Pumarada y Toyos, en 1712, amenazaba a sus feligreses desde el púlpito con alguna frase como la que sigue: "Dormir al molino, como a casa del diablo". Quizás esta imprecación haya originado la denominación de infiernu asignada a la parte inferior del molino.
De los miles de molinos que funcionaron en Asturias hace algunos años, sólo unos cientos son los que hoy se encuentran en uso.
Muchos de los molinos, al dejar de ser rentables por la falta de trabajo, han sido abandonados a su suerte, y se han convertido poco a poco en ruinas invadidas por la maleza, fundiéndose con la naturaleza que les rodea hasta su total desaparición. Algunos otros han sido reconvertidos, dedicándolos a
Funciones diversas: pajares o almacenes, y cuando se encuentran integrados dentro de la propia vivienda pasan a constituir una pieza más de la casa.
Ha habido algunos de gran envergadura, que por su capacidad de estanco y presa, han sido adquiridos por empresas eléctricas o particulares para transformarlos en pequeñas centrales eléctricas.
Algunos se mantienen en funcionamiento por el tesón y la añoranza de los viejos molineros y molineras, que a pesar de su escaso rendimiento y de las duras tareas de mantenimiento, se resisten a abandonar un ingenio hidráulico que han conocido desde su infancia, que ha sido un soporte más de su
economía, al igual que de la de sus padres y de los padres de sus padres, hasta no recordar quién ni cuándo se molió el primer grano de trigo o escanda entre sus piedras centenarias.
En otros casos se mantienen en funcionamiento para el uso exclusivo de sus propietarios. Y también funcionan algunos molinos que, dada su capacidad, muelen cebada y maíz para la elaboración de piensos.

A todos los molineros y molineras que han sabido y han querido mantener estas reliquias, debemos darles las gracias. Gracias por permitirnos ver hoy en uso un sistema que, sin apenas cambios, ha funcionado del mismo modo desde hace siglos. Pero con los viejos molineros desaparecerán sin duda los pocos que se mantienen hoy en funcionamiento. Los actuales son los últimos molineros, pues será difícil que las generaciones futuras, sin la motivación que da la añoranza, mantengan una actividad escasamente rentable en un mundo en el que el
económico es un aspecto primordial.
Asturias es, a pesar de todo, uno de los reductos en donde se mantienen, en muy buen estado de conservación y uso, un número nada despreciable de molinos de agua, siendo este un capital que deberíamos saber mantener.
Los molinos de agua necesitan ayuda y protección, y en ello deberían implicarse la Administración regional, las entidades locales y todo tipo de asociaciones y personas que sientan el molino como algo entrañable, mítico y que de algún modo nos acerca a nuestras raíces.

 FUENTE: abamia.net


La naturaleza ha sido generosa, brindando a esta tierra agua en abundancia y quienes viven en Asturias lo han sabido aprovechar, como bien podemos comprobar por rutas y senderos con tradición molinera. La amplia gama de verdes que la naturaleza utiliza  para pintar los paisajes asturianos tiene en el agua uno de sus principales ingredientes. Agua en todas sus formas y colores. Agua blanca de nieve, agua fina de lluvia, orbayu que nutre y acaricia. Agua que esculpe las torrenteras;  agua que ruge por las laderas; agua que se atesora en embalses y lagunas; agua que mece las riberas. http://www.asturiasparadisfrutar.es
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 LA IMPORTANCIA DE LA RUEDA HIDRÁULICA.
 http://centros5.pntic.mec.es


Una RUEDA HIDRÁULICA es un artilugio en forma de rueda con unas paletas o “rodeznos”, que al chocar el agua en ellos, hacen que la rueda gire sobre su eje.
La rueda hidráulica ya era conocida por los griegos y los romanos, aunque hasta la Edad Media no se extendió su uso de forma masiva. La aplicación del principio de la rueda hidráulica al aprovechamiento de la Energía Potencial acumulada en el agua, para transformarla en Energía Cinética, constituye uno de los mayores descubrimientos técnicos, comparable a la electricidad o a la energía atómica.

         Hay dos tipos de rueda hidráulica:

-         La de eje horizontal o romana, que se usa en los batanes y ferrerías
-         La de eje vertical o griega, que es la más usada en los molinos harineros

LOS MOLINOS DE AGUA EN ASTURIAS

Los molinos son artilugios que se usan para moler todo tipo de grano: maíz, escanda, trigo, etc.
En Asturias se usó mucho el “molino de rabilar”, del tipo de los “de sangre”, es decir, accionado de forma manual. También se le conoció con el nombre de “tahona” y se usaba para descascarillar el grano.
En cuanto a los molinos hidráulicos, lo primero que llama la atención es la tipología arquitectónica asociada a ellos, en concreto un edificio con unas características propias y, por supuesto, al lado de un río y que, por extensión, se le conoce con el mismo nombre del artilugio que alberga: “molino”.
El molino, el edificio, consta de dos pisos o plantas independientes entre sí:
La planta baja, llamada “infierno” o “cárcavo”, que alberga la rueda hidráulica y los elementos que la gobiernan.
La planta alta o “sala de moler”, donde están los elementos de molienda y los accesorios para ello. Este cuarto suele ser ciego o, como mucho, tener un ventanuco.

FUNCIONAMIENTO

Aguas arriba, se practica una “presa” o “caz”, que desvía parte del caudal del río hasta que gane cierta altura, a veces acumulándola en un depósito llamado “ñora”, aumentando así la Energía Potencial. Se deja caer el agua por un tubo que se va haciendo cada vez más estrecho y sale con más velocidad (efecto Bernouilli). Sale por una pieza, el “cubu” que se puede abrir o cerrar a voluntad desde la planta de arriba, accionando la “llave” o “paradera” y mueve la rueda, que, a su vez, mueve la piedra de moler. LA ENERGÍA POTENCIAL SE TRANSFORMÓ EN ENERGÍA CINÉTICA

         El mecanismo de rotación está compuesto por tres elementos:

-         El “rodezno” o rueda de palas que gira al recibir el agua que sale del cubu
-         El eje o “árbol”, que gira solidario con el rodezno
-         La “marrana”, viga horizontal sobre la que descansa todo el conjunto y que se puede gobernar desde la sala de moler mediante la “tiraora” o “levadoira”, sirve para regular la separación entre las “muelas”, para conseguir una harina más fina o más gruesa.

El extremo inferior del árbol se apoya en la marrana sobre una piedra oval que hace de rodamiento: “el sapu”. La parte superior del árbol es metálica y lleva una cruceta que atraviesa la muela fija y se incrusta en la muela móvil, haciendo que gire solidariamente.

El mecanismo de trituración está formado por dos piedras cilíndricas de entre 90 y 130 cm de diámetro. La inferior es fija y convexa y se llama “frayón”; la superior es móvil, gira con el movimiento que le transmite el árbol, es de forma cóncava y se llama “volandera”. Por su cara de contacto se le hacen unos surcos, que hay que repasar cuando se gastan.

La velocidad de rotación no es conveniente que sobrepase las 120 rpm (revoluciones o vueltas por minuto), ya que quemaría la harina.

El grano se deposita en un depósito llamado “monxeca”. Cuando se abre el paso del agua con la llave, comienza a girar todo el conjunto: rueda, árbol y volandera; sobre ésta hay un palo, “la tarabica”, que al dar vueltas vibra y hace que el grano vaya cayendo de la monxeca sobre un agujero practicado en el centro de la volandera. La harina que va saliendo cae en un recipiente, el “merendal”, “blandal” o “brendal”.

 
 Molinos de Corroriu de Fresnedo (Quirós)

LA MOLIENDA

Los molinos podían ser del pueblo o de particulares. En el primer caso, en la época de la molienda, se establecía un turno o “vecería”. En el segundo caso se pagaba al dueño una parte de cada saco, “la maquila”, entre 500 y 600 g.

         Otras medidas, que incluso hoy se utilizan en alguna ocasión son:

De peso

De capacidad

Galipu, 4 Kg
Copín, 2 galipos (8 Kg.)
Zalemín, 4 galipos (16 Kg.)
Nega, 16 galipos (64 Kg.)
Neto, unidad de medida de 1’15 litros
Tego, unidad de medida de 14 litros
Ferrado, 2 tegos
Fanega, 8 tegos o 4 ferrados.

LA CULTURA DE LOS MOLINOS

Los molinos constituían en Asturias lugar de reunión de los vecinos, dada la dependencia que había en las casas, con base económica autosuficiente, de todos los productos del campo y sus derivados, entre ellos la harina. Como se elaboraba el pan cada quince días, la asistencia al molino era obligada.

Esto dio lugar a multitud de leyendas y canciones sobre los molinos y lo que se “cocía” allí dentro, casi todas ellas de carácter pícaro e insinuante.


OTROS INGENIOS QUE FUNCIONAN CON AGUA

LOS BATANES

Os Teixos - Taramundi - Mazos de Batan. http://www.panoramio.com

Son artilugios pensados para consolidar y dar consistencia a los tejidos salidos del telar, hasta transformarlos en un material compacto de aspecto de fieltro y que abriguen mejor del frío y la lluvia. Para eso se llevaban los tejidos al batán, donde se batían o abatanaban durante 24 horas.

Ya en tiempos de los romanos se hacían estos trabajos, pero era de forma manual con unos mazos de madera. El batán hidráulico aparece en Europa durante la Edad Media. El último batán del que se tiene noticia que funcionara en Asturias, lo hizo hasta el año 1965 en Parada de Navelgas (Tineo), donde los “vaqueiros”, pagaban 8 pesetas por “batanada”.

ELEMENTOS

Los elementos de los que consta un batán son: el sistema hidráulico, la rueda hidráulica y el árbol, el armazón o “potro”, el recipiente donde se coloca la tela o “imina” y los mazos o “porros”.

FUNCIONAMIENTO.

Al girar la rueda impulsada por el agua, lo hace también el eje o árbol, que en su centro lleva incrustadas una levas o “volvedoiras”, que son las que levantan y dejan caer los mazos alternativamente.
Algunos batanes eran de propiedad comunal y se usaban por turnos. El mantenimiento y reparaciones, se realizaba en régimen de sestaferia de manera que cada uno de los dueños aportaba una jornada de trabajo.
Otros pertenecían a un particular o a una familia que los explotaban cobrando una cantidad en metálico o por el sistema de maquila.

LAS FERRERÍAS.
Desde el siglo XVII funcionan ferrerías de rueda hidráulica en Asturias, en las que se trabajaba el hierro extraído del mineral, generalmente óxido de hierro, en unos hornos enterrados y calentados con carbón vegetal.

 Hay que distinguir entre ferrería, mazo o martinete y fragua o forxa:

 Ferrería, lugar donde se fundía el mineral de hierro y se extraía el metal.
 Mazo o martinete, lugar donde se preparaba en hierro para su trabajado posterior.
Fragua o forxa, lugar donde el ferreru o ferreiro elaboraba los productos finales, como clavos, cuchillos, sartenes, herraduras, herramientas...
Aunque son instalaciones independientes, son complementarias y suelen aparecer en la misma construcción, como en Os Teixois.

ELEMENTOS.
Constan de la instalación hidráulica y del edificio en el que se aloja el almacén para el mineral, el mazo y la fragua (con sistema de aireado).

a)     La instalación hidráulica
De un río se canaliza agua hasta un gran depósito o banzao o camarao, que queda situado por encima del nivel del edificio. En el fondo llevan un agujero o dos tapados con unas mazas de madera que se pueden subir o bajar desde el interior del edificio. El caudal de agua así liberado mueve la rueda hidráulica.

b)    Mazo y Hogar o regazal
La rueda hidráulica comunica su movimiento al eje o árbol, al que hay adosadas unas levas, que al dar con el extremo del mango del martillo lo elevan y dejan caer con gran estruendo sobre el yunque o incre. Así se va dando forma a los tochos de hierro que vienen en bruto.

El hogar es donde se funde el mineral para sacar el hierro. Como se necesita alcanzar 1200º C, es necesario un aporte continuo de aire, que se suministraba, primero a mano, luego con unos fuelles movidos por una rueda hidráulica conectada a una biela excéntrica y, luego mediante la absorción de aire producida por una columna de agua que cae por un tubo cada vez más estrecho (efecto Venturi), y que se canaliza hacia el hogar.

LA PIEDRA DE AFILAR.
Sencillo ingenio que es una rueda hidráulica a la que se le adosa una muela, generalmente de arenisca, y que se usa para afilar cuchillos, hachas, etc.
MINICENTRALES HIDROELÉCTRICAS.
O la técnica aplicada.

 En muchos molinos harineros se puede ver esta tecnología. Sencillamente se aprovecha el movimiento para conectar una dinamo al eje o árbol del molino mediante una correa de cuero y tener así un suministro de energía eléctrica, siempre que el molino esté en funcionamiento. LA ENERGÍA CINÉTICA SE TRANSFORMA EN ENERGÍA ELÉCTRICA

En el complejo de Os Teixois funciona una minicentral desde hace muchos años y fue, en su día, la única fuente de energía eléctrica de toda la comarca. Sólo hay que imaginarse lo que representaría para nosotros ahora mismo el no disponer de energía eléctrica (Frigorífico, lavadora, televisión,..., y que cuando oscurezca ya tienes que irte a la cama sin poder ver eso de “operación triunfo”).
 Conjunto etnográfico de molinos en Mazonovo, Taramundi


Ruta de los molinos de agua,rio profundo-Villaviciosa-Asturias.

.Los molinos del río Cabra (Llanes- ASTURIAS)

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