21 de julio de 2015

La singularidad del "neandertal asturiano" y la variabilidad geográfica de la especie

Las incógnitas que nos deja El Sidrón
Hombre de neandertal
Agotado el yacimiento tras quince años de excavaciones, quedan sin resolver algunas grandes cuestiones, como la procedencia de los restos de los trece neandertales hallados en la cueva
El Mundo Neandertal
Antonio García Tabernero, Beatriz Fernández Cascón, Antonio Rosas y Markus Bastir, con los fósiles del Neandertal del Sidrón que han conseguido reconstruir en el MNCN-CSIC (Museo Nacional de Ciencias Naturales)
http://www.lne.es
La cueva de El Sidrón ha ofrecido durante los últimos 15 años la mejor colección de restos neandertales jamás encontrada en la península Ibérica. El estudio de los restos fósiles y arqueológicos ha salido publicado en todos los periódicos y revistas científicas del mundo, ha contribuido a desvelar rasgos inéditos de la especie y ha ofrecido a los investigadores que dirigieron los trabajos un privilegio poco habitual en arqueología: poder asistir a la apertura y al cierre de un yacimiento. Ahora, una vez llegado el momento de dar por concluido el capítulo de los trabajos de campo, queda repasar las investigaciones que siguen en marcha en el laboratorio y las incógnitas que aún no tienen respuesta, pero que son un acicate para continuar haciendo camino al andar.
El yacimiento de la cueva de El Sidrón, en Piloña (Asturias), ha proporcionado en los últimos años valiosos fósiles
1 ¿Por qué se extinguieron?
A día de hoy no hay repuesta para la desaparición de los neandertales, pero su extinción no debió ser ajena a episodios de endogamia, lo que parece quedar registrado en la baja variabilidad genética que se observa en el grupo de El Sidrón. Su final es un enigma al que el equipo científico que estudia los fósiles se acerca en cada nueva investigación, una tarea que las aportaciones genéticas y los análisis morfológicos del esqueleto están contribuyendo a facilitar. Recientemente han identificado en tres individuos del grupo tres casos de no fusión de los arcos neurales de la primera vértebra de la columna vertebral, una frecuencia inusitadamente alta para un grupo tan reducido como el localizado en El Sidrón, lo que junto a la repetición del canino de leche en otros dos individuos corrobora la baja variabilidad genética del grupo, lo que junto a su aislamiento y su escasa conexión con otros clanes en el territorio los expuso a un claro final en el que todo indica que nada tuvieron que ver nuestros propios antepasados, los sapiens.
Familia de Neandertales
2 ¿En qué momento desaparecieron?
En este capítulo se ha conseguido avanzar con la incorporación de nuevos sistemas que mejoran la vieja técnica de datación por carbono 14. Si durante muchas décadas se vinculó la extinción de los neandertales con la llegada del "Homo sapiens", parece que según las nuevas cronologías los neandertales y los primeros humanos modernos no llegaron a encontrarse en la península Ibérica, aunque sí lo hicieran en Oriente Próximo, donde incluso llegó a haber hibridación entre ambas especies, según se comprobó con los análisis genéticos. El nuevo sistema de datación consigue eliminar la contaminación de las muestras y ofrecer así fechas más fiables, datos que adelantan varios miles de años su presencia en la Península. Según estos estudios desarrollados en cuevas asturianas, del país Vasco y de Girona, los últimos neandertales desaparecieron hace alrededor de 45.000 años, cuando aún no hay constancia de presencia de hombres modernos, que debieron de llegar de África hace 42.000 o 43.000 años. Los avances tecnológicos cambian un paradigma establecido que siempre vinculó la desaparición del linaje neandertal con la superioridad del "Homo sapiens". Ahora, los nuevos resultados hacen tambalearse esa afirmación y dejan en el aire lo ocurrido en ese episodio final.
El neandertal tenía un encéfalo equiparable al del hombre moderno
3 ¿Cómo llegaron los restos de trece individuos neandertales hasta la galería del osario?
Lo que sucedió en el entorno de la cueva de El Sidrón es otra de las incógnitas por aclarar. Los expertos aún se preguntan cómo llegaron los fósiles del grupo al interior de la gruta, donde fueron exhumados 2.400 restos óseos y abundante material lítico. A pesar de haber intentado durante varios años conocer cómo fue el proceso de acumulación de cuerpos tanto en el exterior como en el interior de la gruta, la falta de rastros, que impiden elaborar una teoría constatable, obliga a dar por cerrados los trabajos de campo con la espinita clavada de no poder resolver esa peripecia. Todo indica que el lugar desde el que llegaron los fósiles al interior de la cueva ha desaparecido por efectos de la erosión o está lo suficientemente escondido como para no haber dado con él. Por tanto, queda abierta un interrogante que algún día podría explicar qué pasó para que los trece de El Sidrón encontraran la muerte en ese lugar, donde al parecer hubo otros individuos que aprovecharon su carne para alimentarse.
El canibalismo ha sido una práctica recurrente a lo largo de cientos de miles de años
4 ¿Qué tipo de canibalismo se practicó en El Sidrón?
Las marcas de corte en los restos óseos son otra de las certezas que intriga a los expertos. Muchos fósiles localizados en el yacimiento asturiano se encuentran muy fragmentados, lo que además de ser un problema para la reconstrucción anatómica es también una información importante, una vez que se ha comprobado que fueron fragmentados por los propios neandertales para rescatar con fines alimentarios la médula de su interior. Siempre se presumió que los neandertales eran antropófagos, deducción extraída de las muescas que quedan en los huesos tras haber cortado la carne para consumo propio. Ahora, una vez descartado que las marcas fueran realizadas por fieras que hubieran devorado los cuerpos, se trata de ver qué tipo de canibalismo se practicó en la cueva asturiana. Si fue por pura necesidad alimentaria en momentos de hambruna o si esa evidencia está vinculada a cuestiones rituales.
Los neandertales se repartían las tareas por sexo
5 ¿Crecían los niños neandertales como lo hacían los humanos modernos?
La anatomía de los neandertales era peculiar y claramente diferente a la de la especie humana que les sobrevivió. La mayor disparidad se encuentra en cabeza y cara, aunque también eran más bajos y más corpulentos. Esas diferencias anatómicas han hecho a los expertos pensar en distintos tipos de crecimiento. Es un aspecto sobre el que tienen su propia teoría. Para certificarla quieren acercarse al estudio de los individuos juveniles (dos casos dentro del grupo de El Sidrón) e intentar esclarecer el patrón de crecimiento de la especie neandertal. Para llegar a saber si los niños neandertales crecían como los humanos modernos parten de las piezas dentales, en las que han encontrado un filón crucial con abundante información sobre el desarrollo y la vida de los individuos de la especie extinta. Antonio Rosas, autor de diferentes análisis, realizados a partir de piezas dentales, opina que seguían su propio patrón de crecimiento, obviamente similar al nuestro pero distinto.
Los neandertales, una especie humana que desapareció de Europa hace unos 40.000 años
Si éstas son sólo algunas de las preguntas que quedan por responder, en el yacimiento de El Sidrón fueron muchas las respuestas obtenidas a lo largo de los 15 años que han durado los trabajos de campo. La primera fue probar que las mandíbulas halladas en 1994 por un grupo de espeleólogos pertenecían a la especie que pobló Europa para después extinguirse hace 45.000 años. Después llegaron momentos de gloria que, como dijo en su momento Javier Fortea, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo y director de las investigaciones hasta su fallecimiento en 2009, superaron las expectativas con las que iniciaron la andadura en el año 2000. En todo ello tuvo mucho que ver la publicación del ADN, un avance que corroboró muchos de los supuestos y que permitió un acercamiento a la especie antes impensable.
Vista del interior de la cueva de El Sidrón, en la región de Asturias
Catalogar, reconstruir, poner cara a los restos
Científicos españoles descifran por primera vez el ADN de los neandertales ibéricos
Estudios en marcha tratan de conocer la singularidad del neandertal asturiano y la variabilidad geográfica de la especie
Caderas con artrosis y huesos de niños correspondientes a restos de neandertales de El Sidrón
En estos momentos, el grupo científico que dirige Antonio Rosas en el Museo de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Madrid) continúa empeñado en obtener toda la información que perfile de manera definitiva a los individuos que vivieron en la falda del Sueve asturiano. Con ese ánimo preparan el catálogo de fósiles de El Sidrón, un estudio completo de las diferentes partes del esqueleto, pensado para su publicación en revistas de repercusión internacional. El resultado será una contribución notable al conocimiento de la evolución humana, no sólo por el volumen de restos óseos disponibles sino por tratarse de un grupo con lazos genéticos y con edades y sexo conocidos (siete individuos adultos, tres adolescentes, dos juveniles y uno infantil).
La muestra proporcionada por el yacimiento de Piloña deja abiertas muchas vías de información en las que los expertos continúan centrados. La investigación paleoantropológica abarca todos los niveles de organización biológica, desde el molecular con el estudio del ADN, pasando por el histológico hasta alcanzar los niveles macroevolutivos relacionados con el origen de los neandertales y el "Homo sapiens".
Dibujo de algunos de los miembros del grupo familiar de El Sidrón
Hasta ahora, todos los restos humanos procedentes del yacimiento asturiano se encuentran en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid con un permiso de la Consejería de Cultura para su estudio hasta 2017, fecha prorrogable en caso de necesidad de ampliar plazos de investigación. En ese tiempo se profundizará en las líneas abiertas. Al análisis comparado de restos se unen las indagaciones sobre la polaridad de rasgos, la variabilidad geográfica y la descripción y comparación de los fósiles.
El equipo de Rosas trabaja además con dos hipótesis abiertas: las correspondientes a los dos linajes establecidos en el mundo neandertal que responden a ubicaciones geográficas. Se trata de establecer la posición de El Sidrón en ese universo dual, para lo que será imprescindible conocer las variables de la especie y las variables del linaje.
La importancia de esta cueva también radica por haber aportado material fósil del Hombre de Neandertal de muy buena calidad
La cara de los neandertales es uno de sus rasgos más identificativos por el marcado prognatismo facial (mandíbulas salientes). Los expertos quieren saber si un rostro como el que presentan los parientes de El Sidrón puede surgir de una cara moderna, tipo la del "Homo antecessor", que vivió en Atapuerca (Burgos) hace casi un millón de años. De ser así, sería una revolución para la actual división de especies, ya que algunos expertos sostienen que el neandertal procede de una rama que se desgajó de la línea que dio origen en África al "Homo sapiens".
En paleogenética, área en la que está implicado el genetista Antonio Lalueza-Fox, El Sidrón puede aportar la secuenciación en detalle del cromosoma 21, enfocado al estudio de las pautas de variabilidad dentro del grupo (si los datos que obtienen son buenos) o a nivel más general en los neandertales. También han estudiado, a partir del sarro, las bacterias de la boca y en estos momentos se centran en algunos aspectos del sexo de los individuos hallados en la cueva asturiana sobre los que tienen dudas y tratan de distribuir algunos huesos de difícil asignación.
Neandertal  del Sidrón
En el apartado puramente arqueológico quedan los cientos de herramientas con las que supuestamente el grupo manipuló los cadáveres de sus congéneres. Certificar esa práctica y estudiar las huellas de uso, es decir, ver si los filos tienen huellas de la actividad realizada, es uno de los caminos a los que se enfrentan Marco de la Rasilla y David Santamaría, de la Universidad de Oviedo. Para ellos se centran en las piezas líticas (lascas de sílex y cuarcita) que remontan entre sí, es decir, que encajan unas en otras a partir del núcleo del canto del que fueron desgajadas. Un remontaje consiste en unir dos o más piezas en el orden en que han sido obtenidas durante el proceso de talla. En El Sidrón se han localizado numerosas piezas líticas que remontan entre sí. Los arqueólogos también continuarán indagando para descartar los fragmentos de sílex que no hubieran sido transformadas por la mano del hombre.
Reconstrucción de una escena con neandertales en entorno de El Sidrón por el artista Albert Álvarez-1
Son decenas las preguntas aún sin respuesta, entre ellas llegar a conocer el grado de parentesco que unía a los individuos del grupo. Como el propio Rosas sostiene, "una breve respuesta abre nuevas preguntas". A ellas también contribuirán las tesis en marcha y los trabajos fin de máster.
Reconstrucción de una escena con neandertales en entorno de El Sidrón por el artista Albert Álvarez-2
Principio y fin
El yacimiento de la cueva de El Sidrón, en Piloña (Asturias), ha proporcionado en los últimos años valiosos fósiles procedentes de una galería a 200 metros
En 1999 Emiliano Aguirre y Antonio Rosas confirmaron que las mandíbulas y otros restos óseos de la cueva de El Sidrón se podían asignar a la especie neandertal. Al año siguiente se inició en la cueva una excavación sistemática que duró 15 años y que culminó con la extracción de 2.400 fósiles. El yacimiento ya no guarda más restos, pero los estudios continúan.
Año 1999
El paleoantropólogo Antonio Rosas tuvo ese año su primer contacto con los fósiles asturianos. No hubo duda de su pertenencia a la especie extinguida, pese a que con anterioridad otros expertos los atribuían al sapiens.
Los neandertales de la cornisa cantábrica no solo comían una gran variedad de plantas, sino que también conocían sus cualidades curativas y nutricionales
Año 2000
Fueron los primeros pasos de los trabajos de campo, que compaginaron las excavaciones en el interior de la cueva con los sondeos en el exterior en busca del lugar de habitación del grupo,
que nunca sería localizado
Año 2002
La localización de un pie en conexión anatómica hizo ese verano las delicias de los arqueólogos. Era una pieza espléndida que traía adherida por costra calcárea otros restos óseos, sobre todo costillas y huesos pequeños.

El cerebro de los recién nacidos humanos y neandertales tenían aproximadamente el mismo tamaño y eran bastante similares
Año 2006
El Museo de Ciencias Naturales de Madrid es el centro de investigación que trata de reconstruir, a partir de los fósiles encontrados, el esqueleto de los trece individuos de El Sidrón. La información de las mandíbulas y piezas dentales ha sido crucial para lograrlo.
Últimos años
El protocolo de excavación limpia impuesto en la cueva asturiana para evitar la contaminación externa de los fósiles fue una revolución en el mundo de la arqueología. El uso de los buzos aislantes fue definitivo para precisar cronologías y en los estudios de ADN.
Individuo Neandertal
FUENTE: M. S. Marqués
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