24 de febrero de 2015

Valdediós en Villaviciosa, el monasterio cisterciense más importante de Asturias

El corazón cisterciense de Valdediós

valdedios, el monasterio cisterciensede Villaviciosa
Los expertos aplauden el intento del Arzobispo de traer de nuevo al monasterio maliayés a la orden fundadora, la que mejor se adaptó al entorno.
vista del interior de la iglesia

El día 27 de diciembre de 2014 se cumplieron 814 años de la fundación del monasterio de Valdediós, Aunque en estos momentos (enero de 2015), está deshabitado desde hace más de dos años, con la consiguiente preocupación entre vecinos y estudiosos por su conservación, se sigue considerando el monasterio cisterciense más importante de Asturias. Así lo afirma el historiador y especialista en historia monástica Andrés Martínez. El 25 de enero de 2009, el entonces prior Jorge Gilbert ofició la última misa cisterciense en la abarrotada iglesia del cenobio. Nadie fue capaz de explicarse su marcha y todas las miradas culpabilizadoras recayeron en el arzobispo del momento, Carlos Osoro. Muchos, de hecho, aún siguen resentidos por tal decisión. Tomó el relevo la comunidad de San Juan, cuya idoneidad ocupar el monasterio siempre fue cuestionada, debido a su carácter pastoral. No se equivocaron. El superior de la congregación, Tarsicio Lemarie, echaba el cierre a Valdediós el 30 de junio de 2012. Desde entonces nadie ha devuelto la actividad al cenobio, aunque el arzobispo actual, Jesús Sanz Montes, continúa manteniendo contactos con órdenes religiosas para el regreso de la vida monástica. Tiene esperanzas de lograrlo, pero aún no hay fecha.

Vista aérea del monasterio de Valdediós.
La noticia de los contactos ha sido aplaudida unánimemente porque la relevancia histórica, religiosa y artística del conjunto monumental de Valdediós es indudable. La vinculación del Císter con el cenobio villaviciosino se estableció desde la fundación de éste. Andrés Martínez destaca que se trata de una orden que se caracteriza por saber adaptase a los tiempos y fundirse con el pueblo. Mucho tiene que ver en ello su labor pedagógica y didáctica con los habitantes de la zona, a quienes les transmitían, entre otros, sus conocimientos sobre la desecación de los ríos en los procesos agrícolas.
Los cistercienses se suelen instalar en lugares húmedos, fríos y encharcados, y Valdediós no es una excepción. De hecho, el monasterio se levanta sobre un río y son conocidos sus problemas de inundaciones, cuya huella aún persiste: en el interior del edificio se conserva la marca de los 2,90 metros de altura que alcanzó el agua en 1691. "Enseñaban a canalizar los ríos para conseguir que hubiera espacios secos y de cultivo", explica Martínez. Ésta era una parte de su "gran labor pedagógica con el entorno y vinculada al campo".
Interior del afamado monasterio
El monasterio de Valdediós fue fundado por Alfonso IX y su esposa, doña Berenguela, que tuvo especial relación con el cenobio maliayés, en el lugar realengo de Boiges, el 27 de diciembre de 1200. En esa fecha otorga una carta de privilegio fundacional por la que concede la antigua heredad de Boiges a la orden del Císter para edificar una abadía filial de La Sobrado (Galicia). En 1220 le otorgó un privilegio fundamental, un beneficio sobre las rentas del comercio de la sal del destacable alfolí de Avilés. Martínez destaca que esta primitiva comunidad actuó de forma activa en la constitución del dominio territorial con compras y permutas, así como con el establecimiento de una de las típicas granjas cistercienses.
Esta gestión del patrimonio permitió la construcción de la fábrica monástica de la que es buen ejemplo la iglesia de Santa María. El templo prerrománico de San Salvador, conocido como "el Conventín", procede del reinado de Alfonso III. En 1201, los monjes cistercienses le cambiaron el nombre al valle de Boiges por el de Valdediós (valle de Dios), con la idea de identificar el entorno con la presencia divina. Las actividades que llevaron a cabo inicialmente fueron la deforestación, la canalización del río Asta (hoy Valdediós) y la explotación de la cantera para levantar el complejo monástico.
inscripcion en el monasterio
"No cabe la menor duda sobre la importancia adquirida por Valdediós en el panorama monástico asturiano. Era la casa cisterciense más poblada del Principado y sus monjes ejercían una cierta autoridad moral sobre el resto de las abadías de la orden en la región", destaca Andrés Martínez. Sin embargo, se verá afectada por los afanes políticos y las desamortizaciones del siglo XIX. La invasión francesa supondrá una exclaustración temporal en 1810 que obligó a los monjes a abandonar el cenobio durante un año.
Estos desalojos se repitieron en 1812 y en 1820, cuando se impuso la supresión de los monasterios de varones y la renta de sus bienes. Aunque el de Valdediós no fue desalojado hasta 1835. Un decreto del gobierno ordenó la exclaustración de los religiosos (aunque tres de ellos persistieron obstinadamente hasta su muerte) y confiscaron los bienes. El 21 de noviembre de 1843 salieron a subasta pública los edificios conventuales, aunque no llegaron a ser enajenados. El fallecimiento de fray Malaquías Carrera el 24 de mayo de 1862 puso fin a 600 años de historia de esta abadía.
Tras años de un progresivo deterioro, en 1986 comenzó la reconstrucción integral del monasterio y el 29 de julio de 1992 se instaló de nuevo una comunidad cisterciense en Valdediós, al ser erigido como priorato conventual. Pero el 26 de enero de 2009 se decretó la supresión de la comunidad cisterciense de Valdediós y el 21 de febrero de ese mismo año se instaló la de San Juan. Parece que aún queda por escribir mucha de la que será historia de este emblemático cenobio. Eso, de momento, es futuro, aunque la recuperación de la misa hispano mozárabe, instaurada por el Císter, ya es un paso adelante.
Gabado en piedra de la cruz de Asturias
FUENTE: 
 
Historia del Monasterio Valdediós.
El monasterio de Valdediós, en la parroquia de Puelles, Villaviciosa.
http://monasteriovaldedios.com.
En un frondoso valle delimitado por suaves cadenas montañosas pobladas de robles y castaños centenarios se erige –sobre una fértil pradería, rica en yacimientos arqueológicos-, uno de los complejos monumentales más relevantes del arte medieval asturiano. Para tal fin, se eligió la orilla del río Asta, en el antiguo lugar de “Boiges”, actual parroquia de San Bartolomé de Puelles (Villaviciosa) donde fue levantado un templo dedicado al Salvador y consagrado durante el reinado de Alfonso III “El Magno” (866-910).
Según consta en la inscripción fundacional, -cincelada sobre el refulgente mármol blanco-, siete prelados, venidos desde Dumio, Coimbra, Iria, Astorga, Lamego, Lugo y Zaragoza, asistieron a la solemne consagración del templo, celebrada el 16 de septiembre del año 893. Aunque no consta la asistencia ni del Obispo de Oviedo (Hermenegildo), ni tampoco la del monarca, sin embargo, la presencia de este último podría justificarse por la concomitancia de diversas circunstancias: la utilización de un costoso mármol en la propia inscripción; la pureza de la composición poética ligada a la tradición visigótico-mozárabe; el empleo de un latín bastante refinado y de una caligrafía de hechura limpia y cuidada; la presencia de una cruz cincelada sobre el sillar emplazado por encima del aljimez del ventanal bíforo abierto en la fachada occidental -(presente en las fábricas patrocinadas por el rey Magno)- y la existencia de una tribuna elevada situada a los pies del templo sobre el nartex. A lo anterior debe añadirse la presencia de los principales responsables de la Iglesia hispana, que podría interpretarse como un apoyo a la política reconquistadora emprendida por el soberano y como una señal de agradecimiento ante la liberación de muchas de las sedes episcopales gracias a sus exitosas campañas militares.
El padre Jorge Gibert Tarruell, en una foto de archivo, ante el Conventín.
Esta construcción religiosa, adscrita a la arquitectura prerrománica asturiana, no estaría sola. Probablemente formaría parte de un complejo palatino mencionado tanto en la versión pelagiana de la Crónica de Sampiro, donde se alude a los “palacia qui sunt in valle de Boidis” como en la versión Silense donde se señala “Eternum omnes filii regis inter se coniuratione facta, patrem suum espulerunt Bortes villula consedentum”. Dicho complejo sería el lugar de retiro del rey Magno una vez depuesto del trono por sus tres hijos García, Ordoño y Fruela, en el año 909.
Aunque el templo de San Salvador ha perdurado hasta nuestros días, sin embargo, peor suerte ha corrido el complejo palatino cuya ubicación original se desconoce.
El 27 de noviembre del año 1.200, transcurridos 290 años desde la muerte del rey Alfonso III (año 910), se escribió una nueva página para la historia del valle de “Boiges” al ceder el rey Alfonso IX y su esposa Berenguela a los monjes del Cister la heredad de “Boiges”, según consta en la carta fundacional rubricada por ambos monarcas en el lugar de Santiago de Compostela:
“Damus Deo et Beate Marie, Sanctisque
Ómnibus, totam hereditatem de Boiges, tam
De realengo quam de infantatico, ad abbatiam
Ibidem cisterciensis ordinis construendam, que
Sut semper propria filia abbatie d Superato…”
Un año más tarde los soberanos conceden al monasterio que por aquella época denominaban de Valdediós, el realengo de Melgar, –sito entre las villas leonesas de Valencia y Mansilla-, con todas sus dependencias y aprovechamientos.
Los primeros monjes habrían llegado a Valdediós desde el monasterio gallego de Sobrado, -llamado después “Sobrado dos Monxes” - sito en la provincia de la Coruña, enclavado a unos 60 Km. de la capital  y dependiente de la casa madre de Clairvaux (el pergamino fundacional se conserva en el Archivo Histórico Nacional entre los documentos de Sobrado).
Diecinueve años después, el rey otorga a Valdediós su coto mediante un privilegio extendido en la villa de Avilés en el que se delimita, mediante concretas alusiones geográficas, un territorio de unos 7 km2 sobre el que el cenobio tenía pleno control.
Es a partir del año 1.218 cuando, tras una importante obra de ingeniería consistente en la modificación del primitivo cauce del río Asta y enmarcándolo dentro de una arquitectura tardo-románica de estética cisterciense, se emprende la construcción del Monasterio de Santa María de Valdediós bajo el abadengo de Juan IV y contando con la presencia del maestro Gualterius.
Ante la falta de referencias cronológicas concretas sobre la finalización de las obras, la más aceptable es la del año 1.225 (dato que se desprende de un documento real fechado en Villamartín el 24 de agosto de 1.225). Trece años más tarde un fatídico incendio causó la pérdida de buena parte de los documentos del archivo. Con posterioridad, un nuevo incendio acaecido en el año 1.344 afectaría al lugar.
Huelga decir que la visita al monasterio cisterciense de Santa María de Valdediós debe ir asociada inevitablemente a la de la iglesia prerrománica
En el año 1.515 la comunidad de Santa María de Valdediós se une a la congregación de Valladolid. Siete años más tarde, tras una terrible inundación, el conjunto monástico medieval queda seriamente dañado y solamente el templo resiste la fuerza de las aguas. Tal circunstancia obliga a emprender importantes labores de reconstrucción durante la época moderna. A finales del siglo XVI  y como consecuencia de una peste, el cenobio queda prácticamente despoblado.
El 24 de agosto de 1691, una nueva inundación asoló el monasterio causando los consiguientes desperfectos para la fábrica monacal. Esta fatídica fecha ha quedado cincelada para la historia sobre uno de los pilares del lado de la epístola de la nave de la iglesia donde se puede observar la altura que llegó a alcanzar el agua –de unos 2 metros y noventa centímetros-.
Con posterioridad las leyes de la exclaustración acabaron con el monasterio siendo su último abad el Padre Florencio Fernández que lo regentó desde el año 1.832 al año 1.835.
El 21 de noviembre de 1.843 el cenobio salió a subasta junto con los huertos delimitados por la tapia conventual y el 12 de diciembre de ese mismo año todo ello fue adquirido por D. Manuel Zoreda de Oviedo quién remató la operación en 891.300 reales. Sea como fuere lo cierto es que, finalmente, el inmueble quedó en manos del Estado español.
Retablo de la Capilla del Monasterio de San Juan de Valdediós
En el año 1.862, siendo obispo D. Juan Ignacio Moreno, el conjunto pasó a pertenecer al arzobispado de Oviedo estableciéndose en el recinto el seminario menor de la Diócesis. Quince años más tarde, (en el año 1.877), siendo obispo Sanz y Forés, se estableció un colegio de segunda enseñanza.
En pleno siglo XX  (año 1.923) el obispo Baztan Urniza suprimió el colegio y el lugar se destinó a los cursos de latín y filosofía del Seminario diocesano.
En el mes de junio del año 1.931 el “Conventín de Valdediós” y el Monasterio fueron declarados Monumento  Nacional.
Con posterioridad, en el año 1.935, se incorporaron al lugar los cursos de teología que estaban en Oviedo.
Durante la guerra civil el conjunto monumental fue utilizado como centro psiquiátrico siendo entonces cuando se escribió una de sus historias más cruentas con el fusilamiento de buena parte del personal que asistía a los dementes. Finalizada la contienda civil recuperó de nuevo las funciones de seminario hasta que en año 1.951, al trasladarse éste a Covadonga, el conjunto monumental queda nuevamente abandonado.
En el año 1.986 se acometió el Plan de Restauración Integral por parte de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias y del INEM a través de la Escuela Taller de Valdediós y bajo el anteproyecto global de los arquitectos García Pola Marqués y Palacios que se iría desarrollando en fases sucesivas.
En el año 1.992 se restableció la vida monástica con una comunidad de Monjes Cistercienses y  el recinto volvió a recuperar su sentido original. Diecisiete años más tarde, dicha comunidad cisterciense fue disuelta y, a finales del mes de febrero de 2009, los Hermanos de la Congregación San Juan tomaron el relevo.
Monasterio Cisterciense de Valdediós - Portada románica, fachada septentrional
FUENTE: Roberto Carneado Peruyera,  (Licenciado en Historia del Arte, Especialista Universitario en Gestión Cultural y guía del complejo monumental de Valdediós).
__________________________________________________
__________________________________________________


NOTA: Si te ha interesado esta entrada y quieres preguntar, comentar o aportar algo al respecto, puedes dejar un comentario o escribir a mi dirección de “correo del blog” con la seguridad de ser prontamente atendido.

¡¡¡Difunde “El blog de Acebedo”  entre tus amistades!!!
Sígueme en:
  • § - Twitter – “El blog de Acebedo”

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada