17 de febrero de 2017

Escalatorres en Asturias

Mitos de las alturas
Massa Vaz, con su característica camisa
El portugués Massa Vaz, el andaluz José Puertollano y "El Águila de Oviedo" asombraron a los gijoneses escalando las iglesias de San Lorenzo y San José
Durante la guerra civil ,San Lorenzo quedó destruida en gran parte dejando visible prácticamente la estructura de piedra y fachada principal
Tres míticos de altura. Tres escalatorres, tres "hombres moscas" que escalaron en Gijón las fachadas de las iglesias de San Lorenzo y de San José. Uno de ellos portugués y muy popular, Massa Vaz, que ascendió a muchos edificios en Portugal y en España jugándose la vida como todos los escalatorres. Otro, el andaluz José Puertollano, que solía ascender con su hijo Miguel, por ejemplo a la basílica del Pilar en Zaragoza. Los dos Puertollano, padre e hijo, subieron por la fachada de la gijonesa iglesia de San Lorenzo, por donde también trepó Massa Vaz. Por último, Ramón Díaz Iglesias, un leonés a quien llamaban "El Águila de Oviedo" porque había llegado a lo alto de la catedral, ascendió en el año 1959 por la fachada de la iglesia de San José.

Pacheco fotografió a Hermann Becker en Vigo
Son muy conocidas en la actualidad las hazañas de un francés llamado Alain Robert, un spiderman que en muchos lugares del mundo se gana popularidad escalando edificios por su fachada sin artilugio alguno. El "Hombre Mosca", lo llaman por subir rascacielos en Rusia o por trepar por la fachada del edificio de la Torre Agbar, en Barcelona, en agosto de 2006 y sin permiso municipal. El francés subió a esa torre (de 140 metros de altura) en 20 minutos y, al bajar y ser detenido por los Mossos d´Esquadra, dijo: "Subí para pedir la paz en el Líbano". También subió ilegalmente, por la fachada y vestido de Spiderman, la torre más alta de China, de 88 plantas y de nombre Jin Mao, en Shanghai. Por la Torre Eiffel subió e hizo equilibrios en el puente Golden Gate, en San Francisco.
De la afición a esguilar por fachadas sabemos en Gijón desde hace muchos años. Aquí hicieron sus demostraciones de escalatorres, entre otros, los miembros de la familia Puertollano y el portugués Massa Vaz, que hacía sus escaladas vestido con una camisa donde figuraba una calavera y dos huesos cruzados.
José Puertollano, el más conocido de su saga, era granadino y miembro del Circo Feijoo. Tras abandonar el circo se dedicó a ganarse la vida como escalatorres, por ejemplo en Asturias y, concretamente visitó Oviedo con motivo de las fiestas de San Mateo de 1918 para subir por la fachada de la catedral ante el asombro popular.
Massa Vaz en lo alto de la Casa Segura. Gabriel Casas -Galobardes, ANC.
Diez años más tarde, durante las fiestas de Begoña de 1928, José Puertollano subió en Gijón a lo alto de la iglesia de San Lorenzo ante una expectación grande. La prensa nos habla de un gentío contemplando la hazaña desde las calles Covadonga y Cabrales y que se "estremeció" cuando Puertollano se soltó en todo lo alto y saludó al público congregado. Unos meses antes, este trepador había arreglado la chimenea de la fábrica vidriera La Industria, porque también eso de arreglar chimeneas, y colocar pararrayos, era su especialidad.
Luego ya en la década de 1930, a comienzos de agosto de 1933, volvió Puertollano a Oviedo para subir otra vez por la fachada de la catedral, pero, esta vez, acompañado de su hijo Miguel. Subieron a lo alto (84 metros) en ocho minutos, los mismos que tardaron en bajar tras realizar arriba equilibrios y ejercicios varios de acrobacia. Allí, a todo lo alto, llegaron sólo usando sus pies y manos.
Otro escalatorres: Massa Vaz. Este hombre, en septiembre de 1931, tras ascender, como Puertollano, a lo más alto de la catedral de Oviedo también durante los festejos de San Mateo, subió, como los andaluces habían hecho tres años antes, a la iglesia de San Lorenzo por la fachada. Decían los diarios que el hombre mosca Massa Vaz "da sensación de ingravidez y así lo sintieron 4.000 gijoneses". Por lo visto, en lo alto de la torre se puso a leer el diario gijonés "La Prensa", "ya que a esto se brindó el simpático portugués". Entiéndase que estamos hablando de la anterior iglesia de San Lorenzo, en Los Campinos de Begoña, la que fue inaugurada en el año 1901 y que fue destruida en la Guerra Civil. La actual está en el mismo lugar pero con sensibles diferencias con la original.
Massa Vaz
Este Massa Vaz, en abril de ese año 1931, había escalado la iglesia de Antequera y, como era durante la campaña electoral de las municipales que trajeron la república, desplegó una bandera roja y una pancarta pidiendo el voto para los candidatos republicanos.
Hay que decir que la cuestión de los escalatorres se popularizó mucho (y muchas ciudades los contrataban entonces para sus fiestas) a partir de que el actor Harold Lloyd, en el año 1923, protagonizara la película muda "El hombre mosca". En ella, Lloyd trepaba, en la escena más conocida, a un rascacielos de Los Ángeles. Para ello fue doblado por un escalatorres auténtico, Bill Strothers, y la película no se estrenó en Gijón hasta tres años más tarde, el 9 de diciembre de 1926 en el Teatro Jovellanos de la calle de Jovellanos.
Otros escalatorres muy populares en esos años treinta del siglo pasado, pero que nunca visitaron Gijón, fueron, por ejemplo, el portugués Antonio Sousa, que trepó en 1934 por la catedral de Lugo contratado por el Ayuntamiento para limpiarla de hierbas. El año anterior, en junio de 1933, Sousa había resultado herido de gravedad al caer desde lo alto de la fachada del Ayuntamiento de La Coruña al intentar ascenderla con los ojos vendados.
También eran muy conocidos "hombres arañas", o escalatorres, como un portugués de nombre José Augusto Silva, un gallego llamado Juan Oliveira y un alemán de nombre Hermann Becker que, como tantos otros, realizaban su espectáculo durante las ferias de pueblos y ciudades. Pero también eran contratados para limpieza de fachadas y para la colocación de veletas y de pararrayos en edificios y en chimeneas.
En el año 1959 ascendió a la iglesia de San José, en la calle de Álvarez Garaya, un escalatorres leonés llamado Ramón Díaz Iglesias, pintor de profesión. En la primera plana del diario "Voluntad", del 2 de junio de ese año, aparece una fotografía con Ramón en lo alto de la iglesia a 45 metros de altura. Anteriormente había ascendido a la catedral de León y a la de Oviedo y, reconocía que era su ilusión subir a la torre Eiffel, en París, y a la Giralda de Sevilla.
Era conocido como "El Águila de Oviedo" y comentaba la ascensión por fachada de la catedral de Burgos como la más difícil que había realizado, y hablaba sobre su escalo a la torre de los padres jesuitas, en Santander.
Años más tarde vemos varias fotos de Ramón Díaz, otra vez haciendo equilibrios en lo alto de la catedral de Oviedo, en LA NUEVA ESPAÑA de los días 17 y 21 de marzo de 1964.
Catedral de San Salvador de Oviedo (Fotografía, Luciti)
FUENTE: LUIS MIGUEL PIÑERA
______________________________________________________________________
______________________________________________________________________
NOTA: Si te ha interesado esta entrada y quieres preguntar, comentar o aportar algo al respecto, puedes dejar un comentario o escribir a mi dirección de “correo del blog” con la seguridad de ser prontamente atendido.

¡¡¡Difunde “El blog de Acebedo”  entre tus amistades!!!

Sígueme en:

·                     § - FACEBOOK - Roberto Cortina Mieres
·                     § Twitter – “El blog de Acebedo”
·                     § - Blog-Blogger.  http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada