13 de septiembre de 2012

Ajedrez en Mieres


El ajedrez en la villa de Mieres (1980 – 2000)



Recientemente, el señor José Antonio García García ha puesto a nuestra disposición una excelente memoria personal, donde recoge, desde 1980 hasta 2000, la historia del ajedrez en la villa de Mieres y, especialmente, la del club de ajedrez del Casino. Es un trabajo bien documentado y estructurado, hecho con cariño y esfuerzo personal. Nos permite seguir los acontecimientos ajedrecísticos de esos años con mucho detalle. ¡Qué importantes son los cronistas para conocer los hechos históricos!
Todo comienza cuando José Antonio, que por aquel entonces pertenecía al grupo de ajedrez de la Casa de la Juventud de la villa, propone al Casino de Mieres fomentar este juego en la institución. La propuesta fue aceptada y en 1981 se llegó a un acuerdo para crear la sección de ajedrez. La iniciativa fue apoyada desde el primer momento por Juan Maíllo Carral, presidente de la FADA. Ese año ya se organizan el primer Torneo Social Individual y el primer Torneo Comarcal por Equipos Villa de Mieres.
El año 1982 es el de la constitución y federación como club de ajedrez del Casino de Mieres. Su junta directiva la formaron: Luis San Narciso, presidente; José Antonio García, delegado del club; Emilio González, secretario; Ángel Álvarez, segundo delegado; Bienvenido Peláez, vocal; y Manuel Calvo, vocal. El Club acoge ese año la celebración del Torneo Provincial de Ajedrez en los meses de octubre, noviembre y diciembre.
Durante los años siguientes, la actividad organizadora fue intensa. En los salones del casino de Mieres se celebraron numerosas competiciones: campeonatos provinciales de ajedrez por equipos, campeonatos de Asturias individuales, torneos comarcales por equipos, torneos sociales y campeonatos comarcales escolares. Son especialmente importantes las partidas simultáneas jugadas por Boris Spasky en 1983, Arturo Pomar en 1984 y Ljubomir Ljubojevic en 1986, que fueron acontecimientos extraordinarios para los ajedrecistas asturianos.
Pero si algo tenemos que destacar, fueron las actividades de fomento y enseñanza del ajedrez. En el casino de Mieres se impartían durante  todo el año, cada viernes, cursos para todos los niños de la villa. Las clases eran gratuitas, y a ellas acudieron numerosos alumnos de todos los colegios de educación primaria.
A mediados de 1987, José Antonio García García cesa como responsable del club de ajedrez Casino de Mieres, pero continúa como colaborador de la Casa de la Cultura, impartiendo clases de ajedrez en los colegios del concejo. Gracias a su iniciativa se organizaron muchos torneos infantiles y se jugó la primera partida de ajedrez viviente en la villa de Mieres. En fin, una labor infatigable que podemos seguir detalladamente en el material que ha puesto a nuestra disposición en esta página web.
Con esta aportación inauguramos nuestra sección dedicada a la historia de los clubes de ajedrez asturianos. Esperamos que cunda el ejemplo de José Antonio, y que otros organizadores y dirigentes de nuestro ajedrez nos hagan llegar pronto sus memorias; las recibiremos como agua de mayo.

FUENTE:  Pedro Mendez

El Ajedrez en los escritos de Jovellanos.

 

Siendo de interés para esta comisión todo dato histórico referente a nuestro ajedrez, decidimos averiguar si el insigne gijonés, político sin igual y escritor eminente, D Baltasar Melchor Gaspar de Jovellanos, contaba entre su abundante literatura con alguna referencia al ajedrez. Nuestras pesquisas nos llevaron a tomar contacto con el Foro Jovellanos, institución que guarda y estudia la documentación y la figura de este  gijonés ilustre.  Tal como nos comunicaron, las referencias al juego de Caissa en  sus libros son muy escasas, aunque como se puede comprobar en ellas, en su entorno próximo si se jugaba al ajedrez.
En los textos de Jovellanos se cita escuetamente el juego en el Diario y en la Memoria sobre las diversiones. Veamos.

 En su Diario del  8 y 16 de febrero de 1795 alude a este juego
indirectamente.
Domingo, 8.- Nordeste fresco. Prepáranse a salir varios barcos, entre ellos
nuestro correo inglés, que nos dejó inundados de géneros de algodón. Al

teatro: se trabaja mucho y hace poco. El párroco dispensó el día. Se coloca el telón
interior, que es de admirable efecto, aunque fuera mejor si combinase el color y tamaño de la arquitectura de los bastidores. Ensayos a medio hacer. Cañonazo de leva para la salida del correo. Mañana alegre. Tarde al teatro, con menos adelantamiento. No se puede sufrir la importunidad de las gentes, que
quieren verlo y estar en todo. Arce dice muy bien sus versos, y se ensaya en el drama la escena militar, que será graciosa. A casa.
Quirós y Pedrayes juegan el ajedrez, y con Le Gueu. El primero dice que tuvo orden de entregar los planos del canal al sustituto de Casado; está hecho; enviados a la corte los lavados, que aún no vio el ministro;
que el edificio para la sierra de Cádiz falseó; que Casado propuso tres lugares para volver sobre él: caño del Trocadero, puente de Zuazo, ….; todos se desecharon; eligió otro, cercano a la nueva San Carlos; que vendrá este verano. Peñalba,
Velarde mayor. Breve lectura en Gillies. Se empieza a leer el Elogio de Ricardos.
Lunes, 16.- Sigue el mal tiempo; se va el regente y los suyos, y muchos
forasteros; se suspende el certamen y el baile; este será mañana, y celebrará a

Santa Gertrudis. Mejora el tiempo. Paseo con Vega  y San Miguel, sobre reforma de estudios, que desean; el primero tiene todas las obras de Mably, incluso los Derechos del ciudadano 746.
No llega el correo. En casa por la noche; mi hermano y Pedrayes juegan
ajedrez. Primer día de chimenea.
Se reúne la antigua tertulia. Lectura en Gil Blas.
“Memoria sobre las diversiones públicas” (1790). T. 12 OO.CC.
Juegos privados
Por último, el siglo XIII nos ofrece abundantes testimonios de todas las
recreaciones públicas y privadas que se conocieron después hasta los Reyes

Católicos. En él hay memoria de los juegos de ajedrez y damas, que menciona

la Historia de Ultramar con los nombres de escaques y de tablas. La hay de

los juegos de pelota, de tejuelo, de dados, y otros diferentes que citan las

leyes de Partida, y prueban que la nobleza y pueblo se iban aficionando a

diversiones más sedentarias, y que si aquélla cazaba menos, éste no

necesitaba salir en romería para solazarse.
…/…
Casas de conversación
Hace también gran falta en nuestras ciudades el establecimiento de cafés o
casas públicas de conversación y diversión cotidiana, que arreglados con
buena policía, son un refugio para aquella porción de gente ociosa, que,
como suele decirse, busca a todas horas donde matar el tiempo. Los juegos
sedentarios y lícitos de naipes, ajedrez, damas y chaquete; los de útil
ejercicio, como trucos y billar; la lectura de papeles públicos y
periódicos; las conversaciones instructivas y de interés general, no sólo
ofrecen un honesto entretenimiento a muchas personas de juicio y probidad en
horas que son perdidas para el trabajo, sino que instruyen también a aquella
porción de jóvenes que, descuidados en sus familias, reciben su educación
fuera de casa, o, como se dice vulgarmente, en el mundo.
 

FUENTE: Luis Mendez

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