Páginas

2 de agosto de 2021

La evolución histórica de la empresa pública en Asturias (II)

El nacimiento de ENSIDESA
Logo de ENSIDESA. La Empresa Nacional Siderúrgica, Sociedad Anónima (ENSIDESA), fue una gran empresa pública dependiente del Instituto Nacional de Industria (INI) que contó con una planta de siderurgia integral en los concejos asturianos de Avilés, Corvera, Carreño y Gijón. WIKIPEDIA
ENSIDESA constituye la tercera respuesta en ese cambio hacia la racionalidad económica que conoció el Instituto al doblar el decenio de 1940. Nació la empresa para resolver una de las escaseces pendientes. Carbón, cemento y abonos ofrecían signos de confirmada reanimación. Sólo faltaba el acero
Las antiguas siderurgias privadas, Fábrica de Mieres, Duro Felguera y Fábrica de Moreda —cuya factoría de Gijón aparece en la fotografía— envejecidas claramente a finales de los sesenta, se fusionaron en aras de la modernización en una empresa conjunta, UNINSA. Historia de la Economía Asturiana
El Blog de Acebedo
El objetivo de la industrialización, tan excitante para la imaginación de las autoridades, requería, a su entender, quebrar el oligopolio siderúrgico. Además, existía un argumento, de extrañas resonancias, que todo el mundo aceptó como verdad de Pero Grullo. Había que romper los estrangulamientos, se decía, para liberar el proceso de despegue económico. Era éste un argumento de tipo input-output (Técnicas de análisis económico) sobre el que se asentaron muchas otras especiosas formas de concebir el desarrollo económico. Si el desarrollo económico necesita más electricidad, pongamos, se tropieza con el estrangulamiento de la falta de acero para construir turbinas; pero como la producción de acero requiere usar electricidad, y la producción de electricidad requiere usar cobre, y así sucesivamente, ha de garantizarse que los sectores crezcan a unas tasas proporcionadas para que ninguno resulte rezagado en su ascensión armoniosa hacia un mundo de producciones propias y crecientes. 

Vista aérea de los cuatro hornos altos captada en 1970. / MARIETA. El Comercio

¡Qué bella quimera! La teoría de la sustitución de importaciones y la misma idea de crecimiento equilibrado pertenecen a esta familia de argumentos. La idea del crecimiento equilibrado hunde, quizá, sus raíces en los arquetipos de John Law, Richard Cantillon, Frangois Quesnay y León Walras. Son éstos economistas con mucho prestigio en nuestra ciencia. Descubrieron la noción de interdependencia, el papel de los mercados, del dinero y de algunas cosas más. Pero la idea de crecimiento equilibrado, que suele extraerse de ellos, no todos la propusieron. Y aunque lo hayan hecho, no les enaltece. Los economistas clásicos descubrieron bien tempranamente las ventajas de especializarse en aquellas líneas de producción en las que se dispone de ventajas relativas. Y el modelo de crecimiento que de esta idea se deduce requiere desequilibrio. Especialización, empresarios dinámicos, capital humano e instituciones adecuadas son los mejores acicates del crecimiento. ENSIDESA se convirtió desde el principio en la niña mimada de Suanzes. Fue su empeño personal, su tenacidad y su particular concepción de regeneracionismo industrial lo que acabó cristalizando en la acería que conocemos. 

Franco, a la derecha, atiende a explicaciones del ingeniero Amalio Hidalgo. Al fondo, con gafas claras, el alcalde avilesino Eduardo Fernández Guerra. (…). En el año 1957 el protagonismo lo tuvo la inauguración del primer Horno Alto –por el entonces Jefe del Estado, general Franco– de ENSIDESA la mayor factoría siderúrgica de España y con el tiempo una de las más importantes de Europa. (…). El Comercio.

El objetivo declarado consistía en ampliar la oferta de productos siderúrgicos con vistas al desarrollo económico; requeríase para ello romper el oligopolio de los intereses instalados. En este punto hubo de apurar D. Juan Antonio más de un cáliz de amargura. Churruca y Merelló, desde Altos Hornos, y Antonio Lucio desde Duro Felguera se opusieron, pues nadie deseaba intensificar la competencia. Cierto es que estos hombres se hallaban altamente impresionados por el exceso de capacidad instalada respecto a la capacidad de absorción del mercado español. En los años treinta se había alcanzado el récord histórico — 10.220.000 Tm— de producción. Y desde entonces los volúmenes producidos sufrieron un declive creciente (300.000 Tm en 1940). No eran sólo intereses particulares los que se hallaban detrás de sus argumentos. Es que se requería mucho optimismo para proyectar hacia el futuro cifras de consumo capaces de absorber la producción nacional incrementada con la de ENSIDESA. Suanzes tuvo ese optimismo. Cuando en una inauguración del curso de la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid los conferenciantes insistieron en la incapacidad de la futura demanda para absorber las incrementadas producciones siderúrgicas, Suanzes se dirigió a Franco, presente en el acto, apostillando:
—¿Ves cómo no se puede hacer nada?
—Tú sigue, Juan Antonio, tú sigue —contestó el General.

INAUGURACIÓN SIDERÚRGICA Avilés 24-9-1957.- El presidente del INI, Juan Antonio Suanzes durante la inauguración del primer horno alto de la Empresa Nacional de Siderúrgica en Avilés. Al acto asistieron el jefe del Estado y su esposa Carmen Polo, que actuó de madrina. EFE/Jaime Pato/yv. EFE Servicios. 

Los dos tenaces guerreros debieron de sentirse enardecidos en la batalla por el ideal industrializador. Batalla que ganó Suanzes. En su apoyo tuvo dos aliados privilegiados, el poder del Estado y el dinero del contribuyente. Dos avales que no están nada mal para empezar un negocio. El voluntarismo inicial es innegable. Las consideraciones de rentabilidad internacional —precios, calidades y ventajas relativas— no debieron de ocupar sesudos estudios. Críticas a la localización y al calado insuficiente de la ría de Avilés — costes mayores y pérdidas de ventajas competitivas futuras, en definitiva— fueron desdeñadas como pájaros de mal agüero. Se podía (técnicamente) y se quería; luego se hacía. La configuración actual de los mercados siderúrgicos mundiales no suministra apoyo para alabar el ojo clínico de nuestro héroe. Un economista se preguntaría si no existen modos más baratos de alcanzar los mismos objetivos. Si la importación de productos siderúrgicos estaba restringida, ¿por qué no romper el oligopolio de oferta bajando el arancel? Y eso, sin contar el coste de oportunidad de la gigantesca inversión en un país tan escaso de capital como la España de los años cincuenta.

Carmen Polo inauguró el primer horno alto de Ensidesa en 1957. El Comercio.

La política de grandes realizaciones, compañera habitual de los gobiernos despóticos, debió de tener bastante que ver con la decisión. Disminuir el arancel en unos puntos no excita la imaginación creadora de los poderosos. En cambio, una gran siderurgia, como las pirámides de Egipto, pervive como elocuente monumento a la generación de empleo. Sobrarían todas estas consideraciones si no fuera que la única fuente de empleo estable son los trabajos productivos en industrias competitivas. Atraídos por la febril actividad inicial hicieron su aparición los primeros inmigrantes. Llegaban con sus trajes de pana y sus calzados sin lustre. Sustituyeron el parco pasar del trillo y el arado campesino por el tajo de las campanas neumáticas y la vida en los barracones. Algunos la perdieron. Los demás mejoraron de nivel económico; prosperaron y se mezclaron sin violencia con la población astur. Debe advertirse que ENSIDESA, sin pecar de anacronismo, supuso una clara ruptura del retraso tecnológico que caracterizaba los métodos productivos de nuestra siderurgia. ENSIDESA era una pieza moderna engastada en un proceso de modernización industrial que conoce el país en los albores de los años cincuenta. No en vano los proyectos iniciales fueron encargados a compañías americanas y europeas. Del exterior vinieron créditos y financiación (con cargo a la ayuda americana inscrita en los pactos de 1953).

INAUGURACIÓN SIDERÚRGICA Avilés 24-9-1957.- El jefe del Estado, Francisco Franco, acompañado del presidente del Consejo de Administración de Ensidesa, José Sirvent (d) a su llegada a la Empresa Nacional de Siderúrgica, donde inauguró el primer horno alto. Al acto asistió también Carmen Polo, que actuó de madrina en la inauguración. EFE/Jaime Pato/yv. EFE Servicios. 

No fue la construcción inicial un modelo de ahorro de recursos ni de rapidez. Pero, ciertamente, fueron más ágiles de lo habitual en un país todavía predominantemente agrario. Es verdad que la iniciativa privada invitada a participar en el proyecto declinó la oferta. Y es también verdad que el capital extranjero tampoco qui-so compartir propiedad y riesgos. Es una lástima porque se podrían haber aprovechado métodos de gestión más eficientes utilizados por las multinacionales. La acería se proyectó en dos etapas. Se trataba de conseguir 600.000 Tm en la primera y alcanzar 700.000 Tm más en la segunda. No se cumplió el plazo. El primer alto horno se encendió en 1957 y el segundo en 1958, pero el tercero no empezó a producir hasta 1966. Los intereses privados consiguieron, al parecer, frenar la puesta en marcha. El poder político fue sensible a sus presiones.

INAUGURACIÓN SIDERÚRGICA Avilés 24-9-1957.- El jefe del Estado, Francisco Franco, durante la inauguración de la factoría de la Empresa Nacional Siderúrgica, le acompañan el ministro de Industria, Joaquín Planell (2d), ministro de Obras Públicas, Jorge Vigón (detrás centro) y ministro de Hacienda, Navarro Rubio (detrás dcha.). EFE/Jaime Pato/yv. EFE Servicios. 

Cambio del panorama siderúrgico por obra de ENSIDESA
Si nos atenemos a los indicadores físicos, como hasta ahora venimos haciendo, es innegable que ENSIDESA alteró profundamente el escenario siderúrgico español. El peso de Asturias en la oferta de arrabio se agigantó sobremanera. En 1957 sólo un 20 por ciento del arrabio nacional salía de Asturias; en los albores del decenio siguiente su participación había saltado al 60 por ciento. También avanzó la producción de aceros y laminados. El 35 por ciento de acero y el 20 por ciento de laminados es la participación astur en la oferta nacional al doblar el decenio de 1950. En la mitad de los años sesenta estas cifras se transforman en un 52,3 y un 26 por ciento, respectivamente. El liderazgo de Vizcaya, por lo que a suministros físicos se refiere, se desvanece. Un 34 por ciento de acero, un 25 por ciento de arrabio y un 23 por ciento de laminados lo testimonian. Pero bien pudiera ser que los indicadores físicos carecieran de importancia; mejor dicho, que su lectura sustentara una conclusión muy distinta de la aparente. Todo depende de que con tales volúmenes de producción obtenga beneficios o pérdidas. 

Avilés, 24-9-1957.- El Jefe del Estado, Francisco Franco, en la inauguración de la Siderúrgica de Avilés (ENSIDESA). Foto Jaime Pato. EFE Servicios. 

Si éstas aumentan con el volumen de producción, cuanto más produzca peor. Siendo una empresa pública, también requiere alguna cautela la interpretación de las cifras financieras. Tratándose de una privada, en condiciones competitivas, sólo podría subsistir, en pérdidas, a corto plazo. A largo, se vería forzada a renovarse o morir. La empresa pública, en cambio, no puede quebrar. No he visto que se haya resaltado, hasta ahora, este rasgo fundamental de la empresa pública. Puede una empresa pública ganar dinero, pero ¿es esto suficiente para garantizar que tal em-presa está operando en condiciones competitivas? Claro que no. Aunque el marco sea competitivo, es preciso que la empresa pueda quebrar como consecuencia de su participación en el mercado. La ausencia o presencia de esta condición determina de forma decisiva el comportamiento de la empresa. No deja de ser sorprendente el que, para aumentar la competencia, para luchar contra el monopolio, se acuda a la idea de crear una empresa que no puede quebrar. Se comprenderá que los agentes económicos con ella relacionados gocen de incentivos múltiples para hacerla correr con las ineficiencias propias. 

Avilés (Asturias), 24-9-1957.- El jefe del Estado, Francisco Franco se protege el rostro durante la inauguración del primer alto horno de la Empresa Nacional de Siderúrgica en Avilés. Le acompaña en el acto el presidente del INI, Juan Antonio Suanzes (d). EFE/Jaime Pato/yv. EFE Servicios. 

El filo disciplinador del mercado resulta irremediablemente mellado. Se diseminan estímulos para que todos los buscadores de rentas aprovechen la gran acería de Avilés como salvavidas. Muchos son buscadores de rentas políticas y con tal fin la usan; los más son buscadores de rentas económicas: abastecedores, empresas auxiliares, transportistas, vendedores de servicios de trabajo, y muchos más. Bien lo dice la frase que circulaba en Asturias por aquel entonces: «El que vale vale y el que no para ENSIDESA». Como sucede en muchos organismos vivos, la compañía conoce una fase inicial de crecimiento a borbotones. Siguió, al principio, un camino ondulante. En su avance espasmódico, conoció muchos frenos que mermaron su eficacia. Estas ineficiencias, técnicas, recayeron pesadamente sobre los costes primeros; tales ineficiencias, claro está, sólo son posibles, y hasta concebibles, en una empresa que por su íntima esencia no puede quebrar. De otro modo, implacables correctores hubieran actuado, disciplinando los costes casi desde el principio.

AVILÉS (ASTURIAS), 08/12/1958.- Inauguración del segundo alto horno de la factoría de ENSIDESA en Avilés, bautizado con el nombre de Joaquina, destinado a la producción de lingotes de hierro. EFE Servicios.

BIBLIOGRAFÍA
  • DIAZ-FAES, M., La minería de la hulla en Asturias, Oviedo 1979.
  • FERNANDEZ DE PINEDO, J. L., La industrialización en el Norte de España, Barcelona, 1988.
  • GONZALEZ, M. J., «La intervención del Estado en La economía española: El caso de Asturias», Papeles de Economía, 1981.
  • MARTIN ACEÑA, P. y COMIN, F., INI. 50 años de industrialización en España, Madrid, 1991.
  • SADEI, Hunosa y la minería de la hulla en el contexto socioeconómico local, regional y nacional, Oviedo, 1978.
  • La industria siderometalúrgica en Asturias, Oviedo, 1971.
  • SCHWARTZ, P. y GONZALEZ, M. J., Una historia del Instituto Nacional de Industria, Madrid, 1978.

AVILÉS (ASTURIAS), 01/06/1959- Vista de los altos hornos número uno, Carmen, y dos, Joaquina, de la Empresa Nacional Siderúrgica S.A. (ENSIDESA). EFE Servicios.

FUENTE: MANUEL JESUS GONZALEZ. HISTORIA DE LA ECONOMÍA ASTURIANA. EDITORIAL PRENSA ASTURIANA S. A.

_______________________________________________________________________
AUTORES.

Manuel Jesús González González
, doctor en Ciencias Económicas y Empresariales nacido el 24 de marzo de 1941 en El Entrego (población del concejo o municipio asturiano de San Martín del Rey Aurelio). Además de ser catedrático de Historia del Pensamiento Económico, primero en la Universidad de Oviedo y luego en la Complutense de Madrid (UCM), y de Historia de las Instituciones Económicas en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), ocupa, a lo largo de su vida profesional, otros cargos: secretario de Estado de Universidades, Investigación y Desarrollo; director de la División de Historia Económica del Instituto de Estudios Económicos; jefe adjunto de la asesoría económica de la Presidencia del Gobierno; miembro del ente público Radio Televisión Madrid (RTVM), así como consejero de la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid, de la que por elección es presidente desde abril de 2005 hasta el final de sus días. Además, es comisario de la exposición sobre Campomanes y su tiempo (Madrid, 2003). Destacado especialista en Historia Económica de la España contemporánea, es autor de varios libros y numerosos trabajos de investigación sobre historia del Estado e historia empresarial en el siglo XX. Es académico numerario de la Real Academia de la Historia (fecha de elección: 27 de junio de 2003, fecha de toma de posesión: 6 de junio de 2004). Su discurso de ingreso llevaba por título «El concepto de orden social en la historia del pensamiento económico». Entre sus publicaciones destacan tres líneas de investigación: la primera se ocupa de historia económica del franquismo (Economía política del franquismo. Dirigismo, mercado y planificación)-, la segunda se centra en la historia económica de la empresa de la Administración Pública (Una historia del INI, escrita con Pedro Schwartz, y ¿A dónde va el sector público? Del estado del bienestar al bienestar con menos Estado, en col. con Isabel Mendoza); la tercera se ocupa de historia del pensamiento económico (El pensamiento económico español contemporáneo). Este prestigioso economista, uno de los referentes básicos del pensamiento liberal español, falleció el 21 de septiembre de 2011 en Madrid. FUENTE: BIOGRAFIAS ASTURIAS

EL BLOG DE ACEBEDO. (ANTOLOGÍA DE LA HISTORIA). La Historia es una disciplina académica que aspira a comprender el pasado y la forma en que se ha configurado el presente. Es necesaria para entender, para cambiar y para saber cómo ha llegado a existir la sociedad en la que vivimos.

“El único deber que tenemos con la historia es reescribirla”. (Oscar Wilde)

El Blog de Acebedo se adentra en la historia de nuestra tierra, TODO SOBRE ASTURIAS, MIERES Y CONCEJO. navegar en este blog, es conocernos mejor a nosotros mismos y nuestra dilatada historia. Como decía el poeta mierense Teodoro Cuesta García-Ruiz (09/11/1829 – 01/02/1895), “soy d´esa villa y á honra tengo haber nacío nella

______________________________________________________________
______________________________________________________________

NOTA: Los nombres de los autores aparecen en el pie de cada imagen o al final de cada artículo, si no es así, se debe a que es un dato que se desconoce, así que, si algún autor la ve en este blog, le rogamos que se ponga en contacto con El Blog de Acebedo para hacerlo figurar o para borrarla si es su deseo, porque es justo reconocer a los autores.

Si te ha interesado esta entrada y quieres preguntar, comentar o aportar algo al respecto, puedes dejar un comentario o escribir a mi dirección de correo del blog con la seguridad de ser prontamente atendido.

¡¡¡Difunde El blog de Acebedo entre tus amistades!!!

Sígueme en:

© - Facebook - Roberto Cortina

© - Twitter - El blog de Acebedo

© - El Blog de Acebedo

No hay comentarios:

Publicar un comentario