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16 de julio de 2013

El marques de Comillas intentó crear un «concejo minero»

El fallido Ayuntamiento de Bustiello
Bustiello  de Mieres hacia el año 1959. Saber más… érase una vez Niels H. Abel y Evariste Galois.

El marques de Comillas intentó crear un concejo minero arañando espacio al por entonces joven municipio de Mieres y al de Aller, pero se encontró con el firme rechazo de los vecinos de Moreda y Boo
Ilustración de Alfonso Zapico
En el siglo XVII, los jesuitas fundaron en la América española unos asentamientos que tenían el objetivo de enseñar a trabajar a los guaraníes y otros grupos indígenas mientras les inculcaban las enseñanzas evangélicas. Se llamaron reducciones y estaban dentro del territorio denominado Misiones Orientales, que se extendía por la actual provincia argentina de Misiones, el norte de Corrientes y grandes extensiones de Paraguay y suroeste del Brasil.

Vista general de las viviendas del poblado minero de Bustiello. Levantado entre 1890-1917 por la empresa minera Sociedad Hullera Española. Fotografía de un reportaje realizado en Aller/Ayer, Mieres, Lena/L.lena y Langreo/Langréu, para la "Guía de la Arquitectura en Asturias". Aranda Iriarte, Joaquín (1946-2018). Gijón.

En ellas se repetían las mismas características. Las calles se ordenaban en líneas geométricas de manera que las casas estaban alineadas en torno a una gran plaza. El edificio más importante era la Iglesia y la residencia de los frailes estaba situada en un lugar desde el que podían vigilar la vida del asentamiento. También se construyeron escuelas de primera enseñanza, donde los niños y las niñas acudían por separado y aprendían diferentes materias según lo que se esperaba de su sexo, mientras que el catecismo y la asistencia a misa eran obligatorios. No les voy a contar aquí más detalles de estos poblados, pero -salvando la existencia de la plaza comunal- tanto su estructura, como la forma de vida de la que gozaban sus moradores, convertidos en fervientes y sumisos cristianos a cambio de una existencia más cómoda que la de sus semejantes, y los conflictos que vivieron los frailes que querían regirlos por sí mismos, enfrentándose a la autoridad real, siempre me han recordado a los primeros momentos de Bustiello. Porque no sé si saben que don Claudio López Brú también intentó tener allí su propio municipio, constituido por los pueblos en los que asentaban las instalaciones de la empresa minera que estaba registrando en aquel momento: la Sociedad Hullera Española.
Retrato de Claudio López y Bru (2º Marqués de Comillas). Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria
El ayuntamiento de Bustiello debía recortar por el norte poblaciones tan importantes para Mieres como Santa Cruz y Ujo, y por el Sur al de Aller nada menos que Moreda, Caborana y Boo y ante el insistente rumor de que su fundación era inminente, los alarmados habitantes de ambos territorios decidieron actuar antes de tener que lamentar después la secesión de sus territorios. Mieres era en aquel momento un concejo todavía joven y en el que no hacía mucho aún se había vivido otra polémica sobre sus lindes, precisamente en la franja que ansiaba don Claudio. Después del breve período del trienio liberal que había dado libertad a los pueblos españoles multiplicado la existencia de municipios a capricho de los vecinos, el día 2 de enero de 1.837 se había celebrado la primera sesión de su independencia definitiva del «Conceyón» de Lena, siendo su primer alcalde don Manuel Castañón; pero solo dos años más tarde, el 28 de noviembre de 1.839, el flamante ayuntamiento tuvo que dirigirse a la reina Isabel II pidiendo la confirmación de que las parroquias de Santa Cruz y Ujo le pertenecían, ya que aunque se habían añadido al embrión del nuevo concejo por gracia de Isabel II, cuando «cansado ya el Cielo de ver sufrir a España, se trasladaron a las hermosas manos de V. M. las riendas del Gobierno, dirigidas antes por Consejeros ineptos o traidores», en aquel momento habían vuelto a Lena.
Poblado Minero de Bustiello. Foto.-Vero-EF-Semeya. (Ayuntamiento de Mieres). 
De nada había servido que en aquel momento para dar más entidad a la solicitud, ésta se hubiese acompañado por las firmas de los 50 vecinos que tenía Santa Cruz y 70 de los 80 que residían en Ujo, porque los otros estaban ausentes. Los hábiles lenenses aprovecharon un momento en el que la Diputación se sentaba uno de los hijos de aquella villa, don José Cabo, quien encargó un expediente al Juez de Primera Instancia del Partido don Isidro Castañón y a otro ilustre vecino de Lena, y entre ellos volvieron a sus dominios a las dos localidades. Ante el silencio de la reina, los mierenses tuvieron que repetir su petición en 1.841, esta vez dirigiéndose directamente a la Diputación, instando a las autoridades regionales a que se personasen para conocer de cerca la opinión de las familias afectadas y acusando a José Cabo de obrar buscando sus intereses particulares, la inversión de sus caudales y el dominio y señorío de sus muchas propiedades. Finalmente, los dos pueblos siguieron en Mieres y nadie hubiese vuelto sobre el tema, de no ser por un acontecimiento inesperado: la adquisición en 1883, por el marqués de Comillas, de las concesiones mineras de la zona, que eran propiedad de «La Montañesa». Se trataba de proveer de carbón a sus barcos que realizaban la ruta transatlántica, pero la rentabilidad de aquellas explotaciones no tardó en ampliar aquel horizonte inicial y tres años más tarde se levantó en Sovilla una fábrica de aglomerados; pronto se trazó una línea de ferrocarril para llevar el mineral hasta el servicio general de la empresa, de forma que en una década todo se fue llenando de instalaciones para los servicios auxiliares, algunos tan importantes como el lavadero inaugurado en 1891.
Ilustración de Alfonso Zapico
Ahora contamos con un documento recuperado por el investigador Rolando Díez en el curso del exhaustivo rastreo que lleva meses realizando por los archivos para aclarar como fueron los primeros pasos de nuestra minería. Se trata de un escrito dirigido por las autoridades alleranas a don Alejandro Pidal y Mon, el más influyente de los políticos asturianos, quien después de haber formado parte del Gobierno de España, estaba a punto de convertirse en presidente del Congreso de los Diputados. En la misiva, los firmantes ponían en antecedentes a su destinatario sobre la intención del marqués de Comillas de crear un pueblo en Bustiello «con objeto de formar en un tiempo no lejano un concejo minero, y al efecto ya se colocó la primera piedra para un templo grandioso y monumental que a expensas del sr. Marqués se ha de levantar en aquel sitio». Quienes escribieron aquella carta, conocían de sobra que don Alejandro y don Claudio coincidían en su fervor religioso y por ello se preocuparon en aclarar que ellos también profesaban la misma fe y no se oponían al nuevo templo, sino a su ubicación, que debía haberse establecido dentro de los límites de su concejo, como parecía que iba a hacerse en un principio. También explicaban como, al ver que la realidad era otra, habían enviado una comisión en un intento de convencer al aristócrata, pero ante su silencio se dirigían ahora a la única persona que suponían que todavía cambiar las cosas.
El Monumento al Marqués de Comillas visto por Alfonso Zapico
Según ellos -y no se equivocaban- en el caso de que se fundase otro ayuntamiento a expensas de los de Mieres y Aller, los perjuicios iban a ser enormes. De Moreda y Boo salía la mayor parte de la renta de este último concejo, y sin ellos no podría sobrevivir económicamente. Argumentaban a continuación que esos pueblos siempre habían acogido bien tanto a los proyectos como a los técnicos del marqués y ponían como ejemplo su comportamiento en las huelgas, las facultades que se les habían concedido a los guardas jurados de sus empresas o lo acontecido cuando la catástrofe de Boo, con 30 muertos en un accidente minero, había puesto a prueba a toda la comarca. Además, les parecía incomprensible la actitud que ahora mostraba el marqués, al que nunca se le había reclamado nada por los daños y las molestias que continuamente causaban sus explotaciones: «obstrucción de los caminos de tránsito, pérdida de manantiales de aguas, ensuciamiento en del río por los arrastres de los escombros de las minas y aprovechamiento gratis de los terrenos comunales», cuando, al contrario, los vecinos venían soportando la conducta revoltosa y altanera de los operarios altaneros que ocasionaban constantemente quimeras, lo que forzaba a las familias a encerrarse en sus casas antes del anochecer y evitar recorrer los caminos solitarios; dándose la circunstancia de que ni uno solo de esos empleados era del Concejo, incluyendo a los encargados del abastecimiento de géneros y comestibles, por lo que Aller no había obtenido ningún beneficio con las actividades de don Claudio.
Claudio López Bru, segundo Marqués de Comillas (1853-1925). Media Storehouse. Gettyimages.
Los alleranos apelaron con firmeza en su carta a todos los medios, pero al final, después de asegurar al marqués de Pidal, en el estilo sumiso que imperaba en aquella época de caciquismo, que si les apoyaba tendría asegurados los votos de todo el concejo para su candidatura política, cerraron su petición de un modo bastante dramático: si no se conseguía por la vías legales y pacíficas, el pueblo de Aller «luchará por su existencia, que es la integridad del municipio, hasta derramar sus habitantes la última gota de sangre». No sabemos si don Alejandro Pidal llegó a mediar en este asunto o fue la determinación de los vecinos, pero el segundo marqués de Comillas no llegó a tener su propio municipio. Aunque tampoco le hizo falta ese formalismo legal para imponer su propia ley.

Alejandro Pidal y Mon nació el 26 de agosto de 1846 en Madrid, hijo de Pedro José Pidal y Carniado, I marqués de Pidal, y de Manuela Mon. Grabado antiguo

FUENTE: ERNESTO BURGOS-HISTORIADOR. Publicado por La Nueva España el 24-07-2012. Ver enlace.
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AUTORES.

Ernesto Burgos Fernández (historiador). 
Nació en Mieres (Asturias) el 7 de julio de 1957. Historiador, columnista y biógrafo, éstas son algunas de las facetas de un Ernesto Burgos que rescata con talento personajes y anécdotas de nuestra historia. Un notorio investigador y gran divulgador. Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Oviedo (1979). Diploma de Estudios Avanzados en Arqueología Histórica («La romanización en las cuencas mineras del sur de Asturias» 2006). Profesor de Educación Secundaria, ha trabajado en los institutos «Juan de Herrera» (Valladolid), «Sánchez Lastra» (Mieres), «Camino de La Miranda» (Palencia), «Valle de Aller» (Moreda) y desde 2006 en el IES «Mata Jove» de Gijón. En el año 2016 el reconocido historiador mierense fue distinguido con el reconocido galardón anual de “Mierense del año”. Secretario General de Izquierda Republicana en Asturias (1992-2002); miembro fundador del Partido por la III República (P3R) y actualmente vicepresidente del Ateneo Republicano de Asturias. Coautor de los libros de texto «Entre amigos» (Conocimiento del Medio) para Asturias y Cantabria (2002); coordinador de la revista de Ciencias Sociales «Cuadernos de Mieres» (2001-2002); experto en la cultura y la historia de las cuencas mineras asturianas. Ha impartido varios cursos sobre el patrimonio arqueológico de Aller, Lena y Mieres y defendido ponencias sobre su temática en jornadas y congresos. Desde los años 70 escribe desinteresadamente artículos para numerosas publicaciones, álbumes y periódicos locales (Esquisa, Mieres 30 días, La Voz de Ujo, Camín de Mieres, Mieres, El Carbón, Por tierras del Caudal, Aula de Paz…). Ha sido pregonero en las fiestas de Santa Bárbara (2002); La Teyerona (2006); San Xuan de Mieres (2007) y Santa Cruz (2011). Histórico militante republicano. Secretario General de Izquierda Republicana en Asturias (1992-2002); miembro fundador del Partido por la III República (P3R) y actualmente vicepresidente del Ateneo Republicano de Asturias. Biógrafo de los revolucionarios mierenses Manuel Grossi Mier («Cartas de Grossi». 2009) y Jesús Ibáñez («Y el verbo se hizo furia». Semana Negra 2010), también ha prologado a varios autores asturianos. Colaborador del diario asturiano La Nueva España, donde ha firmado las series: «El patrimonio de Las Cuencas» (1998-2000); «100 años de historias y andanzas» (2000-2002) y «Los personajes de nuestra historia» (2003-2004). Desde febrero de 2005 mantiene ininterrumpidamente la página semanal «Historias heterodoxas». FUENTE:

Alfonso Zapico (Blimea, Asturias, 1981). Historietista e ilustrador freelance. Profesional gráfico desde el año 2006. Trabaja en proyectos educativos del Principado de Asturias (Aula Didáctica de los Oficios) e impartido talleres de ilustración en centros educativos de Asturias y Poitou-Charente (Francia).  Realiza ilustraciones, diseños y campañas para diversas agencias de publicidad, editoriales e instituciones. Es ilustrador de prensa en diarios regionales asturianos (La Nueva España, Cuenca del Nalón, Les Noticies…).  Se estrena en 2006 con un álbum de corte histórico para el mercado franco-belga, La guerra del profesor Bertenev (Dolmen, 2009). Su primer trabajo publicado directamente en España es Café Budapest (Astiberri, 2008), donde se mete de lleno en una ficción determinada por los orígenes del todavía no resuelto conflicto palestino-israelí. Acto seguido apuesta por recrear en cómic la vida de James Joyce, Dublinés (Astiberri, 2011), que gana el Premio Nacional del Cómic 2012 y a raíz del cual surge el cuaderno de viaje La ruta Joyce (Astiberri, 2011).  Vive en la localidad francesa de Angouléme, donde, tras realizar El otro mar (Astiberri, 2013) a caballo de su Asturias natal, a la que vuelve con regularidad, se encuentra preparando su nueva y ambiciosa obra, “La balada del norte”, que constará finalmente de cuatro tomos.  Esta magnífica obra es un auténtico tesoro de la novela gráfica española y refleja la negrura de los valles mineros de Asturias de los que surgen personajes luminosos, y bajo el ruido atronador de las minas de carbón se escucha el susurro de una canción antigua. Los viejos y nuevos tiempos chocan brutalmente poniendo a prueba al protagonista, pronto a la Humanidad entera. Éste es el sonido de "La balada del norte". En un paréntesis, entre el segundo y tercer volumen de La balada del norte, Zapico completó Los puentes de Moscú (Astiberri, 2018), para mostrar de nuevo su faceta como reportero gráfico al poner el micro al diálogo entre el político Eduardo Madina y el músico Fermín Muguruza. Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, alemán o polaco. (…). Foto Wikipedia - Twitter

EL BLOG DE ACEBEDO. (ANTOLOGÍA DE LA HISTORIA). La Historia es una disciplina académica que aspira a comprender el pasado y la forma en que se ha configurado el presente. Es necesaria para entender, para cambiar y para saber cómo ha llegado a existir la sociedad en la que vivimos.

“El único deber que tenemos con la historia es reescribirla”. (Oscar Wilde)

El Blog de Acebedo se adentra en la historia de nuestra tierra, TODO SOBRE ASTURIAS, MIERES Y CONCEJO. navegar en este blog, es conocernos mejor a nosotros mismos y nuestra dilatada historia. Como decía el poeta mierense Teodoro Cuesta García-Ruiz (09/11/1829 – 01/02/1895), “soy d´esa villa y á honra tengo haber nacío n’ella”. FUENTE. El Blog de Acebedo.

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