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17 de noviembre de 2012

Historias de «Fugaos»

Manolín el de Llorío, el último guerrillero de Asturias (en memoria)
Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA.
Manuel Alonso González, lavianés de 93 años, falleció el 16 de septiembre de 2011, se pasó ocho años en el monte antes de que lo hirieran y lo condenasen a muerte, una pena que no cumplió
La partida de guerrilleros, con Alonso en el centro, merendando con unas amigas. LNE
La Nueva España
«ENTREVISTA DEL DIARIO LA NUEVA ESPAÑA A  MANOLÍN EL DE LLORIO, SEÍS MESES ANTES DE SU FALLECIMIENTO»
-Comunista desde los 14 años, se pasó dos décadas en distintas cárceles de España. 
-Tiré una bomba que no explotó. Si lo hubiera hecho, seguramente me hubiese matado a mí también. Pero sirvió para que se tiraran al suelo. Salí corriendo de la cuadra, y al dar la esquina de una de las casas me encontré con un moro que intentó cogerme, pero lo empujé y se cayó. Había mucha nieve, un metro o más, y no podía correr deprisa. Quería bajar, llegar a Barredos, tener una oportunidad para escapar. Pero iban detrás de mí, corrí cuanto pude, oía los tiros, y al final me dieron en la pierna. Antes de poder llegar a ningún sitio, dos policías me cogieron. En ese momento, el 15 de enero de 1945, se acabó la vida como guerrillero de Manuel Alonso González, «Manolín el de Llorío». 
Manolín el de Llorío, a la izquierda, con Aurelio Caxigal, armados en el monte. LNE.
Ocho años se había pasado deambulando por los montes de Asturias, luchando «como se podía, sin apenas medios» contra el régimen franquista. El día que lo capturaron lo tiene marcado a fuego en su memoria de hombre de 93 años. «Fue un chivatazo», afirma. Cuando tiró la bomba, estaba encerrado en una cuadra con dos de sus compañeros en el maquis asturiano: Joaquín Álvarez y Bautista Álvarez. Al primero no lo volvió a ver nunca, porque no salió vivo de aquel enfrentamiento. «Lo mataron a tiros», afirma. Al segundo también lo capturaron, pero corrió peor suerte que el de Llorío. «Lo condenaron a muerte, como a mí. Pero a él se la aplicaron». Han pasado sesenta y seis años después de aquel día y ahora Manuel Alonso es el último guerrillero asturiano que sigue con vida, el único que puede contar, de primera mano, cómo fue la resistencia antifranquista en el monte. El pasado mes de febrero IU de Asturias le organizó un homenaje en el que se le reconoció por dedicar toda su vida a un único objetivo: difundir y defender el ideario comunista.
Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA.
-¿Que cómo entré en el partido? 
-Entonces los jóvenes estábamos más cerca de la política, la ideología estaba en la vida misma. No teníamos apenas ropa, las alpargatas que no estaban rotas se reservaban para los domingos. No era como ahora, que estamos sobrados de todo. Yo me hice comunista pese a que tuve que ir a misa hasta los 12 años, «taba amargáu». A los 14 entré en las Juventudes Comunistas. Nos reuníamos en El Condao (Laviana), allí estaba el local en el que jugábamos al parchís, al ajedrez, a las cartas. Y se apoyaban las reivindicaciones obreras. En 1934 se respaldaron las acciones de los mineros. 

Manuel Alonso González “Manolín el de Llorío” en do imágenes y el libro Cuaderno del paisaje. De los cuatro guerrilleros (Aurelio Díaz González «Aurelio Caxigal»; Casimiro Álvarez Álvarez «Carrizo»; Manolo Díaz González «Manolo Caxigal» y Manuel Alonso González «Manolín el de Llorío»), sólo Manuel Alonso González, «Manolín el de Llorío», sobrevivió al monte. Después de pasar más de veinte años en diferentes cárceles y de una vida precaria al salir de ellas, en el año 2003 me contó una historia que muy pocos pudieron contar. RAMÓN LLUÍS BANDE, Shangrila, 2016. Saber más…. Shangrila.

Hasta los niños más pequeños lo hacían: avisaban cuando venían los militares. A Manuel Alonso lo criaron, principalmente, sus abuelos y una tía, hermana de su madre, que siguió a su pareja a América cuando él era muy niño. Natural del pueblo lavianés de Soto de Llorío, «siempre llevé los apellidos de mi madre, porque me tuvo de soltera», explica el guerrillero, que ahora reside en la residencia para personas mayores de Pola de Laviana. Su infancia la recuerda «dura, como la de todos». Y como todos empezó a trabajar en el campo, con las vacas y las cabras, ayudando a cuidarlas, a que parieran, a darles de comer. Siendo ya más mayor añadió un oficio a su vida, y comenzó a hacer mangos para herramientas. «Íbamos los fines de semana a las ferias de San Antonio y San Miguel a Gijón, acudíamos al mercado a ver si vendíamos algo y nos podíamos ganar la vida».

Manuel Alonso (1918-2011) "Manolín el de Llorio". La Nueva España

La Guerra Civil sorprendió a Manolín en el río, pescando truchas a mano «para poder comer». Las noticias del alzamiento militar lo sobresaltaron e hicieron que tomase una decisión que acabaría cambiando su vida para siempre. Con 18 años recién cumplidos, se alistó como voluntario. «Cuando me apunté como miliciano no me dieron ni fusil. Tuvimos que ir hasta el edificio del Ayuntamiento de Laviana, que era el único sitio en el que repartían el material». El bautismo de fuego de Alonso se produjo en el mismo valle del Nalón en el que nació, en su parte alta, en la defensa del puerto de Tarna. El grupo de milicianos lo dirigía Antonio García, vecino de Llorío. Tras los primeros choques con el enemigo, el grupo de lavianeses se desplazó a Oviedo, y luego al puerto de La Espina, en Tineo. Allí fue donde se regularizaron como miembros del Ejército republicano. Por aquel entonces La Espina era la primera línea de combate, donde el Ejército nacional, llegado desde Galicia, golpeaba con más fuerza para alcanzar Oviedo cuanto antes. El cerco a la capital de Asturias acabó quebrándose, y junto con otros muchos asturianos el devenir de la guerra lo llevó al frente vasco. En Bilbao, la ciudad cambiaba de manos cada día. 
Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA.
-Con la derrota en el País Vasco, y otra vez en Asturias, en el batallón de Flórez, trató de defender las últimas ciudades del Norte que aún no habían sucumbido al avance fascista: Gijón y Avilés. 
-Apenas teníamos armamento y munición con la que disparar. Y con los de Franco estaban los alemanes, los italianos. En octubre de 1937 quedamos en el monte. La desorganización de la retirada republicana propició que muchos de sus soldados no pudiesen zarpar en los barcos que los tenían que llevar lejos de Asturias. Otros, directamente, no querían irse de lo que era su tierra natal. «El caso es que entonces quedamos miles de hombres en el monte», rememora. En los días que siguieron a la caída del frente Norte, el Ejército de Franco hizo circular un anuncio por todas las ciudades y pueblos de Asturias: quien se entregase sería perdonado, pero los que quisieran seguir su lucha bajarían del monte «con los pies por delante». Fue entonces cuando, ante la perspectiva de poder retomar una vida más o menos normal, muchos de los soldados y milicianos retornaron a sus pueblos. «Decían que no teníamos nada que temer, que no nos preocupásemos. 
Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA.
Yo al final no me presenté. Conozco a gente que lo hizo y acabó ante un paredón, fusilada», afirma el último maquis asturiano. Los primeros meses en los montes los vivió «casi a lucha diaria. Había mucho guerrillero, pero también había mucha fuerza franquista». A Manolín nunca le gustaron los grupos grandes. «Siempre se dejan más huellas y podían saber por dónde habías ido», afirma. Así, al principio, «si no conocías el terreno, te arriesgabas a andar a tiros cada poco. Había tiendas de campaña con Guardia Civil y contrapartidas cada cuatro o cinco kilómetros, en las carreteras, también en el monte». Ente 1937 y 1945 Alonso vivió perseguido, como una alimaña a la que había que eliminar. Tras participar en acciones de lucha y golpes económicos (con los que conseguían financiación) con varios grupos, acabó formando parte de una de las partidas más conocidas y activas de toda España: la de los Caxigales, con Casimiro «el Canijo» y los hermanos Aurelio y Manolo Caxigal.
Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA.
 -¿Cómo se las arreglaban para conseguir comida? 
-Pues como podíamos. En el propio monte se podía conseguir algo, según la época del año. Al principio podían ayudarte los familiares, los amigos, pero luego la represión acabó por presionarlos de tal manera que los únicos con los que podíamos contactar eran los enlaces. Eran ellos los que traían harina, patatas, maíz. Luego cocinábamos, con mucho cuidado para que no saliese humo. Utilizábamos leña de «ablano» (avellano) y fresno, cortado muy menudo. Es la madera que menos señales dejaba. Comíamos como «paxarinos», muy poco y muy de vez en cuando.
Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA.
-¿Qué le pasó a tu familia mientras estabas en el monte?
-A mi tía, María Alonso, la mataron. Me contaron cómo cada poco tiempo la visitaban, le pegaban palizas, le hacían la vida imposible. A ella, que era tan católica, que era la que insistía en que fuese a misa. Un día la cogieron y la llevaron a la casa que hacía de cuartel en El Condao. Allí la tiraron por la ventana, o la hicieron tirarse. La represión contra los familiares fue terrible. En el monte, los fugaos tenían que cambiar de refugio cada poco tiempo. Hacían chozas con ramas y con piedras, y las cubrían con tejas que «cogíamos de los corrales». Por encima se ponía una capa de musgo para que quedara camuflada. «No pasábamos más de un mes en un mismo lugar, se hacía peligroso. Lo peor era cuando nevaba, porque las huellas nos podían descubrir. A veces nos quedábamos días enteros en las chozas, esperando a que la nieve se derritiera, racionando la comida que teníamos», recuerda Manolín. 
Ilustración de Alfonso Zapico. Alfonso Zapico (Blimea, San Martín del Rey Aurelio, Asturias, 1981) es un historietista e ilustrador español. En 2012, su novela gráfica Dublinés fue galardonada con el Premio Nacional de Cómic. Entre otros trabajos es de destacar su ambiciosa obra, La Balada del Norte. Saber más… WIKIPEDIA.
La lucha se acabó haciendo cada vez más difícil. La escasez de armamento y balas limitaba las posibilidades de acción. «A veces, cuando nos enfrentábamos con las contrapartidas, no podíamos ofrecer resistencia porque no había suficiente munición. Las balas nos las traían enlaces que habían estado haciendo la mili, o las que conseguías arrebatar a las fuerzas franquistas. Era como en la Guerra Civil: ellos tenían las armas y nosotros no»La gente de los pueblos acabó teniéndoles miedo. «Se implantó un régimen de terror. Si te cruzabas con una persona por el camino, se escapaban corriendo. Si los franquistas pensaban que alguien nos había visto se lo sacaban a golpes», apunta Manuel Alonso. Al final, un chivatazo, un día de nieve y una contrapartida los acorraló en Esteyeru. 
-Manolín tiró una bomba, pero no explotó, y tras apresarlo estuvo 20 años en la cárcel.

Manuel Alonso, en una imagen tomada en 2004. Foto: JUAN CARLOS ROMÁN. Saber más… El Comercio.

FUENTE: LUISMA DÍAZ. Publicado por La nueva España el 27-03-2011. Ver enlace.
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AUTORES.


Luisma Díaz. Redactor del diario asturiano La Nueva España.

Alfonso Zapico (Blimea, Asturias, 1981). Historietista e ilustrador freelance. Profesional gráfico desde el año 2006. Trabaja en proyectos educativos del Principado de Asturias (Aula Didáctica de los Oficios) e impartido talleres de ilustración en centros educativos de Asturias y Poitou-Charente (Francia).  Realiza ilustraciones, diseños y campañas para diversas agencias de publicidad, editoriales e instituciones. Es ilustrador de prensa en diarios regionales asturianos (La Nueva España, Cuenca del Nalón, Les Noticies…).  Se estrena en 2006 con un álbum de corte histórico para el mercado franco-belga, La guerra del profesor Bertenev (Dolmen, 2009). Su primer trabajo publicado directamente en España es Café Budapest (Astiberri, 2008), donde se mete de lleno en una ficción determinada por los orígenes del todavía no resuelto conflicto palestino-israelí. Acto seguido apuesta por recrear en cómic la vida de James Joyce, Dublinés (Astiberri, 2011), que gana el Premio Nacional del Cómic 2012 y a raíz del cual surge el cuaderno de viaje La ruta Joyce (Astiberri, 2011).  Vive en la localidad francesa de Angouléme, donde, tras realizar El otro mar (Astiberri, 2013) a caballo de su Asturias natal, a la que vuelve con regularidad, se encuentra preparando su nueva y ambiciosa obra, “La balada del norte”, que constará finalmente de cuatro tomos.  Esta magnífica obra es un auténtico tesoro de la novela gráfica española y refleja la negrura de los valles mineros de Asturias de los que surgen personajes luminosos, y bajo el ruido atronador de las minas de carbón se escucha el susurro de una canción antigua. Los viejos y nuevos tiempos chocan brutalmente poniendo a prueba al protagonista, pronto a la Humanidad entera. Éste es el sonido de "La balada del norte". En un paréntesis, entre el segundo y tercer volumen de La balada del norte, Zapico completó Los puentes de Moscú (Astiberri, 2018), para mostrar de nuevo su faceta como reportero gráfico al poner el micro al diálogo entre el político Eduardo Madina y el músico Fermín Muguruza. Sus libros han sido traducidos al inglés, francés, alemán o polaco. (…). Foto Wikipedia - Twitter

LA NUEVA ESPAÑA ha sido testigo de la historia de Asturias durante los últimos 80 años. El rigor y la calidad de la información ha situado este medio de comunicación como el líder indiscutible, a gran distancia de sus competidores, de la prensa escrita diaria en el Principado de Asturias. LA NUEVA ESPAÑA es el periódico de referencia de Asturias, los asturianos de todas las edades lo prefieren según reflejan todas las encuestas, y al elegirlo cada día no sólo lo han confirmado como líder indiscutible de la prensa asturiana, sino que lo han convertido en uno de los principales periódicos de España, pues así lo expresan su difusión y su número de lectores. DELEGACIONES. LA NUEVA ESPAÑA cuenta con 6 ediciones; General, Gijón, Avilés, Cuencas, Oriente y Occidente, que se confeccionan en las redacciones de Oviedo, Gijón, Avilés y Mieres y Langreo, a las que se suman una amplia red de corresponsales. FUENTE.

EL BLOG DE ACEBEDO. (ANTOLOGÍA DE LA HISTORIA). La Historia es una disciplina académica que aspira a comprender el pasado y la forma en que se ha configurado el presente. Es necesaria para entender, para cambiar y para saber cómo ha llegado a existir la sociedad en la que vivimos.

“El único deber que tenemos con la historia es reescribirla”. (Oscar Wilde)

El Blog de Acebedo se adentra en la historia de nuestra tierra, TODO SOBRE ASTURIAS, MIERES Y CONCEJO. navegar en este blog, es conocernos mejor a nosotros mismos y nuestra dilatada historia. Como decía el poeta mierense Teodoro Cuesta García-Ruiz (09/11/1829 – 01/02/1895), “soy d´esa villa y á honra tengo haber nacío n’ella”. FUENTE. El Blog de Acebedo.

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