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18 de agosto de 2019

El origen de La fábrica de armas de Oviedo

Refugio contra los franceses
Fábrica de armas de Oviedo; almacén de aceros y forja. Trubia (Oviedo). Museo de Artillería, Buen Retiro. Pinterest 
La fábrica llegó a la ciudad en 1794, para evitar que la industria armamentística, en factorías vascas, cayera en manos galas
Postal con una imagen del recinto. Archivo La Nueva España.   
A finales del siglo XVIII todas las fábricas españolas de material de guerra se localizaban cerca de la frontera con Francia. Las fábricas de municiones se encontraban en Eugui y Orbaiceta, en el norte de Navarra, y en San Sebastián de la Muga, en Gerona, mientras que las principales fábricas de fusiles se localizaban en Placencia, Éibar y Durango (Guipúzcoa y Vizcaya) y Ripoll (Gerona). El cambio que en las relaciones con Francia supuso la Revolución Francesa hizo que el Consejo de Estado, en sesión de 18 de junio de 1792, examinara «la seguridad de las fábricas» de armas y que se estudiara la «posibilidad de establecer otra u otras» que fueran «subsistentes, seguras, abundantes y económicas en todo tiempo». La Guerra de la Convención (1793-1795) que enfrentó a España con la Francia surgida de la revolución aceleró la necesidad de buscar nuevos emplazamientos, pues tanto las fábricas de Eugui y Orbaiceta como la de San Sebastián de la Muga cayeron en poder de los franceses, y se paralizó la producción en las de fusiles.
Interior del taller de cañones de la fábrica de armas de Oviedo tras la toma por la legión (revolución de Asturias). Foto Archivo.
 Fue así cómo fue elegida Asturias para la ubicación de dos fábricas de armas, la de Municiones Gruesas de Trubia y la de Fusiles y Armas Ligeras de Oviedo. Con el objetivo de poner en marcha el proyecto, vino a Asturias en los primeros días de abril de 1794 el teniente coronel Ignacio Muñoz, subdirector de las fábricas de Eugui y Orbaiceta, acompañado del capitán Jerónimo Tavern. El 22 de septiembre de 1794, por una real orden se comunicaba a Jovellanos que el Rey había confiado el encargo «de las Fábricas de Municiones de Guerra y de Fusiles que ha resuelto [?] se erijan en ese Principado de Asturias» al brigadier Francisco Vallejo, teniente coronel del Real Cuerpo de Artillería, y se solicitaba del asturiano que colaborara con él «franqueándole todas las noticias que puedan ser útiles al cabal desempeño de su comisión». En octubre de ese año llegó a Oviedo Vallejo y se encargó de la dirección con el doble cometido de llevar adelante las obras en Trubia y establecer una Fábrica de Fusiles en Oviedo. Para poner en marcha la fábrica de Oviedo, se trasladaron a la capital asturiana «dos examinadores de los que había en la Fábrica de Armas de Placencia con el número de operarios de la misma que se pueda para dar el principio a la elaboración de fusiles». Uno de ellos habría de encargarse de la compra de planchas de hierro en las ferrerías de Vizcaya para los cañones de fusil, y acero para los muelles y demás piezas de la llave. El otro se encargaría de reclutar el mayor número posible de operarios de todas clases en las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, de los que habían trabajado en la fábrica de Placencia, y suministrarles las cantidades necesarias para que pudieran hacer el viaje a Oviedo. En la capital asturiana tendrían libertad para alojarse en la propia ciudad o en los pueblos próximos, quedando libres «de gabelas, alojamientos y cargas concejiles todo el tiempo que se empleen en la construcción de fusiles para el Rey».                                   
Tarjeta postal de Asturias. Fábrica de armas. Oviedo.Todocolección.
El primer lugar elegido para establecer la fábrica fue el antiguo Colegio de los Jesuitas en Oviedo, situado en el lateral de la iglesia (actual parroquial de San Isidoro) y donde hoy se encuentra la plaza. No pudo ser, ya que se opuso a ello el obispo, que ambicionaba ese local para destinarlo a Seminario y presionó ante el Consejo de Estado. Hubo que optar entonces por el palacio del Duque del Parque, situado en el Fontán, junto a la Casa de Comedias (actual biblioteca). El palacio se alquiló en 6.475 reales anuales y permitió su uso casi inmediato sin apenas necesidad de obras de adaptación. La planta baja se destinó a almacén de hierro, acero, carbón vegetal y otros efectos, además de la cocina, la fragua experimental y cuartos de armeros para el examen de las armas presentadas. En el piso principal se habilitaron las salas destinadas a armería, con capacidad para 3.660 fusiles, y los cuartos de examen, engrase y embalado de las armas. En el jardín del palacio se instaló un «probadero de cañones con dos fraguas para examinadores». El trabajo lo realizaba cada maestro en su casa y a la fábrica se acudía a entregar el producto. Allí era examinado y en su caso aprobado por los maestros examinadores del Rey, «a presencia del oficial de Artillería». Así, pues, la fabricación propiamente se llevaba a cabo en varias localidades, de tal manera que la Fábrica de Fusiles de Oviedo se constituyó como un complejo industrial disperso con centro en Oviedo, en el que pronto se planteó la importancia que en el coste final tenían los gastos de transporte. En las villas de Mieres y Grado se establecieron los cañonistas, que instalaron en la villa moscona seis barrenas en molinos harineros para taladrar los cañones. En Trubia se asentaron los bayonetistas, que también aprovecharon las aguas del río Nalón para construir una máquina hidráulica de afilado y desbaste de las bayonetas.                
Antigua fábrica de armas de Oviedo (ametralladoras), almacén de armas. El Viajero Histórico
Los llaveros instalaron sus fraguas, en número de catorce, en Soto de Ribera, Puerto y Las Caldas, a orillas del Nalón y muy próximos a Oviedo. Los cajeros y fundidores de latón para guarniciones y abrazaderas se acomodaron en Noreña y en la propia ciudad de Oviedo. Pese a todas las deficiencias que tal dispersión implicaba y la provisionalidad de algunas de las instalaciones, la Fábrica de Fusiles de Oviedo comenzó a funcionar ya en los primeros meses de 1795 y a finales de abril los llaveros ya entregaban sus primeras piezas y, poco después, a mediados de verano ya se completaban los primeros fusiles. La mano de obra procedía sobre todo de Guipúzcoa, de donde vinieron un total de 110 armeros que en febrero de 1794 ya se hallaban en Asturias. Lo hicieron acompañados de sus familias, lo que sumaba un grupo de más de 300 personas. Entre estos primeros técnicos vascos aparecen ya apellidos que aún hoy siguen presentes en Asturias, como Aguirre, Alverdi, Bascarán, Echevarría, Egocheaga, Guisasola, Larrañaga, Zuazua? Posteriormente fue aumentando su número con más armeros guipuzcoanos y vizcaínos, hasta llegar a los 300, a los que se sumaban otros 200 artesanos locales (carpinteros, carboneros, martilladores?). Al producirse la invasión francesa, la producción de fusiles se trasladó al occidente de Asturias, aunque algunos de los maestros armeros marcharon fuera de Asturias a otras fábricas, lo que hizo que se resintiera la fabricación, que no superaba los 150 fusiles y 50 pistolas por mes. Tras la guerra la fábrica volvió a Oviedo y regresaron también los maestros armeros que se habían dispersado, alcanzándose otra vez las cifras de producción de antes de la guerra.
Trabajadores de La Vega a la salida de la factoría. La Nueva España.
FUENTE:  JAVIER RODRÍGUEZ MUÑOZ. Publicado por La Nueva España el 12-04-2012. Ver enlace.
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Fábrica de Armas de Oviedo.
ANTIGUA FÁBRICA DE ARMAS - OVIEDO - CALLE CENTRAL. Todocolección.
Ocupa el solar del antiguo monasterio benedictino de Santa María de la Vega, fundado en el siglo XII 
De 1794 a 1856 las armas de la capital se elaboraban en diferentes talleres y en el Palacio del Duque del Parque, conocido hoy como el Palacio del Marqués de San Feliz (Plaza de Daoíz y Velarde). Paraiso Industrial.
Oviedo Enciclopedia.
Dicho monasterio fue confiscado en 1856 para organizar allí los talleres de la Fábrica Nacional de Armas Portátiles. Estos talleres, que suministraban el material bélico al ejército español, se ubicaron inicialmente en las Vascongadas, de donde fueron trasladados a Oviedo a finales del siglo XVIII ante la posibilidad de una guerra con la Francia revolucionaria, dada la cercanía de su emplazamiento original con el país galo. Desde 1794 a 1856 la fábrica ocupó el Palacio del duque del Parque, conocido actualmente como el palacio del marqués de San Feliz, situado en la plaza de Daoíz y Velarde del barrio del Fontán. En 1856 tuvo lugar la centralización de los talleres, escogiéndose el emplazamiento ocupado por el monasterio de la Vega, que fue derribado –si bien, algunas piezas arquitectónicas fueron depositadas en el Museo Arqueológico de Asturias-. Hasta ese momento los maestros armeros habían trabajado en sus casas o en pequeños talleres, realizando las piezas que luego se entregaban a la casa-fábrica situada en el citado palacio; tal mecanismo productivo, de carácter gremial, dio paso, al no poder satisfacer la demanda, a la creación de un gran taller industrial. (...). Seguir leyendo...
Fábrica de Armas de Oviedo en 1914. Oviedo Enciclopedia.
FUENTE: OVIEDO ENCICLOPEDIA. Seguir leyendo artículo...
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AUTORES.

Javier Rodríguez Muñoz, historiador. Nació en Mieres en septiembre de 1948. Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo en 1973, ha dedicado toda su vida al estudio de la historia y cultura asturiana, realizando su trabajo vinculado a las editoriales Gran Enciclopedia Asturiana-Silverio Cañada y a La Nueva España, en los últimos años. Ha participado muy directamente en obras como la Gran Enciclopedia Asturiana y sus Apéndices; la Historia General de Asturias y la Enciclopedia Temática de Asturias, además de otras obras y colecciones. Dirigió la librería y sala de arte Artemón, en la calle Mon, de Oviedo (1977-1978) y entre 1980-1981, dirigió y puso en marcha el Centro Social y Cultural de Las Vegas, dependiente del Ayuntamiento de Corvera de Asturias. En 1988 dirigió la exposición 1388-1988. Seis siglos de historia, organizada por el Gobierno del Principado de Asturias en conmemoración del sexto centenario de dicha institución. Con tal ocasión coordinó la edición de la «Biblioteca Histórica Asturiana», colección de 26 títulos que cubrían toda la historia de Asturias, siendo autor de algunos de ellos. Coordinó también la colección «Cruzar el Charco» editada por el Archivo de Indianos, 16 títulos publicados entre 1992 y 1994. De diciembre de 1993 a diciembre de 1996 trabajó en la puesta en marcha del Museo de la Minería, en El Entrego, donde ha llevado el departamento de Difusión y redactado los textos que ilustraron la exposición inicial. (…). Seguir leyendo….  Fundación José Barreiro.

Oviedo Enciclopedia comenzó su andadura pública en enero de 2008. Pretende ser una herramienta útil para esta ciudad milenaria, que fue fundada precisamente como capital de un Reino que, por su proyecto expansivo, acabaría por constituir la realidad histórica, política y cultural que es España. FUENTE: La Enciclopedia de Oviedo.

EL BLOG DE ACEBEDO. (ANTOLOGÍA DE LA HISTORIA). La Historia es una disciplina académica que aspira a comprender el pasado y la forma en que se ha configurado el presente. Es necesaria para entender, para cambiar y para saber cómo ha llegado a existir la sociedad en la que vivimos.

“El único deber que tenemos con la historia es reescribirla”. (Oscar Wilde)

El Blog de Acebedo se adentra en la historia de nuestra tierra, TODO SOBRE ASTURIAS, MIERES Y CONCEJO. navegar en este blog, es conocernos mejor a nosotros mismos y nuestra dilatada historia. Como decía el poeta mierense Teodoro Cuesta García-Ruiz (09/11/1829 – 01/02/1895), “soy d´esa villa y á honra tengo haber nacío n’ella”. FUENTE. El Blog de Acebedo.

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Esta página se editó por última vez el 16 de septiembre de 2023 a las 09:16 horas.

5 comentarios:

  1. Holà He leído en una publicación que se hizo un intento de copiar el MP28 alemán antes de la guerra civil. Sabes Ud algo sobre este asunto? Gracias por su ayuds

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    1. El subfusil MP28 es de origen alemán se diseñó en la década de los años 20. Alemania, debido al Tratado de Versalles tras la 1ª Guerra Mundial tenía prohibido la fabricación de armas de este tipo. La idea de un arma automática y ligera se vio reflejada en la invención del subfusil durante el final de la Gran Guerra. La primera arma de este tipo, funcional, fue el MP-18 alemán, que usaba cargadores de caracol de 32 cartuchos; la nueva versión fue el MP-28 que podía usar además cargadores rectos de 20 o 32 cartuchos.
      La nueva arma se fabricó en una cantidad muy limitada y es por ello que, durante los años 30, Bélgica fabricó y adoptó estos robustos subfusiles para sus fuerzas armadas. Pesaba unos 4 kg, disparaba diferentes calibres, pero el original fue el 9×19 Parabellum (Luger), podía disparar más de 500 balas por minuto y su alcance efectivo era de unos 100 -150 metros. Además, incorporaba selector de tiro, aunque sus primeras versiones no tenían seguro.
      La II República española lo adquirió en cantidades moderadas antes y durante la Guerra Civil Española para los cuerpos de seguridad y ejército. Tenía fama de ser una buena arma, pero un manejo incorrecto o un golpe seco podía hacer que se disparara (por la ausencia de seguro que decíamos antes).
      El bando republicano usó sus fábricas en Levante para fabricar una versión española que solo se diferenciaba en la manilla de cargado. Estos subfusiles fueron llamados «Naranjeros» y fueron muy famosos entre los milicianos.
      Se fabricaron durante 1938 unos 2000 en talleres de Valencia de la Subsecretaría de Armamento (Alberique), de ahí su nombre de «Naranjeros».
      Las diferencias entre el MP-28 español y alemán era en la madera; de color claro el subfusil alemán, color oscuro el subfusil español.
      Ver el enlace: https://www.armas.es/foros/viewtopic.php?t=937211

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    2. Muchas gracias por el complemento de información. Ahora que lo veo, mi pregunta inicial esta mal formulada. Quería preguntarle si Ud sabe si se hicieron copias del MP28 en Oviedo antes de la guerra civil para un destino a la Guardia de Asalto ? En relación con el MP28 que provenía de Belgica, sabe Ud que cantidad de MP28 se importaron ? Juan HEREDIA

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  2. Estimado lector, buen día. El subfusil MP28 fue producido por la muy conocida compañía belga, Bayard. En Bélgica, MP28 se adoptó como Mitrailette Modele 1934 (Schmaisser-Bayard Mitraillete 34). La versión belga se envió a España, China, Japón, Sudáfrica y Sudamérica. Además, se adoptaron diseños muy similares en la burguesía Estonia (Tallin Arsenal), Japón e Inglaterra (Lanchester). El subfusil alemán Schmeisser MP28 se fabricó durante 1938 (durante la guerra se llegaron a construir unos 2000 subfusiles), en los talleres de Valencia de la Subsecretaría de Armamento (Alberique). Respecto a la segunda cuestión, te puedo decir que la II República Española, en la década de 1930, compró varios lotes (sin especificar número), de estas armas para probarlas. El experimento no pudo llegar a más, puesto que se inició la Guerra Civil Española. El “Naranjero” continuó fabricándose tras la guerra, esta vez con licencia oficial, en el arsenal de La Coruña (entre 1941 y 1944), con la licencia correspondiente, aunque en calibre 9 mm. largo (9x23) denominándose Modelo Coruña 1942 (MP28II) o Coruña simplemente, aunque siempre será conocido por el nombre popular de "Naranjero" en referencia a la provincia donde se fabricó por primera vez, Valencia. Fue un arma muy usada por la Guardia Civil, sobre todo en las operaciones contra los "maquis". Un disparo accidental (existen dudas al respecto) de este subfusil, fue el causante de la muerte del anarco-sindicalista Buenaventura Durruti, durante la Guerra Civil. La última vez que se usaron en combate fue durante la Guerra del Ifni en 1958

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    1. Muchísimas gracias ! De lo que veo, esa metralleta belga fue importaba en España pero seguramente en pequeña cantidad. Hay también mucha mezcla con la palabra naranjero que no pidió usar durante los primeros meses de la guerra porque las copias no fueron fabricadas antes el final de 37 en Valencia y Cataluña

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