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17 de noviembre de 2016

Armando García Cifuentes (asturiano de pura cepa), sintió desde joven la llamada del motor

El sierense que corrió con Fangio
Armando García Cifuentes, junto al Mercedes 300 SL con el que ganó la carrera Sagua-La Habana en 1957. La Nueva España 

Armando García Cifuentes, de la familia que regentó La Champanera, tuvo una brillante trayectoria en la Cuba prerrevolucionaria hasta que protagonizó un accidente con seis muertos en una prueba en La Habana
Fotografía impresionante. Sifuentes impactando contra el público. Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro
La Nueva España.
La habitación 810 del Hotel Lincoln de La Habana es un auténtico templo del automovilismo. En este cuarto se hospedaba Juan Manuel Fangio, el primer piloto en lograr cinco campeonatos del mundo de Fórmula 1, en la víspera del Gran Premio de Cuba de 1958, que se disputaría el 24 de febrero. Una prueba en la que Fangio no tomaría la salida, ya que había sido secuestrado, en su propio hotel, por simpatizantes castristas. Unos secuestradores a los que Fangio estaría agradecido el resto de su vida, ya que aquella prueba estuvo marcada por un brutal accidente, saldado con seis muertos y cuarenta heridos, y en que se vio involucrado un sierense: Armando García Cifuentes.
Circuito cubano donde ocurrió el accidente. Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro
Aunque nacido en Madrid en 1931, García Cifuentes era asturiano de pura cepa. Su madre era Lidu Cifuentes, hija de Ramón Cifuentes, empresario y político natural de El Carmen (Ribadesella) y propietario de la fábrica de tabaco Partagás, en Cuba. Su padre era Armando García Paladini, natural de La Carrera (Siero) e hijo de Perfecto García Pérez, el indiano que fundó La Champanera. Emigrado a Cuba por la relevancia de los negocios de su familia, Armando García Cifuentes sintió desde joven la llamada del motor. Tras participar en algunas pruebas como copiloto, en 1955 tomó la alternativa y comenzó a competir como piloto privado en pruebas cubanas. Sus primeros éxitos llegaron de manera precoz, en 1956, hace ahora sesenta años, tal y como relata Fernando de la Hoz en su libro "Historia del automóvil en Asturias (1890-1965)". Para entonces, Armando García Cifuentes estaba ya considerado como la gran promesa del automovilismo cubano, pese a sus orígenes españoles. Por ello, se esperaba con interés su participación en la segunda edición del Gran Premio de Cuba. La parrilla de la prueba no podía resultar más atractiva, ya que además de Fangio, que había ganado la primera edición, se había confirmado la presencia de Stirling Moss. 
El momento en que Cifuentes pierde el control del vehículo. Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro
Pero el esperado duelo entre el argentino y el inglés se truncó en la víspera, cuando se produjo el secuestro del pentacampeón en el vestíbulo de su hotel: el Lincoln. Pese al suceso, la organización decidió seguir adelante con la prueba, y el 24 de febrero de 1958 los motores rugieron por las calles de La Habana. Armando García Cifuentes competía con un Ferrari, y se mostró combativo desde el inicio. Pero en la vuelta seis, cuando marchaba en tercera posición, tras Moss y Masten Gregory, García Cifuentes perdió el control de vehículo en una cerrada curva junto a la embajada de los Estados Unidos, a causa de unas manchas de aceite. El accidente se saldó con seis muertos y más de cuarenta heridos. García Cifuentes acabó en el hospital, a donde fue a visitarle Fangio tras ser liberado. Allí, el piloto argentino le hizo una confesión: su convencimiento de que el secuestro le había salvado la vida. Pese al siniestro, el asturiano retornó a los circuitos meses después. Pero entre este accidente y la revolución cubana, que frustró su fichaje por Ferrari para correr en Europa, su carrera se vio lastrada. Retornado a España, cosechó aún algunos triunfos en rallies antes de retirarse en 1967. 
Los dos primeros autos. Armando García Cifuenthttps://www.jmfangio.org/ferrecciocuba58d.htmes, Nº54, el que provocó el accidente. A. Carreras, Nº56, el que lo llevó sobre el capot al hospital. Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro

FUENTE: FRANCO TORRE. Publicado por La Nueva España el 13-10-2016. Ver enlace.
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RESEÑA



Gran Premio de Cuba 1958. “Crónicas de un secuestro”
(La carrera del accidente  de García Cifuentes)
En un pasaje de la reducida carrera, lidera Masten Gregoty, delante de Stirling Moss. Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro
Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro
El primer puesto en la línea de partida había sido establecido por Juan Manuel Fangio, el día sábado, con una Maserati 450S, azul con una banda central blanca, perteneciente al acaudalado estadounidense Temple Buell. Ya el día de los ensayos el argentino había detectado algo que no andaba bien en la máquina. Y luego se apercibieron que las trochas eran distintas. De un lado tenía 5 cm más que del otro, lo que no le impidió al Chueco establecer el mejor tiempo en clasificación al día siguiente. Según algunos relatos, la organización distó todo lo eficiente que era de desear. Ese día uno de los banderilleros a falta de una bandera a franjas roja y amarilla, que determina aceite en la pista, tomó una bandera roja en una mano y una amarilla en la otra, haciéndole desesperadas señas a los pilotos, que no entendían que ocurría. El día de la carrera a los cronometristas se les solicitó previo a la largada una leve demora, pues corrió el rumor de que Fangio había sido liberado. En respuesta a ello la salida tuvo entonces un  retraso de  una hora y cuarto!
Fangio y Guerino Bertocchi, en roles cambiados. Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro
La Maserati Nº2 había pasado entonces a manos de Maurice Trintignant, quien no estaba muy conforme con la determinación. Algunos periodistas tildaron de parodia de carrera, las cinco vueltas que se cumplieron hasta que sucedió el desastre. El piloto cubano Armando García Cifuentes al comando de la Ferrari Nº54, una Testa Rossa 2.0 litros, se salió de pista y atropelló casi una centena de espectadores, con un saldo de seis muertos y treinta heridos de consideración.  No apareció para nada la bandera roja y el caos entre los pilotos fue inenarrable. Algunos continuaron, otros volvieron a boxes, en fin un desconcierto total. Los equipos de asistencia si resultaron muy eficientes, salvo para el desafortunado García Cifuentes, quien fue trasladado al hospital sobre el capot de una Ferrari similar con el N.º 56, perteneciente a su amigo y compañero del Cuba Racing Team, A. Carreras. Fue entonces cuando Masten Gregory, que comandaba la competencia, resolvió dirigirse a boxes a marcha lenta y  pocos metros antes de la llegada fue sobrepasado por Stirling Mos, quien a la postre fue declarado ganador por haber sido el primero en cruzar la línea de llegada. Posteriormente y de común acuerdo ambos pilotos decidieron juntar sus primeros y repartirlos equitativamente. La carrera fue clasificada con 5 vueltas, a raíz del accidente en el 6º giro.
Imagen del accidente de 1958, con el coche dentro del círculo. La Nueva España.
II Gran Premio de Cuba 1958
Cuadro de la clasificación final. Gran Premio de Cuba 1958, Crónicas de un secuestro.
García Cifuentes, en 2006. La Nueva España.
FUENTE: JORGE FERRECCIO - Publicado por J. M. FANGIO. El 2603-2010. Ver enlace.
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AUTORES.

Christian Franco Torre. Langreo 1979, Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo y Máster en Historia y Estética de la Cinematografía por la Universidad de Valladolid. Entre sus publicaciones científicas destaca su participación en el volumen colectivo Universo Neville, coordinado por Juan Antonio Ríos Carratalá. Desde el año 2007, Franco Torre trabaja como colaborador literario y corresponsal para el diario La Nueva España, labores que compagina con la crítica cinematográfica en otros medios y con la programación de ciclos. Edgar Neville. Duende y misterio de un cineasta español es su primer libro en solitario y la culminación de una investigación de diez años en torno a la figura del cineasta madrileño. FUENTE: Edgar Neville. (Foto extraída de Escritores de Asturias).

EL BLOG DE ACEBEDO. (ANTOLOGÍA DE LA HISTORIA). La Historia es una disciplina académica que aspira a comprender el pasado y la forma en que se ha configurado el presente. Es necesaria para entender, para cambiar y para saber cómo ha llegado a existir la sociedad en la que vivimos.

“El único deber que tenemos con la historia es reescribirla”. (Oscar Wilde)

El Blog de Acebedo se adentra en la historia de nuestra tierra, TODO SOBRE ASTURIAS, MIERES Y CONCEJO. navegar en este blog, es conocernos mejor a nosotros mismos y nuestra dilatada historia. Como decía el poeta mierense Teodoro Cuesta García-Ruiz (09/11/1829 – 01/02/1895), “soy d´esa villa y á honra tengo haber nacío n’ella”. FUENTE. El Blog de Acebedo.

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NOTA: Los nombres de los autores aparecen en el pie de cada imagen o al final de cada artículo, si no es así, se debe a que es un dato que se desconoce, así que, si algún autor la ve en este blog, le rogamos que se ponga en contacto con El Blog de Acebedo para hacerlo figurar o para borrarla si es su deseo, porque es justo reconocer a los autores

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