8 de agosto de 2015

Pero que “guarros” éramos en la Edad Media (y II)

Ser esposa y madre en la Edad Media
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A finales de la Edad Media, la esposa es la depositaria de numerosas funciones: a ella le corresponde honrar a los suegros, amar al marido y gobernar la familia, pero su deber principal es asegurar la llegada al mundo de la prole
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Según los cánones del pensamiento cristiano medieval, la procreación es una necesidad que depende de la unión en el matrimonio. La mujer tiene el deber de ser prolífica. Así se perfila un modelo de pensamiento, según el cual los hijos constituyen el bien principal del matrimonio, y hasta el siglo XIII la esterilidad –siempre asociada a la mujer- era motivo de anulación matrimonial. Incluso después de dicho siglo –cuando los clérigos no veían en la esterilidad causa suficiente de anulación- continúa existiendo una fuerte presión social para que el esposo repudie a la mujer que no es capaz de darle descendencia. Las mujeres lo consideraban un castigo divino, una pena que solo podía superarse con la penitencia, el ayuno y los rezos dirigidos a la Virgen de la Concepción o del Parto. Había otros muchas santas que se creía influían en la fecundidad: las más acreditadas eran Santa Ana y Santa Margarita.  Para que se pudieran quedar preñadas existía también la creencia de que invocando a las fuerzas de la Naturaleza, sobre todo al agua podían quedarse fácilmente preñadas. Así, se bañaban en aguas térmicas, bebían agua de fuentes - a las que se rendía homenaje con pequeñas ofrendas- y  se alimentaban con productos que se creían que tenían propiedades que ayudaban ser fecundadas: frutos como el higo o la granada, legumbres como las habas o los garbanzos…  eran alimentos que se consumían con ansia. Y sobre todo estaban las hierbas, tanto las que servían como infusiones como las que servían para preparar baños. Todo encaminado a la fecundidad de la madre.
En esta sociedad antigua, la vida de una mujer casada transcurría entre el embarazo, la crianza y la sepultura de los hijos muertos prematuramente. El parto que llegaba a buen puerto tenía una connotación festiva. La noticia se difundía rápidamente entre las mujeres del pueblo o del barrio, que se acercaban presurosas a visitar a la madre y al niño, formulando sus felicitaciones. La recién parida se adornaba tanto ella como la habitación donde había dado a luz en espera de las visitas. La visita estaba unida al ofrecimiento de regalos, a menudo relacionados con la fecundidad, como hogazas, dulces o huevos.

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Hasta la ceremonia de la purificación –un mes justo desde el parto- la mujer era considerada impura, y tenía como única misión el cuidado de su dormitorio. Tenía prohibido ocuparse de la cocina o de los hijos, con excepción del recién nacido. La ceremonia de la purificación  la liberaba de la suciedad del parto y la devolvía al seno de la comunidad. Con la primera salida después del parto, la mujer se exhibe ante sus conciudadanos. Era el reencuentro con su comunidad y para ello no dudaban en vestir sus mejores galas.

La Vivienda en la Edad Media (Vida cotidiana)
Las casas medievales eran muy diferentes de las actuales. Los materiales de construcción, en muchos casos no dependerán tanto de la riqueza de sus dueños como de los materiales más abundantes de cada zona:
por ejemplo en la parte más occidental de la Península las casas eran de piedra, mientras que en los Pirineos abundaba la madera, que era el principal material de las viviendas. En el sur y en la meseta, las casas se hacían con ladrillos de barro sin cocer, llamados adobes. 
Las viviendas de los campesinos contaban con una sola estancia, que hacía las veces de cocina, salón y habitación. En su interior se vivía, se trabajaba, se almacenaba la cosecha y los útiles de arar. Los animales domesticados que servían de apoyo a los trabajos del campo y del comercio, compartían las casas de sus dueños. Normalmente el establo estaba en la planta baja; encima vivían los humanos. El estiércol sobreabundaba en las casas y un olor, a lo que pudiésemos llamar hoy a pocilga, era lo natural.
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Con el paso del tiempo, el interior de las casas se dividió en varias dependencias estableciendo en cada una de ellas una actividad concreta. A la vivienda se une un pequeño patio trasero, donde pueden cultivar un huerto, y un corral con gallinas, conejos y otros animales imprescindibles en la economía doméstica. Algunas casas (las mínimas), podían disponer también de pozo, horno y letrina.
Las casas urbanas más habituales constaban de dos pisos y estaban construidas de piedra y madera, material que hacía peligroso el uso del fuego. Y es que, un elemento importante era la chimenea, que aportaba luz y calor para la vivienda y también lumbre para para cocinar los alimentos.
Rara vez se podía ver en las despensas algunas vajilla, y lo que comúnmente se usaba como plato eran rebanadas de pan seco. Sólo en las casas con más recursos económicos contaban con todo tipo de cacharros, como recipientes de barro, de estaño, cobre o hierro, además de manteles y paños.
El mobiliario o ajuar era escaso. Solía estar compuesto por aquellos muebles imprescindibles como la mesa y las banquetas donde la familia se reunía para comer. En un arca de madera y cuero se guardaba la comida. Rudimentarias estanterías en las paredes servían para colocar los objetos de uso habitual. También había ganchos de madera en los que se colgaban los vestidos.
Dormían en colchones rellenos de paja, aunque muchas familias se echaban sobre simples montones de paja en el suelo. Las clases acomodadas podían disfrutar de colchones rellenos de plumas, que recubrían con sábanas o calientes mantas de pieles.
El agua se extraía de los pozos o bien había que ir a buscarla a la fuente; la luz era proporcionada por las velas y alguna que otra antorcha resinosa, que despedía tanto humo como luz.
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Las normas éticas ante la presentación del Rey o la Reina
Cuando un noble viajero, monarca, duque o cualquier miembro de la nobleza se presentaba ante el Rey o la Reina, se debía inclinar en señal de veneración. Pero, si por casualidad, a ésta persona en ese momento se le escapaba una flatulencia (que era muy frecuente en aquellos años), en frente del monarca, la pena era el destierro, enviándolo lejos y sin poder regresar por 7 años si es que el Rey quería que volviera.

La sexualidad en la Edad Media
¿Os imagináis cómo hacían en el año 1300 para mantener relaciones sexuales? Quizás nos imaginemos que eran todos unos pacatos y conservadores que solo tenían sexo para procrear hijos, pero a decir verdad, en la Edad Media también existían algunas costumbres y prácticas... poco recatadas, por decirlo de alguna forma.

Datos interesantes y curiosos sobre la sexualidad en la Edad Media.
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Como no podía ser de otra manera, la expresión castiza “poner los cuernos” está lejos de ser una invención moderna. Fueron los señores feudales y su derecho de pernada quienes la acuñaron, al colocar una cornamenta de ciervo en la casa del marido mientras daban buena cuenta de sus privilegios. Pero el adulterio no era cosa de risa. La justicia y la venganza rara vez se diferenciaban en asuntos maritales, e incluso algunos manuscritos del s. XV indultan aquellos crímenes «movidos por el dolor»…
La peor parte de la sexualidad e higiene de la corte (Reyes y nobleza), era para criados o los sirvientes de la Edad Media, lo había con la peor de la suerte, y eran aquellos que debían cuidar de las "necesidades" del Rey o noble de alto rango: lo tenían que des-pulgar de piojos una vez al día, lavar sus partes íntimas mientras el Rey permanecía sentado e incluso, algo bien representado en la serie de televisión "Los Tudors",cuando la Reina esposa del Rey Enrique VIII, estaba embarazada y el monarca sentía la necesidad de contacto físico, un sirviente sostenía una toalla enfrente delas partes íntimas del Rey mientras éste se masturbaba. Esto lo hacía frente a varios de sus sirvientes, que luego del "acto" cambiaban sus ropas y desechaban las toallas.
Una esposa entusiasta. Fotografía facilitada por BnF de Une épouse enthousiaste (Una esposa entusiasta), Roman du comte d'Artois, Paris, ms Français 11610, folio 87 verso (siglo XV). (EFE). http://www.20minutos.es
Las reglas de la Iglesia Católica para mantener relaciones sexuales
Para la cultura católica de la época, las relaciones sexuales debían estar estrictamente reservadas para la reproducción de la especie humana y solo darse dentro del sagrado matrimonio. Pero aún dentro del normal y legítimo matrimonio entre un hombre y una mujer, la Iglesia Católica imponía reglas morales de cómo, cuándo y dónde se podían mantener relaciones sexuales.
  •  No estaba permitido ningún acto sexual que no sea el estrictamente necesario para concebir un niño en la mujer.
  • No se podía tener sexo los domingos, ni los jueves, ni los viernes, ni los sábados.
  • No se podía tener sexo en horas del día, solo por las noches.
  • No se podía tener sexo durante la Cuaresma, tampoco en los 35 días previos a la Navidad, ni tampoco en los 40 días previos a la fiesta de Pentecostés.
  • Tampoco se podían mantener relaciones sexuales si era una día en que se celebraba un Santo.
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El Kama-Sutra de la Iglesia Católica
La Iglesia Católica también tenía normas específicas para cómo se debe practicar la relación sexual entre marido y mujer. Debido a que solo se «permitían» los actos sexuales destinados a la reproducción, la Iglesia Católica estableció la famosa posición del misionero como la única posición moralmente aceptable.
Además, la mujer debía estar ubicada debajo del hombre para mantener vigentes el rol natural de superioridad masculina, pues se consideraba que la mujer ubicada encima recibía demasiado placer y ello era inmoral.
Los clérigos de la Edad Media tenían la obligación de instruirse en todas las posturas conocidas para poder imponer las penitencias.
Fotografía facilitada por la Bibliothéque de L'Arsenal del Decameron (Decamerón). El clérigo comparte una comida con una pareja y se acuesta con la esposa mientras que el marido reza en la terraza. Giovanni Boccacio. Paris, folio 108 verso, mediados del siglo XV. (EFE). http://www.20minutos.es(Ver más en: http://www.20minutos.es/fotos/artes/sexo-en-la-edad-media-10587/#xtor=AD-15&xts=467263)
Los mitos del sexo en la Edad Media
Entre los siglos V y XV, un tercio de los sacerdotes vivía en concubinato, el adulterio masculino no era una falta grave y la prostitución estaba regulada.
Los hombres medievales, a excepción de los reyes, normalmente, se casaban tarde porque resultaba complicado reunir la dote necesaria para pagar la boda. La Iglesia consentía además ciertas prácticas sexuales ahora censuradas, como la prostitución femenina, porque, según refleja la muestra, se consideraba un oficio de salubridad pública y una importante actividad económica. En la Edad Media, entre los siglos V y XV, hubo "períodos más liberales de lo que se cree", en los que se cuestionaba el celibato eclesiástico y cerca de un 30% de los sacerdotes vivía en concubinato

El adulterio, aunque era un pecado reconocido, solo se condenaba cuando lo cometía una mujer, a las que se solía sancionar con el pago de una multa, mientras que sobre el hombre adúltero no caían reprimendas porque su error era visto como una falta "espiritual".
Un trío. Fotografía facilitada por la Bibliothèque de l'Arsenal de Ménage à trois (Un trío), Décaméron, siglo XIV, Paris, ms 5070,folio 170 verso (siglo XV). (EFE). http://www.20minutos.es(Ver más en: http://www.20minutos.es/fotos/artes/sexo-en-la-edad-media-10587/#xtor=AD-15&xts=467263)
El lugar preferido de los amantes
A pesar de todas las reglas y restricciones que la Iglesia Católica tenía para las parejas, el lugar preferido de los amantes para sus encuentros eran la propia Iglesia. ¿Por qué? Porque tenía muchas habitaciones y rincones donde esconderse. Además estaba vacía durante la mayor parte del día, y siempre se encontraba perfectamente limpia. En otras palabras, era el lugar ideal para tener sexo.
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En la Edad Media existían los preservativos y los consoladores
Los preservativos existen hace muchos cientos de años. De hecho, contrario a lo que solemos creer, el control del embarazo no era una de las cosas que más preocupaban a la Iglesia Católica. Claro que sí condenaba el uso de preservativos, pero la Iglesia estaba mucho más preocupada por aquellos quienes practicaban actos sexuales «antinaturales» como la masturbación o la homosexualidad.
Los consoladores femeninos también existían, y aunque su uso era severamente castigado por la Iglesia, se sabía muy bien quiénes los fabricaban y vendían, así como quienes los compraban.
El preservativo masculino, lejos de ser un invento reciente (como el de los condones femeninos), el Hombre se las ha ingeniado para manufacturar este dispositivo desde hace mucho, pero mucho tiempo. Más precisamente, entre 12.000 y 15.000 años atrás. Para entonces se usaban tripas, tejidos y determinados órganos de ciertas especies de animales, como por ejemplo intestinos de cerdo.
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La prostitución en la Edad Media
Dicen que la prostitución es una de las profesiones más antiguas del mundo. No lo sé, es probable, lo que sí sabemos que es cierto es que en la Edad Media se practicaba, y no necesariamente en la clandestinidad.
La prostitución era considerada un mal necesario y estaba reservada a los burdeles. Los dueños de los burdeles debían asegurar el estado de salud de sus trabajadoras ofreciéndoles comida y cuidados médicos. Asimismo, debían asegurar la sanidad del establecimiento y todos los cuidados necesarios para cuidar la salud de la comunidad y no causar ningún escándalo público.
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Las prostitutas tuvieron diversos nombres.
Buscona, dama de medio manto, soldadera,  amafia, bagasa, bordelera,  mujer errada, pendenga, cantonera, rabiza, moza del partido y simplemente Puta.
En la edad media las conocían por todos estos nombres a las prostitutas. En cada caso un nombre revelaba una particularidad de la profesión: las que trabajaban en burdeles, con soldados, en la calle, en las tabernas, en los baños públicos, etc.
Pero el peor escarnio venía de los poetas que se burlaban de ellas con todo tipo de alusiones. Cuando se trataba de una prostituta de edad avanzada su crueldad era infinita.
Por ejemplo, Pedro García Burgalés llama Velha, es decir, vieja, a María Negra, una soldadera de edad avanzada.
Prostitución Medieval Fotografía facilitada por BnF de La prostitution, un lieu ouvert dans la ville (La prostitución, un lugar abierto en la ciudad) (EFE). http://www.20minutos.es 
Lejos de lo que suponen muchos, la vida de estas mujeres no era nada fácil. Expuestas a la brutalidad de los hombres del Medioevo, indefensas ante las enfermedades venéreas, debían protegerse en todo momento de la muerte rondándoles cerca.
En los burdeles debían pagarse la comida y el alquiler de su habitáculo para el sexo (además de otros impuestos, por ejemplo, cada semana venía un médico para constatar que las enfermedades no se propagaran).
Las costumbres de la Edad Media-20 - Prostitución Edad Media-www.sjarre.com.ar
Pero los burdeles no estaban a la vista de toda la gente. Generalmente los colocaban extramuros de la ciudad, o apiñados y con tapias de adobe para que la gente no los percibiera.
Las mujeres, además, debían vestir una ropa que las diferenciara de las demás: colores azafranados, mantillas cortas, faldas amarillas o de color púrpura. Y claro, en la cabeza, un llamativo adorno confeccionado con cintas de colores rojizos.
Si no cumplían con alguno de estos requisitos podían sufrir una condena y pasar una temporada en prisión.
Y si se decidían a pasearse por las ciudades, aunque fuera pleno invierno y tuvieran que abrigarse, sólo podían hacerlo con una toalla cubriéndolas. Tenían prohibido el abrigo. Tal es la hipocresía de aquellos tiempos, impuesta por los propios hombres que luego las frecuentaban:
Por ejemplo, en Valencia, España, en 1383 un decreto oficial refería:
“Ninguna hembra pecadora pública goce en presumir andar por la ciudad, abrigada con manto, mantilla o algún otro abrigo, sino solamente con una toalla a manera de abrigo…Asimismo, que ninguna hembra goce o presuma vestir o portar alguna vestidura orlada, armiño, con perlas, o de seda”
Pero pese a la discriminación que sufrían, los Reyes vivían de la prostitución. Los impuestos que cobraban a cada “buscona”, desde el reinado de Enrique III, los beneficiaban.
Ayuda Divina. Fotografía facilitada por la Bibliothèque de l'Arsenal de Une procréation assistée par le Ciel (Una procreación asistida por el cielo), Traité divers, Paris, ms 5206, folio 174 (siglo XV). (EFE).  http://www.20minutos.es.
Esto, sin contar que construir casas de cita para este oficio reportó muchos beneficios y pudo controlar el salvajismo de miles de hombres sedientos de sexo.
En efecto, no sólo eran víctimas de los alcahuetes de turno(los antiguos proxenetas) sino de los propios gobernantes.
Y lo pero era que la mayoría debían prostituirse porque otra alternativa no le quedaba. Sin un cabeza de familia masculino, sin maridos, estaban en completa indefensión. Otras, eran violadas: lo que ocasionaban que se las repudiara y nadie quisiera darles otro oficio que la prostitución.
Las costumbres de la Edad Media-21 - Prostitución Edad Media-www.sjarre.com.ar
El Cinturón de Castidad
El control de la sexualidad femenina se remonta casi a los orígenes de la civilización, el control genital que más aceptación obtuvo en la Edad Media fue sin lugar a dudas el cinturón de castidad. Este instrumento de origen semita, fue introducido en Europa en la Edad Media, tras las Cruzadas en Tierra Santa El cinturón consistía en un estuche de metal (hierro o plata) que se ceñía al cuerpo de la dama.
Para reforzar los mecanismos de seguridad, una gruesa barra pasaba entre las piernas, lo que hacía difícil el caminar. Esta tortuosa coraza sólo tenía dos rendijas, que permitían la evacuación corporal, pero que a la vez impedían la penetración de cualquier objeto, ya que estaban flanqueadas por afiladas púas. Mientras llevaban colocados estos aparatos, las mujeres no podían asear sus partes íntimas, lo que constituía un foco de infecciones.
 cinturón de castidad (http://historiaybiografias.com)
FUENTES CONSULTADAS:
http://curiosidades.batanga.com  - (Katia Silveira)
http://historiaybiografias.com. - // - http://www.taringa.net - // -http://segundoesogalileo.blogspot.com.es - // - http://www.impulsivos.es - // - http://www.tribunaavila.com.  (Alfredo Rodríguez Blázquez) -// - http://www.sjarre.com.ar - // - http://www.20minutos.es -// - http://historiaybiografias.com
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