31 de julio de 2015

Las calzadas romanas asturianas, (sendas de origen antiquísimo), han sufrido olvido y destrucción en los últimos años

Calzadas romanas, arte en el olvido
legionarios romanos
Un recorrido por la "strata" o calzada romana del norte de España
Travesía de montaña clásica y muy bonita con el un encanto histórico añadido gracias a la calzada romana de Caoru.
La "strata" o calzada romana que atravesaba la vecina provincia de León, comenzaba en Sahagún y, de este a oeste, iba recorriendo los lugares de Bercianos del Real Camino, El Burgo Ranero y Santas Martas; proseguía por Campo de Villavidel, Arbón y Hospital de Órbigo, para llegar a Asturica Augusta (actual Astorga), antigua capital del Conventus Asturum; continuaba por Castrillo de los Polvazares, Rabanal del Camino, Ponferrada, Cacabelos, Villafranca del Bierzo y Vega de Valcalcer. Por las proximidades de este último lugar penetraba en la cercana provincia de Lugo (Lucus Augusta), capital administrativa del convento.
En el pueblo de Santas Martas partía un ramal que conducía hasta León (Legio VII). Desde aquí salía otra derivación que se encaminaba hacia el Noroeste, para unirse nuevamente en Asturica Augusta. En este lugar partía otra bifurcación hacia el Noroeste que llevaba por tierras bercianas de Torre del Bierzo, Bembibre y Congosto, volviendo a enlazar con el camino fundamental en Cacabelos.
De esta calzada principal se separaban ramificaciones secundarias hacia el Norte, buscando diferentes pasos de penetración a través de la cordillera Cantábrica, siempre siguiendo el curso de un río. Desde Sahagún la vía buscaba el cauce del río Cea, continuaba por el pueblo del mismo nombre a Saelices del Río, Villaselán, Villaverde de Arcayos, Almanza, Valderrueda y Pedrosa del Rey, en donde se ramificaba en dos: al puerto de San Glorio hacia el Noreste, y al del Pontón por el Noroeste.
Calzada romana de Rioseco IV
En Mansilla de las Mulas iniciaba su travesía otro ramal siguiendo el rumbo del río Esla que, por tierras de Gradefes, Cistierna, Sabero y Crémenes, nos trasladaba hasta Riaño, lugar en el que se cruzaba con el que venía de Pedrosa del Rey y subía hacia el puerto del Pontón. El ramal del Noroeste proseguía al puerto de Ventaniella, o bien avanzaba más hacia el oeste penetrando por el de Tarna.
En el Puente Villarente, siguiendo la trayectoria del río Porma, marcha otro camino hasta Vegas del Condado, donde se bifurca en dos: al Noroeste asciende por Boñar y Puebla de Lillo hasta Cofiñal, en donde vuelve a ramificarse: al Noreste hacia Tarna, al Noroeste hacia San Isidro. Volviendo de nuevo a Vegas del Condado, el ramal que va hacia el Noreste sigue el valle del río Curueño que, por La Vecilla, Valdeteja y Valdelugueros, nos arrima al puerto de Vegarada.
En León, siguiendo el curso del río Torío, sale otra vía que, por Matallana, Vegacervera y Cármenes, nos aproxima al puerto de Piedrafita. Asimismo y también desde León, otro camino sigue el cauce del río Bernesga que, por La Robla, La Pola de Gordón y Villamanín lleva hasta Camplongo, donde se bifurca en dos: al Noreste pasa por Pendilla y asciende al puerto de La Carisa; hacia el Noroeste, por Busdongo y Arbas al de Pajares. De Hospital de Órbigo sale un camino que, siguiendo el cauce del río de mismo nombre, nos traslada por tierras de La Ribera a Carrizo y Llamas, en donde se parte en dos: hacia el Noroeste y avanzando con el río Luna, camina por Rioseco de Tapia y Barrios de Luna hasta las cercanías de San Emiliano, lugar en el que de nuevo se deriva en dos: uno hacia Puerto Ventana, el otro al Puerto de La Mesa.
Calzada romana Besaya
Regresamos a Llamas de la Ribera para seguir el ramal del Noroeste, que se adhiere al río Omaña y, por tierras de mismo nombre, nos conduce por Riello, Vegariencia y Murias de Paredes a Villablino primero, y más tarde al puerto de Somiedo, no sin antes haberse unido al camino que desde las proximidades de San Emiliano y Cabrillanes se dirige a Villablino.
Otra comunicación seguía tras el río Sil que, a través de Toreno, Páramo del Sil y Palacios del Sil, proseguía a las cercanías de Villablino y desde aquí seguir rumbo noroeste, hasta separarse en dos caminos de entrada a la Cordillera: una por el puerto de Leitariegos, otra por el puerto de Cerredo.
Y por último la que se iniciaba en Cacabelos que, siguiendo el curso del río Cúa, atraviesa Vega de Espinareda y Peranzanes, para culminar en el puerto del Trayeto.
Observamos que todos estos ramales secundarios, perpendiculares a la cordillera Cantábrica, van persiguiendo las aguas de un río. Lo que nos hace pensar que todos ellos aprovecharon caminos o sendas anteriores a la dominación romana, los cuales buscaban el paso natural más corto y cómodo.
A la división administrativa creada por Augusto dentro de la organización territorial posterior a la conquista, con capital en Asturica Augusta, se le llamó Conventus Asturum. Su territorio limitaba por el oeste con los conventos Lucense y Bracaraense. De Norte a Sur, o, lo que es lo mismo, desde la costa hasta el interior, los límites serían el río Navia, la sierra del Caurel, la sierra de San Mamede y el Valle del Sabor. Al este limita con el convento Cluniense y, desde la costa hacia el interior, los límites serían el río Sella, valle del Porma, río Esla o Cea hasta desembocar en el Duero.
Los habitantes de este convento, en época anterior a la conquista romana, se denominaban "Astures". Al principio, sólo a los ribereños del río Satura (Esla), para luego extenderse esta denominación a todo el convento.
campamento romano
Un accidente geográfico, la cordillera Cantábrica, secciona en dos este territorio. Al sur de la Cordillera, los Astures Augustani en las actuales provincias de León y norte de Zamora. Por el Norte, los Astures Transmontani, situados en la cuenca central del Nalón. Los Paesici, que ocupaban el territorio entre los ríos Navia y Nalón, siendo su ciudad principal Flavionavia (localizada en los alrededores de Santianes de Pravia). Y los Luggoni, localizados en la zona oriental de Asturias, entre los ríos Nalón y Sella, cuya capital era Paelontium. La estructura morfológica de la cordillera Cantábrica diferencia notablemente la vertiente sur de la norte. Mientras la primera es de acercamiento suave y sin grandes desniveles, la segunda se caracteriza por su carácter abrupto, con grandes depresiones y profundos abismos. Es por ello que estos antiguos pobladores, en su necesidad de intercambio de ganado, cereales y otros productos fuesen los creadores de los primeros caminos comerciales de la historia a través de la cordillera Cantábrica.
Calzada romana de Caoru Parque Nacional Picos de Europa Cabrales Asturias
A todas las vías romanas que ascienden desde tierras castellanas hacia el Norte en busca de una entrada por la Cordillera, les une una característica común: la búsqueda de un paso natural siguiendo el curso de un río. Pero no sucede lo mismo en territorio asturiano. De los catorce pasos reseñados, Trayeto, Cerredo, Leitariegos, Somiedo, La Mesa, Ventana, Pajares, La Carisa, Piedrafita, Vegarada, San Isidro, Tarna, Ventaniella y Pontón, todos persiguen el curso de un río. Todos menos dos: los de La Mesa y La Carisa prosiguen su ruta por las alturas evitando la angostura de los valles y a salvo de posibles emboscadas, buscando el acercamiento a la costa por terrenos de suave desnivel.
En consecuencia, podemos considerar estas dos entradas como vías militares, y el resto como vías comerciales o mineras. Aunque, necesariamente, todas ellas hayan sido utilizadas en los tres aspectos. Pero las de La Mesa y La Carisa, a juzgar por su trazado, puede que hayan sido las únicas construidas durante la hegemonía romana.
En cuanto al resto de las vías de penetración a través de la cordillera Cantábrica, suponemos que se utilizaron y ampliaron caminos o sendas anteriores a la dominación. Teniendo en cuenta que el centro o capital administrativa se encontraba en Asturica Augusta, lugar en el que convergen todas las vías, tienen que haber sido utilizadas para controlar el territorio, cobrar los impuestos y, a su vez, como salida a los minerales arrancados en las minas, fundamentalmente oro, plata, estaño, cinabrio, cobre... Aunque, sin duda, una salida muy importante haya sido a través de caminos interiores hasta el puerto de Gijón.
Construcción de una calzada romana
Con la caída del Imperio Romano y la diferencia de perspectiva histórica entre conquistadores y nativos, las calzadas romanas entran lentamente en un abandono que explica el que, a través de los siglos, se hayan visto cubiertas de tierra y maleza, tanto que en muchos casos se han vuelto irreconocibles y virtualmente desaparecidas.
La función primordial para lo que habían sido construidas -nexo de unión entre naciones, creando verdaderas arterias de comunicación que eran estudiadas y realizadas por los romanos con amplitud de miras- se había perdido. Su diseño -que era concebido en torno a un orden universal, buscando su trazado pluralidad y utilidad de conjunto con el resto de la red viaria- también.
Por ello, con el paso de los años y de los siglos, tal concepción agoniza, dando paso a los caminos medievales en los que la perspectiva universal se olvida y los caminos transitan de un pueblo a otro, o de una iglesia a la otra más cercana, sin mayor amplitud de porvenir. Alguno de los caminos citados han desaparecido, en parte o totalmente. En ocasiones, carreteras y pistas han ocultado por completo su trazado con hormigón y palas excavadoras, destruyendo puentes y restos de las antiguas calzadas.
Calzada Romana de Caoru
La Ruta de La Plata fue la principal vía de comunicación durante siglos entre el Sur y el Norte de la Península Iberica. Y llegaba a Gijón.
Que Asturias sufrió un importante proceso romanizador es innegable; numerosos restos arqueológicos lo verifican, pero además sufrió una importante explotación de recursos. Dichos recursos, a la par que el idioma y la cultura del imperio, necesitaron de una red comunicadora y caminera para su expansión;y es totalmente ilógico pensar que en nuestro accidentado terreno sólo existiesen dos calzadas (La Mesa y La Carisa, como señalan algunos estudiosos) que desempeñasen este papel; o mejor expresado, las calzadas más importantes o con mayor volumen de transporte necesitarían de una red comunicadora con el resto del territorio.
LA VÍA ROMANA de La Carisa corresponde al trazado de uno de esos caminos de origen prhistórico que se adentra en Asturias desde la meseta castellana
Los pasos naturales de la Cordillera Cantábrica, que habían sido de vital importancia para los pueblos indígenas de la Asturias prerrománica, o las rutas Prehistóricas, siguieron siendo a ojos de las legiones romanas, las vías clave de comunicación. Estos caminos se hicieron mucho más frecuentes y fuertes entre el Norte y el Sur, no sólo para el ejército romano, sino también para el tránsito de mercancías agrícolas, arriería, personal administrativo y, como no, para las explotaciones mineras, entre otras muchas actividades. Todas esas vías meridionales se encontrarían unidas entre si por ramales secundarios que discurrirían entre el Este y el Oeste de la región y servirían de nexos de unión entre las calzadas principales. También en la costa hay numerosos restos de asentamientos, y teniendo en cuenta que la rasa litoral es el terreno más favorable, lo más natural sería tener una ruta que comunicase toda la cornisa cantábrica, posiblemente la Via Maritima de Agripa.
En su mayoría estas calzadas romanas durante la Edad Media continuaron en uso, aunque es posible que sufrieran cambios de cierta trascendencia en sus estructuras y denominaciones. De ellas derivaron numerosos puentes romanos y medievales de los cuales muchos aún perduran, y algunos de ellos conservan vestigios de estructuras anteriores. La red caminera romana continúo usándose hasta fechas recientes; y todavía son conocidas las sendas por los lugareños con variada terminología, pero que indica su antiguo origen, por ejemplo: "Camino Real", "Camino Francés", "Camino de Santiago" (las viejas calzadas romanas se usaron como caminos de peregrinación en la Edad Media), o incluso "Camino Romano".
Fotografía de Calzada romana de La Molina
Esas sendas de origen antiquísimo han sufrido más olvido y destrucción en las dos últimas décadas de lo que sufrieron en casi 2000 años. Y, aunque sólo sea por su valor cultural, es importante investigar y preservar las vías históricas; que, por otra parte, también discurren por lugares de gran belleza natural. Pudiendo ser restaurados con finalidad turística, aprovechando de esa manera los enormes recursos que nuestra región posee; y que debido en parte a la desidia y falta de inquietud por estos temas de las autoridades y técnicos culturales se están dejando olvidados. De manera que si transcurre más tiempo sin actuar, podrían perderse más evidencias de nuestro pasado, al no estar catalogadas estos caminos; aunque al parecer la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Principado de Asturias ahora está en ello desde el año 2007. A continuación enumeramos las calzadas romanas o vías históricas que se han estado estudiando, por dicha consejería (con la ayuda del programa Naturaleza y Cultura), así como las que se pretenden estudiar en el futuro:
  • ·         Calzada de Caoro (Liébana, Puertos de Aliva, Invernales de Sotres, Tielve, Arenas de Cabrales y de aquí posiblemente al valle de Ardisana).
  • ·         Ramal a Bulnes (Invernales de Sotres, Pandébano, Bulnes, Puente La Jaya...)
  • ·         Ramal hacia Camarmeña. (Tielve, Poncebos, Camarmeña,.....).
  • ·         Ramal hacia Andara y Beges, para dirigirse luego a través de La Llama de Beges, a La Hermida. El camino fue aprovechado por las explotaciones mineras.
  • ·         Ramal bifurcación del anterior, que, desde Andara, iba al Jito Escarandi; y desde ahí a Tresviso, bajando a Urdón, en el desfiladero de La Hermida.
  • ·         Calzada de La Molina o Camín del Rey (Ortiguero, La Molina, Puente Pompedru y Estazadas...). En realidad calzada de Cangas de Onís a Cabrales.
  • ·         Senda Frasinelli (Corao hacia los Lagos de Covadonga), con su ramal en el Camín de La Frecha (desde Intriago hasta La Huesera). Se unía a la llamada modernamente Ruta de La Reconquista.
  • ·         Senda del Arcediano (Puerto del Pontón, Oreja de Sajambre, Soto deSajambre, Puerto de Beza, Amieva, Vis, Puente Vieyu, Cangas de Onís).
  • ·         Calzada de Arcenorio (Guaranga, Viego, Peribañes, Pen, Sellaño,...) con final en Ribadesella, también conocida como "senda de la sal".
  • ·         Calzada de Ventaniella, Sobrefoz, Mestas, puente de Los Grazos...).
  • ·         Calzadas de La Hermida y Peñamelleras, o Senda del Jargu (Vía Marítima).
  • ·         Camino de la Reina desde la zona central de Asturias hacia Cangas de Onís y Covadonga, por Llames de Parres, Següencu, Pallares, Peñalba y Covadonga.
  • ·         Calzada de Piedrahita desde Mestas de Con y concejo de Cangas de Onís a Mestas de Ardisana y costa de Llanes.
  • ·         Calzada de Caso o del puerto de Tarna. Iba hasta Campo de Caso y de allí un ramal a Infiesto (y Colunga o Ribadesella) por el Camín Real del Facéu y Sellón; y otro a Langreo, por el alto del Moyón o Gobezanes y Rioseco.
  • ·         Calzada del Fito desde Cangas de Onís hacia Arriondas y de ahí hacia Caravia a través de la Sierra del Sueve , Torres , Alea y La Pederiella con final en Ribadesella.
  • ·         Camino Costero, de Ribadedeva hacia Gijón por la costa (seguía a Galicia), Via Maritima de Agripa, con ramales por las Peñamelleras y Cabrales.
  • ·         Calzada del puerto de Vegarada, con ramales para El Pino y Casomera.
  • ·         Vía del puerto de Piedrafita, entre Cármenes y Moreda de Aller
  • ·         Camino de San Isidro o Camín de Wamba, entre Boñar y La Felguerina (Caso) por Entrevados. Con una senda por Los Arrudos y otra por Fuentes de Invierno.
  • ·         Vía de La Carisa, desde Camplongo (León) hacia Carabanzo (Lena) y de allí hacia Ujo (concejo de Mieres). Tenía una calzada "lomera" y otra "bajera" por Pajares-Valgrande. Su final era en Noega o Gigia (Gijón).
  • ·         Calzada de Pajares (en el Anónimo de Ravena; Mansión Memoriana). Coincide básicamente hasta Oviedo, por Olloniego, con el ramal principal del Camino de Santiago; aunque se dirigía hacia Lucus Asturum (Llanera) y Gigia (Gijón).
  • ·         Calzada de La Cubilla, de Campomanes hacia San Emiliano y Torrebarrio. Enlazaría las calzadas del puerto de Pajares y La Carisa y la de La Mesa.
  • ·         Calzada del Puerto Ventana, en dirección hacia Quirós, por Trobaniello y Ricabo. De allí seguía al centro de Asturias, por los puertos de Aciera o Andrúas y Peñerudes. Con un ramal a las minas de Rioseco, en el Aramo (Riosa).
  • ·         Camino de Puerto Ventana en dirección hacia Teverga, a través del Valle del Privilegio. Con ramales para Quirós y Lena, por La Cobertoria...
  • ·         Calzada romana o Camín Real de La Mesa, tramo final de la Ruta de La Plata (senda Prehistórica acondicionada por los romanos). Con un ramal principal a Lucus Asturum (Llanera) y Noega o Gigia (Gijón), por los cordales de Cueiro y Tameza. Y otro ramal secundario, por Cabezas y Dolia, hacia Flavionavia, en la desembocadura del Nalón, posiblemente cerca de Pravia.
  • ·         Camino real del Puerto de Somiedo. Algunos piensan que es medieval, pero la existencia de algunos castros hace pensar de su existencia en época romana.
  • ·         Senda del puerto Les Cerezales; desde las explotaciones auríferas de Belmonte de Miranda se dirigía hacia Laciana y Orallo, conocida tambien como "senda de la culebra" , con ranal hacia Merilles.
  • ·         Calzada de Leitariegos hasta la actual Cangas del Narcea, por Vallado.
  • ·         Camino del puerto de Cerredo (Degaña); relacionado con las importantes explotaciones auríferas de la zona, especialmente de El Corralín.
  • ·         Ramal del Puerto del Trayecto, para Ibias, Degaña y Los Ancares.
  • ·         Senda del Puerto de Cienfuegos, para zonas gallegas y leonesas.
  • ·         Ramal del Puerto de Rañadoiro, que enlazaba con Cangas del Narcea y Tineo.
  • ·         Ramales del Camino de Santiago desde Oviedo (y Gijón) hacia Galicia.
  • ·         Caminos Vaqueiros desde el actual concejo de Valdés hacia Tineo y Somiedo.
Ilustración de Alfonso Zapico
FUENTES: Alberto Carlos POLLEDO ARIAS (http://www.lne.es) (http://www.descubreasturias.com)
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2 comentarios:

  1. Me ha parecido muy interesante la informacion sobre las calzadas romanas. Hace unos años dedique algun tiempo a buscar los rastros de las calzadas romanas siguiendo la informacion de un magnifico libro de Isaac Moreno. http://blog.educastur.es/rodrigo/cronicas-de-rodrigo/2014/itinerarium-roderikus

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    1. Muchas gracias Rodrigo, he visitado tu blog:
      http://blog.educastur.es/rodrigo/cronicas-de-rodrigo/2014/itinerarium-roderikus
      Me parece muy interesante y un buen documento para mejorar la información sobre las calzadas romanas los lectores que estén interesados.
      Saludos desde Mieres

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