17 de noviembre de 2014

La diócesis de Oviedo tiene entidad propia

La archidiócesis ovetense cumplió 60 años en noviembre de 2014.

Por la izquierda, Teodoro Cardenal, futuro arzobispo de Burgos y entonces estudiante en Roma; el arzobispo Francisco Javier Lauzurica y Torralba; el Papa Pío XII; Alberto Paquet, cónsul honorario de Francia en Gijón, y Fidel Ibáñez, durante una visita del mitrado al Vaticano el 21 de junio de 1956.
El Papa Pío XII declaró en 1954 a Oviedo sede metropolitana, una prolongada aspiración que incluso había provocado la falsificación de documentos en el siglo XII.
La Camara Santa es uno de los restos que quedan de la antigua capilla del Palacio de Alfonso II. Fue remodelada en el siglo XII y enriquecida con excepcionales esculturas románicas, que están consideradas como una obra maestra de la escultura de la época.

El 2 de noviembre de 1954, (este año 2014 cumplió 60 años), repicaron al mediodía las campanas de todos los templos de Asturias. Poco antes, a las doce, hora del Ángelus y momento preceptivo para los anuncios oficiales del Vaticano, se había hecho público que la sede de Oviedo era elevada al rango de archidiócesis, o sede metropolitana, es decir, una especia de "capital" eclesiástica de la que Santander, Astorga y León pasaban a depender como diócesis sufragáneas. Al mismo tiempo, el obispo Francisco Javier Lauzurica y Torralba (Yurreta, Vizcaya, 1890-Madrid, 1964), era elevado a la dignidad de arzobispo. El rango de archidiócesis no caía del cielo, sino que había sido una aspiración de la sede ovetense casi desde su erección canónica, a comienzos del siglo IX, bajo el reinado de Alfonso II el Casto. A lo largo de la historia, su importancia referencial con Santiago de Compostela, su Cámara Santa -con la más importante y variada colección de reliquias de la cristiandad-, y las peregrinaciones a su catedral del Salvador, hacían suponer que su rango era metropolitano.
Sin embargo, la revisión de su nivel canónico no llegó hasta que el 29 de octubre de 1954 el Papa Pío XII firmó las Letras Apostólicas "Cum et nobis", además de que mediante una disposición complementaria elevaba a Lauzurica, obispo de Oviedo desde 1949.
En la cocina de tal decisión había un personaje vivo y otro difunto. El primero era el nuncio del Papa en España, Hildebrando Antoniutti, que mantenía excelsas relaciones con Lauzurica y con la ovetense Carmen Polo de Franco. Antoniutti había sido delegado papal en España de julio de 1937 a agosto del año siguiente, tiempo en el que promovió a Lauzurica -con el que compartía recelos antinacionalistas-, como administrador apostólico de Vitoria.

La actual catedral de San Salvador de Oviedo fue levantada entre los siglos XIV y XVI, en el lugar dónde Fruela I, padre de Alfonso II El Casto
Y el personaje difunto que según un chascarrillo del momento había impulsado la nueva categoría diocesana era el ex ministro de Obras Públicas, José María Fernández-Ladreda, fallecido poco tiempo antes, que había llegado al cielo y resuelto el asunto.
En todo caso, una vez promulgadas las letras Apostólicas del Pío XII quedaba muy atrás aquella peripecia histórica del siglo XII en la que el obispo Pelayo había falsificado documentos para simular que Oviedo era sede metropolitana. El motivo de tal actuación era que el mitrado temía la influencia de las diócesis de Toledo y de Braga y la eventual absorción por una de ellas. Pero, pese a no ser metrópoli eclesiástica, Oviedo si disfrutó de privilegio pontificio consistente en ser iglesia exenta, es decir, que dependía directamente de la Santa Sede. Así sucedió hasta el Concordato de 1851, cuando la diócesis pasó a ser sufragánea de Santiago de Compostela.
Habría que esperar un siglo a un nuevo Concordato entre España y la Santa Sede, el de 1953, que incluye una cláusula por la que las diócesis tenían que ajustar sus fronteras a los límites de cada provincia. Así se hizo en Asturias, de modo que unas doscientas parroquias pasaban a la diócesis de León; el vicariato de Benavente se iba íntegro para Zamora, dos parroquias se fueron a Santander y otras dos a Lugo.
Tal reajuste sería la excusa perfecta para darle entidad propia a la diócesis de Oviedo, desvinculándola de Santiago y otorgándole la capitalida metropolitana sobre las sedes sufragáneas.
Pero con aquella noticia no hacía más que comenzar un mes fecundo en acontecimientos diocesanos. Lauzurica era un mitrado poliédrico, renacentista para unos, feudal para otros, pero con una característica reconocida unánimemente: el empuje dado al Seminario (ahora Metropolitano) de Oviedo, en Prau Picón. Y, en efecto, dos semanas después, el 15 de noviembre , se celebraba la inauguración oficial de dicho centro, tras doce años de obras ya que su primera piedra se había colocado el 14 de mayo de 1942, bajo el pontificado del obispo Manuel Arce Ochotorena.
Y en la víspera de esa inauguración, el día 14, domingo, Carmen Polo de Franco, que iba a ser la "madrina" del Seminario, rezaba la salve en la catedral de Oviedo. También en la mañana de ese día y en la parroquia de San José de Gijón, el nuncio Antoniutti consagraba obispo a Segundo García de Sierra, que sería titular de Barbastro y, al cabo de unos años, obispo coadjutor de Oviedo con derecho a sucesión, durante la enfermedad de Lauzurica.                    
Santa María del Naranco es una iglesia situada a cuatro kilómetros de Oviedo, sobre la ladera sur del Monte Naranco. Originalmente no se proyectó como iglesia, sino que fue el Aula Regia del conjunto palacial que el rey Ramiro I mandó construir en las afueras de la capital del reino de Asturias, y que se terminó en el año 842. Su estilo artístico es el denominado arte asturiano o "ramirense", dentro del prerrománico. http://es.wikipedia.org
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