15 de enero de 2014

Un proyecto ferroviario para unir Mieres y Langreo en 1948.

Un tranvía que nunca existió.
http://www.lne.es
El ingeniero Heliodoro Temprano Hernández elaboró en 1948 un proyecto ferroviario para unir Mieres  y Langreo con un trazado de 10 kilómetros que atravesaba el cordal de San Tirso mediante un túnel.
Ilistración de Alfonso Zapico
En un principio se estudió la posibilidad de la ruta más corta, por la Hueria San Juan aprovechando el ferrocarril mineroy un túnel de 1.500 metros que debía salir a La Juécara.


En 1852 entró en servicio el Ferrocarril de Langreo. En los estatutos de la compañía, que se habían aprobado ocho años antes, figuraba como objeto la construcción, conservación y aprovechamiento de una línea que debía unir los puertos de Gijón y Villaviciosa con las cuencas mineras del Nalón y el Caudal, desviando además un ramal hasta Oviedo; pero después de salvar una serie de problemas económicos, la sociedad tuvo que reorganizarse y revisar sus presupuestos, de modo que las pretensiones iniciales sobre el papel quedaron reducidas sobre el terreno a la unión de Sama con Gijón.
Para que vean una vez más como este país nunca aprende de su historia y gusta de repetir sus errores, no me resisto a citar aquí el llamado «escándalo de Langreo», que tuvo mucho que ver en este recorte y fue protagonizado por el duque de Riánsares, consorte de la reina María Cristina, quien quiso enriquecer su patrimonio y el de sus familiares sacando provecho de esta obra, para escándalo del pueblo y de los diputados de la oposición que llevaron el caso hasta el Parlamento. Ya saben, nada nuevo.
Ilustración de Alfonso Zapico
Pero hoy no voy a hablarles del cansino y desagradable asunto de la corrupción de los Borbones, sino de otro tema más prosaico: la vieja idea de unir a Sama con Mieres por ferrocarril, planteada en varias ocasiones y siempre desechada.
La primera vez que se pensó en ello fue esta que les acabo de contar, pero en 1868, cuando se estaba trabajando en la línea que enlazaba Gijón con Pola de Lena, como paso previo para cometer la subida del puerto de Pajares, volvió a considerarse la conveniencia de enlazar la estación de Sama con la de Mieres para facilitar la salida de los carbones langreanos por el camino más corto.
Entonces llegó a firmarse un contrato con el ingeniero belga Emille Dollot, con un presupuesto de seis mil escudos para que estudiase la viabilidad del trazado, pero se fue retrasando por diferentes motivos: primero hubo que esperar a que pasase el verano porque la vegetación entre los dos concejos era tan frondosa que apenas dejaba ver el suelo, luego en septiembre llegó la Revolución que expulsó a Isabel II y lo puso todo patas arriba y no se pudo hacer nada hasta febrero de 1869.
Finalmente, según publicó el investigador José María Flores en su libro «La Compañía del Ferrocarril de Langreo en Asturias, estaciones e infraestructuras (1846-1972)», la Dirección General de Obras Públicas no dio curso a los estatutos que se presentaron porque no estaban redactados en español ni presupuestados en moneda del país; aunque estas dos pegas son tan fáciles de solucionar que más parecen una disculpa aceptada de buen grado para poder justificar que la cosa no siguiese adelante.
En una época más cercana, la posguerra franquista, el ingeniero Heliodoro Temprano Hernández, también trabajó sobre el proyecto de unir con raíles Langreo con Mieres, aunque esta vez su idea se inclinaba por hacerlo mediante un tranvía eléctrico. Don Heliodoro fue uno de los directores de los Talleres del Conde de Duro Felguera, muy conocido en su época, que murió en Las Rozas el 30 de agosto de 1988 a los 86 años dejando seis hijos, uno de ellos de su mismo nombre y profesión, Heliodoro Temprano Fernández-Figuerola.
 Dibujo de A.Romero Alcaide.
Este, que fue director general de la multinacional Haden Drysys también falleció en abril de 2011. Aunque residía en Madrid, nunca perdió el contacto con su tierra y quiso llamar a su casa en la capital «El Carbayu». Fue colaborador habitual de las sociedades de festejos de «San Pedro» de La Felguera y «Santiago» de Sama y padre del periodista Miguel Temprano y a su muerte legó su biblioteca, que ronda los 10.000 volúmenes, al pueblo de Langreo.
Volviendo a aquel 1948, para que se hagan una idea, el patriarca de los Temprano justificaba su proyecto basándose en el hecho cierto de que recorrer por carretera los 14 kilómetros entre las dos villas suponía aproximadamente una hora y media y hacerlo por ferrocarril, con un transbordo forzoso en Soto de Rey, aún más.
Así las cosas, en un principio se estudió la posibilidad de la ruta más corta, por la Hueria de San Juan hasta Vegadotos, aprovechando en gran parte la caja del ferrocarril minero que ya existía para perforar a continuación un túnel de 1.500 metros que debía a salir en la Juécara, ya en las proximidades de Sama, pero una vez hechas las pertinentes consultas, se desechó esta ruta por las dificultades que se podían encontrar al trabajar sobre un terreno tan minado por las explotaciones de hulla.
Se preparó entonces el plan por la otra Hueria, menos afectada por las minas y con numerosas aldeas que se iban a ver favorecidas por el recorrido del tranvía, con una longitud de 10 kilómetros y un solo túnel para salvar el cordal de San Tirso, de unos mil metros. La línea recorrería los núcleos de Sama, Puente de Lada, Lada, San Tirso, pueblos del valle del Terronal y La Peña para terminar en las proximidades de la estaciones del Vasco-Asturiano y de la RENFE en la villa de Mieres, sin superar nunca -según los cálculos del ingeniero- la pendiente máxima del 4%.
El proyecto elaborado con ayuda de los topógrafos Ramón Malo y Moisés Álvarez  fue publicado por el Instituto de Estudios Asturianos, del que era miembro de número su autor y llegó a ser aprobado por el Ministro de Obras Públicas José María Fernández Ladreda y el Presidente de la Diputación Ignacio Chacón, quienes comprometieron su apoyo económico; luego se entregó a los dos Ayuntamientos directamente afectados y, como supondrán, dado el año en que se redactó y el coste económico que implicaba, fue olvidado en un cajón.
Torre de la iglesia San Juan de Mieres, Ilustración de: Alfonso Zapico.
De cualquier forma, hoy lo traemos a esta página como muestra del ingenio y las buenas intenciones de un hombre que nunca cesó en su apuesta por la modernidad. Y si no, miren ahora otro ejemplo,  que vio la luz al año siguiente en la Revista de la Universidad de Oviedo y en el que se contaban las bondades de la «ultrasonoscopia», un método de reconocimiento de materiales metálicos basado en la utilización de ondas supersónicas, en el que Heliodoro Temprano Hernández creyó con todas sus fuerzas.
Según él, las ondas no iban a tardar en cambiar el mundo de la metalurgia y la minería y con ellas podrían depurarse gases y humos industriales y desincrustar calderas. También acabarían empleándose en actividades tan diversas como fabricar papel, emulsiones o chocolate; ayudarían a los trabajos agrícolas y los sondeos marítimos y aplicadas a la biología, pronto servirían para esterilizar la leche o curar el reuma.
Aunque lo más curioso fue su visión del potencial de los ultrasonidos para lavar la ropa sin agua: «Introducida la tela a limpiar en un baño de agua jabonosa  es recorrida por las ondas supersónicas producidas por un generador de pequeña potencia, los polvos son atacados y desprendidos. Se ve a la tela volverse rápidamente más limpia, el agua se torna grisácea (sucia) y las suciedades caen al fondo. La solución de un gran problema para las amas de casa, cuando el costo de estos generadores sea asequible a un presupuesto familiar».
Es indudable que Heliodoro Temprano Hernández fue un hombre adelantado a su tiempo, apasionado por su profesión y buscaba aplicar sus conocimientos de ingeniería para mejorar la vida en blanco y negro de aquellas décadas en las que le tocó ejercer su trabajo. En cuanto al tranvía, siempre nos quedará la duda de la forma en que pudo haber cambiado las relaciones entre nuestras dos cuencas que nunca han sabido aprovechar su proximidad. Ni siquiera ahora, cuando tanta falta nos hace caminar juntos.
Ilustración de: Alfonso Zapico

FUENTE:  ERNESTO BURGOS-HISTORIADOR
                              [--------------------------------------------------------------------------]

NOTA: Si te ha interesado esta entrada y quieres preguntar, comentar o aportar algo al respecto, puedes dejar un comentario o escribir a mi dirección de correo del blog con la seguridad de ser prontamente atendido.


Difunde "El blog de Acebedo" entre tus amistades.

Sígueme en:


  • §  Twitter – “El blog de Acebedo”

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada