29 de enero de 2014

LOS NOMBRES DE LA MONARQUÍA ASTURIANA (VII), Mauregato, que reinó desde 783 hasta su muerte en 789.

La mala imagen de Mauregato.

Hijo de Alfonso I, derrocó a su sobrino Alfonso II - Su nombre se vincula con el tributo de las cien doncellas al emir musulmán para compensar el apoyo a su causa.

http://www.lne.es
A la muerte de Silo, le sucedió en el trono su sobrino Alfonso, apoyado por su tía Adosinda y los integrantes del "palacio", nombre que designaba al conjunto de nobles y oficiales que junto al rey gobernaban, legislaban y administraban la justicia. La "Rotense" dice: "Muerto Silo, todos los magnates de palacio, con la reina Adosinda, colocaron a Alfonso en el trono del reino paterno". La "Sebastianense" introduce en su relato algún matiz: "Muerto Silo, la reina Adosinda y todos los oficiales de palacio pusieron en el trono paterno a Alfonso, hijo de su hermano Fruela". Del relato de ambas crónicas destaca el papel protagonista de Adosinda al encumbrar a su sobrino en el trono de su padre. De esta proclamación de Alfonso, nada cuenta la "Crónica Albeldense", para la que a Silo le sucede Mauregato "tras hacerse ilegítimamente con el poder".
Inmediatamente después de narrar el encumbramiento en el trono de Alfonso II, las dos versiones de la "Crónica de Alfonso III" dan cuenta de su derrocamiento por su tío Mauregato. "Su tío Mauregato, que había nacido del príncipe Alfonso el mayor (Alfonso I), aunque de una sierva, se levantó hinchado por la soberbia y expulsó del trono al rey Alfonso", se dice en la "Rotense", mientras la "Sebastianense" se expresa en términos similares.
Mauregato, que reinó desde 783 hasta su muerte en 789, era hijo de Alfonso I y de una sierva. El hecho ha dado lugar a todo tipo de especulaciones. Empezando por su nombre, que algunos han querido explicar como derivado de "maurus", término latino que significa "moro", lo que indicaría que era hijo de una sierva de origen árabe. El hecho de que fuera hijo de Alfonso I, fuera de su matrimonio, dada la consideración de "católico" con que es reconocido este rey por el prodigio divino que rodeó su muerte, llevó a autores cristianos como Lucas de Tuy a afirmar, sin fundamento alguno, que lo engendró después de muerta su mujer Ermesinda, agregando para justificar la debilidad carnal del rey que la sierva era de "gran belleza".
Para el derrocamiento de Alfonso, Mauregato tuvo que contar con ayuda, lo que ha dado pie a todo tipo de conjeturas desde tiempos antiguos. Para algunos, los árabes le prestaron ayuda y a cambio Mauregato les entregaría cada año cien doncellas cristianas. Más verosímil parece la hipótesis de que Mauregato debió de contar con el apoyo de aquellos que habían tenido alguna responsabilidad en el asesinato de Fruela I, ya que serían los más interesados en que no reinara su hijo, pues en tal muerte debieron estar implicados los miembros del linaje cántabro, al que pertenecía Mauregato. Pero la figura de éste, al contrario que la de otros miembros del linaje cántabro, es presentada en las crónicas en términos muy negativos. Mientras la "Albeldense" afirma rotundamente que se hizo ilegítimamente con el poder, la versión "Sebastianense" se mantiene en un tono mucho más suave, pues indica que se hizo con el reino "con astucias". En la "Rotense" hay una censura clara, al señalar que se levantó "hinchado por la soberbia" y se apoderó "ilegítimamente" del reino. De cualquier forma, su golpe de Estado favoreció, sin duda, al linaje cántabro.
Un dato que no aclaran las crónicas es cuánto tiempo medió entre el encumbramiento al trono de Alfonso y su derrocamiento por Mauregato. Se supone que fue un espacio de tiempo muy breve, ya que según la "Nómina" de los reyes asturianos reinó cinco años y seis meses. Tal duración lleva a situar el comienzo de su reinado en 783, el mismo año de la muerte de Silo.
Quizá su golpe no fue tan inmediato, según hacen sospechar dos noticias. Por un lado, la reina viuda Adosinda se vio forzada a profesar como religiosa tras el derrocamiento de su sobrino Alfonso y el triunfo de Mauregato, y se sabe que la ceremonia de su ingreso en el convento tuvo lugar el 26 de noviembre de 785, más por imposición del bando vencedor que por verdadero impulso piadoso. Las viudas de los reyes, según el canon V del Concilio XIII de Toledo, celebrado el año 683, no se podían casar para "evitar la horrenda profanación del lecho real que resulta de que la esposa del rey difunto vuelva a casarse enseguida o se someta a la liviandad del príncipe sucesor". No parece, sin embargo, que Mauregato pudiera temer un nuevo matrimonio de Adosinda, sino su decidido apoyo y el de sus seguidores a la causa del derrocado Alfonso.
Otra noticia a favor de retrasar la fecha del golpe de Estado de Mauregato es la transmitida por el historiador árabe Ibn al-Atîr, que sitúa en el año 168 de la Hégira (784-785 de la cronología cristiana) un ataque musulmán a Oviedo, coincidiendo con los tiempos inseguros suscitados por la rebelión de Mauregato. De ser cierto este ataque y la fecha del mismo, pudo haber mediado más de un año entre la proclamación de Alfonso y su derrocamiento, aunque las crónicas asturianas nada digan de ello. Cuenta Ibn al-Atîr: "En este año 168 (784) murió Chîloûn (Silo), rey de Galicia, al que reemplazó Alfonso. Pero Mauregato le atacó y le mató. En esta situación turbulenta, el lugarteniente de Abd al-Rahmân en Toledo hizo una incursión en el país; lo masacró y volvió sano y salvo, trayendo consigo botín y cautivos".

 Mauregato es el rey que peor imagen dejó en la literatura histórica posterior. De su reinado, las crónicas asturianas sólo dan cuenta del derrocamiento de Alfonso y de que retuvo el trono en su poder cerca de seis años. Hay que tener en cuenta también que el canon XVII del VI Concilio de Toledo señalaba como impedimento para el acceso al trono el origen servil, así como el logro del mismo de forma tiránica, circunstancias ambas que coinciden en Mauregato. Los historiadores posteriores, ya del siglo XIII, asociaron su nombre al ominoso tributo de las "cien doncellas", que este rey debía entregar al emir musulmán por su apoyo para lograr el trono.
Durante su reinado fue escrito el llamado "Himno para el día de Santiago" y también "O Dei uerbun" ("Oh, Verbo de Dios"), por su primer verso. En este poema, las letras iniciales de sus versos componen un acróstico cuyo texto traducido dice así: "Oh, rey de reyes, escucha al piadoso rey Mauregato, defiéndele y protégele con tu amor". Esta invocación sitúa su composición con toda probabilidad durante el reinado de Mauregato. En este himno hay una alusión al reparto del mundo entre los apóstoles para su evangelización (las llamadas "sorte apostolicae"), en la que aparece Santiago el Mayor como encargado de la predicación en Hispania. Esta vinculación de Santiago a España se empezó a extender en el siglo VII y está en el origen del posterior culto jacobeo y en la declaración de Santiago como patrono de España, pues sus versos finales declaran: "Oh, muy digno y muy santo apóstol, dorada cabeza refulgente de Hispania, sé nuestro protector y natural patrono...".
También durante su reinado se había expandido hasta Asturias la herejía adopcionista, que declaraba que Cristo, en cuanto hombre, sólo era hijo adoptivo de Dios, y que era sostenida por Elipando, obispo metropolitano de Toledo. En la profesión como religiosa de la ex reina Adosinda estuvo presente un abad asturiano, de nombre Fidel, que portaba una carta del citado Elipando en la que recriminaba duramente a Beato de Liébana y a Eterio, obispo de Osma, por la oposición a su doctrina sobre Cristo.
Beato de Liébana y Eterio son considerados por algunos como seguidores de la causa de Adosinda y su sobrino Alfonso, pero que una vez triunfante Mauregato cambiaron de bando. En el citado "Himno para el día de Santiago", atribuido por la mayoría de los estudiosos de esta época a Beato de Liébana, algunos han querido ver en él un intento por parte del monje de Liébana de congraciarse con el rey y atraerlo a la causa antiadopcionista, pues su concurso era fundamental.
Mauregato murió de muerte natural y, según recoge el canónigo ovetense e historiador Tirso de Avilés, fue enterrado en Pravia y en su mausoleo se leía: "Hic iacet in Pravia / qui pravus fuit" ("Aquí yace en Pravia quien fue depravado").



Mauregato

FUENTE: 

Mauregato. Rey de Asturias (783-788)

http://www.mcnbiografias.com
Séptimo rey de Asturias desde el año 783 hasta la fecha de su muerte. Nacido en lugar y fechas desconocidos y muerto en Pravia en el año 788. Llegó al poder tras destituir a su sobrino Alfonso II el Casto.
Hijo natural del monarca Alfonso I el Católico, se desconoce la identidad de su madre, aunque la mayor parte de los investigadores coinciden en señalar que ésta debió ser una cautiva de origen musulmán, con la que el mencionado monarca mantuvo relaciones tras quedar viudo, puesto que parece que de maurae captae ('mora cautiva') procede la etimología de su nombre, Mauregato.
Desde su nacimiento éste debió ocupar un puesto destacado en la corte de su padre, aunque ignoramos en que condiciones fue educado y que puestos ocupó durante el reinado de su hermanastro Fruela I y posteriormente con los reyes Aurelio y Silo, aunque se puede intuir que no debió estar muy alejado del trono, como lo prueba el hecho de que se proclamara rey de Asturias, poco después de la muerte de este último.
La llegada de Mauregato al poder está descrita en la crónica de Alfonso III en la versión dedicada a Sebastián (Ad Sebastinum) del siguiente modo: "Muerto Silo, la reina Adosinda y todos los oficiales de palacio pusieron en el trono paterno a Alfonso, hijo de su hermano Fruela. Pero víctima del fraude de su tío Mauregato, hijo del Alfonso el Mayor, aunque nacido de una sierva, expulsado del reino se quedó entre los parientes de su madre en Alava". De este modo parece evidente que Mauregato aprovechándose de la juventud de su sobrino y sobre todo gracias a que debió contar con importantes apoyos entre la nobleza, logró hacerse con el poder de forma casi fulminante, aunque no parece que su advenimiento fuera extremadamente violento, ya que el futuro Alfonso II el Casto logró huir y Adosinda aunque perdió gran parte de su influencia, no fue obligada a ingresar en el convento de San Juan de Pravia hasta el 26 de noviembre de 785, aproximadamente dos años después de la llegada de Mauregato al trono. En este sentido hay que señalar que en opinión de algunos estudiosos es evidente que Mauregato contó con el apoyo de la corte del primer emir Omeya, Abd al-Rahman I, lo cual explicaría que su candidatura prevaleciera frente a la de Alfonso, a pesar de que en un principio partía con mucha desventaja por su condición de hijo bastardo.
Prueba de los numerosos apoyos con los que contó Mauregato es que durante los 5 años y los 6 meses que permaneció en el poder, no tuvo que hacer frente a ningún tipo de sublevación interna, de este modo en opinión de prestigiosos eruditos como Menéndez Pidal hay que destacar que durante estos años se produjo un gran avance en la organización y administración del reino astur, sobre todo en materia religiosa, puesto que durante este reinado la monarquía Asturiana reafirmó su independencia religiosa con respecto a Toledo, ya que el monarca muy influenciado por algunos de sus obispos y sobre todo por el personaje denominado Beato de Liébana, se negó aceptar la llamada herejía adopcionista, por lo que se separó de la doctrina emitida por el arzobispo de la mencionada ciudad de Toledo, el cual decidió aceptar ésta herejía con el fin de evitar que la corte de Carlomagno, lograra sus propósitos de obtener su independencia respecto a la sede toledana. Además durante el reinado de Mauregato el culto al Apóstol Santiago se desarrolló profundamente, gracias sin duda a la composición del Himno Jacobeo, el cual está dedicado al monarca y que se convirtió años después, en un importante elemento dinamizador del ideal de Reconquista.
Por lo que respecta a los musulmanes, Mauregato mantuvo la política de paz que habían desarrollado sus antecesores. De este modo tras realizar nuevas negociaciones, logró comprar la paz a costa de entregar importantes tributos al emir de Córdoba, tanto en moneda como en especie, entre los que se encontraba el famoso Tributo de las cien doncellas. Aunque muchos historiadores opinan que éste fue una simple leyenda creada con posterioridad, no es extraño que desde la corte de Abd al-Rahman I se reclamaran como tributo mujeres de piel y ojos claros, puesto que este tipo de mujeres eran muy valoradas como esclavas en todo al-Andalus.
Mauregato murió en su corte de Pravia por causas naturales, como apuntan todas las crónicas asturianas, en el año 788 y fue sepultado en la iglesia de San Juan. Ignoramos si éste estuvo casado aunque algunas fuentes afirman que su esposa se llamó Creusa, con la que al parecer tuvo un hijo llamado Hermeregildo, aunque no ha quedado constancia de estos datos en las mencionadas crónicas. De este modo en el hipotético caso de que Mauregato hubiera tenido descendientes, éstos no fueron considerados como candidatos al trono por los nobles, los cuales eligieron a Bermudo I el Diácono, sobrino de Alfonso I, como su sucesor.

Bibliografía

  • GIL FERNÁNDEZ, J., MORALEJO, J. L., RUIZ DE LA PEÑA, J. I. Crónicas Asturianas. (Oviedo, Universidad de Oviedo, 1985).
  • JOVER ZAMORA, J. M. Historia de España. España musulmana (711-1031). (Madrid, Espasa-Calpe, 1994).
  • MARTÍN, J. L. Manual de Historia de España. La España medieval. (Madrid, Historia 16, 1993).
  • MENÉNDEZ PIDAL, R. Historia de España. Los comienzos de la Reconquista (711-1038). (Madrid, Espasa-Calpe, 1976).
  • MENÉNDEZ PIDAL, R. Historia de España. La España Cristiana de los siglos VIII al XI. El reino Astur-leonés (722-1037). (Madrid, Espasa-Calpe, 1976).

Autor: Cristina García Sánchez

FUENTE: texto extraido de http://www.mcnbiografias.com

                                                       
                                                        

NOTA: Si te ha interesado esta entrada y quieres preguntar, comentar o aportar algo al respecto, puedes dejar un comentario o escribir a mi dirección de correo del blog con la seguridad de ser prontamente atendido.

Difunde “El blog de Acebedo”  entre tus amistades.
Sígueme en:
  • §  Twitter – “El blog de Acebedo”

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada