17 de enero de 2014

LOS NOMBRES DE LA MONARQUÍA ASTURIANA. (IV y V)) - El Rey Fruela I de Asturias (Froilán El Cruel) y El Rey Aurelio, reinó 6 años y 6 meses, hasta el 774,

El Rey Fruela I de Asturias, (Froilán "El Cruel").

Fruela I (722–Cangas de Onís, 768). Rey de Asturias entre los años 757 y 768, fue hijo de Alfonso I, a quien sucedió en el trono, y de la reina Ermesinda.
Sube al trono a los 35 años, de ásperas costumbres, antipático y autoritario, nace probablemente en Cangas de Onís, cuentan que asesinó con sus propias manos a su hermano Vimarano, creía que conspiraba contra él, otros apuntan a que estaba celoso. Esto hace un reinado difícil y fue asesinado por los nobles partidarios de aquél. Se le conoce con el sobrenombre de "El Cruel". Su esposa Doña Munia huye con sus hijos a Álava y posteriormente su hijo Alfonso es educado para reinar por su tía Adosinda esposa del rey Silo....

 Abderramán I estableció el emirato independiente en Al-Andalus.

Al comienzo de su reinado se enfrentó a un ejército enviado por Abderramán I, emir de Córdoba, en Pontuvio, (Galicia). En esta batalla, que tuvo lugar entre mayo de 757 y mayo de 758, se tomó prisionero a Omar, hijo de un primo carnal de Abderramán, que fue degollado.
Repobló algunos lugares en Galicia hasta el río Miño, el cual marcó la frontera sudoccidental de su reino.
Tuvo que reprimir duramente las incursiones de los vascones de Álava contra sus territorios de Cantabria. Tras campaña satisfactorias contra ellos pactaría con intercambio de rehenes y acordándose su matrimonio con su prima segunda, Munia hija del señor vascón de Gascuña llamado Lope y de una hija de Fruela de Cantabria. El hijo de ambos sería protegido tiempo después en el territorio de sus parientes maternos y apoyado por ellos para recuperar el trono. Poco después tuvo que reprimir otra rebelión de los nobles gallegos en el año 766.
Reformó el clero de su reino, prohibiendo el casamiento a los clérigos e incluso obligando a dejar la esposa a los casados, lo que le granjeó la enemistad de gran parte de este estamento.
Fruela fundó diversos monasterios de la Orden de San Benito, entre ellos el de San Vicente de Oviedo, que fue origen de la ciudad de Oviedo, donde está enterrado junto a su esposa. El cartulario de San Millán de la Cogolla recoge la constitución, otorgada por Fruela el 24 de abril de 759, de un convento femenino de veintiocho monjas, con Nuña Bella como abadesa, y con su presbítero en San Miguel de Pedroso (Burgos), en la frontera este del reino, donde un fuerte núcleo visigodo-cristiano resistió a la invasión árabe al amparo de los Montes de Ayago y la Sierra de la Demanda.
Viendo que su hermano Vimarano ganaba las simpatías de la aristocracia lo mató personalmente, acusándolo de encabezar una conspiración para destronarlo. Tras el asesinato, Fruela tomó al hijo de Vimarano, llamado Bermudo (que no se debe confundir con el rey de Asturias Bermudo I), y lo hizo criar como un hijo, tal vez tratando de reparar el daño causado con la muerte de aquél.
Aun así, el homicidio de su hermano le concitó la enemistad de la nobleza, que se confabuló para asesinarlo en la corte de Cangas de Onís. Una vez asesinado Fruela, resultó elegido como sucesor al trono su primo Aurelio, hijo de Fruela Peréz.
Después de su defunción, el cadáver del rey Fruela I recibió sepultura en la iglesia de San Salvador de Oviedo, que él había ordenado edificar, y en la que también fue sepultada su esposa, la reina Munia de Álava. Posteriormente, la iglesia de San Salvador de Oviedo fue saqueada y arrasada, en el año 794, por las tropas musulmanas y, a continuación, el rey Alfonso II de Asturias ordenó la reedificación del templo. En el siglo XVI, el cronista cordobés Ambrosio de Morales señaló la posibilidad de que Alfonso II trasladase los restos de su padre a la nueva iglesia de San Salvador de Oviedo, que él mandó edificar, o bien que ordenase su traslado a la desaparecida iglesia de Santa María de Oviedo, cercana a la de San Salvador, y que el mismo monarca ordenó edificar.
No obstante lo anterior, el historiador Luis Alfonso de Carvallo señaló que Alfonso II ordenó trasladar los restos mortales de Fruela I a la capilla del Rey Casto de la catedral de Oviedo, lo que supondría que en la actualidad yacen junto a los de los otros monarcas allí sepultados.


Contrajo matrimonio con Munia de Álava y fueron padres de:
  • Alfonso II de Asturias (c. 760-842).
FUENTE:  http://es.wikipedia.org
                                 [--------------------------------------------------------------]

Aurelio, seis años pacíficos.

            El Rey Aurelio en el salón de plenos del Ayuntamiento de Oviedo.

Sustituyó en el trono a su primo Fruela, muerto a manos de los suyos, sofocó un levantamiento de siervos y evitó guerrear con los musulmanes.

http://www.lne.es.
Aurelio accedió al trono de Asturias tras el asesinato de Fruela I, en 768. La muerte de su predecesor se produjo en un contexto de "rivalidades en torno al reino", según afirma la "Crónica Albeldense", por las que primero Fruela mató a su hermano Vímara y, posteriormente, fue muerto él mismo "por los suyos", según coinciden las dos versiones de la "Crónica de Alfonso III". Estos "suyos" deben de entenderse como los miembros de su propio grupo familiar, al que pertenecía Aurelio, quien, sin duda, tuvo participación directa en el asesinato de Fruela I.
Aurelio era primo del Rey Fruela. Su padre se llamaba también Fruela y era hermano de Alfonso I y, como él, hijo del duque Pedro de Cantabria. Durante casi toda su historia, la sucesión al frente del Reino de Asturias resultó muy conflictiva por el enfrentamiento entre dos ramas familiares, la que descendía de Pelayo, a través de su hija Ermesinda y sus nietos Fruela I y Adosinda, y la que procede del duque Pedro y se continúa por su hijo Fruela, cuyos descendientes resultarán vencedores en la pugna y ocuparán el trono de Asturias hasta el final.
Aurelio reinó 6 años y 6 meses, hasta el 774, según la "Nómina" de los reyes asturianos. Durante ese período, dos únicas noticias registran las crónicas asturianas del mismo: una sublevación de siervos o libertos contra sus señores, que fueron finalmente sometidos por la "diligencia" de Aurelio, y la ausencia de guerra con los árabes. Lo escueto de ambas informaciones ha dado pie a múltiples interrogantes.
¿Quiénes eran esos siervos o libertos rebeldes? Para algunos, los cristianos traídos por Alfonso I en sus campañas; otros piensan que fueron antiguos siervos refugiados con sus señores en Asturias; hay quien, por el contrario, argumenta que no podía existir en ese momento una clase servil numerosa en Asturias.
En la segunda mitad del siglo VIII, tras el afianzamiento y la expansión producida en los reinados de Alfonso I y Fruela I, el Reino de Asturias debía estar en un proceso de transformación interna no exento de tensiones, de las que la rebelión de los siervos no es sino una manifestación. La renuencia por parte de algunos historiadores a aceptar sin más la posibilidad de una revuelta de siervos en ese tiempo deriva en buena parte de la negación o desconocimiento hasta hace muy poco de la intensidad del proceso de romanización en Asturias y la superficialidad del dominio visigodo. Pero la arqueología ha ido poco a poco desvelando la existencia de villas y otros establecimientos en época romana, que continuaron habitados en los siglos siguientes, con unas dimensiones que hacen pensar en la posible existencia de trabajo esclavo. Además, no cabe duda de que la propiedad privada y la explotación agraria con trabajadores de condición servil o dependientes estuvo lo suficientemente extendida en época romana como para no extrañarse ante la mención de siervos en territorio asturiano en la época de la Monarquía asturiana.
En la donación que Alfonso II otorgó a la Iglesia de Oviedo en 812, le hace entrega de un amplio elenco de siervos entre los que se encuentran tanto laicos como clérigos. Además, algunos de los siervos incluidos en la donación fueron adquiridos por el Rey a otras personas. Entre los nombres de los siervos que se enumeran por extenso en este diploma no aparece ni uno solo musulmán, siendo la mayor parte nombres de origen godo o romano.
El documento fundacional de San Vicente de Oviedo refiere que Máximo desbrozó y allanó el terreno donde se asentó el monasterio con ayuda de sus siervos. Y Mauregato, que será rey, era hijo de Alfonso I y una sierva, según recogen las crónicas. Hay que pensar en la continuidad durante el siglo VIII de una población servil que ya existía antes de la invasión musulmana y en un posible incremento de los siervos como producto de las guerras.
Ahora bien, en la nueva situación social, económica y jurídica que se estaba conformando en el territorio del Reino de Asturias, posiblemente se haya descuidado o debilitado el aparato coactivo que existía en la época anterior, lo que facilitaría la rebelión servil, en consonancia con una actitud permanentemente levantisca de los siervos hacia sus amos, tal y como refleja la legislación visigótica.
La rebelión fue rechazada gracias a la habilidad o diligencia ("industria" es el término latino utilizado por las tres crónicas) mostrada por Aurelio para resolver el conflicto, en el que los "libertos", según se recoge en la "Sebastianense", habían tomado las armas. La "industria" de Aurelio consiguió desarmar la revuelta sin tener que recurrir a una batalla, utilizando tan sólo la diplomacia y su habilidad.
"No hizo guerra alguna. Tuvo paz con los musulmanes" se escribe en la "Rotense". La mención de esa paz con los musulmanes por parte de las crónicas ha dado pie a especulaciones sobre si habría sido una tregua comprada al precio de algún tributo o la sumisión y reconocimiento del poder musulmán. Ningún documento o relato antiguo avala que esa paz con los árabes haya sido a cambio de un tributo, ni mucho menos la fabulosa entrega de doncellas cristianas a los moros. Abd al-Rahmân I aún estaba preocupado con las revueltas dentro de su territorio como para ocuparse del Reino de Asturias, y el Rey Aurelio debió tener bastante con controlar la rebelión de los siervos y, posiblemente, vigilar que sus familiares no le arrebatasen el trono.
Aurelio murió de muerte natural en el año 774 (773 según la "Rotense"). El obispo Pelayo de Oviedo cuenta, a comienzos del siglo XII, que fue enterrado en la iglesia de San Martín obispo, en el valle de Langreo. El P. Carvallo, autor de la primera historia de Asturias, a comienzos del XVII, añade que allí le sorprendió la muerte, pues era donde tenía su principal residencia. "Y es conforme a la tradición que ay en la misma parte, de averse enterrado allí este Rey; y es otro bastante fundamento el nombre del mismo Aurelio, que desde entonces hasta nuestros tiempos se conserva en el mismo lugar, llamándole la iglesia de San Martino del Rey Orelion, corrompido el vocablo de Aurelio, como es ordinario. Muy creíble es que este Rey, y los más de por aquellos tiempos residiesen, tomassen sus recreaciones por este Valle de Langreo?".

Iglesia de San Martín, donde se supone que está enterrado el Rey Aurelio

La iglesia de San Martín se encuentra en el lugar de ese nombre, a 1,5 km de Sotrondio (capital de San Martín del Rey Aurelio). En su interior se conserva un arcosolio que se tiene por el sepulcro del Rey Aurelio, según proclama una inscripción moderna. La iglesia en su factura actual no es anterior al siglo XVI, pero puede estar construida sobre otra de la época del Rey Aurelio; en el exterior se conservan unos canecillos románicos.
El sacerdote Luciano López García-Jove cuenta que había en Sama una capilla dedicada a San Juan Bautista y que al ser derribada en 1892 apareció una inscripción en la que se hacía constar que allí había sido coronado Aurelio rey. El citado cura había nacido en 1885 en Pola de Laviana y la noticia de esa inscripción no pasa de ser otra leyenda, de la que ningún autor antiguo ni estudioso del siglo XIX da cuenta.

                     Sepulcro del rey Aurelio.
 

FUENTE:


NOTA: Si te ha interesado esta entrada y quieres preguntar, comentar o aportar algo al respecto, puedes dejar un comentario o escribir a mi dirección de correo del blog con la seguridad de ser prontamente atendido.


Difunde "El blog de Acebedo" entre tus amistades.

Sígueme en:


  • §  Twitter – “El blog de Acebedo”

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada