13 de diciembre de 2013

La Historia de la lengua asturiana, "EL BABLE"

HISTORIA DEL IDIOMA ASTURIANO.

    
Todas las ilustraciones de Pinón, Telva y Pinín son del dibujante asturiano Alfonso Iglesias.
http://es.wikipedia.org 
La Historia de la lengua asturiana la podemos resumir como cinco siglos de normalidad - desde sus orígenes hasta separarse del latín astur, hasta la introducción del castellano en el siglo XIII con la pérdida de la independencia del Reino de León- tres de oscuridad y 5 de recuperación hasta nuestros días Los primeros habitantes de Asturias y León:
Los primeros habitantes de Asturias y León eran de origen preindoeuropeo e igual que los indoeuropeos dejaron su huella en la lengua.
De este modo, encontramos en el asturiano palabras pre-indoeuropeas como vega, cotoya, artu, cuetu o cachiparru que muchas veces llegaron directamente y otras muchas a través del latín.

Los romanos.
Los romanos llegan a Asturias en el siglo I aC más tarde que al resto de la península siglo III aC.. Comienza así una romanización tardía en la que los ástures hicieron suya la lengua y cultura de los conquistadores. El latín devino así en la lengua propia de asturianos y leoneses aunque no de golpe, sino de forma progresiva a través de casamientos y ventajas administrativas como la ciudadanía romana o el reparto de tierras.
El proceso de romanización se dio también en otros lugares, lo que explica que la lengua empleada en esa época, el latín vulgar fuese de la que derivaran luego las denominadas lenguas románicas, como el gallego, el portugués, el occitanu o el aragonés además de muchas otras.

La edad media.
Es en la Edad media donde podemos establecer el nacimiento del asturiano como lengua, pese a que su evolución desde entonces haga que las estructuras gramaticales, la fonética y la ortografía hayan cambiado mucho. La transformación de latín a asturiano se produce de manera progresiva e imperceptible. Es imposible dar una fecha exacta en la que el latín pase a ser asturiano. Sin embargo, pese a que el empleo del asturiano oral estuviese difundido en la alta Edad media y sea casi unánime, el latín seguirá como lengua de cultura, de los documentos legales por mucho tiempo. Uno de los documentos que mejor reflejan la evolución del latín es la llamada Cayuela de Carrio, del siglo VIII, encontrada en Villayón y que recoge un conjuro contra los nuberos en un tipo de lengua popular ya bien diferenciada del latín clásico. Es el nacimiento del Reino de Asturias que después sería Reino de León una de las principales causas que explican que en este territorio se llegase a formar una lengua diferenciada a partir del latín del antiguo Conventum Asturum. Este Reino no ocupaba únicamente las tierras asturianas, sino también las de León , Galicia y parte de Portugal y Castilla. Además de esto, conquistó tierras al sur del río Duero, hasta Extremadura y Andalucía occidental. Por ello aún se mantienen en el habla de estos lugares algunos rasgos característicos del asturiano.
Asentado el Reino de Asturias, el latín de uso legal, empujado por una sociedad exclusivamente asturianoparlante en lo oral, va retrocediendo y dejando paso al asturiano, que deviene en lengua legal del reino y se emplea en multitud de documentos notariales, de pleitos y de varias cosas. No es, consecuentemente, casualidad que el primer documento escrito en asturiano sea uno de estas características: El Fueru d'Avilés, del siglo XII, una especie de constitución de este municipio asturiano. Hay que esperar a la segunda mitad del siglo XIII para que la escritura en asturiano se haga normal y funcione como la auténtica lengua oficial del país. De esta época se conservan muchos textos, pero el más importante es el libro llamadoFueru Xulgu (Fuero Juzgo en castellano), traducción al asturiano del antiguo código legal del Reino visigodo
Desgraciadamente, no se conocen textos literarios en asturiano medieval, pero eso no quiere decir que no los hubiese. Una prueba, entre otras podrían darla los muchos asturianismos en un manuscrito leonés del conocido Libro de Alexandre, aunque mezclados con el castellano. Por otra parte, se conocen los nombres de muchos juglares asturianos y leoneses que seguramente cantasen en la lengua del Reino, aunque ahora no conozcamos sus obras.
                         

Los Sieglos Escuros (siglos oscuros).
La pérdida de independencia política del Reino de León al unirse con el de Castilla en 1230, sienta las bases para un retroceso progresivo de su lengua. Ello se debe, en primer lugar, a que en el nuevo reino unido de Castilla y León la hegemonía es de Castilla. Como consecuencia, la lengua más usada en la corte es el castellano, que va a ser también la que se emplee desde entonces en toda la documentación real. Es entonces, con Alfonso X El Sabio (1254-1284) donde el castellano y el gallego van a tener un importante uso literario que no llegó a tener el asturiano.
Pero el momento más crítico va a llegarle al asturiano en el siglo XIV cuando la Iglesia Asturiana estará al cargo de un obispo de origen castellano, Gutierre de Toledo, que impone importantes reformas internas que harán de la lengua castellana la propia de la documentación eclesiástica. En este sentido, los clérigos asturianos van a empezar a formarse fuera de Asturias y León, en Castilla y en lengua castellana, ya no en asturiano.
Estos hechos y la creciente política centralista e intervencionista de Castilla, promueven gravemente el proceso desasturianizante en las clases altas de la sociedad e impiden la consolidación del asturiano como lengua literaria. Este sistema centralizador aparece junto al concepto estado nacional, la necesidad de uniformación lingüística como factor de cohesión de la nueva estructura política.
La lengua asturiana, durante tres siglos -XIV, XV y XVI y XVII denominados Siglos oscuros (sieglos escuros) - estuvo ausente del empleo escrito, frente al castellano y al portugués que van a entrar en un proceso de fijación y codificación, lo que les va a conferir la categoría de lenguas de cultura. De este modo, surge así una situación conocida en la sociolingüística como diglosia donde al tiempo que se mantiene el uso oral del asturiano en la práctica totalidad de la población, las clases dominantes, la aristocracia, el alto clero y el funcionariado pasan a emplear el castellano como signo de distinción social. Esta situación va a ser característica del asturiano hasta hoy.
La literatura asturiana queda al margen de este modo del Renacimiento, y una de las posibles causas de la ausencia de preocupación por la cuestión lingüística puede que sea la ausencia de Universidad en los tres territorios en los que la lengua es hablada: Asturias, León y Miranda L Douro.

El Barroco.
Aunque desde finales de la Edad Media el asturiano empieza a sufir un importante retroces, ello no supuso, su fin. Por ejemplo, en la llamada Edad Moderna va a volver a haber textos en asturiano y ahora, esta vez sí, literarios.
Antón de Marirreguera (1600-1662) se convierte así en el primer escritor conocido en asturiano y lleva la literatura en esta lengua al Barroco. Comienza el cultivo de varios temas cultos: Las obras poéticas son de carácter religioso (Pleitu ente Uviéu y Mérida) o retoman la tradición grecolatina Dido y Eneas o Píramo y Tisbe. Además de esto, surge el teatro en el que no sólo hay denuncia sino que además una toma de conciencia con la situación de la lengua. Por ejemplo, en la obra teatral L'Alcalde, del citado Marirreguera, se ridiculiza a un personaje que habla en castellano para presumir de una buena posición social.
El asturiano, se valora así en esta época como lengua propia del pueblo por muchos intelectuales de la aristocracia y el alto clero y, además, como una seña de identidad histórica de los asturianos como hace el historiador de Cangas del Narcea Luis Alfonso de Carvallo.
Por desgracia, ni en León ni en Miranda l Douro aparece ningún escritor en estos siglos y la situación del idioma sigue allí arrinconada en el terreno de lo oral siguiendo la misma dinámica que en los siglos oscuros. Es de destacar la coincidencia en no más de 20 años del primer autor en asturiano y la inauguración de la Universidad de Oviedo, con el ambiente intelectual que promueve. no es raro, entonces, que el primer poema en esta lengua sea editado o conocido a consecuencia de que es el ganador de un concurso de poesía hecho en Oviedo.

La ilustración asturiana.
En el siglo XVIII la Ilustración da con fuerza en la Asturias de la época y un grupo de intelectuales encabezados por el filósofo y escritor Gaspar Melchor de Jovellanos van a comenzar la defensa de la lengua y a darle el valor necesario. Surge entonces una preocupación por la situacón del idioma y una necesidad de dotarlo de instrumentos que posibiliten conseguir un futuro y que valgan para normalizarlo socialmente. Es por eso que el mismo Jovellanos propone la creación de una Academia con el objetivo de normativizar y recoger la riqueza de la lengua.
"Ye la llingua viva del nuesu pueblu; mamámosla toos, por dicilo asina, cola primer lleche; va pasando tradicionalmente de padres a fíos y continúase de xeneración en xeneración...Con un cartón y un llápiz a mano, en casa, na cai, en paséu, en campu, podemos arriquecer tolos díes esta preciosa ayalga"
Nace así en 1788 un diccionario etimológico del que actualmente no se sabe nada, y es el siglo, el XVIII en el que las letras asturianas ven a su primer mujer escritora, Xosefa Xovellanos, hermana del pensador. El asturianu, así, va cogiendo fuerza entre las capas sociales dominantes y en la intelectualidad, además de asentarse las bases de un conocimiento de la situación de la lengua y de los objeivos a conseguir para su plena normalización. Es una época de puesta en valor de la lengua y de continuación de la literatura que habría comenzado en el siglo anterior Marirreguera. Se cultivan los géneros poéticos (mayoritarios y de inclunación cultista) y el género teatral que busca acercarse al gran público.

El Siglo XIX.
Asturias.
En el Siglo XIX, época del regionalismo, se continúa y antologa la tradición literaria asturiana con la publicación en 1839 de la Colección de poesías en dialecto asturiano de José Caveda y Nava, que antologa todos los creadores anteriores y es así el primer libro en asturiano. En este siglo, continúan las preocupaciones de los ilustrados por la situación de la lengua y su normalización y normativización. Se escribe en 1869 la primera Gramática Asturiana, de Junquera Huergo que no sería publicada hasta 1991 por la Academia de la Llingua Asturiana.
El asturiano va llegando a la sociedad por las ideas ilustradas, y el Príncipe francés Luis Luciano Bonaparte le encarga a Manuel Fernández de Castro (1834-1905), obispo, poeta y traductor al asturianu de otras obras religiosas, hacer una traducción al asturiano del Evangelio según San Mateo publicado en 1861 en la ciudad de Londres.
Es una época también de emigración en la que el asturiano se mantiene vivo entre las comunidades emigradas, que producen muchos artículos en revistas y alguna obra literaria como Camín de la Romería. Se consolida así el prestigio del idioma y hasta la prensa asturiana incluye noticias o artículos en aturiano, destacando Enriqueta Fernández Rubín en el periodismo.
Sin embargo, la nota negativa la pone la implantación de determinadas ideas que habían aparecido ya en el siglo XVIII, pero que consiguieron fuerza con Humboldt y con el movimiento romántico alemán. Para ellos, las lenguas están relacionadas con la tendencia espiritual y las costumbres de un pueblo, y por ello se da una semejanza entre el genio de un pueblo y de la literatura que se escribe en esa lengua (volkgeist). Esto da lugar a un cambio importante en la serie literaria asturiana: un pueblo de vida rural, de costumbres arcaicas y lengua conservadora y arcaizante; así empiezan a aparecer e las obras los tópicos bucólicos (traducciones del "Beatus ille", poemas de Domingo Hevia) el mundo campesino deja de ser el lugar desde el que se mira la realidad, desde el que se toma la prespectiva o punto de vista y pasa a convertirse en objeto poético. Se publican entonces cantares a la vida ideal del campesino, a la tierra en la que vive, a lo que dicen ser sus costumbres, su moral, su concepción histórica, el estado, la política. Dentro de esta tendencia, José Caveda y Nava va a ser el primer exponente de la idealización del mundo rural, mientras que Xuan María Acebal va a serlo de la descripción paisajística y de la visión idílica del mundo rural a la vez que una poesía de carácter religioso dirigida a la Virgen, otro de los mitos de la poesía asturiana de la época.
Únicamente Teodoro Cuesta (1829-1895) recupera la veta festiva y erótica comenzada por Marrireguera y por el gran dominio que tiene de la lengua asturiana y de los estilemas propios de su tradición literaria; obras en las que define esta visión son Munchu güeyu, Andalucía y Asturias y A María inmaculada

Miranda l Douro:

El siglo XIX es también el del nacimiento de la literatura en mirandés, la variedad hablada en Portugal de la lengua asturiana. En 1884 el filólogo y escritor José Leite de Vasconcellos publica el que tendrá el honor de ser el primer libro en esta variante del asturiano Flores Mirandesas, de carácter poético y es un conjunto de ocho poemas. El autor, que no era mirandés, reconoce sus limitaciones y la obra tiene más valor histórico que literario. Es quizás éste un hecho que explique que la actual normativa lingüística empleada en Miranda l Douro sea de inspiración portuguesa.
En esta época, en Miranda, se estilan las traducciones con el objetivo de crear una base escrita para la lengua allí. Es el propio José Leite de Vasconcellos, quien traduce algunos poemas de Camões a los que da el nombre de Camoniana Mirandesa. Otro traductor es Manuol Sardina cura de profesión que escribió en la última década del siglo XIX; se conocen dos traducciones de gran calidad, una un poema de Camões y otra un poema de Antero de Quental
Sin embargo, el más destacado de esta época es Bernardo Fernandes Monteiro, natural de La Pruoba, fue el principal escritor de mirandés en el siglo XIX. Es significativo el trabajo de traducción de algunas obras fundamentales para el mirandés: Ls Quatro Eibangeilhos; la Carta de San Paulo als Coríntios, un soneto de Camões; el cuento L cirujon de l Senhor Abade original de Manuel Ferreira Deusdado. De esta Carta de San Paulo y de los cuatro evangelios, únicamente fueron publicadas algunas partes en la Revista de Educação e Ensino, en el periódico O Mirandês, y en el periódicu O Reporter igual que la obra de Manuel Ferreira Deusdado Escorços Transmontanos. Fernandes Monteiro es también quien comenzó la prosa en mirandés, publicando en el periódico O Mirandez los primeros cuentos originales escritos en mirandés: La Despedida, Mala Bida y Deixai Casar l Rapaç además del poema L Cántaro de Juana.
Otros autores son Francisco Meirinhos de quien sólo se conoce un poema La nina aunque se sepa que escribía poesía; y Francisco Garrido Brandon que comienza la producción teatral mirandesa y enlaza en los temas de la literatura de Miranda con la de Asturias con una pieza que lleva por nombre Sturiano i Marcolfa escrito en mirandés, gallego y castellano.

Conjunto:
Con la excepción de este hecho, las literaturas de Asturias y Miranda y las comunidades de hablantes no entran en contacto y no hay intercambio de impresiones o pareceres de lo que sucede a un lado y a otro del dominio lingüístico. la literatura asturiana y la mirandesa crecen de espaldas la una a la otra y van elaborándose dos estándares de facto en los que vivirá la lengua escrita, el asturiano, más cercano al castellano aunque con algunas características propias como el empleo de la X o el uso del apóstrofo y el mirandés más cercano a la lengua portuguesa. Lo que va a marcar luego la evolución de los dos focos. León, por el momento sigue sin dar producción escrita y la lengua va borrándose de grandes zonas del territorio arrinconándose en el Norte y el Oeste. 

Primer tercio del XX:
Asturias.
Si hasta el XIX la sociedad asturiana era mayormente rural, comienza un proceso de industrialización desencadenado por la Revolución industrial, lo que hace que la población vaya desplazándose poco a poco a las zonas urbanas para trabajar en las nuevas industrias que se van creando. Como las ciudades eran, por otra parte, los principales centros administrativos y los lugares donde vivían y dominaban los sectores sociales más castellanizados, se entiende que este desplazamiento masivo de la población rural coincida con un gran desarraigo lingüístico. Especialmente porque, a diferencia de lo que sucedió en otros lugares como Cataluña o el País Vasco, el nuevo sector dominante (la burguesía que vivía de esas nuevas industrias, el comercio o la banca) no asumió un compromiso firme de defensa de la lengua autóctona, y más bien intentó hacerla de menos y ridiculizarla como marca de aldeanismo, escogiendo el uso del castellano como signo de diferenciación social frente a las capas populares y como requisito necesario para el ascenso social.
Además de esto, la escolarización masiva de la población, siempre en castellano y sin tolerar la presencia del asturiano en los ámbitos de estudio, y también el desenvolvimiento de los grandes medios de comunicación de masas como la prensa y la radio que llevaban el castellano a la mayoría de la población (alfabetizada o no)).
Es esta una época de fuerte castellanización, en la que la literatura sigue mayoritariamente los caminos ya abiertos en el período anterior, además los apoya el triunfo, a nivel del Estado del sainete, del géneru chico, etc. En la poesía, aún dominante, se desarrollan los temas y formas estilísticas y métricas que se habían hecho tópicos (Pepín Quevedo, Perfecto Fernández Usatorre, José Manuel Farcía González (Marcos del Torniello), Francisco Fonzález Prieto y un largo etcétera. En el teatro se impone con fuerza el denominado Teatru Rexonal Asturianu y de la Naturaleza; un teatro costumbrista, melodramático, no convencional, diglósico, que va tener en Emilio Robles Muñiz (Pachín de Melás 1877-1938) su principal autor, y en la Compañía Asturiana su primer medio de difusión. Es destacable la difusión de la época y muchos los ejemplares de libros teatrales publicados y reeditados sin subvención, además de una buena asistencia a los espectáculos teatrales que se hacían en la época.
La literatura aldeanizada se completa en la prosa con obras como complétase na prosa con obres como Les Charles de Alfredo García.
Sin embargo, no toda la literatura es de esta clase y hay un surgimiento de lo nacional y lo regional: Así se encuentra la Liga pro-Asturias, más proteccionista que otra cosa con el El Catecismu Rexonalista de 1918, la Fiesta de la Poesía Asturiana, un intento de Juegos Florales en 1923. Son obras de esta corriente Nel y Flor y La Fonte del Cai además de la producción del Padre Galo, Fernán Coronas (1884-1939) a quien se considera en ocasiones el primer escritor nacionalista.

Miranda l Douro.
En miranda viene desarrollándose el proceso ya descrito en el apartado anterior. Pero por lo tarde que comenzó (última década del siglo) sigue en este primer tercio la producción de estos hombres.

León.
Es en el primer tercio del siglo XX cuando comienza la literatura escrita en asturiano en León. Así, en 1907 Caitán Álvarez Bardón, primer autor leonés, publica Cuentos en Dialecto Leonés. Es un autor muy vinculado al clima literario y cultural de Asturias y por los temas viene a coincidir con la línea ruralista que era la mayoritaria en esa época. El libro es un conjunto de relatos, anécdotas e historias de las zonas de Cepeda y Óbrigu.
FUENTE: http://es.wikipedia.org
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Asturiano ¿Lengua o dialecto?
Muchas personas seguro que piensan, a estas alturas, que hacerse esta pregunta no tiene razón de ser, porque son muy pocas las personas que consideran al asturiano un dialecto. Pero esto no es verdad: sigue habiendo gente que no tiene clara esta cuestión. Con este texto se pretende hacer lo posible para aclararla y, para ello, tenemos que empezar preguntándonos por qué existe la distinción lengua/dialecto.
Distinguir es dar nombre a las cosas. Las cosas se distinguen siempre con una finalidad. Rara vez encontramos distinciones que no resulten interesadas o rentables para dertermiando grupo humano.
Por ejemplo: distinguimos unos árboles de otros porque son rentables, como frutales o como madera; en cambio, hay muchas plantas que no distinguimos, a las que no les damos ningún nombre, porque no tienen para nosotros ninguna utilidad.
Entonces, ¿qué grupos humanos pudieron tener interés en distinguir entre lenguas y dialectos?

RAZONES HISTÓRICAS.
En toda la historia, no hay ningún pueblo poderoso del que se dijera que hablaba un dialecto. A nadie se le iba a ocurrir calificar al francés, al español o al inglés como dialectos, por ejemplo. Pero, en cambio, no es raro escuchar cosas como: los dialectos africanos o los dialectos indios, etc. Evidentemente, no fueron los africanos o los indios americanos los que les dieron a sus maneras de hablar la calificación de dialecto (aunque, después, algunos africanos o algunos indios occidentalizados la asumieran). ¿Qué interés podían tener ellos en esa distinción? La distinción la hicieron los pueblos que los colonizaron: establecía otra marca cultural de superioridad sobre los nativos (además de la política, la administrativa, la militar, la religiosa, etc.).
Igualmente, aunque en estos años pasados muchos asturianos han aceptado la palabra dialecto para referirse a su lengua, hay que pensar que no fue el propio pueblo asturiano el que estableció esta clasificación: no tenía ninguna razón de interés para hacerlo.
Castilla y los territorios del Sur acabaron siendo el motor de la Reconquista y de la colonización de América, los dos grandes proyectos de la historia española. Por eso, su cultura y su idioma se consideraron, en algunos momentos, garantía de la constitución y unidad del estado. esa fue la razón para que, en general, todas las lenguas del norte del estado español (gallego, asturiano, vasco, aragonés y catalán) recibiesen la denominación de dialecto. La idea de: “Un estado, una lengua”, hacía que no hubiera sitio para estas lenguas al par del castellano.

RAZONES POLÍTICAS.
En consecuencia: las razones para distinguir lengua y dialecto no son, en realidad, lingüísticas, sino históricas, y también políticas.
La mejor prueba que tenemos de esto es que, hoy en día, con una nueva concepción del estado, ya nadie se atreve a llamar dialectos al gallego, al vasco y al catalán. Pero ¿por qué el asturiano no tiene esa misma consideración?
Repasamos la Enciclopedia de Alvarez de Segundo Grado, editada en el año 1964. En la lección 11 de Geografía, dedicada a las “regiones” del norte: Galicia, Asturias y Vascongadas, en la página 272, debajo del dibujo de un pelotari y de la catedral de Compostela, leemos:
“Además del castellano, en Galicia hablan el gallego, en Asturias el bable y en Vascongadas el vascuence”
Hace cuarenta años, en la política cultural del franquismo, el bable tenía la misma consideración que el gallego o el vasco. ¿Qué pasó para que ahora no la tenga?
Otra vez, las razones que encontramos no son lingüísticas, sino históricas y políticas. Galicia o Euskadi optaron por un desarrollo autonómico distinto del asturiano, que favoreció el reconocimiento de sus idiomas.
De todas formas, la historia de los idiomas nunca está cerrada, como demuestra justamente la situación actual del gallego, vasco o catalán. Así que, aunque el asturiano no haya accedido a ese reconocimiento oficial al tiempo que las demás lenguas del estado, no quiere decir que no lo pueda hacer en la próxima reforma del estatuto de autonomía.


NOTA:  Todas las ilustraciones de Pinón, Telva y Pinín son del dibujante asturiano Alfonso Iglesias.

FUENTE:  Vítor Suárez.
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