22 de agosto de 2013

Las operaciones republicanas más importantes en el frente del Norte.

Una extraña ofensiva.

La operación republicana más importante en el frente del Norte nació fracasada por la exigua superioridad de las tropas que se movilizaron.

http://www.lne.es
El día 21 de febrero de 1937 el Ejército Popular Republicano del Norte se lanzaba a la ofensiva más importante de todas las que desencadenó durante los dieciséis meses que duró la guerra en el escenario Cantábrico. El objetivo era -de nuevo- la toma de Oviedo. Una vez más, el Estado Mayor Republicano central exigía al Ejército del Norte que iniciase una potente ofensiva para que el ejército franquista tuviese que detraer fuerzas del frente de Madrid al reforzar Oviedo. El general en jefe del Ejército Republicano en el Norte, Llano de la Encomienda, solicita al gobierno vasco un total de 12 batallones para emprender la ofensiva, pero el lehendakari Aguirre sólo le autoriza a trasladar 6, más el batallón Meabe que ya se encontraba en Asturias desde el mes de enero, mientras que el ejército santanderino solamente aportará otros tres.

                     Catedral de Oviedo http://www.sigojoven.com


Llano de la Encomienda consigue reunir, a mediados de febrero, unos 59 batallones de infantería que encuadrarían un total de 35.000 hombres. Estas cifras contrastan con las que algunos estudiosos proclives al bando vencedor establecen en 60.000 hombres. Teniendo en cuenta que el ejército franquista alineaba en el frente de Asturias unos 30.000 hombres, las tropas republicanas solamente serían superiores en un 15 por ciento.
Con tan exigua superioridad de tropas, y gran número de ellas pésimamente equipadas (una buena cantidad de milicianos calzaban alpargatas y madreñas), resulta totalmente incomprensible que, aunque con cierta superioridad artillera, el Estado Mayor Republicano del Norte vuelva a diseñar una ofensiva general en toda la línea del frente, semejante a la infructuosa de finales de noviembre y principios de diciembre, sin contar con unos objetivos tácticos y estratégicos precisos y suponiendo que en poco tiempo el ejército franquista en la ciudad y en el pasillo de Grado sería completamente aniquilado. La Gran Guerra ya había demostrado en las ofensivas de Verdún, Somme o el Chemin des Dames que ejércitos ofensivos con el doble de efectivos que los defensores habían sido completamente frenados y dado paso a combates de desgaste.

                       Estación del norte (RENFE) en Oviedo.http://www.sigojoven.com

Lo más lógico hubiese sido haber optado por lanzar una potente ofensiva en el sector del pasillo de Grado (la «Voie Sacrée» de Oviedo) con el fin de cortar la vital línea de suministros a la ciudad, acompañada de ataques diversivos a muy pequeña escala en toda la línea del frente, con la intención de fijar el mayor número de tropas enemigas en sus posiciones. De modo que, si se conseguía que las tropas republicanas al norte del pasillo, entre el Pico del Arca y el Monte de la Trecha, se uniesen con las tropas procedentes del Sur, entre Valduno y el Escamplero, la tenaza sobre Oviedo quedaría cerrada, pudiendo inmediatamente las tropas republicanas ponerse a la defensiva y obligar al ejército franquista a tener que pasar a la ofensiva con la intención de romperla. Así se hubiese conseguido que el ejército republicano, carente de maniobrabilidad ofensiva por la falta de oficiales y suboficiales profesionales en los mandos intermedios, pudiese pasar rápidamente a la defensiva, donde no era tan necesaria la maniobrabilidad para desbordar por flanqueos al enemigo. De este modo, se evitaría el ataque directo contra una ciudad, que siempre lleva aparejada una interminable lucha callejera con un gran número de pérdidas para los atacantes y más para un ejército como el de milicias republicano, con muy poca capacidad operativa táctica.
La embestida brutal que el Ejército republicano llevó a cabo el 21 de febrero a lo largo de todo el frente consiguió en el primer momento hacerse con objetivos parciales, pero las divisiones de Trubia y Avilés, que efectuaron el ataque sobre el pasillo de Grado, quedaron completamente paralizadas en los días siguientes por la falta de reservas que fuesen revelando a las tropas de vanguardia para seguir avanzando. Mientras que las divisiones de Lugones y Oviedo tenían comprometidos todos sus efectivos en una encarnizada lucha callejera con pocas posibilidades de avance, la ofensiva consiguió su logro táctico más importante en la Loma de Pando, al cortar la carretera entre Oviedo y Grado por el alto del Escamplero, pero al no cerrarse totalmente el cerco sobre Oviedo, los franquistas pudieron construir una pista militar que les permitió mantener su vital cordón umbilical de aprovisionamiento.
El paso de los días y las duras condiciones climatológicas convirtieron la ofensiva en una mera guerra de desgaste y las fuerzas republicanas, aunque persistían en sus ataques, ni estaban coordinadas ni contaban con objetivos tácticos o estratégicos precisos.
De todas formas, si el Ejército republicano hubiese cerrado el cerco en torno a la ciudad, seguramente no habría conseguido su rendición, pues en Oviedo había suministros suficientes para poder aguantar bastante tiempo completamente cercada. Además, la aviación franquista contaba con infraestructura aérea, con los Junkers 52 alemanes de la Legión Cóndor, para proceder a efectuar lanzamientos de suministros sobre la ciudad. Pero sí que se habría logrado que el Estado Mayor franquista hubiera tenido que sacar fuerzas del frente de Madrid, para emplearlas en una nueva ruptura del cerco de Oviedo, y se habría alcanzado de este modo el principal objetivo estratégico: sacar tropas franquistas del frente de Madrid.

 Ametralladoras antiaéreas en Oviedo durante la Guerra Civil.

FUENTE:  La Nueva España,  Asturias
------------------------------------------------------------
 El frente del Nalón, Contexto histórico del espacio histórico.

           Frente del Nalón, columnas gallegas (1937)

http://1937.es
La con­tienda bé­lica que asoló Es­paña en­tre 1936 y 1939, bau­ti­zada por al­gu­nos his­to­ria­do­res como “la gue­rra de los mil días”, tuvo en As­tu­rias, en cuanto a ope­ra­cio­nes mi­li­ta­res se re­fiere, una du­ra­ción me­nor: 15 me­ses, en­tre ju­lio de 1936 y oc­tu­bre de1937, en los que prác­ti­ca­mente no hubo día sin com­ba­tes de in­ten­si­dad. El con­trol de Oviedo por parte de los su­ble­va­dos du­rante todo el pe­riodo de hos­ti­li­da­des de­ter­minó las ac­cio­nes mi­li­ta­res lle­va­das a cabo en As­tu­rias: la ciu­dad per­ma­ne­ció cer­cada du­rante 3 me­ses y luego pre­ca­ria­mente co­mu­ni­cada con Ga­li­cia a tra­vés de un es­tre­cho “pa­si­llo”, hasta que se pro­dujo la vic­to­ria fran­quista en todo el Norte.
Ese pa­si­llo, o co­rre­dor, par­tía de Oviedo por el Oeste ha­cia San Clau­dio y se­guía en di­rec­ción a El Es­cam­plero para en­la­zar con la vi­lla de Grado por el des­fi­la­dero de Pe­ña­flor, cru­zando el río Na­lón. Veinte ki­ló­me­tros de­fen­di­dos con po­si­cio­nes como la Loma del Pando, la sie­rra del Na­ranco y Vi­lla­verde, los mon­tes de La Tre­cha, Otero, Gui­lero, Ania, La Pa­rra, el monte Los Pi­nos y en esta sie­rra el pico del Arca, el Ci­mero, La Manga y Co­ta­nie­llo (hos­ti­li­za­das tam­bién en la pro­pia sie­rra por las del Pe­droso, Car­ba­lli­nos y La Escrita).

                    Combatientes en el frente de candamo (1937)

El río se con­vir­tió, en su tramo bajo, desde Pe­ña­flor hasta su desem­bo­ca­dura en la ría de San Es­ta­ban, en pri­mera lí­nea de frente y la zona sur de la sie­rra en in­ter­sec­ción de los dos fren­tes, el del Na­lón, con un bando a cada lado del cauce y el frente del pa­si­llo, que en Pe­ña­flor cru­zaba el río, con­vir­tién­dose por tanto la sie­rra en en­clave de suma im­por­tan­cia, pues su do­mi­nio sig­ni­fi­caba para unos el man­te­ni­miento del co­rre­dor Oviedo-Grado y para otros, la opor­tu­ni­dad de cor­tarlo y ais­lar Oviedo.
Tras la fa­llida ofen­siva re­pu­bli­cana que tuvo lu­gar en oc­tu­bre del 36 y desem­bocó en el es­ta­ble­ci­miento de es­tos dos fren­tes, el mando gu­ber­na­men­tal pre­paró una nueva ope­ra­ción que inició el 27 de no­viem­bre. En la sie­rra, la toma del pico Ci­mero fue un efí­mero éxito, pues la po­si­ción fue re­cu­pe­rada por los su­ble­va­dos. La ba­ta­lla del Monte los Pi­nos (Grado), al otro lado del río, donde va­rios ba­ta­llo­nes con el apoyo de nue­vos blin­da­dos ru­sos, avan­za­ron lle­gando al cen­tro de Grado, dejó clara la vul­ne­ra­bi­li­dad del pa­si­llo aun­que sin lo­grar estrangularlo.
En fe­brero del 37 el ejér­cito re­pu­bli­cano lanzó el que pre­ten­día ser ata­que de­fi­ni­tivo so­bre Oviedo. Quince bri­ga­das con el apoyo de casi cien pie­zas de ar­ti­lle­ría, de­ce­nas de blin­da­dos, apoyo aé­reo y dos tre­nes blin­da­dos, ata­ca­ron la ca­pi­tal de As­tu­rias y tam­bién el pa­si­llo de Grado. Pero el único éxito para los ata­can­tes fue to­mar la Loma del Pando, fra­ca­sando nue­va­mente el in­tento de cor­tar las co­mu­ni­ca­cio­nes en las in­me­dia­cio­nes de Pe­ña­flor. El Ejér­cito Po­pu­lar del Norte que­da­ría de­bi­li­tado ma­te­rial y mo­ral­mente desde ese mo­mento. La As­tu­rias re­pu­bli­cana pasó en­ton­ces a la de­fen­siva bajo el lema “For­ti­fi­car es vencer”.

 Milicanos en el puente de Peñaflor. (1936)

Aún in­ten­ta­rían to­mar el pa­si­llo en agosto, par­tiendo desde las po­si­cio­nes de la sie­rra. Fue la última ofen­siva re­pu­bli­cana en el frente Norte. Tuvo lu­gar el 1 de agosto del 37 con el ob­je­tivo de to­mar las po­si­cio­nes del Ci­mero, La Manga, Co­ta­nie­llo y Arca, de­fen­di­das por el 3º Ba­ta­llón del re­gi­miento Mé­rida 35 y una amal­gama de com­pa­ñías de di­versa pro­ce­den­cia (In­fan­te­ría de Ma­rina, Ter­cio de Re­queté Ga­llego, R.I. Za­ra­goza, R.I.Zamora, y una secc. De la 10º Com­pa­ñía de Zapadores).
Dos di­vi­sio­nes de in­fan­te­ría lle­va­ron el peso de la ope­ra­ción, la Di­vi­sión de Cho­que As­tu­riana y la Div. de Re­serva del III Cuerpo de Ejér­cito de As­tu­rias, con la Di­vi­sión Mon­ta­ñesa en re­serva y apoyo de ar­ti­lle­ría, avia­ción y vehícu­los blindados.
La vic­to­ria se an­to­jaba se­gura por la ma­ni­fiesta su­pe­rio­ri­dad de hom­bres y ar­mas, pero la ope­ra­ción fra­casó. La ar­ti­lle­ría re­pu­bli­ca­na­que de­bía cas­ti­gar las po­si­cio­nes enemi­gas an­tes del ama­ne­cer para fa­ci­li­tar el asalto de la in­fan­te­ría, pero esta re­trasó su ac­tua­ción, y no pu­die­ron apro­ve­char la os­cu­ri­dad para apro­xi­marse sin ser vis­tos. Ade­más, erro­res de cálculo lle­va­ron a que el fuego de las ba­te­rías re­pu­bli­ca­nas hi­ciera blanco en sus pro­pias fuer­zas. La avia­ción gu­ber­na­men­tal su­frió tam­bién su­friço va­rios per­can­ces: dos apa­ra­tos cho­ca­ron en Gi­jón al co­lo­carse en for­ma­ción y otros cua­tro re­sul­ta­ron al­can­za­dos por los an­ti­aé­reos enemi­gos, dos de ellos de­rri­ba­dos en el campo. No tu­vie­ron me­jor suerte los blin­da­dos, re­ci­bi­dos en Cuero con fuego de un ca­ñón an­ti­tan­que. La ofen­siva dejó en una sola jor­nada de lu­cha más de 600 muer­tos en el campo de­ba­ta­lla y una in­gente can­ti­dad de heridos.
Tras este fra­caso, las fuer­zas del Ejér­cito del Norte no em­pren­die­ron más ac­cio­nes ofen­si­vas. La cam­paña or­de­nada por Franco en la cor­nisa can­tá­brica les obligó a man­te­nerse en per­ma­nente de­fen­siva hasta la caída del frente Norte, en oc­tu­bre de 1937.

                 Frente del Nalón y de Oviedo

FUENTE: http://1937.es
-------------------------------------------------------------------
Pequeña muestra de imágenes de la guerra civil en Oviedo

http://www.sigojoven.com/

                                       Asedio en San Esteban de las Cruces, Oviedo

                                      Estadio de futbol Buenavista, Oviedo

                                       Largañosa, Oviedo

                                       Plaza de toros de Oviedo

                                      San Lazaro, Oviedo

                                       Silla del Rey, Oviedo

                                     Toreno, Oviedo

FUENTE: http://www.sigojoven.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario