11 de noviembre de 2012

Tierra de bares y chigres

Ni tan borrachos ni tan dinamiteros


Si la afinidad de un pueblo con el alcohol se mide por el número de bares, las Cuencas no son un territorio especialmente propenso al consumo de bebidas etílicas. Se rompe el mito asturiano de «borrachos y dinamiteros». Tanto el Caudal como el Nalón han mantenido estable durante la última década su número de locales, mientras que en el resto de la región se ha detectado un importante incremento. El pasado año había en Mieres un total de 382 establecimientos hosteleros. Esta oferta se traduce en un local por cada 119 vecinos. En Langreo había 371 negocios, es decir, uno por cada 124 potenciales clientes. La media asturiana se sitúa en un bar cada 105 vecinos. Las Cuencas ya están por debajo, con uno por cada 121.
Mieres / Langreo - David MONTAÑÉS

Las Cuencas siempre han tenido fama de ser una tierra de bares y chigres y muy reivindicativa. Fiel al mito asturiano de «borrachos y dinamiteros». Pero la realidad demuestra que el tópico se rompe. Al menos en lo que se refiera a la estadística, un medidor frío, pero muy fiable. Hay menos bares por habitante que en el resto de Asturias, y la desindustrialización y la paz minera provocaron una caída de las movilizaciones. Ni tan borrachos ni tan dinamiteros. 




Mieres y Langreo se han mantenido durante el último lustro al margen del notable aumento que se ha registrado a nivel regional en el apartado de nuevas licencias. Mientras que en el resto del Principado el número de establecimientos (bares, cafeterías y restaurantes) se ha incrementado en casi un 11 por ciento, en los principales concejos del Caudal y Nalón el recuento no sólo no se ha incrementado, sino que ha descendido. De esta forma, los vecinos de estos municipios disponen de un local por cada 120 habitantes, mientras que la media regional se sitúa en 105. El pasado año había en todo el municipio de Mieres un total de 382 establecimientos hosteleros, tan sólo 4 menos que en el año 2000. Esta oferta se traduce en un local por cada 119 vecinos. En Langreo la holgura es aún un poco más grande. El mayor concejo del valle del Nalón contaba en 2006 con 371 negocios con barra, es decir, uno por cada 124 potenciales clientes. En las Cuencas o bien se bebe menos que en el resto de Asturias o, tal vez, se hace más cómodamente, más espaciados o en casa.
Asturias se ha convertido en los últimos años en una región con una importante oferta hostelera gracias al auge del turismo. El Principado sumaba el año pasado 10.266 licencias de bares, cafeterías y restaurantes. Tanto como un establecimiento por cada 105 habitantes. Los promedios se disparan en municipios turísticos como puede ser Llanes, que suma 363 licencias, casi tantas como Langreo o Mieres. Oviedo tiene una licencia por cada 131 habitantes y las medias de otros grandes concejos son éstas: Gijón, 112; Avilés, 142, y Siero, 101.

Los hosteleros consultados por este diario apuntan que la ralentización de nueva licencias en las Cuencas responde a la «enorme competencia» que existe actualmente. En este sentido, los profesionales apuntan que en los últimos años ha surgido una nueva oferta de «calidad» que obliga a los empresarios a hacer importante esfuerzos a nivel de inversión para hacer competitivos sus negocios, algo que «disuade» a posibles emprendedores. 






 


Pese a todo, las comarcas mineras llevan tiempo asociadas a altos niveles de alcoholismo. Hace sólo tres años las autoridades sanitarias advirtieron de las grandes dificultades que presentan los programas de lucha contra el alcoholismo en la comarca del Caudal. Según los datos que presentaron entonces los responsables del área sanitaria VII (Mieres, Aller y Lena), sólo el 9,4 por ciento de las personas que reconocieron en consulta padecer esta enfermedad asumió un tratamiento bajo la supervisión del sistema público de Salud.
Las entidades privadas también han advertido de la necesidad de tomar medidas. La asociación Buenos Amigos tiene previsto poner en marcha en septiembre un programa pionero en Asturias y que tiene como objetivo lograr reducir el consumo en personas mayores de 55 años, un plan especialmente dedicado a los prejubilados. No obstante, esta escisión de Alcohólicos Anónimos también ha alertado del descenso de la edad media de los adictos, que, según indican, ahora apenas supera los 35 años. Los expertos aseguran que los mitos que rodean al alcohol (desde el tradicional «quita el frío» o «da vigor» hasta el más extendido ahora como estimulante para facilitar la interacción social) son los principales obstáculos para atajar los consumos que Salud estima como peligrosos: 40 gramos al día para los hombres y 24 para las mujeres. Una botella de sidra tiene aproximadamente 25 gramos.



FUENTE:http://www.lne.es

1 comentario:

  1. Asturias de manzana y dinamita/Asturias del carbón y del mineru/
    Asturias de la sidra y el campanu/Asturias la rebelde como el fierro/

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