29 de septiembre de 2012

Bustiello

 El Poblado Minero de Bustiello


 
El poblado de Bustiello constituye una excepción dentro del patrimonio industrial asturiano: un conjunto levantado entre 1890 y 1925 por la Sociedad Hullera Española, una relevante empresa minera del grupo industrial del Marqués de Comillas – Claudio López Bru, II marqués de Comillas, hereda un consorcio basado en los negocios coloniales y lo consolida desarrollando nuevas formas de carácter industrial, creando un auténtico grupo corporativo – una iglesia (fue la primera construcción y a partir de ahí se construye el resto del pueblo), un monumento, un casino, una escuela, un sanatorio…y los alojamientos, para ingenieros y obreros, que responden a un cuidado plan de conjunto y un esmero estético inusuales. Para descubrirlo y comprender las claves del “paternalismo industrial” que ejemplifica, el recorrido debe iniciarse en el Centro de Interpretación ubicado en uno de los antiguos chalets.





 

Una columna estratigráfica (en el interior) refleja la posición y características de los yacimientos mineros. La tipología se atiene al calibre de la hulla tras su preparación mecánica: hay granos (galleta, granza y grancilla) y menudos, que junto con el cribado y los finos completan este repertorio.
La riqueza minera que tradicionalmente fue, para los aldeanos, un combustible barato que obtenían artesanal y precariamente para caleros, tejerías o fraguas, fue vista como un recurso importante para el progreso económico de España durante la Ilustración.
Los estudios de Schulz determinan la posición y características de los depósitos, sentando las bases para la futura industria hullera regional.
La primera guerra mundial espoleó la producción y algunas medidas proteccionistas mantuvieron cierta bonanza hasta la guerra civil; técnicamente, es entonces cuando comienzan a profundizarse pozos mineros, sustituyendo, progresivamente, los antiguos grupos de montaña.
Con la crisis, patente ya en los años 60: la solución será la nacionalización de las minas. La constitución de Hunosa en 1967 supondrá el fin de la gestión privada y el comienzo de una nueva época.
Bustiello, un poblado minero modelo, se emplaza en una zona sin pasado urbano y conectado sólo a través de un puente metálico que salva el río Aller con la antigua carretera de Boñar a Campo de Caso. Dotado de las instituciones, servicios y lugares de ocio necesarias para los residentes en estos alojamientos.
Se jerarquiza atendiendo a una «urbanística patronal» que estructura el poblado en bandas adaptadas a la topografía (dos planos diferenciados) y presididas por el centro cívico en el plano superior, que canaliza los accesos desde el puente y donde se hallan los elementos más representativos. Las viviendas, situadas en el plano inferior, pareadas rodeadas de huerto siguiendo modelos franceses de fines del XIX resulta excepcional y permite relacionar Bustiello con experiencias de la época, como la «ciudad jardín».



 
Arquitectónicamente, posee valor por la adopción de corrientes estilísticas vigentes entonces en Cataluña (historicismo o modernismo) en algunas piezas, junto con elementos incorporados de la tradición asturiana (galerías, buhardillas, etc.), logrando obras de calidad. En la zona existen edificaciones diseñadas por Gaudí
Por su esmerado tratamiento artístico destacan la iglesia de San Claudio (1890), el Círculo Obrero (1894), el sanatorio (1902) y la escuela de niños (1906), pero resultan de interés también las viviendas y el monumento al II marqués (1925).

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